Revista de Gastroenterología del Perú - Volumen 16, Nº1 1996


REPORTE DE CASO CLÍNICO

Tumor sólido epitelial papilar-quístico del páncreas Reporte de un caso clínico y revisión de la literatura

Miguel Chávez R.* Alberto Pérez N.-, Gloria Vargas C.*, Roger Verona R., Rómulo Puga N,****

Servicio de Gastroenterología Departamento de Radiología Departamento de Patología Servicio de Cirugía General. Hospital General Nacional Arzobispo Loayza.


RESUMEN

El tumor sólido epitelial papilar quístico del pincreas (SEPQ) es una infrecuente neoplasia de bajo grado de malignidad, que ocurre principalmente en adolescentes y mujeres jóvenes.

Reportamos un caso de SEPQ en una mujer de 17 años de edad, que ingresó por una tumoración abdominal, la cual fue diagnosticada mediante biopsia por aspiración. El tumor fue resecado totalmente. En el seguimiento a los ó meses no hay evidencia de recidiva.

Siendo una patología poco común, se hace una revisión de la literatura sobre los aspectos clínicos, histológicos, radiológicos y quirúrgicos
PALABRAS CLAVE:
Tumor pancreático


SUMMARY

Solid and papillary epithelial tumor of the pancreas is an uncommon neoplasm of low malignant potential, which occurs mainly in adolescent and young adult females.

We report the case of a 17 years old woman, who presented with an abdominal mass, which was diagnosed cytologically by aspiration. The surgical procedure was total excision. Six months post surgery the patient is healthy.

As this is a very unusual ocurrence, a review of the literature has been made on clinical, histological, radiological and surgical features.
KEY WORDS:
Pancreatic tumor.

 

INTRODUCCIÓN

La mayor parte de neoplasias pancreáticas, son adenocarcinomas de origen ductal, que se presentan en pacientes de edad avanzada, predominantemente varones, con un pronóstico grave. En contraposición a esta entidad, Kloppel en 1981, describe una lesión tumoral pancreática con caracteres clínico-patológicos propios, completamente diferente, en niñas adolescentes o mujeres Jóvenes. asintomática o con leve sintomatología clínica, de larga evolución y con excelente pronóstico postoperatorio1.

En 1959 Frantz. fue el primero en describir este tumor, en el Instituto de Patología de fas Fuerzas Armadas (USA) de allí que también se le conozca como tumor de Frantz, perú, esta fue una descripción muy somera titulada: Tumores papilares pancreáticos. Benignos o Malignos?2,3.

Esta lesión es un tumor pancreático sólido epitelial con trastornos regresivos hemorrágico-necróticos, que condiciona la formación de seudo-papilas y áreas seudo-quísticas, de allí los diferentes nombres de papilar sólido, papilar-quístico o epitelial-papilar etc.

Este tumor es raro y se ha calculado que ocurre en aproximadamente 1,5% de todos los tumores no endocrinos del páncreas habiéndose reportado menos de 150 casos en la literatura inglesa siendo éste el primero, descrito a nivel nacional.


CASO CLÍNICO

Paciente mujer de 17 años de edad, natural de Tingo María, procedente de Lima,

ANTECEDENTES PERSONALES.-
Menarquía a los 11 años. Régimen catamenial 3-4/30 sin molestias. GO PO.

ANTECEDENTES PATOLÓGICOS. A los 11 años tuvo fiebre tifoidea y a los 13 neumonía.

PRIMER INGRESO (15.10.93). Desde aproximadamente 1 año antes, siente llenura post-prandial e hinchazón en el epigastrio, relacionado con la ingesta de alimentos grasos, con nausea y dolor punzante subcostal bilateral anterior. Posteriormente el dolor aumenta de intensidad y se acompaña de vómitos postprandiales.

Al examen físico, el abdomen es blando, depresible. A 6 cm por debajo del reborde costal derecho y del apéndice xifoides se palpa tumor renitente, de superficie lisa, bordes romos, dando la sensación de formar parte del hígado.

Una ecografía abdominal, con fecha 01.09.93 revela masa sólida, con área central liquida de 7,8 x 7,7cm a nivel del lóbulo derecho del hígado.

La tomografía axial computarizada del 02.09.93 muestra en su fase precontraste endovenoso, masa tumoral con densidad muscular. proyectada en el área de la cabeza del páncreas, ovalada, de 7,6 x 6,6 x 8 cm con bordes bien definidos y regulares, estructura no homogénea que comprime y deforma el arco duodenal. La aorta evidencia ligera desviación hacia la izquierda y la arteria y vena renales derechas muestran discreta compresión. (Figura 1).

Los cortes postcontraste endovenoso muestran tenue reforzamiento periférico de la imagen tumoral permitiendo la identificación de la cápsula tumoral la que muestra parcial calcificación.

A fines de 1993, la paciente solicita su alta sin haberse completado su estudio. Durante el año 94 y primeros meses del 95, la paciente se mantiene sin mayores molestias.

SEGUNDO INGRESO (24.05.95).- En abril de 1995 por episodio intercurrente regresa al hospital objetivándose un mayor crecimiento de la masa abdominal.

Al examen físico el abdomen aparece asimétrico, con abovedamiento subcostal derecho y epigástrico por tumor palpable de 8 x 10 cm renitente, consistencia fibro-muscular no doloroso, no soplos, asentado en planos profundos, fijo a pesar de los cambios de posición y respiración forzada. Niega hiporexia, baja de peso y fiebre.


Ecografías (02 y 31 de Mayo 95).-
Muestran en el área de la cabeza del páncreas formación sólida, ovoidea de 87 x 98 mm de bajo grado de ecogenicidad, con estructura no homogénea por la presencia de áreas hipoecoicas seudoquísticas las que presentan refuerzo posterior.

El componente sólido muestra ramificaciones seudopapilares.

En el centro de la formación se identifican elementos hiperecoicos puntiformes con aspecto de calcificaciones, los que se visualizan también en forma segmentaria en la periferia inferior tumoral (cápsula). (Figuras 2, 2a, 2b).


Radiografía simple del abdomen y contrastada gastroduodenal:
Radiografía simple del abdomen muestra área de opacidad ovoidea en hipocondrio derecho y epigastrio que ocasiona efecto de compresión extrínseca sobre el arco duodenal.

El estudio baritado gastroduodenal mostró compresión extrínseca sobre el antro y cuerpo gástricos por la formación tumoral. (Figura 3).


Pancreato-colangiografía retrógrada endoscópica (17.05.95):
Muestra al conducto de Wirsung de calibre normal, contornos regulares, con desviación de su trayecto normal por la formación tumoral. Se evidencia comunicación del conducto pancreático con las cavidades quísticas tumorales. (Figura 4).


Biopsia por aspiración (26.05.95):
Muestra predominantemente hematies y grupos celulares de aspecto epitelial con discretos cambios displásicos. En focos, dichas células se acomodan en forma de rosetas y/o papilas. (Figura 5).

 

Fig. 1.- TAC con contraste endovenoso muestra tenue refuerzo de la seudo-cápsula tumoral en su región anterior.


Fig. 2a.- El componente sólido del tumor muestra ramificaciones seudopapilares

 

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Fig. 2b.- Elementos hiperecoicos puntiformes con aspecto de microcalcificadores.

 

Fig. 2c.- Las áreas seudoquísticas con refuerzo posterior aparecen muy bien representadas.

 

Fig. 3.- La masa tumoral produciendo signos de compresión extrinseca, sobre la curvatura menor del cuerpo y antro gástricos con opacificación baritada.


Fig. 4.- Pancreatografía endoscópica retrógrada, en frontal y lateral muestra al conducto de Wirsung, permeable, de calibre normal, curso sigmoideo, sin anormalidades obstructivas o de otro tipo. Hay evidencia de comunicación del conducto pancreático con el parenquima pancreático y con las cavidades quísticas tumorales. El retorno del contraste inyectado, se realiza a travez de laws venas esplénica y porta opacificadas

 


Arteriografía abdominal (31.05.95) (Figura 6):
Muestra a la formación pancreática rodeada de arterias abdominales vecinas desplazadas. Ausencia de vascularidad tumoral. Superiormente la tumoración aparece rodeada por la arteria hepática con que muestra convexidad superior y ligera elevación. Externamente rodeando a la formación aparece la arteria gastroduodenal, que muestra desplazamiento oblicuo hacia afuera y con convexidad externa. La rama terminal de esta arteria (arteria pancreático duodenal anterior) rodea la porción externa e inferior de la formación anastomosándose con la arteria pancreatoduodenal inferior para rodear la porción inferior e interna del tumor.


Datos de laboratorio:
Hb. 11,19%, hemograma, hematocrito, recuento de plaquetas, velocidad de eritrosedimentación, tiempo de protrombina, tiempo parcial de tromboplastina, transaminasas TGO y TW, bilirrubinas, fosfatasa alcalina, glucosa, creatinina, proteínas, colesterol, triglicéridos, VDRL, HIV, Arco V, orina completa, parásitos y sangre oculta en heces fueron negativos.

 

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FIG. 5.- Material obtenido en biopsia por aspiración, donde se aprecia disposición papilar en el tejido y hemorragia.


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FIG. 6.- Arteriografía Abdominal.- Muestra a la arteria hepática común, elevada, de concavidad inferior, rodeando al tumor en su porción súpero externa. La arteria gastroduodenal aparece elongada y desplaza hacia fuera y arriba, delimitando la porción súpero externo del tumor.
La arteria pancreático duodenal anterior rodea la porción externa e inferior del tumor. Inferiormente, la arteria pancreatoduodenal inferior (rama de la arteria mesentérica inferior) rodea inferiormente a la masa tumoral. Las arterias representadas no muestran anormalidades intrinsecas.

 

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FIG. 7.- Tejido tumoral con áreas sólidas y papilares; hemorragia. Un foco de reacción xantogranulomatosa.


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FIG. 7a.- Disposición papilar del componente epitelial del tumor. Nótese la ausencia de atipia celular.

 


Intervención (12.06.95): Laparotomia exploratoria:
Tumoración mixta de aproximadamente 10 cm en cabeza e itsmo pancreático, encapsulado con zonas de aspecto blanquecino y otras de color oscuro hemorrágicas. Exéresis de la tumoración.
La evolución de la paciente fue satisfactoria.


Informe anatomopatológico:
Tumoración de 200 g mide 10,5 x 6 x 8 cm bien encapsulada y parcialmente seccionada con una superficie interna granular rojiza y con áreas de color amarillento. Diagnóstico: Tumor papilar y quístico del páncreas (tumor sólido papilar del páncreas). Reacción xantogranulomatosa en el tumor. (Figura 7 y 7a).


DISCUSIÓN

El tumor sólido epitelial papilar quístico (SEPQ) pancreático se localiza indistintamente en la cabeza, cuerpo o cola del páncreas. Redondeado u ovalado con diámetro promedio de 10 cm. pudiendo llegar a alcanzar los 16 cm. Cuando se localiza en la cabeza pancreática, a pesar de su tamaño grande no llega a comprometer ni al colédoco ni al conducto de Wirsung debido a su naturaleza no invasiva.

Puede ser predominantemente sólido, sólido quístico o predominante quístico. La parte sólida marrón grisácea presenta formaciones seudopapilares. Las áreas quísticas son rojo amarillentas, con contenido blando marrón oscuro. Estos tumores presentan seudocápsula de tejido conectivo y áreas de fibrosis distrófica central capaces de calcificarse.

En raras ocasiones estos tumores pueden presentar carácter agresivo femenino, presentando lengüetas infiltrativas en su cápsula, invasión al arco duodenal, bazo o serosa; pudiendo bloquear la arteria esplénica o romperse y ocasionar metástasis. En estos casos hay cambios centrales distróficos con células pleomórficas atípicas16.

Se han descrito también algunos casos en páncreas ectópico localizado en mesocolon transverso7.


Citología:
El diagnóstico preoperatorio puede hacerse mediante biopsia por punción con aguja fina5,8 el que muestra extendidos ampliamente celulares con ramificaciones frondosas seudopapilares con tallos fibrovasculares.

Adicionalmente pueden verse histiocitos espumosos, células gigantes multinucleadas reactivas y detritus necróticos. Las células tumorales son pequeñas o medianas, poligonales, algo elongadas, con citoplasma claro eosinófilo. El núcleo es pequeño o mediano, ovoide con grumos de cromatina finamente dispersos.


Histología:
El tumor aparece con áreas sólidas y quísticas4. Las áreas sólidas están compuestas por láminas y cordones de Mulas alrededor de delicados septos fibrovasculares. Estas áreas sólidas sufren cambios de 2 tipos:

a) Las Mulas epiteliales más apartadas de los vasos sanguíneos adoptan citoplasma claro vacuolado. La disrupción de estas células alteradas condiciona la formación de espacios quísticos y como las células alrededor de los vasos están intactas se forman las seudopapilas.

b) La acumulación de tejido conectivo mixoide alrededor de los pequeños vasos, comprime y distorsiona las Mulas epiteliales neoplásicas, formando patrones trabeculares seudo-quísticos.


La mayor parte de vasos sanguíneos aparecen poco estables condicionando múltiples y extensas hemorragias originando necrosis y algunos granulomas de colesterol, lo que viene a ser un hallazgo prominente3

lnmunohistoquimica: Las Mulas neoplásicas reaccionan intensamente a los anticuerpos de la alfa 1 antitripsina y alfa 1 antiquimiotripsina. Algunos tumores reaccionan positivamente a la enolasa neuronal especifica4.

Se ha descrito reacción positiva a polipéptidos hormonales como insulina, glucagon, somatostatina; así como para la citoqueratina, vimentina y Leu-7, etc.4,9. Hay evidencia de receptores de progesterona10.

Estos tumores fallan en colorearse claramente a la alfa amilasa, lipasa, tripsinógeno, quimiotripsinógeno, synaptofisina y cromogramina. También tienen reacción negativa a marcadores neoplásicos como el antígeno carcinoembrionario y el CA 19,9. 4,11.

La placa simple del abdomen, puede mostrar masa tumoral con densidad de partes blandas, redondeada u ovoidea a veces con calcificaciones marginales en su cápsula5,7.

Estudio Contrastado Gastro-Intestinal. Duodenografía Hipotónica: Pueden mostrar signos de comprensión extrínseca producidos por el tumor sobre el estómago, arco duodenal y yeyuno proximal.

Colangiopancreatografía endoscópica retrógracla. Los hallazgos de la CPER, en el estudio de los tumores pancreáticos3,13,14 con lesiones quísticas son de 4 tipos:

1) Resultado Normal
2) Estiramiento o desplazamiento del conducto de Wirsung
3) Comunicación del conducto de Wirsung con las cavidades quísticas y
4) Obstrucción del conducto de Wirsung.

La normalidad del examen sugiere benignidad, mientras que la obstrucción del conducto pancreático es altamente sugestiva de malignidad.

La comunicación entre el conducto de Wirsung y las cavidades quísticas de estos tumores pancreáticos, es un hecho infrecuente, que no ayuda en la diferenciación de benignidad o malignidad, ya que puede presentarse en ambos casos12.


Arteriografía Abdominal:
En la Fase arterial, las arterias del páncreas pueden aparecer desplazadas, pero no invadidas, como si ocurre en los procesos malignos.

Solo en casos muy raros puede verse infiltración de la arteria esplénica.

En la fase capilar, las áreas quísticas tumorales aparecen avasculares y las lesiones sólidas pueden presentar discreta vascularidad.

En la fase venosa, las venas del páncreas pueden mostrar desviación pero no infiltración13,14,15.


Tomografía axial computarizada:
AI TAC el tumor SEPQ del páncreas aparece como una masa bien delimitada14,16 de densidad muscular no homogénea por la presencia de áreas hipodensas quísticas necrótico hemorrágicas, con 30 a 40 unidades Hounsfield17 o sea con número mayor que las correspondientes al agua, debido a su contenido hemorrágico.

Las paredes de estas cavidades son septos no bien constituidos e irregulares. Pueden verse calcificaciones, especialmente en la cápsula y en las áreas distróficas, las que pueden ser punteadas múltiples o puntiformes acompañadas de otras amorfas14,18.

El estudio postinfusión muestra ausencia o leve refuerzo central en las áreas sólidas del tumor. Algunas raras veces se puede ver débil refuerzo periférico correspondiente a la seudocápsula tumoral16.

Las formas invasivas del tumor SEPQ del páncreas pueden mostrar metástasis al hígado, retroperitoneo y ganglios.


Ecografía:
Se presenta como formación sólida grande de bajo grado de ecogenicidad, redondeada u oval, con estructura no homogénea por la presencia de áreas hipoecoicas quísticas que condiciona refuerzo posterior. No hay evidencia de septos intratumorales.


Resonancia magnética:
Una formación tumoral bien delimitada con áreas sólidas isointensas con el páncreas en T1 o señal ligeramente alta en T2. Las áreas quístico hemorrágico necróticas muy bien representadas por este método, aparecen como señales de alta intensidad en T1. En T2, en la mayor parte de los casos aparecen como señales de alta intensidad, distribuidas difusa o periféricamente, y en un número menor de casos aparecen como señales mixtas de alta y baja intensidad. La cápsula se representa como halo de baja intensidad en T1 o T219,20,21.


Histogénesis:
La desproporción entre los múltiples artículos sobre el tumor SEPQ del páncreas y el escaso número de casos reportados, resulta de los intentos persistentes en definir su histogenesis la que permanece incierta (por las discrepancias entre los hallazgos inmunohistoquímicos y ultraestructurales).

Se piensa que estos tumores puedan tener origen neuroendocrino, se deriven de Mulas acinares o de las células de los pequeños conductos pancreáticos.

El probable origen neuroendocrino se basa en4,9 la difusa reacción positiva a la enolasa neuronal especifica, sin embargo esta reacción se ve también en una gran variedad de tumores no endocrinos. También se piensa en este origen, por la positividad (en algunos casos) a los polipéptidos pancreáticos: somatostatina. glucagón e insulina pero esto podría interpretarse como células endocrinas normales atrapadas. y finalmente también por la presencia ocasional de elementos parecidos a los gránulos neurosecretorios. De otro lado la reactividad de estos tumores a marcadores neuroendocrinos más específicos como la synaptofisina o cromogramina siempre han sido negativa4.

El probable origen en CÉLULAS ACINARES pancreáticas se basa en la reactividad positiva de estos tumores a la alfa 1 antitripsina (AAT) que es un índice de diferenciación celular acinar2. Sin embargo esta reacción también se ve en el cáncer de células acinares, pancreatoblastoma, tumores pancreáticos endocrinos y en tumores extrapancreáticos, por lo que esta reacción es característica más no especifica de estos tumores.

También se ha pensado en la diferenciación acinar por el abundante retículo endoplasmático rugoso2 con formación de anillos lamelados y gránulos de aspecto zimogénico, lo que en realidad indica solo inmadurez o pobre diferenciación.


Origen en células primordiales multipotenciales de los pequeños conductos pancreáticos:

Ultimamente ha ganado aceptación esta teoría. El grado de diferenciación de estas células condicionaría la presencia o ausencia de gránulos neurosecretorios, así como en otras raras ocasiones, de manifestaciones endocrinas o exocrinas4,22,23.

Estas células serian la matriz para estos tumores y su diferenciación la harían a través de Mulas endocrinastumorales incompletas o Mulas acinares mal formadas, perdiendo así su carácter ductular. La diferenciación acinar es solo un aspecto secundario menor de su pluridiferenciación. estrechamente relacionada con el cáncer pancreático9 microglandular, el tumor pancreático endocrinoexocrino y el cáncer de tipo embrionario.

Algunos tumores de origen ductal recapitulan la embriogénesis de los islotes pancreáticos por lo que pueden contener gránulos neurosecretorios sin mostrar los hechos clásico de los tumores endocrinos22.

La sorprendente predominancia femenina de este tumor ha sugerido participación hormonal en su patogénesis. La positividad de los receptores estrogénicos o progesterónicos, especialmente de estos últimos podría explicar la predilección femenina, más no que esto juegue un rol real en su patogénesis.


Diagnóstico diferencial:
Estos tumores deben diferenciarse de los: Tumores no funcionantes de los islotes pancreáticos. Estos, tienen Mulas de núcleo redondo con gruesos grumos de cromatina. mitosis frecuente y aberraciones nucleares, presentando gránulos citoplasmáticos secretorios. Muestran además reacción positiva a los marcadores endocrinos y su sintomatología es clásica13.

A la TAC, muestran marcado reforzamiento en el estudio postcontraste endovenoso por ser muy vascularizados, muy diferente a la hipovascularidad de los tumores en estudio. mostrando frecuentemente metástasis y calcificaciones. A la RM aparecen con áreas quísticas de baja o isointensidad en T124.


CISTOADENOMAS SEROSOS23 (También llamados microquíticos). Especialmente cuando estos presentan importantes áreas hemorrágicas. Estos tumores son pequeños (diámetro promedio de 4 cm) y aparecen con células de núcleos pequeños, con aspecto en panal de abejas, lo que puede confundirse fácilmente con el estroma mixoide del tumor SEPQ pancreático. Por otro lado estos tumores se presentan preferentemente en ancianos y muestran bordes lobulados con cicatriz central radiada muy característica, muy bien demostrada con el TAC. Se han descrito, también macroquistes serosos25.

Cistoadenomas o cistoadenocarcinomas mucinosos. Aparecen con cavidades quísticas con paredes bien definidas (muy bien representadas con la RM). La mucina se encuentra dando sus células columnares o en los espacios extracelulares. El contenido mucinoso de las cavidades quísticas aparece con la densidad hídrica de la mucina a diferencia de la densidad hemorrágica de los seudoquiste del tumor SEPQ. Además sus papilas aparecen bien constituidas a diferencia de las seudopapilas del tumor que estudiamos. Presentan un diámetro promedio de 9 cm.


Pancreatoblastoma:
Debido a su naturaleza blastomatosa presentan patrón histológicos mixto, con células monomórficas que forman estructuras trabeculares y acinares sólidas escamosas con tejido mesenquimal. La resonancia magnética, muestra áreas necróticas sin hemorragia importante. Su presentación es además en niños.


Adenocarcinoma ductal pancreático.-
Se presenta en ancianos y solo puede confundirse con los casos raros de tumores SEPQ del páncreas en pacientes de edad avanzada, especialmente cuando presentan áreas de necrosis central cavitada. Hay invasión de vasos mesentéricos en el estudio por TAC o RM. Son hipovasculares, se calcifican muy raramente, y son pequeños con un diámetro promedio de 6 cm.

Seudoquistes pancreáticos26 Tienen el antecedente patológico que explica su formación. No presentan contenido sólido, ni cápsula y se calcifican muy rara vez. 50 a 75% de estos tumores presentan amilasa sérica elevada así, como contenido elevado de amilasa a la biopsia por punción.


Otros tumores:
Linfangioma, hemangioma, quistes mesentéricos, leiomioblastoma quístico del estómago.


Tratamiento:
La mayor parte de los tumores SEPQ del páncreas son potencialmente curables por resección quirúrgica, la que deberá hacerse lo más agresivamente posible, con resección del parénquima pancreático comprometido vecino26,27.

Se puede practicar una pancreatectomía parcial, pancreatectomía distal con esplenectomía y en algunos casos hasta resección parcial de la vena porta. Ocasionalmente debido al tamaño muy desarrollado del tumor y al extenso compromiso de las estructuras vecinas no es posible su resección, sin embargo aún en estos casos hay una larga sobrevida27,28.

En casos que no sea posible la extirpación del tumor puede hacerse drenaje en forma de Roux en y, o cistoyeyunostomía. También en esos casos puede emplearse la radioterapia ya que estos tumores son radiosensibles. Una complicación postquirúrgica frecuente es la diabetes mellitus3,29.

VER BIBLIOGRAFÍA