Folia Dermatológica Peruana.         Vol. 13 • Nº 1  • 2002

Reporte de casos clínicos

 

LUPUS ERITEMATOSO DISCOIDE EN VARÓN  CON IMPLANTE DE SILICONA


Patricia Villarán(1), María del Carmen Castro(2), Elizabeth Mayeshiro(3)

(1) Médico General, Universidad Nacional FedericoVillareal
(2) Dermatóloga, Médico Asistente, Hospital Loayza
(2) Médico Residente, Hospital Loayza



RESUMEN

El lupus eritematoso discoide (LED) es una enfermedad dermatológica de evolución crónica, caracterizada por la presencia de lesiones eritematosas sobreelevadas, que se extienden lentamente con un contorno irregular, mientras que en el centro de las lesiones se evidencia curación con descamación, atrofia y cicatrización. Se desconoce su etiología; sin embargo, existen diversos factores que inducen la aparición de lesiones de LED. En el presente artículo se describe el caso de un paciente en quien se ha observado manifestaciones cutáneas de lupus eritematoso discoide en un receptor de tratamiento anticonceptivo que, a su vez, es portador de implante de silicona en la región de la frente. Los resultados del estudio son controversiales, por lo cual la hipótesis de que los implantes de silicona pudieran condicionar o promover el LED se encuentra aun en estudio.
Palabras clave: Lupus eritematoso discoide, anticonceptivos orales, implantes de silicona.

INTRODUCCION

El lupus eritematoso discoide (LED) es una forma severa de inflamación dérmica, de evolución crónica, que ocurre más frecuentemente en las zonas expuestas al sol, pudiendo extenderse a zonas no expuestas a él (22). El compromiso es exclusivamente cutáneo y/o de mucosas, respetando generalmente otros órganos y vísceras. Las mujeres son afectadas dos veces más frecuentemente que los hombres. La mayoría de las edades de los pacientes fluctúan entre 25 y 45 años. No se reconoce ninguna predilección racial (21). Las lesiones de piel típicas son placas eritematosas con escamas muy adherentes y costras blanquecinas, que dejan luego una atrofia central. Son de tamaño variable (24). 
La etiología (21) exacta del LED es desconocida; sin embargo, se postula la participación de un rol genético en su aparición. La presencia de estructuras de tipo viral al microscopio electrónico y la elevación de los títulos de ciertos anticuerpos antivirales, sugiere una etiología infecciosa. Un 40% de los sujetos presentan exacerbación de la enfermedad durante el verano. Las lesiones de algunos pacientes empeoran bajo la influencia del frío y del viento. Trauma dérmico y exposición a luz ultravioleta también han sido reportados como inductores de la exacerbación en la lesión. Las hormonas sexuales también juegan un rol importante. La exacerbación también puede ocurrir durante el embarazo, periodos menstrual y premenstrual y durante la administración de anticonceptivos. Finalmente, drogas como la procainamida, hidralacina, isoniazida, difenilhidantoina, metildopa, penilcilamina, guanidas y litio, pueden propiciar lesiones de LED.
Por lo general, la búsqueda de valores de laboratorio anormales en sujetos con LED no arrojan datos positivos. Los anticuerpos antinucleares rara vez son positivos. El diagnóstico requiere usualmente de una biopsia cutánea. El pronóstico es en general bueno.

REPORTE DE CASO 

Paciente varón de 23 años, procedente de Lima, quien se presenta al Servicio de Dermatología del Hospital Arzobispo Loayza, en el 2001, refiriendo un tiempo de enfermedad de 1 año, caracterizado por prurito en región de la frente, así como alteraciones dérmicas. Al examen se evidencia lesiones eritematosas (Fotografías 1,2,3,4). Discreta atrofia, descamación en frente y zona preauricular. Como antecedente de importancia menciona haber recibido un implante de silicona en la frente en el 2000 así como usar anticonceptivos tanto en forma oral como inyectable. Se procede a la toma de la biopsia cutánea, dando como resultado lupus eritematoso discoide (Fotografías 5 y 6), iniciándose tratamiento tópico con acetato de hidrocortisona.

Fotografía 1. Lupus eritematoso descoide (LED). Tipica lesión eritematosa en la frente, que muestra hiperqueratosis.

 

Fotografía 2. Lupus eitematoso (LED). Lesión eritematosa en frente, que muestras zonas de hipopigmentación en su interior.

 

Fotografia 3. Lupus eritematoso (LED). Lesión eritematosa en zona preauricular iquierda, que muestra ligera sobreelevación en los bordes, atrofia y depresión central.

 

Fotografía 4. Lupus eritematoso discoide (LED). Lesión eritematosa en cuello, que muestra zona de hipopigmentación central.

 

Fotografía 5. Lupus eritematoso discoide (LED). Infiltrado linfocítico perinexal y pericascular superficial y profundo asociado a degeneración vacuolar de la capa basal.

 

Fotografía 6. Lupus eritematoso discoide (LED). Infiltrado linfocítico asociado a vacuolización de las células basales.

DISCUSION

El LED es una enfermedad dermatológica que afecta principalmente al sexo femenino, en una proporción de 2:1 (21), en la cual se ha observado exacerbación de los síntomas en relación a diversos factores tales como la temperatura, traumatismos, el sexo, la edad, las modificaciones en los niveles hormonales (21, 23). En el presente artículo se describe el caso de un paciente varón, portador de LED, en quien la aparición de la enfermedad parecería estar relacionada al implante de silicona así como al uso de anticonceptivos tanto orales como inyectables a los cuales había sido sometido.
Según Edworthy y colaboradores (1), quien ha relacionado un estudio de cohorte, durante el periodo 1978 - 1986, para estudiar la relación entre la recepción de implantes de silicona en mama y la aparición de enfermedades del tejido conectivo, reportando que, mientras los receptores de implantes de mama mostraron elevaciones significativas en los síntomas, en relación con los casos control, los diagnósticos post-quirúrgicos no presentaron incremento en la presencia de enfermedades del tejido conectivo, concluyendo que los resultados de este estudio no son suficientes para sustentar la hipótesis de que el implante de silicona pudiera inducir o promover la aparición de este tipo de patología.
En el estudio realizado por Weinzweig (3), quien realiza un análisis comparativo entre la aplicación de implantes salinos e implantes de silicona con la aparición de enfermedades del tejido conectivo, tales como el lupus eritematoso, esclerodermia y la artritis reumatoide, encuentra que en el grupo receptor de implantes salinos no se presentaron síntomas ni signos de este tipo de patología, mientras que en el grupo al que se le colocó implantes de silicona sí, observando además que los niveles de silicona tisulares capsulares fueron significativamente mayores que los niveles tisulares mamarios; sin embargo, no se encontró diferencia significativa estadística en los niveles tisulares de silicona en relación con la presencia o ausencia de este tipo de patología, concluyendo que, no existe asociación entre los niveles de silicona tisulares y las enfermedades del tejido conectivo.
Schafer y Wooley (2), a su vez, han publicado un artículo de un estudio experimental en ratones donde plantean la posibilidad de que el implante de siliconas pudiera tener implicancia en el desarrollo de enfermedades del tejido conectivo, incluyendo al lupus; sin embargo, a pesar que no se encontró influencia adversa de los implantes de silicona en el aspecto clínico de los pacientes con lupus, se obtuvo elevación en los títulos de anticuerpos anti-ADN y en los del factor reumatoide en aquellos que recibieron implantes de gel de silicona con relación con los casos control, concluyéndose que los implantes de silicona pudieran influenciar la respuesta inmunológica, exacerbando la producción de anticuerpos; sin embargo, estas variaciones no parecen influenciar cambios clínicos.
Rowley (6) menciona que existe un aumento en la presencia de anticuerpos al colágeno tipo I y tipo II en aquellos receptores de implantes de silicona en relación con los casos control, lo cual sugeriría que la silicona o sus productos de biodegradación pudieran actuar como coadyuvantes in situ, acrecentando la inmunogenicidad.
Por otro lado, Mayes (4) ha investigado la posibilidad de que el uso de hormonas sexuales exógenas pudiera guardar relación con el aumento de riesgo de poder desarrollar lupus, esclerodermia y la enfermedad de Raynaud. El encuentra un aumento moderado en el riesgo de desarrollar dichas enfermedades, mencionando que el uso de ACO jugaría un rol en la susceptibilidad para desarrollar Lupus, mas no lo haría en la Esclerodermia. 
Akiharu (25) refiere que las enfermedades autoinmunes se caracterizan por daño de la inmunidad celular y humoral en varios tejidos; sin embargo, las características fisiopatológicas de la mayoría de ellas son aún desconocidas, aunque los factores genéticos, inmunológicos, infecciosos, ambientales y hormonales han sido implicados. Menciona a las hormonas sexuales (estrógenos y progestágenos) como un factor de riesgo para el desarrollo del lupus eritematoso.
Asimismo, George Toscos (26), en su artículo acerca de la patogénesis del lupus eritematoso, menciona que en esta enfermedad hay numerosos factores involucrados (ambientales, genéticos, inmunoreguladores y hormonales); según este autor, el factor hormonal estaría relacionado con la regulación de la transcripción genética en esta patología.
Ansar Ahmed (27) ha realizado un estudio acerca de la posibilidad de que los estrógenos pudieran condicionar un aumento en el riesgo para el desarrollo de enfermedades autoinmunes, en el cual menciona que las mujeres son más susceptibles que los varones a desarrollar este tipo de patología, así como que los estrógenos podrían promover la aparición de algunas enfermedades autoinmunes, tales como el lupus y la esclerodermia, al haber un aumento en el número de casos reportados luego de la administración de este tipo de medicamentos. 
Como se puede observar, a través de los estudios antes mencionados, los resultados aún son controversiales, por lo cual se requieren ulteriores estudios para confirmar la participación de dichos factores en la patogénesis del LED, ya que aún no se conoce el mecanismo fisiopatológico exacto por el cual actuarían como desencadenantes de esta enfermedad 

AGRADECIMIENTO
Al Servicio de Dermatología del Hospital Arzobispo Loayza, que dirige el Dr. Aldo Ayaipoma N., por su colaboración para la realización de este trabajo.


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