Folia Dermatológica Peruana. Vol. 13 Nº 3
diciembre de 2002 |
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Trabajos Originales
IDENTIFICACIÓN DEL MYCOBACTERIUM
LEPRAE EN PIEL Y NERVIO SURAL DE PACIENTES SOMETIDOS A TERAPIA POR LEPRA
Adriana Ciudad1, María Ysabel
Escalante2, N. Violeta Seminario3,
Rosa Maita4, Rosa García4, Ernesto Ráez6.
RESUMEN
El propósito del presente trabajo es la búsqueda del bacilo de Hansen en lesiones de
piel y nervio sural de 50 pacientes con Lepra, después de recibir tratamiento. El estudio
se realizó en el Instituto de Patología de la UNMSM. Los resultados fueron: edad, de 30
a 59 años (52%), sexo masculino (66%), procedencia de Iquitos (32%), tiempo de
enfermedad, de 0 a 9 años (32%), diagnóstico pretratamiento Lepra Lepromatosa (LL)
(72%), tratamiento multidroga (68%), diagnóstico postratamiento Lepra (L) en regresión o
cicatricial (64%), Lepra recurrente (18%), otros diagnósticos (18%); bacilos presentes en
36% de las biopsias. La evolución clínica, las características histológicas de la
lesión, la identificación del Mycobacterium en el tejido con método
histoquímico, inmunohistoquímico y microscopía electrónica, permitieron el
diagnóstico de lesión recurrente en 9 de 50 pacientes tratados por Lepra; 2 de los 9
pacientes tuvieron, además, vasculitis secundaria y fueron portadores de lesiones de
eritema nodoso leproso.
Palabras clave: Lepra, nervio sural, piel.
SUMMARY
The purpose of our work was to study the presence of Mycobacterium leprae in the
skin and sural nerve of 50 patients with Leprosy, after treatment. The study was done at
the Institute of Pathology of the National University San Marcos, Lima, Perú. We found:
age between 30 and 59 years old (52%), males (66%); 32% of the patients were living in
Iquitos; 32% suffered the disease from 0 to 9 years; the histological diagnosis
pretreatment were of Lepromatose Leprosy (LL) (72%); 68% received multidrug treatment; 64%
had cicatricial or regressive Leprosy (L) post treatment; relapse Leprosy (18%); others
diagnosis (18%); 36% had positive Mycobacterium leprae in the biopsies. We found
relationship between the number of Mycobacterium BAR and the type of Leprosy. The
clinical evolution, histological characteristics of the lesion, the identification of Mycobacterium
in the tissues with histochemistry, inmunohistochesmistry and electron microscopy were
important in the diagnosis of Leprosy relapse in 9 of 50 patients treated for Leprosy; 2
of the 9 patients also had secondary vasculitis and eritema nodosum.
Key words: Leprosy, sural nerve, skin.
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INTRODUCCIÓN
Los pacientes con antecedentes de Lepra tratada que presentan nuevas lesiones requieren,
con fines diagnósticos, la identificación del Mycobacterium leprae viable en
tejidos. Esto permite, entre otros, el diagnóstico diferencial entre Lepra recurrente y
reacción reversa tardía a antígenos de productos del Mycobacterium [1].
El Mycobacterium leprae es un bacilo intracelular, capaz de multiplicarse en
macrófagos tisulares y células de Schwann, que le sirven de hábitat; es el único
bacilo con capacidad para invadir nervios periféricos, produciendo pérdida de la
polaridad de las células de Schwann, proliferación de las mismas e infiltrado
inflamatorio crónico con desorganización del nervio, daño funcional y/o estructural,
hasta la destrucción del nervio periférico sensorial o motor, con incapacidades
permanentes [2].
El propósito del presente trabajo es la búsqueda del Mycobacterium leprae en
biopsias de piel (dermis y plexos nerviosos) y nervio sural de pacientes tratados por
Lepra, con métodos histoquímicos (Wade Fite), inmunohistoquímicos y de microscopía
electrónica.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se estudió a 50 pacientes con Enfermedad de Hansen, Lepra o Mal de Lázaro. Se revisó la
historia clínica, confeccionada según el Programa Nacional de Control de Hanseniasis. Se
obtuvo 50 biopsias de piel lesionada (máculas acrómicas o hipercrómicas) y, en 13
pacientes, además de la biopsia de piel, se realizó biopsia por incisión del nervio
sural.
Las biopsias de piel fueron de 4 mm de diámetro; una mitad de la biopsia se incluyó de
la manera usual y la otra se cortó paralela a la superficie de la epidermis, a nivel de
los plexos nerviosos papilar y dermal. La biopsia de nervio sural se cortó en dos
fragmentos: uno se fijó en formol neutro al 10% para su inclusión en parafina y el otro
se fijó directamente en glutaraldehido al 1% tamponado y luego en tetraóxido de osmio,
para ser incluido en plástico para microscopía electrónica y de alta resolución.
Una parte de cada biopsia de piel y nervio, fijados en formol al 10%, Ph 7.3, fue
incluída en parafina y cortada a 3 micras de espesor. Los cortes se colorearon con:
Hematoxilina Eosina, Wade Fite, para la clasificación de Lepra, según Ridley Jopling,
extensión del infiltrado celular y presencia de bacilos ácido resistentes. Otros cortes
incluidos en parafina se colorearon con el método inmunoenzimático Streptavidin
Peroxidasa (DAKO), con los anticuerpos primarios anti Mycobacterium diluido 1/200
y otro corte con el anticuerpo AgS100 diluido 1/200 (DAKO); el cromógeno fue 3,3 amino
ethil carbazol y el contraste fue con hematoxilina de Mayer.
De cada biopsia de piel y nervio se obtuvo cortes de 1 mm3; fueron fijados en
glutaraldehido (2,5%) por dos horas, post fijados en tetraóxido de osmio al 1% por una
hora, deshidratados en alcoholes de concentración creciente, óxido de propileno, para
ser embebidos en resina SPURR y polimerizados por 48 horas, a 70°C. Se usó un
ultramicrótomo modelo Reihart Jung y se obtuvo secciones semifinas de 1 mm de grosor, las
cuales se tiñeron con azul de toluidina al 1% y fueron observadas al microscopio de luz.
En el Hospital Hammersmith de Londres, Inglaterra, la Magíster María Ysabel Escalante
obtuvo secciones ultrafinas, las cuales fueron colectadas en rejillas de 100 mesh de
níquel, para ser teñidas con acetato de uranilo y citrato de plomo. Las secciones fueron
observadas en el microscopio electrónico de transmisión a 5000, 2500 y 10000
magnificaciones; se tomaron fotografías con placas Kodak.
En los casos positivos a Mycobacterium con método Wade Fite y método
inmunoenzimático, se utilizó el índice de recuento directo de BAR, como aconseja Ridley
y colaboradores, en el estudio de cortes histológicos correspondientes a biopsia punción
de piel de 4 mm de diámetro o biopsia por incisión de nervio. La lectura e
interpretación de los resultados se realizó sin conocer la historia clínica y,
posteriormente, se hizo la correlación clínico patológica.
RESULTADOS
Los pacientes estudiados tenían de 10 a 84 años de edad; el mayor número estuvo entre
los de 30 a 39 años (20%) y entre los de 50 a 59 años (20%); predominó el sexo
masculino (66%) sobre el femenino (34%). Distribución según la procedencia: Iquitos
(32%), Pucallpa (14%), Abancay (14%), Tarapoto (12%), Yurimaguas (10%) y otros (20%)
(Tablas I y II).
TABLA N° 1
Edad según Sexo
|
| Edad en
años |
Total General |
Sexo |
| Masculino |
Femenino |
| N° |
% |
N° |
% |
N° |
% |
10-19
20-29
30-39
40-49
50-59
60-69
70-79
80-89 |
3
6
10
6
10
6
6
3 |
6
12
20
12
20
12
12
6 |
-
4
6
5
4
5
6
3 |
-
12
18
15
12
15
18
9 |
3
2
4
1
6
1
-
- |
18
12
24
6
35
6
-
- |
| Total |
50 |
100 |
33* |
100 |
17** |
100 |
* 33/50 sexo masculino = 66%
** 17/50 sexo femenino = 34% |
TABLA N° 2
Lugar de procedencia
|
| Procedencia |
N° |
% |
Iquitos
Pucallpa
Abancay
Tarapoto
Yurimaguas
Chachapoyas
Requena
Jaén
Saposa
Ucayali
Rioja
Rodriguez de Mendoza |
16
7
7
6
5
2
2
1
1
1
1
1 |
32
14
14
12
10
4
4
2
2
2
2
2 |
| Total |
50 |
100 |
El tiempo de enfermedad fue hasta de 9
años en el 32% de los pacientes (Tabla III).
TABLA N° 3
Tiempo de enfermedad
|
| Tiempo de enfermedad |
N° |
% |
0-9 años
10-19 años
20-29 años
30-39 años
40-49 años
50-59 años |
16
10
10
8
5
1 |
32
20
20
16
10
2 |
| Total |
50 |
100 |
El diagnóstico postratamiento más
frecuente fue Lepra en regresión o cicatricial (64%), caracterizada por fibrosis de piel
o nervio, ausencia de signos de actividad de la enfermedad y ausencia de Mycobacterium
en los tejidos. Los otros diagnósticos fueron: Lepra recurrente (18%), Lepra dimorfa
lepromatosa (8%), Lepra lepromatosa (6%) y Lepra dimorfa tuberculoide (4%) (Tabla IV). Dos
pacientes, con lesión recurrente de Lepra, presentaron vasculitis leucocitoclástica
secundaria en la biopsia y eritema nodoso leproso en otras áreas de la piel. En todos los
pacientes las biopsias se realizaron en máculas de piel y no en lesiones clínicamente
compatibles con eritema nodoso leproso.
TABLA N° 4
Diagnóstico Post tratamiento
|
| Diagnóstico Post
tratamiento |
N° |
% |
Lepra en regresión (cicatricial)
Lepra recurrente
Lepra dimorfa lepromatosa
Lepra lepromatosa
Lepra dimorfa tuberculoide |
32
9
4
3
2 |
64
18
8
6
4 |
| Total |
50 |
100 |
El número de Mycobacterium leprae
coloreado con Wade Fite (recuento directo de BAR) y su morfología guardaron relación con
el tipo histológico de Lepra, de acuerdo a la clasificación de Ridley y Jopling
(Fotografía 1). Se identificó Mycobacterium en 18 de 50 pacientes.
 |
Fotografía 1:
Caso 17. Biopsia de piel. Dg. LL con numerosos Mycobacterium leprae. Coloración
Wade Fite (x1000). |
En las biopsias de nervio sural, 1 de 13
pacientes presentó signos de regeneración; 2 presencia de Mycobacterium con
neuritis y 10, fibrosis (Fotografías 2 y 3).
 |
Fotografía 2:
Diagnóstico Lepra lepromatosa. Mycrobacterium leprae presentes en el citoplasma
de células de Schwann (Microscopía Electrónica x 10 000). |
 |
Fotografía 3:
Diagnóstico Lepra lepromatosa: sección transversal de fibra mielínica con dos Mycrobacterium
leprae (Microscopiía Electrónica x 10 000). |
El antígeno S100 y los cortes
histológicos paralelos a la superficie de la piel, a nivel de los plexos nerviosos,
fueron de utilidad en el estudio de alteraciones de las células de Schwann, sobre todo en
casos de recurrencia (Fotografía 4).

|
| Fotografía 4: Caso
30-Biopsia de piel Dg. Lepra recurrente. Coloración inmunoenzimática para Ag, S100
positiva en fibras nerviosas (x400). |
De acuerdo con la revisión de las
historias clínicas, el diagnóstico del tipo de Lepra previo al tratamiento fue: Lepra
lepromatosa (72%), Lepra tuberculoide (10%), Lepra dimorfa (8%), Lepra indeterminada (4%),
Lepra dimorfa tuberculoide (4%). El 68% de los pacientes recibió tratamiento multidroga y
el 32% droga única. Los pacientes con droga única presentaron Lepra en regresión o
cicatricial de 1 a 20 años después del término del tratamiento. Los pacientes con
tratamiento multidroga fueron diagnosticados de Lepra en regresión o cicatricial de dos
meses a un año después del término de su tratamiento.
DISCUSIÓN
El diagnóstico histológico de una biopsia de piel o nervio representativo de lesión, y
el recuento de bacilos proveen información de importancia en la práctica clínica. El
estudio de cortes histológicos con infiltrados inflamatorios perianexales y
perivasculares, con focos de neuritis, obligan a hacer más cortes del tejido y repetir la
biopsia para aclarar el diagnóstico con la identificación de Mycobacterium [2].
En la Lepra, las lesiones histopatológicas son diferentes (clasificación de Ridley y
Jopling), debido a mecanismos inmunopatológicos de respuesta inmune en cada paciente; los
polos opuestos del espectro de la enfermedad son: Lepra lepromatosa (LL) y Lepra
Tuberculoide (TT); entre ambos existen las formas dimorfas, limítrofes o bipolares (LBL,
LBB y LBT); todo ello conforma el espectro de la enfermedad, que va de escasa (LL), a
mayor reacción por hipersensibilidad retardada o mediada por células T (TT). Según la
evolución clínica de las lesiones, se consideran otras formas como: Lepra indeterminada,
Lepra en regresión, lesiones recurrentes; así como también lesiones reaccionales:
eritema nodoso leproso, reacción de Lucio, reacción por hipersensibilidad retardada [3].
Los casos de Lepra en regresión presentaron en la biopsia de piel o nervio: hiperplasia
del colágeno, fragmentación de fibras elásticas, aumento de fibrocitos y ausencia de Mycobacterium.
Las biopsias de pacientes con lesión recurrente se caracterizaron por presentar
infiltrado celular inflamatorio, con macrófagos jóvenes en lesiones preexistentes o en
vías de resolución y presencia de Mycobacterium cortos y sólidos.
Estudios histopatológicos muestran lesión extensa del nervio antes de que el paciente
tenga síntomas o signos de alteración de la función del nervio. La neuropatía es una
complicación de Lepra, aún después de iniciado el tratamiento; en la fase activa se
aprecia edema e infiltrado inflamatorio del nervio. La Lepra en el nervio se presenta con
localización intersticial; se lesiona el tejido conectivo, correspondiente a las
envolturas del nervio. La lesión varía entre granulomas característicos-acompañando a
la lesión Schwaniana, que puede ser voluminosa por necrosis, proliferación de las
células de Schwann o por fibrosis. Esta última, es señalada por algunos autores, como
muy sugerente de Lepra. Otros procesos patológicos que ocasionen fibrosis del nervio son
sumamente raros. En Lepra lepromatosa, el diagnóstico se basa en el hallazgo de células
espumosas o de Virchow, dentro de un cuadro inflamatorio tipo granulomatoso, con gran
cantidad de bacilos ácido resistentes [4].
En nuestro estudio se investigó antígeno S100, para identificar cambios en las células
de Schwann, a nivel de los plexos nerviosos de la piel y en biopsias de nervio sural; las
lesiones, así ubicadas, fueron el lugar para una búsqueda minuciosa de bacilo ácido
resistente, sobre todo en casos paucibacilares. Los resultados con coloración Wade Fite y
método inmunoenzimático, para la búsqueda del bacilo fueron similares pero, en el
último mencionado, fue más fácil identificar fragmentos de los mismos.
El estudio ultraestructrual es un procedimiento indispensable para visualizar fenómenos
de degeneración y regeneración axonal, morfología de las fibras, alteraciones de las
células de Schwann, presencia de colágeno y observación de Mycobacterium. Hay
varios estudios de lesiones de Lepra por microscopía electrónica, con rara utilización
del bajo aumento, como un puente entre microscopía de luz y microscopía electrónica
[5].
Otros autores han encontrado que el estudio bacteriológico en la piel de niños con Lepra
no fue exitoso y que las respuestas a la lepromina (Mitsuda) fueron positivas en pacientes
en el polo tuberculoide de la Lepra; la patología microscópica tuvo buena correlación
con la clínica en 50 a 60% de casos [6]. Muchos de estos estudios no se han beneficiado
con el uso de la inmunocitoquímica y de la microscopía electrónica para la
identificación del Mycobacterium en biopsias.
Existen estudios de hibridización in situ del DNA, que determinan el DNA bacilar,
presente en los tejidos y el método de la reacción en cadena de la polimerasa, que
identifica cantidades muy pequeñas del nucleótido del DNA.
Estos métodos no dan evidencias de la viabilidad del agente etiológico, a diferencia de
la inoculación de homogenizado de tejido según protocolo standard de la Organización
Mundial de la Salud (WHO/EDS/Lep/86.4.1987) en ratones blancos suizos [7].
El M. Leprae fue uno de los primeros microorganismos asociados a enfermedad
humana, pero los estudios de laboratorio han sido difíciles por la incapacidad de
cultivarlos in vitro [8]. Actualmente, con la secuenciación del genoma del M. Leprae,
se resuelven aspectos no bien aclarados en relación al bacilo de la Lepra. Estudios
comparativos de secuencia del genoma señalan que el M. Leprae contiene
abundantes genes inactivos o pseudogenes, con pérdida de genes, especialmente
involucrados en el catabolismo. Ello podría explicar un tiempo largo de generación de la
enfermedad y la inhabilidad de cultivar el bacilo de Lepra in vitro [9].
En la actualidad se sabe que el M. Leprae ha estado perdiendo genes y, con ello,
la habilidad de responder al medio ambiente. No crece in vitro y requiere de una célula
huésped para sus nutrientes esenciales [8]. Se conocen los pasos iniciales de la
infección de las células de Schwann, por los roles de la proteína de adhesión a
laminina y el glicolípido fenólico; poco se sabe qué facilita la persistencia de esta
microbacteria en las células de Schwann y en los macrófagos [9].
En nuestro estudio, hemos utilizado diversos métodos, considerando las dificultades
diagnósticas en los casos paucibacilares. Se seleccionó la localización de toma de
biopsias, evitando áreas de lesiones tipo eritema nodoso leproso, en la búsqueda de
lesión recurrente. La Lepra recurrente, con frecuencia, estuvo acompañada de vasculitis
secundaria. Hemos realizado el presente trabajo, considerando que en el Programa del
Control de Lepra son componentes esenciales el diagnóstico temprano, diagnóstico de
recurrencias y detección de estados reaccionales en Lepra [10,11].
Bibliografía
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1. Médico Neuropatólogo del Hospital Santo Toribio
de Mogrovejo.
2. Tecnólogo Médico Especialidad Laboratorio Clínico y Anatomía Patológica Hospital
Guillermo Almenara I. Magister en Ciencias.
3. Médico Patólogo. Ex-Directora del Instituto de Patología de la Facultad de Medicina
UNMSM.
4. Médico Internista y Geriatra de la Clínica Tezza y Clínica Universitaria UNMSM.
5. Médico Infectólogo del Hospital Cayetano Heredia.
6. Médico Patólogo del Instituto de Patología de la Facultad de Medicina UNMSM
Trabajo realizado en el Instituto de Patología - Facultad de Medicina de la UNMSM, con
auspicio de la Oficina General de Investigación de la UNMSM.
Correspondencia: nvriver@terra.com.pe
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