Folia Dermatológica Peruana - Vol. 9 Nº.1-2 marzo-junio 1998 |
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Lesiones Pruriginosas en pacientes
con Sida Correlación Clínico-Patológica
N.V. Seminario, J. Carrasco, R.B. Maita,
D. Jara, E.
Torres, D. Díaz, J. Victorio, Y. Escalante, . León (1)
(1) Instituto de Patología, Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, Lima - Perú
Resumen
Se realizó la correlación clínico
patológica en un estudio prospectivo descriptivo de 40 pacientes atendidos en el
consultorio de PROCETSS del Hospital Nacional General Arzobispo Loayza, de mayo a
noviembre de 1997, para el estudio de lesiones pruriginosas en pacientes HIV+.
Se concluyó que: el 28.57% del total de
pacientes atendidos por SIDA en el consultorio, padeció de prurito en alguna etapa de la
evolución de la enfermedad; en los 40 pacientes estudiados el prurito ocupó el segundo
lugar como manifestación clínica inicial; las lesiones histopatológicas más frecuentes
fueron: dermatitis crónica fibrosante, dermatitis granulomatosa a Cándida y Herpes; los
agentes etiológicos detectados con mayor frecuencia fueron: Cándida albicans, virus
Herpes simple 2 y virus Epstein Barr; en las biopsias de piel se identificó agentes
infecciosos de patología dermatológica y agentes infecciosos, en algunos pacientes, con
enfermedad diseminada y foco de afección primaria diferente a la piel.
Summary
A clinico pathological prospective study
was done in relation to 40 AIDS patients that went for pruritus treatment to PROCETSS of
Hospital Nacional General Arzobispo Loayza, from may to november 1997.
Our results were: 28.57% of all the AIDS
patients suffered pruritus during the evolutions of the illness; 2% of the 40 patients
with pruritus, said it was the first clinical manifestation of AIDS; the frequent detected
etiological agents were: Candida albicans, virus Herpes simple 2 and virus Epstein Barr;
in skin biopsies infectious agents related to dermatopathology were identified and in some
patients the infectious agents found in skin were related to disseminated diseases not
primary of skin.
Palabras Claves: SIDA, Prurito.
Introducción
En el curso evolutivo del Sida ocurren
afecciones dermatológicas en el 90% de pacientes y con cierta frecuencia son las primeras
manifestaciones clínicas de la enfermedad (01). La interpretación diagnóstica y el
orden de aparición de las lesiones son esenciales para aconsejar a los pacientes sobre el
progreso de la enfermedad y con fines de aplicación de la terapia apropiada (02). Las
manifestaciones cutáneas van desde el "rash" máculopapular eritematoso difuso
no pruriginoso (reacción de linfocitos T CD4+) que aparece con las primeras
manifestaciones clínicas de la enfermedad hasta un amplio rango de patología
dermatológica de tipo infeccioso (viral, bacteriano, micótico y parasitario), como no
infeccioso ( foliculitis eosinofílica y psoriasis) (02).
Estas últimas enfermedades están
relacionadas a la exposición de radiaciones ultravioletas, las cuales suprimen respuestas
mediadas por células T CD4+ e inducen activación y replicaciones del HIV (03).
Las características principales de la
enfermedad reflejan el efecto linfocitopático y el tropismo neurológico del HIV. El
primer efecto observable es la depleción de los linfocitos T CD4+ y los defectos
resultantes en la respuesta celular y humoral del huésped implicados en la patogenia de
la enfermedad. La deficiencia Ig G2 e Ig G4 se correlaciona con la frecuencia de
enfermedades bacterianas e hipergammaglobulinemia policlonal en un estadío de la
enfermedad. Las proteínas virales HIV pueden producir efectos supresores o estimuladores
en linfocitos B y T e "in vitro" hay disminución de la respuesta mitógena a
antígenos y producción anormal de citocinas. (04)
La mayoría de los pacientes de nuestro
estudio estuvieron en un momento de la evolución de la enfermedad en la cual el número
de linfocitos T CD4+ se encontraba reducido por debajo de 600/ml, cuando la inmunidad
alterada del paciente facilitó la aparición de infecciones oportunistas. Otros defectos
de los linfocitos B incluyen hipogammaglobulinemia y disminución de la producción de
anticuerpos específicos. Se reporta en estadíos avanzados de SIDA casos de eritrodermia
y prurito rebelde al tratamiento, histológicamente presentan infiltrado linfomononuclear
en la dermis sin epidermotropismo y con atípia nuclear correspondiente a linfocitos
supresores/citotóxicos TCD8+ (05).
Varios pacientes con SIDA padecen de
prurito prolongado de intensidad variable, a veces resistente al tratamiento, lo cual los
motiva a buscar ayuda médica; se requiere el diagnóstico de la lesión para brindar la
terapia adecuada. El prurito, sensación peculiar y desagradable en la piel, que produce
el deseo o necesidad de rascarse, es el síntoma predominante de enfermedades
inflamatorias cutáneas; es una característica de varias enfermedades de la piel
(dermatosis pruriginosas) y como prurito "sine materia" se presenta en las
dermatosis pruriginosas inaparentes (período pre-eruptivo), enfermedades internas o
sistémicas y prurito psicógeno (02).
Los objetivos del presente estudio son:
conocer el porcentaje de pacientes con SIDA que consultan por prurito, la frecuencia de
prurito como manifestación inicial de la enfermedad y la búsqueda de agentes
etiológicos y/o el diagnóstico de lesiones pruriginosas persistentes en los pacientes
atendidos de mayo a noviembre de 1997 en el Consultorio de PROCETSS del Hospital General
Nacional Arzobispo Loayza, Lima - Perú.
Material y Métodos
Se diseñó un estudio prospectivo -
descriptivo para la obtención de biopsias de piel de pacientes HIV+ con lesiones
pruriginosas, que se atendieron en el Consultorio de PROCETSS de mayo a noviembre de 1997
para el estudio histopatológico, inmunohistoquímico y la correlación clínico
patológica. No se realizaron biopsias de lesiones asociadas a SIDA sin prurito. Previa
anestesia superficial con cloruro de etilo se obtuvo con sacabocado "punch" de 4
mm de diámetro, biopsias de piel lesionada de cuarenta pacientes. Las biopsias fueron
cortadas en dos mitades, una para cortes por congelación y métodos de
inmunofluorescencia para estudiar depósito de complejos, presencia de autoanticuerpos
fijos, contenido de inmunoglobulinas en células plasmáticas, receptores de Fc para Ig en
células de Langerhans, receptores Ig E en mastocitos. La otra mitad se fijó en formol
tamponado pH 7.4, se incluyó parafina y se colorearon los cortes histológicos con: H.E.,
PAS, método inmunoenzimático LSAB con los marcadores (DAKO): antivirus Herpes simple
tipo 1, antivirus Herpes simple tipo 2, anticitomegalovirus, antivirus Epstein - Barr,
Zebra; antígeno S100 (células de Langerhans); antígeno relacionado al factor VIII (cel.
endoteliales), antígeno marcador de macrófagos (HAM 56). Se contó con controles
positivos y negativos. Se registraron datos clínicos según Protocolo de H. C. y se
procedió a la correlación clínico-patológica.
Resultados
De un total de 175 pacientes HIV+, 50 de
ellos consultaron por lesiones pruriginosas de piel; 10 se negaron a que se les realice la
biopsia de piel o no asistieron a las citas correspondientes.
De las 40 biopsias de piel realizadas, la
macroscopía correspondió a : lesiones vesiculopapulosas (5), lesiones descamativas (1),
placas descamativas (2), pápulas purpúricas (2) y el resto (30) fueron lesiones
papulares de menos de 4 mm de diámetro, múltiples, de preferencia obtenidas de
extremidades superiores y características similares a lo descrito como "erupción
papular del SIDA". Los diagnósticos anátomo patológicos fueron: dermatitis
crónica fibrosante (12), dermatitis granulomatosa o foliculitis pustular superficial (2),
pitiriasis liquenoide (1), granuloma anular (1), molusco contagioso (1), dermatitis
subaguda ulcerada (2). El diagnóstico etiológico obtenido fue: Cándida albicans (8),
Herpes simple 2 (3), Herpes zoster (2), citomegalovirus (4), virus Epstein - Barr (8),
molusco contagioso (1), con coloración PAS se apreciaron dermatofitos (8), estafilococos
(3). Ver fotos 1 y 2.

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| Foto 1. Lesiones pápulo vesiculares en
antebrazo izquierdo |
Foto 2. Lesiones máculo
papulares descamativas en muslo izquierdo |
La inmunohistoquímica fue interpretada
estudiando la positividad del cromógeno diaminobenzidina (color marrón oscuro) con la
morfología celular y la ubicación de la inmunotinción. El Ag del virus Herpes simple 2
fue positivo en el núcleo y citoplasma de 3 biopsias con diagnóstico morfológico de
Herpes; la correlación clínico patológica permitió el diagnóstico de Herpes zoster en
2 de 5. El Ag del virus Epstein-Barr (LM-1) tiñó fuertemente la membrana celular (como
halo) de algunos linfocitos y células epiteliales en 3 vasculitis linfocítica (AIL-I por
Jaffe), 1 pitiriasis liquenoide, 1 dermatitis subaguda ulcerada, 3 dermatitis crónica
fibrosante. El citomegalovirus fue positivo en núcleos de células epiteliales y
linfocitos en dos casos de vasculitís leucocitoclásica y en 2 de psoriasis. (ver microfotografía
1)
El Ag S100 presente en diversas células
nos facilitó detectar un incremento en el número de células de Langerhans en la
epidermis y dermis adyacentes a lesiones granulomatosas; asimismo, la lesión de las
células de Schwann en finas fibras nerviosas de la dermis. El Ag relacionado al factor
VIII hizo notoria la hipertrofia del endotelio de vénulas alrededor de las cuales se
observó infiltrado linfomonocitario. El Ag marcador de macrófagos (y otras células)
resaltó la presencia de ellos dispersos en la dermis en casos con hipertrofia e
hiperplasia del colágeno. Los receptores de IgE fueron positivos con método por
inmunofluorescencia en cortes por congelación en mastocitos (GIEMSA) presentes en el
tejido en moderado número. Este último método nos permitió encontrar depósito de
complejos positivos a IgM y C3 en el endotelio de pequeños vasos sanguíneos de la demus.
(Ver microfotografías 2, 3, 4 y 5)
DISCUSIÓN
El prurito fue motivo de búsqueda de
atención médica como primera manifestación clínica en la enfermedad en el 32.5% de los
pacientes estudiados y fue un síntoma en algún momento de la enfermedad en 28.57% de
pacientes que acudieron al consultorio PROCETSS del Hospital General Arzobispo Loayza de
mayo a noviembre de 1997. Este síntoma fue intenso y a veces de difícil tratamiento. En
la literatura se describe prurito rebelde sin evidencia de otra enfermedad cutánea y
prurito con lesiones dermatológicas como: micosis, psoriasis, dermatitis seborreica, piel
seca, erupción papular del SIDA y foliculitis pustular eosinofílica (03). En nuestra
casuística no hemos observado esta última, las foliculitis fueron pustulares
superficiales a estafilococo.
En un estudio prospectivo de piel y SIDA,
81.77% de los pacientes tuvieron enfermedad de la piel en los meses cuarto y sexto de
evolución de la enfermedad y fue del 100% después de los 6 meses; situación similar al
grupo de pacientes estudiados por nosotros (06).
De los 40 pacientes estudiados, se nota
que el mayor porcentaje correspondió a varones heterosexuales, 37.5 % bisexuales u
homosexuales predominando los primeros; de preferencia comerciantes; siendo el factor de
riesgo más frecuente la promiscuidad sexual. Las mujeres fueron en su mayoría de edad
fértil, amas de casa; 7 de 9 tuvieron pareja HIV+, una recibió transfusión sanguínea y
otra refirió promiscuidad sexual. Nuestros resultados concuerdan con los de otros autores
en que el SIDA se está dando en una población joven con mayor actividad sexual y
económicamente productiva, afectando gravemente al grupo familiar.
Es de destacar el antecedente patológico
de reacción alérgica en el 65% de los pacientes con prurito, muchos de ellos han
manifestado prurito por dermatitis alérgica antes de ser detectados con HIV+. El 27.5% de
los pacientes tenían antecedentes de tuberculosis, enfermedad que se asocia al SIDA con
mal pronóstico (07); sin embargo como enfermedad asociada, el porcentaje de frecuencia
fue menor. No hemos observado linfomas como enfermedad asociada y ello pudiera deberse al
corto tiempo de sobrevida de nuestros pacientes.
El 60% de los pacientes pertenecieron a
los grupos IV CI y IV C2 de infección por HIV, por reunir las características clínicas
correspondientes. Algunos pacientes tuvieron antecedentes de acarosis y todos recibieron
tratamiento. Dos de ellos presentaron posteriormente dermatitis subaguda ulcerada con
germenes gram positivos, no encontrándose ácaros en cortes seriados de las biopsias
remitidas. Varios pacientes presentaron dennatitis seborreica, que comprometía cara
y cuero cabelludo, ocasionando prurito.
Numerosos estudios se han realizado sobre
el rol del Pityrosporum ovale y lípidos sebáceos en la dermatitis seborreica HIV+ o
negativo tienen baja proporción de ácidos grasos, libres y elevados niveles de
triglicéridos en la piel. (08)
Treinta de nuestros pacientes tuvieron
lesiones de aspecto clínico semejante a lo descrito como erupcion papular del SIDA, esto
es, cientos de pápulas del color de la piel o ligeramente rojas, de 2 a 5 mm, que se
desarrollan en cabeza y cuello, parte superior del tronco y extremidades, con frecuencia
son pruriginosas (03). Entre las infecciones bacterianas en pacientes con SIDA, el
agente patógeno más frecuente en la piel es y otros órganos es el Staphylococcus
aureus; en nuestra casuística hemos observado foliculitis pustular superficial y
derinatitis subaguda a este germen.
Las micosis son de gran importancia por
su alta frecuencia y la que se encuentra en mayor número es la candidiasis como ha
ocurrido en nuestra casuística. En las lesiones diagnosticadas como dermatitis
granulomatosa se observó Cándida y en menor numero se encontró este hongo en dermatitis
crónica fibrosante. Está reportado que los pacientes con SIDA presentan reacción
granulomatosa cándida en la piel (09). Las dermatofitosis presentan lesiones con
síntomas variables. Nuestros pacientes tuvieron, como también lo cita la bibliografía,
onicomicosis, alopecia, entre otros (07).
Los virus Epstein Barr y el
citomegalovirus son de alta prevalencia en homosexuales, potencialmente inmunosupresores y
en teoría influenciarían la severidad de la respuesta clínica e inmunológica a la
infección por HIV (10). La infección herpética de más de un mes de evolución es
criterio diagnóstico de SIDA, el 20% de nuestros pacientes presentaron vesículas
herpéticas diseminadas, para algunos autores casi siempre corresponden a varicela zoster
(07). Hemos encontrado virus Herpes simple 2 en lesiones diseminadas con lesión genital
inicial. En el SIDA ocurre alteración de las células T CD4+, defectos en células
asesinas, células B y disfunción de monocitos; condiciones que favorecen: la infección
herpética, las recurrencias y posibilitan la diseminacion y persistencia de las lesiones
(10).
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| Microfotografía 1. Caso 28
- Bp. Piel- Paciente con SIDA Dg. Vasculitis Linfocítica (Virus Epstein Barr +) Método
Streptavidin - Ag. LM-1-10x |
Microfotografía 2. Caso 30
- Bp. Piel- Paciente con SIDA Dg. Dermatitis Granulomatosa- Se observa células de
Langerhans incrementadas en número. Método Streptavidin - Ag. S100-40x |
Microfotografía 3. Caso 21
- Bp. Piel- Paciente con SIDA Dg. Vasculitis Linfocítica (AIL-I por Jaffe)Se observa
endotelio de venula Ag. relacionadoal factor VIII+40x |
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| Microfotografía 4. Caso 23 - Bp. Piel-
Paciente con SIDA Dg. Vasculitis Leucocitoclásica. Se observa depócito IgM+ C3+ en
endotelio vascular .Método inmunofluorecencia (Isotiocianato de fluoresceina)- 40x |
Microfotografía 5. Caso
23 - Bp. Piel- Paciente con SIDA Dg. Vasculitis Leucocitoclásica. Método coloración
H-E-20x. |
En virus Epstein Barr se
encontró positivo en 3 biopsias con diagnóstico histológico de vasculitis linfocítica
AIL-I por Jaffe). Estos pacientes deben ser evolucionados considerando que los linfomas se
dan con frecuencia en el SIDA (11). El molusco contagioso está causado por pox virus y
coincide con bajos recuentos de linfocitos CD4, ocasiona prurito y en adultos suele
transmitirse por contacto sexual con lesiones en el área genital. Uno de nuestros
pacientes presentó pápulas en la cara y en los brazos, que correspondieron
histológicamente a molusco contagioso. Se describe esta lesión en pacientes con SIDA,
siendo resistente al tratamiento (12).
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| Gráfico 1. Edad según
sexo |
Gráfico 2. Ocupación |
Gráfico 3. Factores de
Riesgo |
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| Gráfico 4. Otros síntomas |
Gráfico 5. Antecedentes
patológicos |
Gráfico 6. Grupos
de infección por VIH |
| Grafíco Nº 1.- Observamos que la edad
de mayor frecuencia en el sexo femenino fue de 20 a 29 años(60%) y en el masculino
40 a 49 años(32%).
Grafíco Nº 2.- 25 pacientes fueron del sexo masculino(62,5%), 11 fueron
comerciantes(27,5%) y 9 fueron amas de casa(22,5%).
Grafíco Nº3.- Entre los factores de riesgo, los de mayor frecuencia fueron
promiscuidad(75%) y alcoholismo(60%).
Grafíco Nº 4.- Además del prurito, el 100% de los pacientes acusó síntomas
digestivos, respiratorios(52,5%), psiquiatricos(15%), neurologicos(12,5%).
Grafíco Nº 5.- Entre los antecendentes patológicos 65% manifestaron enfermedades
alérgicas y 27,5% tuberculosis.
Grafíco Nº 6.- El 37,5% de los pacientes correspondió al grupo de infección por
HIV IV C2; manifestaron que iniciaron sus molestias clínicas: 26 con diarreas(65%), 10
con prurito(25%), 3 con las dos anteriores(7,5%) y 1 con convulsiones(2,5%). |
La lesión anátomo patológica
más frecuente fue vasculitis leucocitoclásica en 24 casos (60% de las biopsias
estudiadas) con depósito de complejos IgM y C3 en el endotelio de pequeños vasos
sanguíneos de dermis superficial y profunda. Dos de ellos macroscópicamente
correspondieron a pápulas purpúricas, no hubo otra lesión en la biopsia aparte de la
vasculitis y se encontró positividad para citomegalovirus en la biopsia de la piel. El
resto de vasculitis leucocitoclásicas acompañaban a lesiones de piel por virus,
bacterias y hongos, fueron consideradas vasculitis leucocitoclásica secundaria; daño
vascular por complejos inmunes con exceso de diferentes antígenos en diferentes casos y
presencia de anticuerpos IgM en pacientes con inmunodeficiencia y disfunción de
linfocitos T CD8+ (13). En el SIDA las células dendríticas están reducidas en número,
pierden su capacidad de estimular la proliferación de células T pero mantienen su
capacidad para estimular la producción de anticuerpos (14).
Se ha diagnosticado un caso de granuloma
anular fotosensible, dermatosis común denominada por algunos autores como granuloma
actínico; Cohen et. al. describieron a dos pacientes en los cuales la lesión
desapareció paralelamente al deterioro de su estado general. La bibliografía especula
que las células Thy-1, subclase de las células T activadas, interactúan
inmunológicamente como macrófagos en la piel.
En pacientes con HIV estas lesiones se
formarían en los primeros estadíos de la enfermedad, posteriormente sin linfocinas Thy-1
que interactúen con células presentadoras de antígenos pudiera ser que las lesiones
granulomatosas no se formaran (15). Una de nuestras pacientes tuvo criptococosis cerebral
demostrada y el estudio de una pequeña pápula de brazo derecho mostró la presencia de
escasas células gigantes y formas compatibles con criptococo, pudiendo considerarse que
la paciente tenía una criptococosis diseminada sistémica. Manfredi et. al. describe 8
pacientes con SIDA y meningoencefalitis a criptococo que presentaron lesiones pápulo
nodulares cutáneas en las cuales se encontró Criptococo (16). Dos pacientes presentaron
cuadro histológico de psoriasis, sin antecedentes de haber padecido previamente
psoriasis. La literatura refiere que en enfermos con SIDA puede haber una psoriasis
explosiva o reactivación súbita de la preexistente (17). En nuestro estudio no se
encontró piel seca (ictiosis y xerosis) que se cita como lesión pruriginosa en SIDA
(07).
El estudio de las biopsias de piel nos ha
permitido el diagnóstico de afecciones pruriginosas y la identificación de agentes
etiológicos: a) causantes de patología dermatológica, b) relacionados a enfermedad
diseminada como citomegalovirus y criptococo (04).
Conclusiones
1. El 28.57% del total de pacientes
atendidos por SIDA en el Consultorio de PROCETSS del Hospital Nacional General Arzobispo
Loayza, manifestó haber padecido prurito en alguna etapa de la evolución de la
enfermedad.
2. En 40 pacientes estudiados el prurito
ocupó el segundo lugar como manifestación clínica inicial de la enfermedad, después de
las gastrointestinales.
3. Las lesiones histopatológicas más
observadas fueron: dermatitis granulomatosa a Cándida y Herpes.
4. Los agentes etiológicos identificados
con mayor frecuencia, en las biopsias de piel fueron: Cándida albicans, virus Epstein
Barr y virus Herpes simple 2.
5. El estudio de biopsias de piel
permitió identificar agentes infecciosos relacionados a patología dermatológica y en
algunos pacientes agentes etiológicos de enfermedad diseminada.
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