INTRODUCCIÓN
Los hidrocistomas apocrinos son proliferaciones quísticas benignas de crecimiento lento
de las glándulas secretoras apocrinas. Estos quistes aparecen más comúnmente como
pápulas o nódulos translúcidos, solitarios, suaves y se localizan más frecuentemente
en los párpados (1). A continuación, se presenta un caso de hidrocistoma
apocrino múltiple en párpados.
CASO CLÍNICO
Se presenta a un varón de 68 años de edad que acude a la consulta externa por presentar
desde hace aproximadamente 4 años lesiones asintomáticas de crecimiento lento en los
párpados de ambos ojos. En el examen físico, se evidencia a un varón aparentemente
saludable, que presenta pápulas en los bordes palpebrales de ambos ojos (fotografías
1 y 2), del color de la piel y tono bruno-grisáceo, redondeadas, de 2-8 mm de
diámetro, con tendencia a confluir y de consistencia blanda dando la apariencia de
contenido líquido.
Se realiza una biopsia-exéresis de una de ellas,
que al estudio microscópico revela una epidermis normal y a nivel de la dermis unas
cavidades quísticas (fotografía 3 y
4) con proyecciones papilares revestidas de
una hilera de células que muestran secreción por decapitación (apocrina), confirmada
con la tinción PAS.
DISCUSIÓN Y COMENTARIOS
En los párpados están presentes una amplia variedad de apéndices epidérmicos (2,3).
Entre ellos, hay tres tipos de glándulas sebáceas: las glándulas de Zeiss asociadas a
las pestañas; las glándulas de Meibomio localizadas en las placas tarsales; y las
pequeñas unidades pilosebáceas cubriendo los párpados. Además, también están
presentes las glándulas apocrinas de Moll en relación con las pestañas y las glándulas
sudoríparas ecrinas que no tienen una distribución especial, estando dispersas por la
piel palpebral.
Los tumores del párpado reflejan la diversidad de tejidos glandulares que están
presentes en él, siendo mucho más frecuentes los tumores benignos que los malignos (3).
En nuestro caso, presentamos a un paciente con hidrocistomas apocrinos múltiples en
párpados. El estímulo exacto para el desarrollo de un hidrocistoma apocrino es
desconocido. Se postulan como causas las mismas que las del hidrocistoma ecrino, que
incluyen la oclusión o bloqueo del ducto del aparato glandular, con la consiguiente
retención de la secreción. Asímismo, se postula que los hidrocistomas apocrinos vienen
a ser adenomas o proliferaciones quísticas adenomatosas de las glándulas apocrinas, en
vez de quistes de retención (4-6).
Su presentación no tiene predilección por raza ni sexo, pero son más frecuentes en la
edad adulta. Su localización predilecta es a nivel de párpados, pero se describen casos
en otras áreas de la cabeza, cuello y tronco. Con menor frecuencia se localizan en el
pene, la axila y la región anal. Tienden a ser únicos, pero en el presente caso fueron
lesiones múltiples (4-6).
Los hidrocistomas apocrinos son tumores benignos generalmente no relacionados con otra
patología, como en nuestro paciente; pero pueden ser marcadores de dos entidades
congénitas raras como son el síndrome de Schopf-Schulz-Passarge y una forma peculiar de
hipoplasia dermal focal.
Diagnóstico diferencial: El hidrocistoma apocrino se debe diferenciar de las
siguientes entidades:
- Hidrocistoma ecrino
- Quiste folicular
- Carcinoma basocelular
- Nevus azul
- Milium
- Melanoma maligno
- Siringoma
El tratamiento consiste en la incisión y drenaje; pero se recomienda la
electrofulguración de la pared del quiste para evitar recurrencias. La escisión con
punch, tijeras o elíptica también puede considerarse (5,6). En nuestro paciente se le
realizó exéresis elíptica de las lesiones más grandes y a continuación incisión y
drenaje más electrofulguración de las lesiones más pequeñas, con buenos
resultados.