PÁGINA LIBRE
¡AHORA ES NUESTRA HORA!
Al término del año siempre es costumbre
saludable darse un tiempo para reflexionar, analizar y realizar un balance de todo lo
sucedido, lo cual pretendo hacer con precisa objetividad y transparente honestidad.
Han transcurrido varios meses desde nuestro polémico "Basta Ya", que puso su
grano de arena para remecer el ya harto ambiente dermatológico, encender las pasiones y
cual latigazo despertar a algunos del sopor de años. Han sido meses complicados, meses de
intenso trabajo y meses tratando de enrumbar hacia la meta de la concordia y de la unión.
Nuestro objetivo, nuestro gran reto es superar los pleitos, el personalismo y acabar de
una vez con esta tonta e inútil pugna que tanto daño hace. Nuestra generación heredó
de la generación precedente este problema, y no supimos o no quisimos quizás por
comodidad, involucrarnos en este conflicto. El resultado ha sido el desastre del que con
consciente esfuerzo, creo que todos, intentamos salir; pero no saldremos nunca si no
cedemos, si no ampliamos nuestra mente, si persistimos obstinados en la intransigencia, si
continuamos comprándonos ese pleito en parte ajeno. Es de nuestra generación la
responsabilidad de buscar la solución. Ahora amigos es nuestra Hora!
Existe detrás toda una nueva, desconcertada y magnífica generación de dermatólogos,
bien preparados, gracias a la vocación docente de buenos profesores, guiados
eficientemente por el Dr. Dante Mendoza. El futuro por tanto es optimista; pero es
obligación nuestra dejarles el camino despejado de enconos, para que su quehacer
profesional sea sólo científico y no se distraigan en discusiones bizantinas.
El balance de estos meses transcurridos, analizándolos sin pasión y con sana reflexión
es a todas luces positivo. Es palpable un evidente resurgimiento de la Dermatología
Peruana, existe mayor disposición para el trabajo científico, comienza a cambiar nuestra
imagen internacional y el CILAD PERÚ, creemos sinceramente, ha sido un gran impulsor de
todo ello. En Puerto Rico volvió, luego de lustros, la participación activa de
dermatólogos nacionales y en la próxima RADLA en Montevideo, con las becas conseguidas,
esperamos que continúe la participación de los especialistas jóvenes.
Nosotros ya estamos comprometidos y en plena organización de un evento de carácter
internacional, la II JORNADA INTER ANDINA DE DERMATOLOGÍA a llevarse a cabo los días 19
y 20 de Setiembre de 1996 en la hermosa ciudad del Cusco con la participación de
dermatólogos de Chile, Bolivia, Argentina y Perú. Durante el año se han realizado
congresos, cursos, reuniones mensuales de muy buen nivel académico, con presentaciones
clínicas y vídeo reuniones. El grupo de Dermatólogos del Hospital del Niño se
encuentra trabajando con seriedad y calidad digna de todo elogio. La Folia Dermatológica
Peruana ha cumplido con su calendario, mostrando excelencia y alto nivel científico que
viene siendo muy elogiado desde el extranjero. Por todo ello el balance es altamente
positivo.
Por supuesto no todo ha sido color de rosa y no podemos, si somos objetivos, negar hechos
negativos, desagradables comprobaciones y personas que nos llenaron de desilusión.
No podemos, ni debemos dejar de reconocer, que la Medicina y concretamente la
Dermatología Peruana, perdió mucho con la elección ganada por nuestro Decano al Consejo
Nacional de la Magistratura. Fundamentalmente porque su partida dejó al colegio Médico,
en manos inexpertas, que nosotros los médicos no elegimos; pero nosotros los
dermatólogos no fuimos la excepción de tantos desaciertos en tan poco tiempo. Como
muestra está el peligrosísimo, controlista y nada debatido Reglamento de Calificación
de Instituciones Médico-Científicas, que estamos seguros por incoherente no tendrá
ninguna vigencia. Dicha encargatura, con evidente parcialidad, por decir lo menos, trató
de borrar todo lo actuado e intentó acallar el trabajo desinteresado de meses, que
culminó con la presentación de un renovado Estatuto de la Sociedad Peruana de
Dermatología, a cargo de profesores de la talla del Dr. Alejandro Morales, Dr. José San
Martín, Dr. Wenceslao Castillo y Dr. Hugo Monroy, miembros junto al suscrito, de la
Comisión Reorganizadora de la Sociedad Peruana de Dermatología, reconocida por nuestro
Decano-Miembro del Consejo Nacional de la Magistratura e incluso reconocida por quien
tomó posteriormente la posta, que por cierto en el colmo de la audacia, llegó con sus
desaciertos hasta el extremo, porque hay que hablar con respeto pero con la verdad, de
premiar la irregularidad, el fomento a la desunión y el personalismo de años.
A los profesores que integran la Comisión Reorganizadora de la Sociedad Peruana de
Dermatología les consta, los esfuerzos que hicimos en conjunto para buscar el diálogo;
pero las promesas de trabajar juntos por la Dermatología, sucumbieron por la
irresponsable indiferencia o quizás por la poca independencia para actuar, y el resultado
fue un alto grado de desilusión.
El balance de tanto trabajo a lo largo de este año crucial, si queremos bien a la
Dermatología, con las dificultades y los desaciertos, estaremos todos de acuerdo que es
inmensamente positivo.
La nueva administración del Colegio Médico pondrá a no dudar la casa nuevamente en
orden y que conste públicamente que lo ÚNICO que deseamos, es que en la Sociedad Peruana
de Dermatología reorganizada puedan estar TODOS y que TODOS, sin distingos, sin argucias,
sin mañas, puedan en una próxima elección, elegir, eso sí con total transparencia, a
quienes democráticamente escojamos.
Persistiremos tercamente en este objetivo, sin ánimo alguno de figuración, con el
convencimiento que es nuestra responsabilidad generacional encontrar la salida.
Abramos los brazos, busquemos con tesón el diálogo, basta ya! de las intransigencias de
todos, reflexionemos seriamente en estas horas navideñas, busquemos la unión, cedamos un
poco, seamos amigos que el conflicto es lejano y ajeno, vivamos con responsabilidad el
presente y pensemos que el hoy, que el ahora, sólo de nuestra generación depende.
Construyamos el futuro con esfuerzo y sin rencor. Ahora es nuestra hora.
Dr. Fernando Magill Cisneros
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