LA INFECCIÓN POR HTLV-1 COMO ENFERMEDAD EMERGENTE
En el mundo globalizado de hoy, donde la información
científica (y de la otra) está disponible para todo aquel con cierta cultura
cibernética, a través de la Internet, nuestro concepto de "lo nuevo" ha ido
cambiando paulatinamente. Más de uno de nosotros habrá escuchado de nuestros maestros la
oración "en medicina, todo ya ha sido descrito". Esto se refiere al hecho de
que muchas veces nos encontramos con casos inusuales, que nos desconciertan, y creemos
estar frente a una manifestación nunca antes reportada de una entidad. Grande es nuestra
sorpresa cuando, luego de una rápida búsqueda en bases de datos como Medline, idénticos
hallazgos ya habían sido reportados con anterioridad y publicados en revistas indexadas.
En otras palabras, nada nuevo hay bajo el sol, o en nuestro caso, bajo la lupa.
¿Existen nuevas enfermedades? ¿O estamos simplemente redescubriendo algunas? Para
contestar estas preguntas se ha creado el término Enfermedades Emergentes, es decir,
aquellas enfermedades nuevas o previamente descritas, que se hacen importantes por su
incidencia creciente. Tomemos como ejemplo la historia de las dermatitis infectiva por
HTLV-1.
La infección por este retrovirus es conocida en el Perú desde hace unos años, siendo
nuestros colegas neurólogos e infectólogos los que se interesaron inicialmente en el
tema .
Si nos remontamos a nuestra más cercana fuente bibliográfica, en el primer número
indexado de la Folia el año 1995, Juan Manuel Cuba publica una serie de casos de
Paraparesia Espástica Tropical (PET), y menciona la tesis de Magno Rodríguez de 1952
como la primera comunicación acerca de PET en el Perú.
Cito sus palabras: "...así, en los diversos centros hospitalarios, se observaron
numerosos casos de esta paraplejia hasta 1988, en que JOHNSON y un grupo de investigadores
peruanos y americanos estudiamos 5 pacientes. En todos ellos la serología fue positiva al
HTLV-I y en uno, la biopsia medular, mostró signos de inflamación, necrosis y
proliferación en los vasos. (esa)... constituye la primera publicación, sobre la
Paraplejia espástica crónica asociada a HTLV-I, en el Perú".
El mismo Dr. Cuba en 1998 reporta nuevamente en la Folia dos casos de infección por
HTLV-1. En uno de ellos, una mujer de 47 años, describe manifestaciones eczematosas,
aunque sin precisar el término Dermatitis Infectiva (DI). Este termino acuñado por La
Grenade define a una de las manifestaciones de la infección por HTLV-1 que se manifiesta
clínicamente como un proceso eczematoso crónico que afecta principalmente el cuero
cabelludo, la cara y zonas intertriginosas, como una especie de dermatitis seborreica
hiperexudativa o cubierta con una costra mielisérica. Cabe anotar que las descripciones
de La Grenade hacen marcada referencia a la incidencia en población infantil, y poco o
nada se habla de adultos con dermatitis infectiva.
Paralelamente al grupo de investigación en Neurología del Hospital Santo Toribio, en el
Instituto de Medicina Tropical "Alexander von Humboldt" de la Universidad
Peruana Cayetano Heredia , se empiezan a desarrollar diferentes estudios sobre la
epidemiología de la infección por HTLV-1. Eduardo Gotuzzo y colaboradores tenían a su
cargo un importante número de pacientes con PET, y logran definir poblaciones de riesgo
para la infección por HTLV-1, documentándolo en publicaciones internacionales que se
remontan a 1991. Al estudiar las familias de estos pacientes, se encuentran algunos niños
con cuadros eczematosos de cuero cabelludo, que podrían haber sido erróneamente
clasificados como atopia . Es a insistencia del Dr. Gotuzzo que los dermatólogos los
interesamos en el tema, y gracias a la posibilidad de despistaje gratuito, nos damos
cuenta de la existencia de la dermatitis infectiva en nuestro medio. Fruto de ello
constituyen la comunicación del primer caso de DI en adultos, por Martín Salomón y
colaboradores en la Folia el año 2001 y la publicación de la serie de pacientes del
Instituto de Salud del Niño de Miluska Aquije y Rosalía Ballona en el último número de
la Folia del año 2002.
Creo poder afirmar con certeza que la comunidad dermatológica peruana ya está al tanto
de la existencia del HTLV-1 y de su importancia desde el punto de vista dermatológico, ya
sea simulando psoriasis, atopia, dermatitis seborreica, dermatitis de contacto, ya sea
causando sarna costrosa o dermatofitosis extensa y recurrente.
Es así que la medicina peruana esta aportando nuevos conocimientos en esta enfermedad
emergente. La próxima Reunión Anual de Dermatólogos Latinoamericanos, RADLA, a llevarse
a cabo en Lima en mayo del 2004, dedicará una parte de su programa científico a difundir
el conocimiento actual acerca del HTLV- 1. Que otra mejor tribuna que RADLA para hacer
evidente el aporte peruano al conocimiento sobre esta retrovirosis emergente.
Dr Francisco Bravo
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