| Rev. Gastroenterol. Perú.
Vol. 18 Nº 3 1998 |
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TRATAMIENTO
ENDOSCÓPICO DEL CÁNCER GÁSTRICO TEMPRANO Y LESIONES PREMALIGNAS GÁSTRICAS MEDIANTE
MUCOSECTOMÍA
Fernando Barreda B*, Juvenal
Sánchez L**
* Departamento de Abdomen del Instituto de Enfermedades
Neoplásicas, Lima - Perú.
** Departamento de Patología del Instituto de Enfermedades Neoplásicas, Lima - Perú.
RESUMEN
El tratamiento endoscópico del cáncer
gástrico temprano mediante la mucosectomía ha demostrado ser una modalidad efectiva de
terapéutica local, especialmente si el tumor está circunscrito a la mucosa, es menor de
3 cm, carece de componente ulceroso, no presenta invasión linfática y tiene los bordes
de sección libres de neoplasia. La mucosectomía también ha demostrado ser útil en la
resección de lesiones elevadas gástricas, como los adenomas.
Sobre un periodo de dos años (1996 -
1997), cinco pacientes (3 varones y 2 mujeres), con diagnóstico de cáncer gástrico
temprano (en 4 de ellos), y adenoma con displasia moderada (el restante), fueron tratados
mediante la mucosectomía, empleando para ello un asa de alambre convencional y utilizando
solo corriente de oagulación. Para poder completar el procedimiento, en dos pacientes se
resecó la esión en dos partes. Se logró una remoción completa de todas las lesiones en
una a sesión. No hubo complicaciones. Dos pacientes fueron sometidos a tratamiento
quirúrgico radical con linfadenectomía, no apreciándose neoplasia residual, ni
metástasis ganglionar en los especímenes resecados. Todos los pacientes permanecen
libres de recurrencia durante una media de seguimiento de 16 meses (rango de 9 a 29
meses).
El cáncer gástrico temprano y los
adenomas gástricos pueden ser adecuadamente tratados mediante la mucosectomía,
utilizando para ello un estricto criterio de selección de pacientes.
PALABRAS CLAVES: Cáncer Gástrico
Temprano, Tratamiento Endoscópico, Mucosectomía.
SUMMARY
The endoscopic treatment of early gastric
cancer with mucosectomy has increasingly proved to be an effective modality for local
treatment, especially if the tumor is limited to the mucosa, of a size no greater than 3
cm, with no histologic ulceration nor lymphatic vessel invasion and a cancer-negative
resection line. The mucosectomy has also proved to be useful in the resection of
precancerous lesions such as adenomas. Over a period of two years (1996-1997), five
patients (three men and two women), who were diagnosed early gastric cancer (four of them)
and adenoma with moderate dysplasia (one of them), were treated with mucosectomy using a
conventional endoscopic snare and pure coagulation current. A plecemeal technique was used
to achieve complete removal in two of these patients.
In all five cases complete removal was
achieved in a single session with no complications. Two patients underwent radical surgery
with not tumor remnant or metastatic lymph node present in the resected specimen. All
patients have remained free of recurrence during an mean follow-up period of sixteen
months (range of 9-29 months).
The early gastric cancer and gastric
adenomas can be sultably removed with mucosectomy by the appropriate selection of
patients.
KEY WORDS: Early Gastric Cancer,
Endoscopic Treatment, Mucosectomy.
INTRODUCCIÓN
El tratamiento endoscópico del cáncer
gástrico temprano fue originalmente utilizado como una forma de paliar la enfermedad,
pero a medida que ha mejorado el conocimiento de la misma, se ha progresado en la técnica
diagnóstica, se han acumulado datos de exámenes histológicos de especímenes
quirúrgicos donde se objetivó que las metástasis ganglionares no se encuentran en la
mayoría de los casos y se han desarrollado nuevas modalidades terapéuticas
endoscópicas, actualmente, algunas variedades de cáncer gástrico temprano, pueden ser
susceptibles de tratamiento curativo mediante la mucosectomía; de la misma manera esta
modalidad de resección endoscópica también puede ser empleada en el manejo terapéutico
de las lesiones premalignas(6,9,21,57,73).
MATERIAL Y MÉTODOS
Caso I
Paciente mujer de 55 años, que fue
diagnosticada en otro hospital de ser portadora de un adenocarcinoma tubular y papilar
bien diferenciado de estómago, en una lesión elevada catalogada previamente como un
cáncer gástrico temprano tipo I. Las láminas fueron revisadas en nuestro hospital y el
diagnóstico fue concordante.
A la paciente se le realizó una
endoscopía alta el 26.04.96 y se identificó en la curvatura mayor, cara anterior, en el
tercio distal antral, una lesión polipoidea de base ancha, de 1 x 2.5 cm, de superficie
irregular, aframbuesada y erosionada. Se efectuó una inyección submucosa de adrenalina
más solución salina (1:10,000), en cuadrantes circundantes a la lesión, se produjo un
habón, se pasó el asa de polipectomía, y se extrajo toda la lesión, quedando una
úlcera neta con sangrado mínimo.
La patología del espécimen reveló el
02.05.96, un pólipo hiperplásico con foco de adenocarcinoma tubular bien diferenciado
circunscrito a la mucosa, bordes de sección libres de neoplasia. Las dimensiones del
pólipo fueron medidas en 2.5 x 0.7 cm, de acuerdo al informe de patología.
La paciente fue llevada a sala de
operaciones el 14.05.96, realizándosele una gastrectomía subtotal radical y
linfadenectomía, con informe de la pieza operatoria del 24.05.96: sin evidencia de
neoplasia maligna residual, ganglios linfáticos negativos a metástasis.
Es de remarcar que la mucosa del
estómago resecado presentó una gastritis crónica atrófica con áreas de metaplasia
intestinal completa e incompleta.
La paciente tiene controles anuales
endoscópicos y la mucosa gástrica remanente presenta cambios inflamatorios en relación
con el reflujo biliar. No hay evidencia de lesiones elevadas ni deprimidas en el remanente
gástrico.
Caso II
Paciente varón de 71 años de edad, con
antecedente de haber sido sometido en 1996 a una hemicolectomía derecha por cáncer de
colon en el INEN, además de haber tenido una gastrectomía subtotal a la edad de 35 años
por una úlcera péptica sangrante (gastrectomía subtotal. Tipo Billroth II).
Se le realizó en otro hospital un
control colonoscópico a los 6 meses de la intervención quirúrgica colónica, teniendo
resección endoscópica adicional de algunos pólipos colónicos y tomándose muestras
inclusive de la anastomosis ileo-colónica.
A la semana de este control, tuvo una
hemorragia digestiva profusa, por lo que consultó en el INEN el 26.03.97, detectándose
el estudio colonoscópico que el sangrado digestivo correspondía a la caída de una
escara a nivel de la anastomosis ileo-colónica. Además, se realizó una endoscopía alta
donde se pudo apreciar que el estómago residual, a nivel de la curvatura menor distal del
muñón gástrico y adyacente a la boca anastomótica, se identificó una lesión elevada
de 15 x 22 mm, de base ancha, sin pedículo, superficie nodular, irregular, friable, se
tomaron 7 fragmentos y se enviaron a patología, siendo la respuesta el mismo día:
pólipo hiperplástico con áreas de ulceración. Decidiéndose, efectuar la resección
endoscópica de la lesión. Se procedió a llevar a cabo de infiltración de la submucosa
con adrenalina y cloruro de sodio en los cuadrantes circundantes a la lesión, se pasó el
asa de polipectomía y se reseco el espécimen quedando buena escara, con escaso sangrado
que remitió espontáneamente.
El informe de la anatomía patológica de
la lesión resecada endoscópicamente, fue el siguiente: lesión polipoidea de 2 x 1.2 x
0.6 cm, correspondientes a un pólipo hiperplástico con focos superficiales de
adenocarcinoma tubular bien diferenciado (cáncer temparano intramucoso tipo I), base de
implantación libre de neoplasia.
El paciente tiene controles edoscópicos
periódicos hasta la actualidad, con biopsia retenidas negativas a recurrencia de
enfermedad.
Caso III
Paciente varón de 55 años de edad, que
fue diagnosticado en otro hospital, en Abril de 1997, de ser portador de una lesión
elevada en antro, parcialmente resecada, cuya patología revelo: adenoma tubular con
displasia moderada de antro, motivo de la consulta en el INEN para la posibilidad de una
mucosectomía de la lesión.
La lámina fue revisada en el INEN y el
diagnóstico fue concordante, por lo que el 0.2.05.97, se procedió a realizar la
endoscopía alta. Se encontró un estómago en cascada lo que daba alguna dificultad
técnica en la progresión del endoscopio; en la región antral se apreció buna
configuración algo retraída entre el píloro y el ángulo, sin embardgo, con un
peristaltismo conservado. Se identificó una lesión elevada tipo Yamada II de unos 15 mm
de diámetro por unos 2 a 4 mm de altitud, estando dicha lesión en el tercio medio
antral, cara anterior. Se procedió a marcar la lesión, luego se hizo tinción con azul
de metileno e inyección submucosa con adrenalina y cloruro de sodio, resecándose toda la
lesión en dos fragmentos. El procedimiento para capturar la lesión con el asa de
polipectomía consistió básicamente en dejar abierta el asa en el área de la lesión,
proceder luego a retirar el aire del estómago y paralelamente cerrar el asa con la
lesión capturada dentro de la misma, es así que se pudo obtener toda la lesión en dos
fragmentos, quedadndo una buena escara sin signos de sangrado.
La histología de lalesión resecada
endoscópicamente fue la siguiente: dos fragmentos de tejido, el mayor de: 1 x 03. cm y el
menor de: 0.6 x 0.4 cm, correspondientes a mucosa gástrica con gastritis crónica
superficial y folículos linfáticos, además de un foco de adenoma tubular con displasia
moderada. Bordes de sección libres de neoplasia.
El paciente tuvo un control endoscópico
el 02.07.97, donde se apreció una cicatriz antral en el área de la mucosectomía
inferior de la curvatura mayor, una lesión elevada de 18 mm con cuello, tipo Yamada III,
nodular, rojiza y que se extrajo con asa de polipéctomía. La histología reveló:
adenoma tubular con displasia moderada, en la lesión polipoidea corporal, y respecto a la
cicatriz postmucosectomía antral: gastritis crónico sin neoplasia residual. Tuvo otro
control endoscópico el 01.09.97, donde se identificaron las dos lesiones cicatrízales
antro-corporales residuales, se tomaron biopsias múltiples de ambas zonas y el resultado
de la histología reveló en la zona antral: gastritis crónica superficial activa leve,
helicobacter pylori positivo, daño mucinoso superficial; en la zona corporal: gastritis
crónica superficial activa moderada, daño mucinoso superficial, helicobacter pylori
positivo y un foco de adenocarcinoma tubular bien diferenciado, intramucoso.
El paciente fue llevado a sala de
operaciones y sometido a una gastrectomía subtotal el 26.09.97, siendo el resultado: sin
evidencia de la neoplasia maligna residual, zona cicatricial con reacción a cuerpo
extraño, ganglios linfáticos negativos a metástasis.
Es de remarcar, que la mucosa gástrica
del estómago resecado presentó áreas de gastritis crónica superficial, atrófica,
metaplasia intestinal del tipo incompleto. La lesión fue extirpada endoscopicamente y
correspondió a un cáncer gástrico temprano tipo II-b, intramucosos.
El paciente ha tenido un control
endoscópico el 08.06.98, que no reveló presencia de las lesiones elevadas ni deprimidas
en el muñón gástrico y la mucosa presentó una gastritis leve con relación al reflujo
biliar.
Caso IV
Paciente mujer de 62 años, que tuvo tres
estudios endoscópicos los dos años antes de su ingreso al INEN, con reportes
histológicos de adenoma tubular con antipatia moderada en las dos primeras endoscopías,
siendo el último reporte de adenoma tubular con focos de adenocarcinoma bien
diferenciado, consiste con un cáncer temprano tipo I.
Se realizó la endoscopía alta el
12.11.97, y detectó en el estómago dos lesiones elevadas corporales, una en el tercio
medio, cara posterior, de unos 8 mm de diámetro, que se extrajo con asa de
polipectopmía, y la otra en el tercio distal corporal, frente al ángulo hacia la
curvatura mayor, cara anterior, de unos 20 mm de diámetro por 5 mm de altura, lesión
elevada multinodular, polipoidea, de base ancha, se realizó demarcación con pinza
caliente, se tiño con azul de metileno y se inyectó en la submucosa solución salina con
adrenalina, extrayéndose en dos fragmentos, se contempló con pinza caliente de acuerdo a
los bordes previamente demarcados en una escara área residual, de la misma manera que el
caso previo, se retiró el aire del estómago teniendo el asa previamente abierta
alrededor de la lesión. Quedó buena escara sin sangrado.
La histología reveló en el pólipo de
la cara posterior (0.7 x 0.3 x 0.3 cm), un adenoma con displasia leve, la lesión elevada
de la cara anterior resecada con mucosectomía (1.5 x 0.8 x 0.4 cm), mostró un pólipo
adenomatoso con focos de adenocarcinoma tubular bien diferenciado. No hubo invasión del
estroma, ni presencia de trombos tumorales, y los bordes de sección estuvieron libres de
neoplasia maligna.
La paciente ha tenido controles
endoscópicos el 10.12.97, el 20.02.98 y el 21.08.98, cuyos informes revelan lesiones
cicatrizales postmucosectomía gástrica, con múltiples biopsias que muestran
básicamente: gastritis crónica, metaplasia intestinal completa, helicober pylori
negativo.
Caso V
Paciente varón de 69 años de edad, que
tuvo una endoscopía en otro hospital en Octubre de 1997, el cual reveló una lesión
elevada antral prepilórica con histología de "adenoma con cambios malignos que
comprometen sólo la mucosa", previo a su ingreso al INEN.
Se le realizó una endoscopía alta el
21.11.97, y se identificó en la región prepilórica hacia la curvatura menor 5 cara
posterior, una lesión elevada, polipoidea, sin cuello, con base adyacente a la boca
pilórica, nodular, regular, discretamente rosada, consistente con un cáncer temprano
tipo I, la que se demarcó con pinza caliente, se tiñó con azul de metileno, se realizó
inyección submucosa con adrenalina y solución salina en la base de la lesión y se
procedió a su resección con el asa de polipectomía. Quedando una buena escara sin
evidencia de sangrado.
La patología del espécimen reveló
tratarse de una lesión polipoidea de 1 x 0.6 x 0.4 cm sin pedículo, con histología de
adenoma tubular con adenocarcinoma tubular bien diferenciado circunscrito a la mucosa, no
se detectaron trombos tumorales, y los bordes de sección estuvieron libres de neoplasia.
RESULTADOS
Los cinco pacientes fueron evaluados en
el INEN, para la técnica de resección endoscópica, entre el 26.04.96 y el 21.11.97,
continúan en la actualidad con controles periódicos, se tiene una media de seguimiento
de 16 meses (9 a 29 meses)
De los cinco pacientes, tres son varones
y dos mujeres con edades entre 55 y 71 años, y un promedio de edad de 62 años. (Ver
figuras 1 y 2)
Las lesiones resecadas
mediante mucosectomía tuvieron una base histológica de tipo hiperplásico en dos de
ellas y de tipo adenomatoso en las tres restantes, con una localización en el estómago
de: tres lesiones en el antro, una en el fondo y la otra en el muñón gástrico (Tabla
1).
La relación del tipo histológico sea
hiperplásico o adenomatoso, con la presencia de adenocarcinoma, se puede apreciar en la
Tabla 2.
Cuando objetivamos el tamaño de las
lesiones resecadas con relación al tipo histológico, cuatro son mayores de 10 mm y
menores de 20 mm y una de ellas tiene un tamaño de 25 mm (Tabla 3).
Al valorar la profundidad de la lesión
con relación a la presencia de la neoplasia, se objetiva que las cinco lesiones resecadas
estuvieron circunscritas a la mucosa (Tabla 4).
De los cinco pacientes sometidos a la
mucosectomía, dos de ellos tuvieron cirugía complementaria y los tres restantes tuvieron
la mucosectomía como tratamiento único (Tabla 5).
| Tabla
1: Mucosectomía: Localización y Tipo Histológico |
| Localización |
Hiperplásico |
Adenomatoso |
Fondo
Cuerpo
Antro
Muñón Gástrico |
1
1 |
1
2
|
| Tabla
2: Mucosectomía: Tipo Histológico |
|
Hiperplásico |
Adenomatoso |
Displasia Leve
Displasia Moderada
Displasia Severa
Adenocarcinoma |
2 |
1
2 |
Un resumen de los
principales datos clínicos de los pacientes en la Tabla 6, agregándose una nota al pie
de la tabla, donde se describen las lesiones sincrónicas adenomatosas, en el caso de los
pacientes III y IV, lo mismo que la lesión sincrónica de cáncer intramucoso II-b, para
el paciente III.
| Tabla
3: Mucosectomía: Tamaño y Tipo Histológico |
| Tamaño
|
Hiperplásico |
Adenomatoso |
<=5 mm
6-10 mm
11-20 mm
> 20 mm |
1
1 |
3
|
| Tabla
4: Mucosectomía:Profundidad de la Lesión |
| Tamaño |
Hiperplásico |
Adenomatoso |
Mucosa
Submucosa |
1
|
4
|
| Tabla
5: Mucosectomía y Tratamiento Complementario |
|
Pacientes |
Mucosectomía
Mucosectomía y Cirugía |
3
2 |
Tabla
6: Resumen de los datos clínicos de los pacientes |
Casos
Clínicos |
Sexo |
Edad |
Localización |
Tamaño
(cm) |
Profundidad |
Histología |
Seguimiento |
I |
F |
55 |
Antro |
2.5x0.7 |
Mucosa |
Hiperplásico
Adenocarcinoma |
29 meses.
Cirugía, sin enfermedad residual |
| II |
M |
71 |
Muñón gástrico |
2x1.2 |
Mucosa |
Hiperplásico
Adenocarcinoma |
18 meses.
No recurrencia |
| III. |
M |
55 |
Antro |
1x0.6 |
Mucosa |
Adenoma
Displasia |
16 meses. Cirugía sin
enfermedad residual |
| IV.. |
F |
62 |
Cuerpo |
1.5x0.8 |
Mucosa |
Adenoma
Adenocarcinoma |
10 meses.
No recurrencia |
V |
M |
69 |
Antro |
1x0.6 |
Mucosa |
Adenoma
Adenocarcinoma |
10 meses.
|
. Lesiones sincrónicas: adenoma tubular con displasia moderada en
cuerpo, de 18 mm de diámetro.
Resecada con polipectomía.
Cáncer intramucoso corporal distal, tipo II-b. Operado.
..
Lesión sincrónica: adenoma tubular con displasia leve de 0.7x0.3 cm, corporal. Resecada
con Polipectomía |
Se han seleccionado las
fotografías de los casos clínicos I y IV que son representativas del estudio; y que van
secuencialmente desde el diagnóstico hasta el tratamiento (Fotografías 1 y 2).
| A |
 |
 |
B |
| C |
 |
 |
D |
| Foto 1: Caso clínico I: A,
lesión elevada polipoidea en antrodistal. B, aplicación en la submucosa de adrenalina
con solución salina. C, resección endoscópiaca de la lesión, con el alsa
polipectomía. D, lesión ulcerada post-resección, con sagrado mínimo. |
| A |
 |
 |
B |
| C |
 |
 |
D |
| E |
 |
 |
F |
| Foto 2. Caso Clinico IV: A,
lesión polipoidea, de base ancha, multinodular, corporal. B, demarcación con pinza
caliente y tinción con azul de metileno. C, lesión deformada por la inyección de
submucosa de solución salina con adrenalina. D, resección de la lesión. E, lesión
ulcerada un mes después de la mucosectomía. F, lesión cicatrizal, nueve meses despues
de la mucosectomía. |
Finalmente, se puede
apreciar los hallazgos histológicos representativos de los casos clínicos II y V, en las
fotos adjuntas respectivas.
| CASO II:
A
Foto 1. Polipo
Hiperplástico.
Proliferación
grandular, infiltrado inflamatorio crónico.
|

|

Foto 2. Polipo Hiperplástico y
Adenocarcinoma Tubular |
B |
| CASO V: |
| A |

Foto 1. Adenoma Tubular. Proliferación
glandular |

|
B
Foto 2. Adenoma Tubular y Adenocarcinoma Tubular Bien
Diferenciado |
DISCUSIÓN
El Cáncer Gástrico en Lima
Metropolitana (con un población de 6'434,323, equivalente al 29 por ciento de población
del país), representa la primera causa de mortandad por Neoplasia en hombres y la segunda
en mujeres(42), por lo que el conocimiento de la historia natural de la enfermedad y su
adecuado manejo es de suma importancia en nuestro país. A nivel mundial, el Cáncer
Gástrico figura segundo como causa de muerte por Cáncer con 835,000 muertes anuales
ocurriendo 2/3 de los casos en países en desarrollo, y las áreas de alto riesgo
incluyen: Latinoamérica, el Este Asiático y Japón(64).
La definición del EARLY GASTRIC CANCER
en Latinoamérica ha tenido diferentes traducciones, a saber: TEMPRANO, PRECOZ,
INCIPIENTE(8,22,45), y probablemente la traducción más cercana sea la de: CÁNCER
GÁSTRICO TEMPRANO (traducción literal), pero se debe precisar el concepto definido por
la Sociedad Japonesa para el estudio del Cáncer Gástrico en 1963(17). De acuerdo a ello,
se define al early gastric cáncer como un carcinoma primario del estómago, el cual
invade la mucosa o la submucosa sin consideración de la presencia o ausencia de
metástasis ganglionar. La discusión de si un carcinoma con metástasis ganglionar debía
ser incluida en la categoría del "early", fue ardua, pero se tomó en cuenta el
criterio de los internistas el cual consideró que la palabra "early" indicaba
una posibilidad de resección quirúrgica completa con excelente pronóstico y que no
implicaba una dimensión en el tiempo(16), lo cual ha sido ampliamente refrendado, por lo
que se hace inclusive un símil entre la palabra "early" y "curable",
recalcándose que no hay una connotación cronológica en esta definición (46,47).
El propósito básico de una
clasifícación es el de proveer una guía para el manejo clínico de los pacientes, esto
es, deberá definir grupos que sean relativamente homogéneos respecto a la respuesta al
tratamiento y al pronóstico(43).Cuando nos referimos al Cáncer Gástrico, debemos
recordar que los factores más importantes en el pronóstico de los pacientes están dados
por tres variables: profundidad de la invasión, metástasis ganglionar y metástasis a
distancia (3;27), es por ello que a medida que la enfermedad ha sido mejor conocida, la
estrategia para el manejo de la misma se ha ido adecuando, sin desconocer la meta de
curación del paciente pero a la vez, tratando de preservar la calidad de vida del
paciente(28,29,61).
Cuando uno enfrenta al Cáncer Gástrico
Temprano y sabe que está circunscrito a la mucosa o a la submucosa, se está dando una
connotación de profundidad de la lesión y el comportamiento en ambas circunstancias
será en muchos casos diferente, De la misma manera, la presencia o no de ganglios
metastásicos, definirá como ya se dijo, el pronóstico de la enfermedad, todo ello nos
lleva a precisar que si uno logra identificar a un Cáncer Gástrico Temprano circunscrito
a la mucosa sin presencia de metástasis ganglionar, esta variedad pueda beneficiarse de
ser tratada con resección local y con intención curativa.
En diferentes series que evalúan el
Cáncer Gástrico Temprano con relación al compromiso de la profundidad de la lesión y
la presencia de metástasis ganglionar, se reporta para el Cáncer Gástrico Temprano
Intramucoso una incidencia del 1.9 al 4% de metástasis ganglionar y para el Cáncer
Gástrico Subcucoso una incidencia que va del 12 al 23.5% de compromiso ganglionar
metastásico(7,11,18,20,33,46,65,68). En el INEN, de acuerdo al estudio sobre 138
pacientes con diagnóstico de Cáncer Gástrico Temprano, de 68 pacientes con Cáncer
Gástrico Intramucoso la incidencia de metástasis ganglionar fue del 3% y en los 70
pacientes con Cáncer Gástrico Submucoso, la incidencia de compromiso ganglionar fue del
27%; debiéndose precisar que los dos pacientes con compromiso intramucoso y metástasis
ganglionar, presentaron ambos la variedad del tipo IIC y con diámetros de 10 y 14
centímetros (40).
De acuerdo a este mejor conocimiento de
la enfermedad, se hace evidente que aquellos pacientes con compromiso de la submucosa,
deberán tener tratamiento quirúrgico necesariamente por la alta incidencia de compromiso
metastásico ganglionar. Sin embargo, los pacientes con compromiso limitado a la mucosa,
al tener una incidencia sumamente baja de metástasis ganglionai, podrían ser tributarios
de tratamiento local de resección endoscópica de la lesión, siempre y cuando se
identifiquen a aquellos pacientes cuya posibilidad de metástasis ganglionar sea cero.
El Comité de Endoscopía Quirúrgica de
la Sociedad Japonesa para la investigación del Cáncer Gástrico hizo conocer su reporte
final durante el Primer Congreso Internacional de Cáncer Gástrico, realizado en
Kyoto-Japón, entre el 29 de Marzo y el 01 de Abril de 1995, es el resultado de un estudio
multicéntrico de 17 hospitales de Japón, sobre la base de 1,186 casos para definir la
indicación de la resección endoscópica de la mucosa como tratamiento radical del
Cáncer Gástrico Temprano. Sus resultados fueron los siguientes: los casos de Cáncer
Gástrico Temprano sin metástasis ganglionar consistieron en aquellos (a) cáncer
temprano polipoide limitado a la mucosa con un tamaño menor de 20 mm, (b) todas las
lesiones planas o deprimidas limitadas a la mucosa sin componente de ulceración péptica,
y (c) las lesiones deprimidas limitadas a la mucosa y submucosa no asociadas con
ulceración péptica. De acuerdo a ello, la conclusión fue: la resección endoscópica de
la mucosa está indicada para el Cáncer Gástrico Temprano limitado a la mucosa sin
asociación de componente ulceroso péptico, la cual será resecable con una simple asa de
cauterio y cuya línea de resección sea negativa para cáncer (36).
En esta línea de pensamiento, el reporte
del National Cáncer Center Hospital de Tokyo, Japón, en 1996, revela en un estudio
acerca de "Factores de riesgo para la metástasis ganglionar del Carcinoma Gástrico
Intramucoso"; sobre 1,196 pacientes con Cáncer Gástrico Intramucoso solitario, se
hizo un análisis multivariado para clarificar las características de éstos pacientes y
poder determinar la terapia apropiada. Opinan que si bien la gastrectomía con disección
ganglionar ha sido el tratamiento estándar para el Cáncer Gástrico Temprano, los
pacientes con Cáncer Gástrico Temprano que no tengan metástasis ganglionar podrán ser
curados sin disección ganglionar. Sus resultados revelan que: (a) la invasión
linfática, (b) la ulceración histológica del tumor, y (c) el tamaño de la lesión
igual o mayor de 30 mm, son factores de riesgo independientes para la metástasis
ganglionar regional; así mismo aprecian, que la incidencia de metástasis ganglionar para
aquellos pacientes con Carcinoma Intramucoso negativos para estos tres factores de riesgo
fue de sólo 0.36% (1 en 277 pacientes). Por lo tanto, concluyen que la linfadenectomía
es innecesaria para los pacientes con Carcinoma Intramucoso pequeño que no tenga
ulceración histológica del tumor, ni compromiso de invasión de los vasos linfáticos,
ya que la incidencia de metástasis ganglionar es extremadamente baja en estos pacientes.
La opción terapéutica para tales pacientes deberá ser la resección local o la
resección endoscópica(68). Más aún, para establecer el valor de la resección
endoscópica, un estudio la comparó con el tratamiento estándar de la gastrectomía con
resección ganglionar, en grupos similares y con seguimiento para determinar la tasa de
sobrevida a largo plazo, los resultados revelaron que la tasa de sobrevida a 5 años para
el grupo con tratamiento quirúrgico fue de 89.3% y para la del grupo con resección
endoscópica fue de 88.1%, siendo la curva de sobrevida en ambos grupos similar,
demostrando los autores de este trabajo que las lesiones que cumplen con criterios
estrictos de selección como: adenocarcinoma bien diferenciado, infiltración de la
mucosa, y lesión no mayor de 2 cm, pueden ser completamente resecadas endoscópicamente
(57).
En los cuatro pacientes con
adenocarcinoma de nuestro estudio, la profundidad de la lesión estuvo circunscrita a la
mucosa, los bordes de sección estuvieron libres de neoplasia, todas las variedades fueron
lesiones elevadas, polipoideas, del tipo Cáncer Gástrico Temprano I, los tamaños
variaron en tres de ellas entre 10 y 20 mm. Presentando la lesión restante un diámetro
mayor de 25 mm, esta última lesión luego de ser resecada endoscópicamente, la paciente
fue operada (caso clínico l), no demostrándose enfermedad residual y con metástasis
ganglionar ausente, lo que ciertamente demuestra que el tratamiento endoscópico de
resección local para dicha paciente fue curativo.
La línea de pensamiento y conducta para
el manejo del Cáncer Gástrico seguida por la Escuela Japonesa, ha sido y es considerada
como un patrón referencial para el manejo de nuestros pacientes con Cáncer Gástrico en
diversas instituciones en nuestro medio, y en particular en el INEN, Lo que nos lleva a
precisar lo siguiente: las series Japonesas muestran el manejo sobre miles de casos de
Cáncer Gástrico Temprano (24,847 casos detectados en Japón entre 1962 y 1980)(60), las
series nuestras, en periodos de 30 y 40 años revelan cifras que van desde los 138 a los
181 casos (8,40), es sobre esta perspectiva que debemos considerar el manejo de los
pacientes con Cáncer Gástrico, esto es, el número del presente reporte es pequeño,
pero está basado sobre la experiencia del manejo en pacientes nuestros y sobre la
posibilidad de poder repetir los resultados exitosos de series largamente superiores.
Los pacientes que no fueron operados,
cumplieron estrictamente las recomendaciones que se dan para el tratamiento endoscópico
del Cáncer Gástrico Temprano Intramucoso, en los controles que se llevan no hemos tenido
evidencia de recurrencia de enfermedad, tendrán por cierto un seguimiento a largo plazo
con repetidas endoscopías y biopsias, además de estudios complementarios.
Vale la pena referir que el paciente que
fue operado por Cáncer Gástrico Intramucoso II-b (caso clínico III), luego de haber
sido sometido a mucosectomía por adenoma con displasia moderada y a polipectomía por
otro adenoma con displasia moderada, no presentó evidencia de enfermedad residual, ni por
cáncer ni por adenoma, pero lo más interesante está en que se demostró la eficacia de
la mucosectomía para la erradicación total de la lesión adenomatosa con displasia
moderada, lo mismo que la polipectomía para la otra lesión, lo que confirma que dichas
lesiones pueden ser tratadas adecuadamente con resección endoscópica.
Los tamaños de las lesiones tanto
neoplásicas como adenomatosas de nuestro estudio, fueron determinados por mediciones de
patología y no por las mediciones dadas desde el punto de vista endoscópico, pues se
sabe que el tamaño del pólipo no se afecta significativamente por la fijación con
formalina, que los estimados endoscópicos suelen no ser precisos y que las mediciones
dadas por patología son las más confiables y las que se deberían utilizar en estudios y
en la práctica clínica (49),
Las lesiones resecadas de adenocarcinoma
fueron todas lesiones de Cáncer Gástrico Temprano Tipo I, sobre matrices de pólipos
hiperplásicos o adenomatosos, con tamaños entre 10 y 25 mm. Circunscritas a la mucosa,
que por un lado nacen sobre una mucosa modificada con metaplasia intestinal y por el otro,
pertenecen a la variedad de lesiones elevadas de Cáncer Gástrico Temprano, que se ven
con mayor frecuencia en nuestro medio respecto a la frecuencia con que se ven dichas
lesiones elevadas en series Japonesas(8, 16,45), además, en la serie del INEN (40), sobre
las lesiones circunscritas a la mucosa, de las 68 lesiones solo el 3% (2 lesiones),
presentaron metástasis ganglionar y fueron precisamente lesiones del tipo ll-C, esto es,
deprimidas ("shallow ulcers") y con diámetros mayores a 3 cm ( 10 y 14 cm,
respectivamente), que son de la variedad y características de las lesiones con riesgo
definido para dar metástasis ganglionar regional (68).
Se ha sugerido que los precursores del
Cáncer Gástrico puedan ser divididos en dos categorías: condiciones precancerosas y
lesiones precancerosas (31). Las condiciones precancerosas son entidades clínicas en las
cuales hay una incidencia incrementada de desarrollar Cáncer Gástrico, mientras que las
lesiones precancerosas son lesiones patológicas de las cuales se desarrolla el Cáncer
Gástrico. En muchas condiciones precancerosas, la real lesión precancerosa es la
displasia del epitelio que puede ser o no metaplásico. En el adenoma, las células son
displásicas, por lo tanto, el adenoma en sí mismo es una lesión precancerosa. De
acuerdo a ello, la incidencia reportada de transformación neoplásica en los pólipos
hiperplásicos es de 0 a 4% y la de los adenomatosos, de 6 a 75%, pudiendo desarrollarse
el carcinoma en cualquier parte del pólipo adenomatoso y presentándose en el caso de los
pólipos hiperplásicos, cambios displásicos o adenomatosos, como estadio intermediario
para el desarrollo del carcinoma (4,30,48,71,72). Los hallazgos en nuestros pacientes son
coincidentes con este punto de vista.
Acerca de la conveniencia o no del
seguimiento con biopsias sin resección de estas lesiones, opuesta al criterio de
resección total endoscópica o quirúrgica de las mismas, hay evidencia creciente de la
pertinencia de resecarlas "In toto" por diversas razones: (a) la biopsia no es
necesariamente representativa de toda la lesión, (b) hay necesidad de examinar todo el
pólipo para evitar errores debidos a muestras incompletas, (c) el criterio radiológico o
endoscópico no permite diferenciar si un pólipo hiperplásico o adenomatoso es portador
de un carcinoma, (d) se reportan en pólipos hiperplásicos menoresde 20 mm y mayores de 5
mm, presencia de carcinoma, detectados sólo después de la resección endoscópica
(10,12,34,50). De hecho, uno de nuestros pacientes (caso clínico II), tuvo múltiples
biopsias reportadas como pólipo hiperplásico, y solo después de la resección total del
mismo es que se identificó la presencia de adenocarcinoma intramucoso, por lo que
también creemos que la decisión que se debe tomar ante la detección de pólipos
hiperplásicos o adenomatosos, es la de su completa remoción.
Desde los inicios de la década del 70,
se han realizado en diferentes centros la extracción de lesiones de Cáncer Gástrico
Temprano, habitualmente de la variedad polipoidea, mediante la polipectomía estándar,
con resultados que posteriormente permitieron sentar las bases para las indicaciones y
limitaciones del tratamiento endoscópico de dichas lesiones (5,35,39,59,66),
reconociéndose claramente en los primeros casos, que las lesiones circunscritas a la
mucosa, pequeñas, elevadas, tenían la posibilidad de no dar metástasis ganglionar y de
ser satisfactoriamente tratadas con resección endoscópica (35,59). Dichos trabajos
pioneros, contracorriente, no tenían la técnica de la inyección submucosa de solución
salina, no tenían la facilidad de la ecoendoscopía, no tenían los resultados trabajados
de la casuística de estómagos operados y la relación de los diferentes factores
pronóstico de la enfermedad, sin embargo, permitieron reconocer y empezar a delimitar a
una variedad de Cáncer Gástrico Temprano que podía ser susceptible de tratamiento local
sin resección ganglionar, lo que más de 25 años después, ha permitido sentar las bases
actuales para el manejo racional de estos pacientes.
Cuando se habla de la técnica con
relación al tratamiento endoscópico del Cáncer Gástrico Temprano se puede dividir en
dos categorías: (a) técnicas de destrucción de tejido, y (b) técnicas de resección de
tejido. Las técnicas de destrucción de tejido requieren una evaluación precisa de la
invasión del tejido y de la extensión de la enfermedad, con evaluación previa de
estudios radiológicos, de ecoendoscopía y de biopsia gástrica. Las diversas modalidades
de destrucción de tejido han utilizado el láser, la criocirugía, la
electrocoagulación, la inyección local, etc. Habiendo delimitado su uso finalmente para
aquellos pacientes que son pobres candidatos para la cirugía, como tratamiento
complementario de otras modalidades o como tratamiento sintomático (37,38,58,67,69). En
la técnica de resección de tejido, la evaluación está basada en el examen del
espécimen resecado, pudiendo así estimarse el pronóstico de la terapia endoscópica
sobre las bases de los hallazgos macroscópicos e histológicos, siendo pues ésta última
modalidad de tratamiento endoscópico, la de elección para pacientes con cáncer
gástrico temprano (14,15,21,57).
La técnica de resección de tejido
(convencional), es esencialmente la polipectomía, y ésta es a su vez preferida para
aquellas lesiones polipoideas especialmente si son pedunculadas o de base pequeña; cuando
las lesiones son de base ancha, sésiles, o de tallo grueso, se sugiere realizar la
polipectomía asistida con la instilación de solución salina inyectada hacia la
submucosa de la lesión o hacia el tronco del tallo cuando éste es prominente, siendo las
mayores ventajas de este procedimiento las siguientes: (a) resección completa en la
mayoría de los casos, (b) máxima muestra de tejido obtenido, (c) complicaciones
reducidas (perforación y sangrado)(13).
La técnica de resección de tejido o
MUCOSECTOMIA, se conoce también como: "polipectomía asistida con solución salina,
mucosectomía endoscópica, y resección de mucosa endoscópica", desarrollada y
descrita en Japón en 1984, para la remoción del Cáncer Gástrico Temprano y de Lesiones
Neoplásicas Colónicas, bautizada como "strip biopsy"(54,55,56), sin embargo,
ésta es una vieja técnica, llamada previamente 'The lift-cut-technique", para
remoción de lesiones submucosas (25), siendo la esencia del procedimiento, la elevación
de la lesión y el corte de la misma, para obtener una adecuada muestra con riesgo mínimo
de complicaciones,
Actualmente, la mucosectomía presenta
esencialmente tres variantes: Mucosectomía con un endoscopio de doble canal, uno para el
forceps y el otro para el asa de polipectomía (54-57); Mucosectomía con un endoscopio de
un solo canal, con un sobre-tubo que contiene el asa de polipectomía (23); Mucosectomía
con un endoscopio pediátrico que tiene una copa distal para albergar el asa de
polipectomía (62,63). En los tres procedimientos, la elevación de la lesión con la
inyección submucosa de solución salina facilita el corte.
Nosotros para realizar la técnica de
resección de tejido asistida o mucosectomía usamos el asa de polipectomía al no contar
con los equipos descritos previamente. Si bien no tuvimos problemas para la resección en
tres de los pacientes (casos I, II y V), en dos de ellos tuvimos algún grado de
dificultad (casos III y IV). Por un lado, cuando se inyecta la solución salina y
epinefrina, la dilución en el tejido circundante se produce en pocos minutos, por lo que
si uno encuentra dificultad para la remoción, esto hace necesario repetir la inyección
submucosa de la solución. Por otro lado, la sola elevación de la lesión no garantiza la
facilidad de la remoción, por lo que idealmente para las lesiones aplanadas o
discretamente elevadas la succión del tejido ayuda para una remoción adecuada. Nosotros
solucionamos el problema, teniendo el asa abierta, succionando el aire del estómago y
cerrando paralelamente el asa para atrapar y cortar la pieza requerida, dicho sea de paso,
este recurso ha sido utilizado con éxito en esófago para lesiones tempranas y sin
asistencia de solución salina, con resultados alentadores (52).
Se recomienda que la resección
endoscópica del Cáncer Gástrico Temprano sea realizada en combinación con la
endoscopía ultrasonográfica para confirmar la naturaleza "early" de la
lesión, para verificar que la lesión endoscópica pueda ser llevada a cabo con seguridad
y para evaluar los ganglios linfáticos (2,24,32,51,53). De allí que es importante
conocer que tan preciso es este procedimiento para determinar el estadio de la enfermedad;
al respecto, un estudio reciente pudo precisar lo siguiente: (a) para determinar la
profundidad de la lesión en el estadio del Cáncer Gástrico y sobre una base de 2,610
casos, se pudo determinar un diagnóstico correcto entre el 67 al 92%, con una precisión
media del 77%, (b) para evaluar el compromiso de metástasis ganglionar sobre una base de
1,118 casos, se apreció un diagnóstico correcto entre el 50 al 87%, con una precisión
media del 69% (41,44). Si bien para evaluar los resultados del uso de la probeta
ultrasónica aún se tienen resultados limitados, se pueden apreciar resultados
preliminares alentadores para determinar la profundidad de la lesión, sobre todo en
Cáncer Gástrico Temprano, (con rangos preliminares que van para el diagnóstico correcto
de infiltración de la mucosa: 89-94.3%, y para la submucosa: 71.4-79%), pero de otro
lado, es de resaltar que tiene una seria limitación para evaluar profundidad de
penetración, sobre todo si se requiere investigar los ganglios linfáticos regionales
(1,19,26,41,70).
Nosotros, a pesar de no tener equipos de
ecoendoscopía o de probeta ultrasónica, hemos realizado los procedimientos de
mucosectomía basados en la premisa de que la ecografía endoscópica si bien es
importante dentro del armamentario con que debe contar un servicio que se dedica a la
endoscopía terapéutica (un gran problema en nuestro medio es el costo elevado de estos
equipos), no es necesariamente un prerrequisito indispensable para el procedimiento, esto
es, el no tenerlo no debe inhibir el desarrollo de la técnica para los pacientes que
cumplan con los requisitos ya mencionados. Se debe tener siempre presente que la técnica
de resección endoscópica basa su evaluación en el examen del tejido resecado, así
pues, si hay compromiso de la submucosa, el paciente irá a sala de operaciones. Además,
como ya se mencionó, el porcentaje de acierto para la evaluación de profundidad de la
lesión y para precisar el compromiso de metástasis ganglionar, con la ultrasonografía
endoscópica es aún limitado.
En conclusión: el Cáncer Gástrico
Temprano y las Lesiones PreMalignas Gástricas, pueden ser adecuadamente tratados mediante
la mucosectomía, utilizando para ello un estricto criterio de selección de pacientes.
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