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Folia Dermatológica Peruana
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Folia Dermatol.     2003; 14 (2) : 9



ACERTIJO: ¿QUÉ TIENEN EN COMÚN TIÑA, LEPRA Y ENFERMEDAD POR ARAÑAZO DE GATO? LA HIPERRESPUESTA INMUNE


Muchas veces nuestra práctica dermatológica nos coloca en una posición privilegiada para observar directamente los mecanismos patogénicos de una 

enfermedad. El siguiente caso sirve como ilustración: un paciente se presenta a la consulta con una ampolla única en uno de los espacios interdigitales del pie. 

El exámen clínico revela una vesícula de medio centímetro de diámetro, sin otras lesiones. Un preparado de KOH, hecho del material seroso proveniente de la vesícula mostró gran cantidad de neutrófilos y escasa hifas. ¿Cómo interpretarestos hallazgos?:pues como una reacción dishidriforme secundaria a dermatofitos. ¿Sabían ustedes que en la infección experimental por dermatofitos el tipo de reacción más común es el de una reacción dishidriforme? Esto es, la respuesta natural de nuestro organismo ante la presencia de dermatofitos en el estrato córneo es producir un grado tal de espongiosis que expulse al hongo a través de la formación de vesículas y costras. Solo aquellos con pobre respuesta inflamatoria (usualmente atópicos) pasarán a ser colonizados y desarrollarán tiñas extensas.

Pensemos en otros ejemplos de respuestas inflamatorias masivas que dominan el cuadro clínico. En la Lepra, el bacilo induce una gran respuesta inflamatoria que puede ser localizada (en las formas tuberculoides) o diseminadas (en la formas lepromatosas). Las manifestaciones clínicas de la enfermedad son consecuencia de la respuesta inflamatoria antes que producto de la virulencia del M . leprae. Algo similar ocurre en leishmaniasis, donde la destrucción tisular común en las formas mucocutáneas se debe a una poderosa inmunidad celular, con un parásito que poco o nada hace fuera de servir de estímulo antigénico. La naturaleza nos brinda un ejemplo de lo que pasa cuando dicha respuesta inmune tan vigorosa está ausente: la leishmaniasis cutánea diseminada, un estado de anergia con presencia masiva de parásitos, da lugar a la formación de lesiones nodulares, pero sin la respuesta destructiva que se ve en la forma mucocutánea. 

Cuando invocamos el término tuberculide estamos en realidad hablando del mismo concepto: el eritema indurado de Bazin es una respuesta masiva del sistema inmune ante la presencia de algunos escasos bacilos tuberculosos en el panículo adiposo. Esta hipótesis ya ha sido corroborada mediante las técnicas de PCR, capaces de demostrar la presencia de Mycobacterium tuberculosum, en cantidades ínfimas , en las lesiones mismas de eritema indurado.

  Qué cosa son la urticaria papular o la acarosis nodular sino respuestas exuberantes a picaduras de insecto o presencia de sarcoptes. 

Apliquemos este mismo concepto a las infecciones producidas por bartonellas. Tomemos como modelo tres entidades clínicas que ilustran el balance entre hiperrespuesta inmune y propia virulencia del microorganismo como factor preponderante. La bartonella humana por excelencia es Bartonella baciliforme: ella produce tanto la Fiebre de la Oroya como la Verruga Peruana. Ambas son muestras de la capacidad patógena de la bacteria, ya sea como inductora de anemia o como estímulo angiogénico. En el otro extremo tenemos a la Enfermedad por Arañazo de Gato: una marcada repuesta inflamatoria, que se expresa como un síndrome linfocutáneo, capaz de detener en el ganglio el avance de una bacteria foránea, especializada en felinos. Si de lo que se trata es acabar con la bacteria virulenta, se justifica el tratamiento antibiótico (este es el caso de B. bacilliformis). Si, por otro lado, la patogenicidad radica en el fenómeno de respuesta, el tratamiento antibiótico poco o nada influirá el curso de la enfermedad, que es exactamente lo que ocurre con la Enfermedad por Arañazo de Gato. ¿Qué pasa si nuestro sistema inmune falla? Pues entonces una bacteria experta en felinos tendrá los mismos efectos clínicos de su contraparte humana. Así, Bartonella henselae causará bacteremia crónica en felinos, Enfermedad por Arañazo de Gato en el ser humano inmunocompetente y Angiomatosis Bacilar en el humano inmunocomprometido.

Quizás sea útil que al tener que decidir una conducta terapéutica nos hagamos la siguiente pregunta: ¿Qué queremos: deshacernos del enemigo (el microorganismo) o moderar la respuesta inmune? 

De la respuesta pueden resultar nuevos planteamientos terapéuticos para viejas y nuevas enfermedades. 

Dr. Francisco Bravo.

   

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