EDITORIAL
Una vez más estamos frente a un Nuevo
Año, dejando con satisfacción para la historia un fructífero 1995. Entramos al séptimo
año de la publicación de nuestra "Folia Dermatológica Peruana", con el
orgullo de estar cumpliendo con nuestros objetivos, al acercarnos cada vez más a la meta
de la excelencia que nos hemos propuesto con la edición de esta publicación, la que, con
gran esfuerzo, se ofrece a los dermatólogos peruanos, iberolatinoamericanos y comunidad
médica en general.
La Directiva del CILAD-PERÚ, a través de la Folia, reafirma una vez más su propósito
de seguir contribuyendo durante el Nuevo Año 1996 al reforzamiento de la confraternidad
Ibero-Latinoamericana y de la dermatología Nacional.
Persiguiendo este fin y con espíritu constructivo, reiteramos a los dermatólogos
peruanos y amigos de otros países que nos envíen su colaboración informativa,
utilizando espacio en nuestras páginas como una tribuna de libre expresión, bajo
responsabilidad del autor, con notas que aún siendo polémicas puedan ser de interés
para nuestros lectores.
Creemos con criterio médico que, poniendo al descubierto los problemas, se da un gran
paso a su solución, no sólo por catarsis, sino sobre todo porque, al hacerse evidente la
dolencia, podemos todos ayudar a su curación.
Es particularmente gratificante para nosotros, haber recibido numerosas expresiones de
felicitación personal y pública por nuestro esfuerzo editorial. Resaltamos algunas, como
la enviada por uno de nuestros más distinguidos dermatólogos e investigadores peruanos
-radicado actualmente en Bélgica-, el Dr. Jorge E. Arrese, quien, al referirse a la Folia
Dermatológica Peruana, nos escribe que "ha sido muy grato leerla y comprobar su alta
calidad de contenido y presentación" y que "es mi deseo que este esfuerzo
continúe, y que los dermatólogos peruanos, en el Perú y en el extranjero, sigamos
contando con un auténtico vínculo de comunicación científica, que difunda y haga
conocer la tan variada patología dermatológica de nuestro país".
Igual connotación merece la de nuestro querido Profesor Principal de Patología de la
Universidad de Trujillo, futuro colaborador nuestro, Dr. Percy Falcón, quien expresa en
relación con el nombre de nuestra revista, con un criterio de "periodismo
lingüístico", que "sólo quisiera contribuir a adecuar la vestidura de la
excelente revista, para que se distinga aún más... ", y después de hacer un
erudito análisis terminológico propone que "la revista dermatológica podría
adoptar el título enteramente latín de Folia Dermatológica Peruviana", sugestión
que se adecuaría bien a su condición de órgano de expresión de una institución,
Ibero-Latinoamericana en el Perú.
El CILAD-PERÚ, al terminar el año, se dirige a todos sus miembros, a los directivos de
nuestra comunidad dermatológica Ibero-Latinoamericana, a nuestros calificados
colaboradores científicos de la Folia Dermatológica Peruana, a los directivos y
representantes de la industria farmacéutica con la que estamos vinculados en el Perú, a
los dirigentes de instituciones gubernamentales y académicas que nos han apoyado, así
como a nuestros amigos y lectores, para desearles unas muy felices Fiestas Navideñas y
expresarles nuestros mejores deseos por un Nuevo Año que nos traiga salud, desarrollo y
prosperidad en un ambiente de paz y confraternidad universal.
Feliz Año 1996!! Lima, Diciembre 1995.
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