REVISTA DE REVISTAS
Terapia de Litio asociado con
Hidradenitis Supurativa. Reporte de un caso y revisión de los efectos secundarios
dermatológicos del Litio
(Aditya K. Gupta et las. J AM ACAD
DERMATOL 1994; 31: 459-61).
El litio se usa frecuentemente en el
manejo de varios desórdenes psiquiátricos incluyendo la manía aguda, desorden bipolar
(maníaco depresión) y depresión recurrente.
Se describe el primer caso en la literatura en inglés de la asociación de la
presentación de hidradenitis supurativa en un paciente que recibe Litio. Se trata de un
varón de 42 años con desorden bipolar que a las tres semanas de terapia con Litio
desarrolla hidradenitis supurativa en las axilas, estando los niveles de Litio en rangos
terapéuticos cuando inició su cuadro. Al suspenderse la medicación con Litio durante 24
semanas la hidradenitis supurativa mejoró, se disminuyó la frecuencia de formación de
nuevas lesiones; pero no se resolvió totalmente.
Se revisa los efectos colaterales cutáneos de la administración de Litio; de los que los
más frecuentemente son: psoriasis (su presencia no es contraindicación para la
terapéutica con Litio), lesiones acneiformes, foliculitis, alopecia, y erupción
macular-máculo papular. Otros como cambios papuloescamosos: eritrodermia, dermatitis
seborreica, eczema, xerosis, liquen simple crónico, hiperqueratosis palmoplantar,
erupción liquenoide; cambios vesiculobulosos: Psoriasis pustular, dermatosis pustular
subcórnea; cambios ungueales; cambios del pelo: alopecia, alopecia areata, alteración de
textura; cambios que involucran los labios, cavidad oral: estomatitis de contacto,
estomatitis liquenoide, queilosis; entre otros.
Muchos de estos efectos colaterales responden menos rápidamente a la terapia convencional
mientras el paciente se encuentre con medicación con Litio.
Clofazimine: Revisión de sus usos
médicos y su mecanismo de acción
(Jack L. Arbiser et als. JAM ACAD DERMATOL
1995; 32: 241-7).
La Clofazimine es una rimofenazina que se
usa en clínica desde hace 40 años y que originalmente fue sintetizada para el uso en la
tuberculosis.
La indicación primaria de la Clofazimine es la Lepra multibacilar en combinación de
dapsone y rifanpicina, habiéndose ya encontrado con estos dos últimos medicamentos
cadenas resistentes al M. leprae; por lo que la Clofazimine ocupa un lugar muy importante
en esta terapia.
La Clofazimine es también de utilidad en el tratamiento de enfermedades infecciosas y no
infecciosas como: Infecciones por Mycobacterias átipicas siendo su indicación más
común en la terapia múltiple para la infección diseminada por Mycobacterium avium
intracellulare en pacientes con AIDS; en otras enfermedades como: Malakoplakia,
Rhinosclerona, Leihsmaniasis, Pioderma gangrenoso, Síndrome de Swett, Psoriasis pustular,
Acné fulminas, Lupus discoide eritematoso, Syndrome de Melkersson-Rosenthal, necrobiosis
lipoídica y Granuloma anular diseminado.
La Clofazimine es una fenazina lipofílica que se concentra en los tejidos ricos en
lípidos por lo que su tiempo de vida media de eliminación es 70 días.
Los efectos adversos se ven principalmente en la piel, tracto gastrointestinal y ojos. La
coloración rojo anaranjada de la piel es frecuente. Su efecto adverso principal es el
depósito de cristales en la mucosa del intestino delgado que puede llegar a una severa y
raramente enteropatía fatal, que ocurre luego de varios meses y con dosis elevadas. Como
se secreta por los fluídos puede colorear la córnea, conjuntiva y esputo. No afecta a la
visión.
Los mecanismos de acción postulados incluyen la intercalación de la clofazimine con el
DNA y el incremento de los niveles de la fosfolipasa A 2.
Prevención de la Estomatitis
Aftosa recurrente con Colchicina: Un ensayo abierto
(Joseph Katz, DMD et als. J AM ACAD
DERMATOL 1994; 31:459-61).
La estomatitis aftosa recurrente (RAS) es
un desorden común, con una prevalencia del 20% en la población general y cuya terapia
hasta la fecha es insatisfactoria.
El propósito del trabajo es evaluar el efecto profiláctico de la Colchicina en la RAS.
Se hace un estudio prospectivo de cuatro meses en 20 pacientes con RAS y quienes fueron
sus propios controles. Durante los dos primeros meses del estudio no se les dio
medicación y en los dos últimos meses se les administró Colchicina 1.5 mg/día.
El promedio de aftas por semana y el dolor subjetivo diario fueron reducidos en un 71% y
77% respectivamente durante el tratamiento con Colchicina, comparado con el período
previo (p<0.001). No se presentaron efectos colaterales importantes.
Se concluye que la administración de Colchicina debe ser considerada en pacientes con
aftas que son refractarias a otras modalidades de tratamiento o de prevención.
|