COMPROMISO CUTÁNEO EN
ENCEFALITIS GRANULOMATOSA
AMEBIANA FATAL CAUSADA POR BALAMUTHIA MANDRILLARIS
Rosalía Ballona1, Miluska Aquije2
RESUMEN
La encefalitis amebiana granulomatosa causada por Balamuthia mandrillaris es una entidad
poco frecuente y fatal. Se reporta el caso de un niño de 9 años de edad que presenta
lesión centrofacial granulomatosa de 7 meses de evolución progresiva, al cual después
de una exhaustiva investigación microbiológica e histopatológica de la lesión cutánea
se le diagnostica amebiasis de vida libre. No obstante y pese a las múltiples medidas
terapéuticas instauradas fue inevitable la progresión hacia el SNC. La infección por B.
mandrillaris debería ser considerada en el diagnóstico diferencial de lesiones cutáneas
crónicas, especialmente centro faciales con exámenes microbiológicos negativos e
histopatológicos, si bien no patognomónicos, sí son sugerentes de amebiasis por
Balamuthia, hecho importante para un diagnóstico precoz.
Palabras clave: Balamuthia mandrillaris, lesión granulomatosa amebiana, angitis
amebiana.
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INTRODUCCIÓN
Desde 1961 es sabido que varias especies de amebas de vida libre (AVL) pueden infectar
mamíferos y causar enfermedades fatales. Hasta entonces la Entamoeba histolytica era la
única ameba reconocida como patógena para el hombre y los animales (1). Las
AVL de los géneros Naegleria, Acanthamoeba y Balamuthia son capaces de producir
enfermedades en el hombre tales como la meningitis amebiana primaria (MAP) y la
encefalitis amebiana granulomatosa (EAG) que se denominan "primarias" para
diferenciarlas de la diseminación de Entamoeba histolytica a partir de su localización
intestinal hacia otros tejidos, que se denomina "secundaria" (2).
Estas amebas son capaces de vivir como parásitos y como organismos de vida libre, de
allí que se denominen amebas anfizoicas. Están ampliamente ubicadas en la naturaleza,
encontrándose en el suelo, agua y aire (2). La infección humana de estas
amebas se ha incrementado significativamente en los últimos diez años (2,3).
Sólo una especie de Naegleria, N. fowleri, causa una infección fatal del Sistema
Nervioso Central (SNC) conocida como meningoencefalitis amebiana primaria. La B.
mandrillaris y varias especies de Acanthamoeba y B. mandrillaris pueden causar una
infección crónica o subaguda del SNC conocida como encefalitis amebiana granulomatosa (2,3).
La Balamuthia mandrillaris (referida anteriormente como ameba leptomyxida) es una ameba de
vida libre recientemente descrita, causante de encefalitis amebiana granulomatosa,
generalmente de curso fatal (4). La lesión cutánea, postulada como puerta de
entrada, frecuentemente es una placa elevada de localización centrofacial (5).
En este artículo reportamos el caso de un niño de 9 años de edad con una infección
fatal causada por Balamuthia, quien presentó la característica lesión granulomatosa de
la línea media facial.
CASO CLÍNICO
Paciente varón de 9 años de edad, natural y procedente de Trujillo (Perú), previamente
sano, que acude al servicio de Dermatología del Instituto de Salud del Niño con un
tiempo de enfermedad de 7 meses, caracterizado por presentar una placa eritematosa elevada
de bordes indurados de localización centrofacial, comprometiendo en su inicio la
pirámide nasal y expandiéndose a labio superior, regiones nasogeniana y orbicular
izquierdas, con leve prurito (fotografías 1 y
2). Antecedente epidemiológico:
baños en aguas estancadas y exposiciones múltiples a animales domésticos.
Es admitido para su estudio realizándose cultivos para bacterias, hongos y parásitos con
resultados negativos; los exámenes de laboratorio rutinarios presentan resultados
normales y el ELISA para VIH es no reactivo.
El estudio anatomopatológico de la lesión cutánea reveló un patrón granulomatoso
histiocítico difuso, conformado por linfocitos, histiocitos, células plasmáticas y
células gigantes multinucleadas, que alternaba con algunas zonas de fibrosis,
identificándose la ameba en algunas áreas. Este cuadro fue compatible con amebiasis de
vida libre (Balamuthia mandrillaris) (fotografías 3 y
4). Se instauró tratamiento
con itraconazol 300 mg/día y albendazol 600 mg/día, el cual es administrado durante 20
días con remisión parcial de la lesión facial.
Una semana después
reingresa por presentar vómitos y disminución de la motilidad. Progresivamente presenta
mareos y tendencia al sueño. El estudio de líquido cefalorraquídeo reveló
proteinorraquia, hipoglucorraquia y predominio de linfocitos con cultivos bacterianos
negativos. Se inicia manejo con dexametasona, anfotericina B y fluconazol, pero los signos
neurológicos se intensifican presentando lenguaje no fluente, tono muscular aumentado con
signo de Babinsky y aumento de reflejos osteotendinosos en hemicuerpo izquierdo y
compromiso bilateral del VIII par (hipoacusia). La siguiente semana cursó con compromiso
de los pares craneales I, IV y VI, posteriormente convulsiones y signos de herniación
falleciendo a los 11 días de hospitalización.
La necropsia evidenció en cerebro lesiones necróticas, e histológicamente angitis
amebiana (infiltración amebiana perivascular) con trombosis e infartos del SNC.
DISCUSIÓN
La Balamuthia mandrillaris es una ameba de vida libre perteneciente al reino Protista,
subreino Protozoa y a la superclase Rhizopodea, que causa la encefalitis amebiana
granulomatosa (2). La ameba afecta principalmente la pirámide nasal o la piel
produciendo una lesión granulomatosa de localización centrofacial, la cual se postula
como puerta de entrada (5,6). La ameba se disemina a las meninges donde
infiltra los vasos sanguíneos produciendo una angitis amebiana trombótica e infartos del
SNC (5).
La lesión cutánea primaria puede preceder por semanas o aun meses al cuadro neurológico
caracterizado por cefalea, febrículas, convulsiones, hemiparesias, parálisis de nervios
craneanos, alteración de conciencia y coma (2,4-6). La aparición de la
enfermedad neurológica predice un pobre pronóstico, ocurriendo la muerte en días o
semanas (5).
A nivel mundial, son pocos los casos reportados de encefalitis granulomatosa por
Balamuthia mandrillaris (1,6) y en nuestro país existen más de 30 casos
reportados. Así, en 1999 el Dr. Bravo y colaboradores presentan su estudio de
"Hallazgos histopatológicos de la infección de piel y mucosas por Balamuthia
mandrillaris", correspondiendo al estudio de 25 pacientes durante el período de 1985
a 1999 (7). La mayoría de pacientes reportados son inmunocompetentes,
contrariamente a lo descrito para la infección por Acanthamoeba spp (5).
En el caso descrito se encontraron como antecedentes epidemiológicos, primero la
procedencia, norte del Perú, común con la de muchos otros pacientes reportados en
nuestro país, y luego el contacto frecuente con animales domésticos y exposiciones en
aguas estancadas, que si bien es cierto no se ha aislado B. mandrillaris del ambiente, son
factores epidemiológicos comunes con los casos de niños reportados en la literatura
(4,6).
Cabe resaltar que después de exhaustivos estudios microbiológicos negativos, fue el
estudio histopatológico de la lesión cutánea que determinó el diagnóstico de
amebiasis de vida libre instaurándose tratamiento doble con itraconazol y albendazol,
hecho que no ha sucedido con la mayoría de casos reportados, en los cuales el
diagnóstico ha sido más tardío, con la presencia del cuadro neurológico o postmorten.
No obstante, pese al esfuerzo terapéutico realizado en nuestro paciente y aún con
remisión parcial del cuadro cutáneo fue inevitable la evolución hacia la encefalitis
amebiana granulomatosa, cuyo desenlace fue fatal; probablemente porque el diagnóstico no
fue lo suficientemente precoz para evitar la diseminación de la ameba.
CONCLUSIONES
La encefalitis amebiana granulomatosa causada por Balamuthia mandrillaris es una
enfermedad infecciosa emergente. Esta debería ser considerada en el diagnóstico
diferencial de lesiones centrofaciales granulomatosas crónicas con resultados negativos
de estudios microbiológicos, lo que podría conducir a un diagnóstico clínico temprano
y al planteamiento de medidas terapéuticas que intenten evitar la progresión a
encefalitis granulomatosa amebiana cuyo pronóstico es invariablemente fatal.
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1 Médico Jefe del Servicio de
Dermatología del Instituto Nacional del Niño. Lima - Perú
2 Médico Residente del Servicio de Dermatología. Hospital Daniel A. Carrión. Callao -
Perú
Correo electrónico: ballona@terra.com.pe
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