Folia Dermatológica Peruana - Vol. 11  Nº. 2 Agosto 2000

Panículítis migratoria eosinofílica en el Perú


Desde los trabajos clínico epidemiológicos del Wenceslao Ollague, llevados a cabo en la zona de Guayaquil en 1980, se sabía de la existencia de Gnathostomiasis en América del Sur. Esta enfermedad es causada por un nemátodo que utiliza como parte de su c¡clo vital a ciertas especies de peces, fundamentalmente de agua dulce. Al ingerir el ser humano carne cruda de, pescado ¡nfestada con formas larvarias del parásito, éste se libera en el estómago, perfóra su pared, y viaja a través de la cavidad peritoneal hacia el hígado y, eventualmente al tejido celular subcutáneo. Es a partir de allí que se inicia un cuadro clínico relevante para los dermatólogos. Ollague utilizó el término paniculitis migratoria eosinofílica, bastante descriptivo de lo que sucede. La enfermedad se caracteriza por la aparición de nódulos o placas que denotan una infiltración del tejido celular subcutáneo.

Cuando el paciente es visto por primera vez, la interprelación clínica usual es que se trata de un forúnculo o piodermitis en evolución, y así recibe tratamiento antibiótico. El cuadro por lo general remite, lo que tiende a confundir al clínico, pues reafirma la idea de una etiología bacteriana. Luego, sobreviene la sorpresa cuando, días o semanas después, la lesión recurre unos centímetros más allá. Este proceso se puede repetir sucesivamente durante meses y años, reforzando el carácter migratorio de la lesión. Una biopsia de piel mostrará un denso infiltrado inflamatorio a predominio eosinofflico que obarca dermis y panículo adiposo. La posibilidad de una Gnathostomiasis se verá entonces reforzada al encontrar el antecedente de ingesta de pescado crudo.

Esta parasitosis es descrita con frecuencia en el sudeste asiático y, en nuestro continente, en México, Ecuador y, Colombia. En Asia esta relacionado a la costumbre de ingerir sushi y sashimi y en América a la ingesta de pescado crudo marinado en limón, es decir, ceviche. Y ¿qué hay del Perú?, donde justamente consideramos a este plato el estandarte de nuestra exquisita coc¡na.

Es recién en 1987, cuando el primer caso es detectado en Lima, en la consulta privada del Dr. Alejandro Morales, en ni¡ paciente con historia reciente de haber estado en Guayaquil. A partir de ese momento, se agregan ti esta lista 71 casos más, todos vistos en práctica privada, muchos de ellos con el antecedente de viajes a zonas endémicas conocidas hasta ese momento. Esta serie ¿le casos fue motivo de la tesis de bachiller en medicina de la Dra. Yolanda Cipriani, de la Universidad peruano Cayetano Heredia. Cabe resaltar que en ninguno de esos casos se pudo hacer una identificación histológica definitiva del parásito, siendo la regla su ausencia en los preparados histológicos.

Lo curioso o llamativo de esto es que tomó varios años recolectar esos doce casos y, sin embargo, en los últimos 10 meses, se ha diagnosticado un número de casos mayor por lo menos 15, casi todos provenientes de prácticas privadas en Lima, aunque algunos casos sol¡ de origen hospitalario (Hospital Loayza).

Se tiene además la comunicación personal de por lo menos dos casos de pacientes, vistos en clínicas privadas de Lima, con cuadros clínicos de colecislitis aguda, que, luego de la cirugía mostraron vesículas normales Y evidencia de hepatitis eosinofílica. Uno de estos casos mostró, luego del acto operatorio, un cuadro (le paniculitis migratoria eosinofílica.

Todo esto ¡los haría pensar en un súbito aumento de la incidencia de una parasitosis con todas las características clínicas de Gnathostomiasis. Muchos dirán, esto no nos debería llamar la atención, de nuevo, por nuestra inveterada costumbre de comer ceviche, pero, ¿por que ahora?, ¿,por que este año ?.

Hay adenias, otros detalles no resueltos. Gnathostoma es un parásito principalmente (le agita dulce y, en realidad, el pescado que se consume en el Perú es mayormente de agita salada, del Océano. Revisando la literatura uno se percata de la existencia de otra parasitosis con características similares desde el punto de vista clínico, y que es motivo de diagnóstico deferencial en el sudeste asiático, esto es, la Sparganosis. Ésta es una paniculitis migratoria eosinofílica producida por larvas intermedias de un céstodo, el Diphyllobotrium. Con relación a esto, la infección por Diphyllobotrium pacificum es una de las más frecuentes en el Perú, superando en número a las causadas por T. solium o T. saginata, y solo superada por la tenia enana (H. nana). Podría ser que, de estos casos, los de comedores de ceviche sean en realidad Sparganosis, y los de los comedores de sushi, sean Gnathostomiasis.

Todo este relato tiene ciertos objetivos. Uno, poner al tanto a los dermatólogos, clínicos y médicos generales, acerca de la existencia de este síndrome. Dos, aconsejara nuestros colegas gastroenterólogos y cirujanos a ampliar su diagnóstico diferencial para las colecistitis agudas (especialmente en presencia de eosinofilia en sangre), buscando específicamente el dato del cuadro dermatológico descrito o el antecedente de la ingesta de pescado crudo. Y tercero, estimular a nuestros colegas parasitólogos a estudiar la enfermedad, Ya sea a través del escrutinio de los pescados que se distribuyen a nivel comercial, a través de la pesquisa en los huéspedes definitivos terrestres del parásito (perros Y gatos), o a través del desarrollo de métodos inmunológicos que ¡los den una idea de la real incidencia de esta (o estas) enfermedad(es). Una vez más, la medicina peruana parece encontrar un nuevo campo de desarrollo e investigación.

 

Dr. Francisco Bravo