Folia Dermatológica Peruana - Vol. 9 Nº.1-2 marzo-junio 1998 |
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TRABAJOS ORIGINALES
Identificación de la Bartonella
Bacilliformis a la Microscopía de luz en la Verruga Peruana
Dres. Javier Arias-Stella C. (1,2,3) y
Javier Arias-Stella (1,2)
(1) Laboratorio de Patología Arias
Stella.
(2) Universidad Peruana Cayetano Heredia.
(3) Instituto de Enfermedades Neoplásicas
RESUMEN
- La coloración de Warthin-Starry
identifica con facilidad a la Bartonella bacilliformis en los nódulos de
Verruga Peruana.
- Los gérmenes se ven en el intersticio,
sobre la superficie de las células endoteliales proliferadas y, en casos, aparentemente
incorporados en el seno de sus citoplasmas.
- Los microorganismos son abundantes en
las lesiones incipientes y floridas, disminuyen considerablemente en las fases de
regresión inicial y desaparecen en la fase de resolución avanzada.
- La tinción de Warthin-Starry da
resultados similares en los extendidos de bartonelosis en fase hemática.
SUMMARY
- Six "miliary", three
"nodular" and three "mular" lesions of Verruga Peruana, and the
peripheral blood of a case of Carrions disease in the hematic phase were stained
with the Warthin-Starry technique.
- Warthin-Starry stain clearly
demonstrates the Bartonella bacilliformis in tissue sections of Verruga
Peruana and in the peripheral blood in the hematic phase of Carrions disease.
- In Verruga Peruana the microorganisms
are located in the interstitium or seen over the cells.
- In early and florid cases they were
abundant and formed arrays or masses between the proliferated endothelial cells.
- In the intermediate resolving lesions
the number of bacili decreases and cells showing organisms apparently incorporated in the
citoplasms were seen.
- In the late resolving verrugas no
microorganisms were identified.
INTRODUCCIÓN
En el estudio de la histología de la
fase eruptiva de la Enfermedad de Carrión con la microscopía de luz, pocos temas son
más confusos y controversiales que el relativo al reconocimiento de la bartonela en la
lesión verrucosa. Un análisis crítico de la literatura inicial y reciente demuestra que
hay dos grupos de observaciones. De un lado, las de aquellos que no han sido capaces de
encontrar microorganismos en las lesiones, no obstante haber usado variadas tinciones
(1)(2)(3)(4)(5)(6) y, de otro, las que han reportado la presencia de gérmenes, con
distintas características, en o entre las células del verrucoma
(7)(8)(9)(10)(11)(12)(13).
El asunto de fondo en relación a la
presencia de la Bartonella bacilliformis en la lesión verrucosa quedó
resuelto cuando la microscopía electrónica mostró que en el verrucoma las bartonelas se
encuentran, fundamentalmente, en los intersticios, entre las células endoteliales
proliferadas (5)(6)(14). Quedaba, sin embargo, la pregunta ¿puede o no reconocerse la Bartonella
bacilliformis en los tejidos a la microscopía de luz?, ¿cómo enjuiciar los
hallazgos positivos y negativos de previos observadores?.
Nuestras investigaciones
ultraestructurales han demostrado que los llamados «clamidozoarios» o «inclusiones de
Rocha-Lima», tempranamente descritos en la verruga peruana (2)(15), eran, en realidad,
masas constituidas por bartonelas parcialmente degradadas, entremezcladas con sustancia
fundamental intersticial, incorporadas en cisternas citoplásmicas formadas en las
células endoteliales del verrucoma (14). Si bien en aquel estudio señalamos que la
coloración de Warthin-Starry teñía a la inclusión, no reconocimos, entonces, su bondad
para visualizar las bartonelas libres en el tejido verrucoso.
Recientemente, al estudiar la
«angiomatosis bacilar» (17) hemos ganado experiencia en el manejo e interpretación de
esta tinción y descubierto su excelencia y sensibilidad para demostrar las bartonelas en
los tejidos. En el presente trabajo mostramos los resultados de las observaciones
realizadas. Parte de estas observaciones fueron presentadas, por primera vez, en el XIV
Congreso Nacional de Anatomía Patológica en Octubre 25, Lima, 1996, y en forma de
abstracto en el Annual Meeting United States and Canadian Academy of Pathology en Orlando,
Florida, en Marzo de 1997 (16).
MATERIAL Y MÉTODOS:
El presente trabajo está basado en el
estudio de 12 lesiones verrucosas. Seis corresponden a verrugas miliares, tres a verrugas
nodulares y tres a verrugas mulares, y comprenden lesiones floridas, en regresión inicial
y en regresión avanzada.
Dos de los casos incluidos en este reporte habían sido estudiados ultraestructuralmente
en una previa investigación (14). Se estudia también un caso de enfermedad de Carrión
en fase hemática.
Los tejidos fueron fijados en formol al
10% e incluidos en parafina, y las secciones histológicas teñidas con
hematoxilina-eosina, Giemsa (18) y Warthin-Starry (19). Se puso cuidado en la preparación
de los reactivos para el Warthin-Starry, ciñéndonos estrictamente a las recomendaciones,
en especial al uso del agua bidestilada, a la pulcritud en la limpieza de la vajilla de
vidrio y al ajuste del pH para el agua acidulada (18).
Todos los casos clínicos incluidos en
este estudio provenían de zonas endémicas de los departamentos de Ancash , Lima y
Cajamarca del Perú.
RESULTADOS
En los cortes coloreados con hematoxilina-eosina y con
Giemsa no encontramos microorganismos. En las secciones de lesiones incipientes y floridas
coloreadas con la técnica de Warthin-Starry se encontraron gran cantidad de gérmenes
bacilares en los intersticios y sobre la superficie de las células endoteliales
proliferadas. Las Figs. 1, 2 y 3 ilustran el aspecto histológico y la tinción de
Warthin-Starry en una lesión florida de modelo compacto o sólido. Los microorganismos se
veían libres, en grupos o formando cúmulos densos en los que sólo moviendo el
micrométrico del microscopio puede reconocerse la individualidad de los gérmenes. La
mayoría eran bacilares y con una longitud de 1 a 3 micras, aunque cuando están en grupos
pueden alinearse y aparentar una longitud mayor. Las formas cocoides oscilaron entre 0.3 a
0.6 micras. Cuando los oscilaron entre 0.3 a 0.6 micras. Cuando los neocapilares son bien
visibles se les ve formando cadenas que rodean a los vasos (Figs. 4 y 5). El
contraste entre el fondo amarillento-naranja de los citoplasmas e intersticios permite
destacar a los organismos bacilares que toman con intensidad la sustancia argéntica. Los
gérmenes bacilares se ven como bastoncitos alargados o con dobleces caprichosas; las
formas cocoides como elementos granulares ovales o redondeados. Si bien en todos los casos
de lesiones floridas los gérmenes eran abundantes, ellos fueron más notables en las
proliferaciones sólidas pseudotumorales.
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| Fig. 1. Verruga Peruana
.Lesión nodula florida, modelo solído compacto, tipo "hemangioendotelioma".
Coloración H-E. Proliferación densa de células endoteliales con sólo ocacional
formación de esbozos capilares. |
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Fig. 2. Tinción de
Warthin-Starry de la lesión anterior. Se ven enormes cantidades de bacilos sobre ó entre
células verrucosas. |
En los nódulos en resolución inicial el
número de microorganismos intersticiales disminuye, los bacilos forman pequeños
conglomerados y se ven imágenes que sugieren la incorporación de los gérmenes en el
citoplasma (Fig. 6 y 7). En las lesiones en resolución avanzada no se encontró
gérmenes.
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| Fig. 3. Mayor aumento del anterior. Los
bacilos son bien visibles ya sea libres o formando agregados. |
Fig .4. Verruga Peruana. Le´ión
florida de modelo "angiomatoso". Coloración H-E Los neocapilares son bien
definidos (x 250) |
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| Fig. 5. Coloración de Warthin-Starry
del caso anterior. Alrededor de un capilar central aislado, se ven grandes masas de
bacilos agregados. (x 900) |
Fig. 6. Verruga Peruana. Resolución
inicial. Tinción de Warthin-Starry. En la parte central se ven los bacilos
apararentemente incorporados en el citoplasma célular. |
En una de las lesiones
floridas se encontró cuerpos de Rocha-Lima que, con el Warthin-Starry, tomaban una
coloración marrón oscura, como lo hemos ilustrado en una comunicación previa (20). En
la vecindad de estas inclusiones los bacilos, libres, intersticiales o sobre la superficie
de las células endoteliales eran abundantes.
La Fig. 8 muestra un extendido de
sangre periférica correspondiente a la fase hemática de la enfermedad de Carrión,
teñida con Warthin-Starry. La similitud de la tinción con la observada en los tejidos es
evidente.
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| Fig. 7. Verruga Peruana.
Resolución inicial.Tinción de Warthin-Starry. Bacilo unico, aislado en el
intersticio. |
Fig. 8. Extendido de sangre periferíca
de la fase hemática en la Enfermedad de Carrión. Tinción de Warthin-Starry. Las
bartonelas sobre ó en los glóbulos rojos son bien visibles. Compárese la similitud
entre el aspecto y coloración de los gérmenes con lo observado en los tejidos. (Caso
clínico estudiado por el doctor Pedro Larrea, Hospital 2 de Mayo, Lima) |
Dos de las lesiones
floridas, pseudotumorales, incluidas en el presente estudio, habían sido previamente
investigadas a la microscopía electrónica. La comparación de las observaciones
ultraestructurales con los resultados del Warthin-Starry mostraron la identidad de los
organismos.
DISCUSIÓN Y COMENTARIO
En los estudios iniciales de reputados
investigadores extranjeros como Cole (1), Mayer, Rocha-Lima y Werner (15) y Strong y col.
(3), usando una variedad de tinciones que incluyen la hematoxilina-eosina, Gram, Giemsa,
Levaditi y otros colorantes, se llegó a la conclusión que: «no se encuentran
microorganismos en los cortes histológicos o en los extendidos preparados de verrugas
frescas».
Posteriormente, investigadores peruanos
han tenido también similar experiencia. Así en 1966, Cuadra (4) afirma: «las secciones
histológicas de nódulo verrucoso coloreadas con H-E mostraron la arquitectura conocida
del tejido angiomatoso, más no bartonelas o inclusiones clamidozoarias». «En frotises
de tejido verrucoso... las preparaciones coloreadas con Giemsa mostraron numerosas
células, más no bartonelas, sean las formas corrientes o las formas clamidozoarias». En
1970, Takano-Morón (5), estudiando cinco nódulos verrucosos señala lo siguiente: «En
secciones coloreadas con Giemsa...... los resultados fueron dudosos». En 1972, Recavarren
y Lumbreras, estudiando seis nódulos verrucosos, subrayan: «Con las tinciones de
hematoxilina-eosina y Gram no encontramos bacterias» (6).
MICROORGANISMOS
EN VERRUGA PERUANA (Microscopía de luz) |
| Autor |
Microorgan. |
Colaración |
Localización |
Ilus. |
Strong. R.P y col
1913 |
No |
H-E, Giemsa, Levaditi, Azul de metileno,
Fuscina Acida |
- |
- |
Cole, H.N
1912 |
No |
H-E, Giemsa, Gram, Azul de Metileno,
Tinción para bacilo Tuberculoso |
- |
- |
Rocha-Lima, H
1913 |
No |
H-E, Giemsa, Gram, Acido resistente Levaditi |
- |
- |
Cuadra, M.
1961 |
No |
H-E, Gram |
- |
- |
Takano-Morón, J
1970 |
No |
H-E, Gram. |
- |
- |
Recavarren, S. y Lumbreras, H.
1972 |
No |
H-E, Gram. |
- |
- |
Izquierdo, V.
1885 |
bacilos, 8-28 micrones |
Violeta de metilo, Fuscina, Azul de
metileno, Violeta de Genciana |
En lesiones y en la piel y vasos alrededor
de las verrugas |
No |
Letulle, M
1898 |
bacilos, "bacilo semejante al bacilo de
Koch" |
Ziehl |
"En lesiones alejadas de la
superficie". |
Dibujos de cortes histológicos |
Escomel, E
1902 |
bacilos, alrededor de 10-15 micrones. |
|
Entre las células verrucosas en el nódulo,
alejadas de la superficie". |
Dibujos de cortes histológicos |
Mackeheine, D., Battistini, T. y Weiss, P
1922-1928 |
Bacilos, 0,5 a 2 micrones |
Hematoxilina, Férmivca de heindenhain |
"en o entre las células
verrucosas". |
Dibujos de cortes histológicos |
Pinkerton, H. y Weinman, D.
1937 |
"Forma bacilar, pero frecuentemente
granular" |
Giemsa, despues de fijación en Regaud |
"En los nódulos cutáneos, celulas
llenas de bartonellas" |
Dibujos de extendidos de nódulos cutáneos |
Urteaga, O. y Calderon, J.M
1965 |
"Cocos, células histocíticas
llenas" |
Giemsa |
"Celulas Adventicias peri-vasculares en
fase pre-eruptiva", "celulas histociyticas en nódulos verrucosos". |
Microfotografía de cortes histológicos y de
extendidos de n´dulos cutáneos |
Al lado de estos reportes
encontramos también, como se resume en la Tabla 1, una serie de observaciones en
las que se describen microorganismos de distintas dimensiones y características en las
lesiones.
La descripción de Izquierdo, en 1885 (7), sugiere una
contaminación desde que los gérmenes se veían en y fuera de la lesión e incluso dentro
de los vasos. El resultado de Letulle en 1898 (8), Profesor en París, en especímenes que
le fueran remitidos por el Dr. Odriozola desde Lima, es sorprendente pues refiere el
hallazgo de gérmenes con las características tintoriales del bacilo de Koch.
En 1902, Escomel (9) describe, e ilustra
con dibujos de cortes histológicos, bacilos de aproximadamente 10 a 15 micras. En 1922,
Mackehenie y Battistini (10) describen bacilos de 0.5 a 2 micras: «uno, dos, tres, o
cuatro en cada célula» y presentan dibujos de cortes histológicos mostrando los
microorganismos en los intersticios. Resultados similares señalan Mackehenie y Weiss (11)
en 1926, en el verrucoma experimental del mono.
En la segunda expedición de la
Universidad de Harvard al Perú, Pinkerton y Weinman (12), en 1937, usando la fijación de
Regaud y la coloración de Giemsa, estudiaron 10 nódulos verrucosos y describen la
«presencia invariable de células llenas de bartonelas, a menudo en grandes cantidades».
Los autores ilustraron sus hallazgos con dibujos de células tomadas de extendidos
preparados directamente de los nódulos verrucosos, fijados en alcohol y coloreados con
Giemsa. En 1965, Urteaga y Calderón (13), en una biopsia de piel en fase pre-eruptiva y
en tres nódulos verrucosos, usando la tinción con Giemsa, describen células
perivasculares y reticulohistiocitarias «llenas de bartonelas cocoides». Ilustran sus
observaciones con microfotografías de los cortes histológicos ó extendidos
citológicos.
Sin duda, la falta de adecuada
documentación objetiva que respalde las afirmaciones sostenidas hace difícil juzgar el
significado de las observaciones arriba anotadas. En el reporte de Urteaga y Calderón,
que es el único sustentado con microfotografías, es evidente que las células que
ilustran como células adventiciales «llenas de bartonelas» no son otra cosa que
típicas células cebadas, mientras que las células que ilustran como retículo
histiocitarias llenas de gérmenes en extendidos de nódulos verrucosos, parecen
corresponder a los cuerpos de Rocha-Lima.
Las condiciones de fijación y la
técnica de las tinciones varía de uno a otro laboratorio y esto puede explicar, por lo
menos, en parte, la diversidad de los resultados. Ningún autor después de Pinkerton y
Weinman ha utilizado la fijación de Regaud en la preparación de los tejidos y esto puede
ser un elemento importante a tenerse en cuenta. Nosotros, en los preparados fijados en
formalina, incluidos en parafina y coloreados con Giemsa, no hemos visualizado gérmenes.
No hemos experimentado con el fijador de Regaud y esto es algo que dejamos pendiente para
ulteriores estudios.
Lo que parece evidente es que en las
condiciones del trabajo rutinario y con las coloraciones corrientes, incluyendo el Giemsa,
la mayoría de los autores no han podido demostrar organismos a la microscopía de luz.
Esto es lo que da significación a los resultados que ahora relatamos****. En los
dos casos en los que hemos podido comparar los hallazgos con el Warthin-Starry y las
observaciones ultraestructurales, no nos quedó duda alguna de la identidad de los
organismos que veíamos con una y otra técnica. En la sangre periférica la Bartonella
es facilmente demostrable, en la fase hemática de la enfermedad, con las coloraciones
de Giemsa, Wright y las variantes del Romanowsky. Como hemos ilustrado la tinción de
Warthin-Starry las tiñe en idéntica forma como lo hace en los tejidos.
Es interesante subrayar que con la
coloración de Warthin-Starry existe similitud en la apariencia de los gérmenes en la
«angiomatosis bacilar» (17) y en la verruga peruana. Esto era de esperarse desde que los
dos procesos son producidos por microorganismos relacionados, la Bartonella henselae
en la «angiomatosis» y la Bartonella bacilliformis en la Enfermedad de
Carrión.
****Cuando presentamos por primera vez
nuestras observaciones en el Congreso de Patología Nacional en la Estación de
Comentarios el Dr. Recavarren mencionó que en su Laboratorio el Dr. Cook había hecho
tinciones de Wathin-Starry en algunas verrugas, con estudios similares. Hay que señalar
también que Le Boit, sin referir observaciones concretas, ha comentado: "In contrast
to what has been reportes the Wharthin-Starry stains works well in verruga
peruana"(21). También, sin presentar obervaciones concretas, en el libro Pathology
of infections Diseases de Connor y Chandler, 1997, se dice: "When conclusions are not
present, the diagnosis rest in clinicopathologic correlation, the presence of plump
atypical endothelial cells and small intersticial clusters of silvered (blackened)
bacteria using the Warthin-Starry technique". (22).
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
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comparative study in man and the ape.Arch Intern Med 1912; 10: 668-74.
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16. Arias-Stella, J.Jr. and
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17 Arias-Stella J., Bravo-Puccio F.,
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435.
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