A pesar de la alta frecuencia de endoscopías del tracto digestivo, la transmisión de infecciones durante estos procedimientos es baja, sin embargo las infecciones pueden ser severas e incluso letales. La literatura revela un mínimo de 281 episodios de infecciones transmitidas por endoscopias del tracto digestivo. La mayoría de las infecciones ocurrieron antes de la adopción de "protocolos de limpieza y desinfección de endoscopios". Posteriormente a la introducción de esos "protocolos" solo se han documentado 28 casos de infección (con una incidencia de 1/1.8 x 106); la excepción son los procedimientos de endoscopia biliar ya que estos transmiten infecciones en 1% de los procedimientos, con una mortalidad del 25% de los pacientes infectados. La relativa baja frecuencia de infecciones no debe darnos un sentido de falsa seguridad ya que en gran parte es explicada por la falta de protocolos que busquen detectar estas infecciones en forma rutinaria, por esta razón la mayoría de las infecciones no son reportadas al endoscopista. El espectro de las infecciones transmitidas incluye bacterianas, micobacterianas, micóticas, parasitarias y virales. Los microorganismos más comunes han sido salmonella, pseudomonas, M. tuberculosis, trichospora, strongiloides, y virus de la hepatitis B. La fuentes de infección durante las endoscopías han sido variadas e incluyen: a)la superficie del endoscopio, b) los canales de agua o aire, c) el canal de biopsia, d) el canal del elevador de cánula del duodenoscopio, e) la solución de desinfección o enjuague, f) las válvulas de succión o biopsia, g) la lavadora automática, h) los instrumentos accesorios (fórceps, asa de alambre, agujas de escleroterapia, termocoaguladores ... ). La técnica más importante de desinfección es el lavado y cepillado del instrumento, sus canales y accesorios, con detergentes enzimáticos. Esta limpieza manual disminuye la población de microorganismos a 1/ 10,000 de la original Pero este grado de desinfección no es suficiente por sí solo. La desinfección adecuada requiere de una inmersión total del instrumento en un desinfectante adecuado. Cuando la limpieza y desinfección del instrumento se hacen en forma completa y cuidadosa, la vida del instrumento se prolonga y se previenen altos costos de reparación. El tiempo de inmersión total necesario en una solución desinfectante depende de la calidad del lavado y cepillado. Con un lavado y cepillado subóptimo, se necesita una inmersión de 45 minutos, en una solución de glutaraldehido alcalino al 2%, sin surfactante, (Cidex, Johnson % Johnson, Arlington, Texas), a 25ºC de temperatura. Con lavado y cepillado adecuado, bastan 20 minutos en la misma solución, a una temperatura de 20ºC. Cuando el endoscopio se ha usado en una persona con infección <micobacteriana activa (TBC, MAI, etc.) y el lavado y cepillado han sido cuidadosos, es razonable prolongar la inmersión a 45 minutos (micobacterias son más resistente a glutaraldehido). Es importante recordar que el rehuso de la solución de glutaraldehido produce disminución de su concentración, ya sea por dilución o por polimerización (la que disminuye el glutaraldehido libre y activo). Como es imposible predecir si el glutaraldehido ha Perdido concentración y actividad, es necesario comprobar su actividad diariamente con una cinta de prueba "Cidex Solution Test Strip". (Cidex plus y Cidex Formula 7 no se recomiendan Para desinfectar endoscopios, pues tienen surfactante, que hace el enjuague difícil). - Otro desinfectante de eficacia demostrada es el ácido peracético al 0.2%, el cual se utiliza en un sistema cerrado automático, con requerimientos estrictos de temperatura y con un buffer y anticorrosivos (Steris). Este sistema esteriliza al endoscopio y sus accesorios en 30 minutos. - Otras técnicas que están investigándose son: a) dióxido clorínico, b) ozono, c) vapores de peróxido de hidrógeno, d) endoscopios con cubierta estéril desechable. Recomendaciones: I. Endoscopios:
III. Dilatadores neumáticos (Acalasia, TTS), asas de alambre, termocoaguladores, sobretubos. 1. Deben lavarse inmediatamente después de cada uso con un detergente
enzimático; si tiene canal central, éstos deben capillarse e irrigarse. Luego deben
enjuagarse con agua; luego IV. Botellas de irrigación:
V. Fórceps de biopsia
Dr. Luis Marsano Gastroenterólogo |