Folia Dermatológica Peruana - Vol. 11  Nº. 2 Agosto 2000

REPORTE DE CASOS CLINICOS

Malformación arteriovenosa facial gigante en lactantes: a propósito de un caso


Se presenta el caso de una lactante de 18 meses de edad, producto de una segunda gestación normal y parto eutócico, que al nacer presenta mácula enternatosa en henucara derecha, que se hace más prominente a partir de la sexta semana de nacida, ubicándose en el momento actual en casi toda la hemicara derecha, comprometiendo la línea media, la boca, la nariz, infiltrándose hacia el tabique nasal, paladar blando y labio superior.

La angioresonancia magnética demostró asimetría de partes blandas, deformidad de glándula parótida, arteria carótida externa derecha prominente y tortuosa, con un conglomerado de vasos periféricos, con vasos venosos que drenan a la vena yugular externa, que muestra aumento de calibre.

La patología que nos ocupa es sumamente infrecuente en todas las latitudes del orbe(1) la población peruana no resulta la excepción y, aunque no existe una tendencia hacia un sexo determinado, se observa en la literatura una mayor incidencia en el sexo femenino(2); se asocian particularmente a malformaciones del SNC, y al parecer las anormalidades se inician en el primer trimestre de gestación, como ocurre en el síndrome de Dandy-Walker(3) pudiendo detectarse las malformaciones arteriovenosas durante el tercer trimestre de la gestación(4).

 

Malformación arteriovenosa facial gigante en lactantes de 18 meses de edad

 

En la clasificación de las malformaciones arteriovenosas gigantes encontramos las que son No Proliferativas o Planas, y las Proliferativas que se dividen en Tuberosas, Cavernosas y Mixtas(5), diferenciación que influirá en su tratamiento.

Tanto el tratamiento como el pronóstico son controversiales y poco es lo que podemos ofrecer a los pacientes, algunas escuelas sugieren el uso de prednisona en etapas muy tempranas, como otras esgrimen razones de peso para la aplicación de láser(6,7,8).

El diagnóstico diferencial se debe establecer en forma clara y precisa para así mejorar en algo nuestra capacidad de pronóstico, y en su caso poder en su momento establecer el uso concomitante de cirugía, manejo radioterápico invasivo u otras posibilidades terapéuticas(1,10).


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