| Folia Dermatológica
Peruana - Vol. 12 Nº. 2 |
|
REPORTE DE CASOS CLÍNICOS
SÍNDROME DE HIPERSENSIBILIDAD A DROGAS: REPORTE DE CASO
Gino Venegas (1), Evelyn Castro(2), Ronald Sotelo(3), Edwin Yglesias(1)
INTRODUCCIÓN
El síndrome de hipersensibilidad a drogas, es un cuadro descrito desde la introducción
de la hidantoina y sus derivados, caracterizado por fiebre, erupción cutánea,
linfadenopatías, linfocitos atípicos y eosinofilia periférica,
hepatoesplenomegalia(1,2). Como drogas irnplicadas encontramos con mayor frecuencia a los
anticonvulsivantes aromáticos (fenitoina, carbamazepina y fenobarbital), sulfonamidas
(dapsona, sulfasalazina), allopurinol, sales de oro, minociclina, bloqueadores de canales
de calcio, talidomida(1,5). En la última década Bocquet, Bagot y Rojeau han propuesto el
acrónimo DRESS (Drug Rash with Eosinophilia and Systemic Symptoms), pero aún no ha sido
aceptado por algunos investigadores por lo que sigue manteniéndose su denominación
inicial(1-3). Hasta el momento no se ha reportado casos en nuestro medio.
REPORTE DE CASO
Presentamos a un paciente varón de 32 años, natural y procedente del Callao con
diagnóstico de Tuberculosis Pulmonar (TBCp), BK (++), quien luego de 21 días de
tratamiento específico con esquema 1 (Rifampicina, Pirazinamida, Etambutol, Isoniacida),
presenta náuseas, vómitos, sensación febril y lesiones maculopapulares eritematosas
que, luego de cuatro días, se incrementan en número y se extienden al tórax, abdomen,
extremidades superiores e inferiores; concomitantemente presentó hiporexia, escleras y
mucosas con tinte ictérico y edema facial.
Antecedentes: Padre y hermano con antecedente de TBCp; el último presentó reacción
adversa medicamentosa a fármacos antituberculosos (RAFA mayor), con lesiones cutáneas
generalizadas tipo maculopapular eritematosa y descamativa, además de compromiso renal
(nefritis), cuadro que remitió luego de una semana del retiro de los fármacos y,
posteriormente, se determinó que los agentes causales fueron: Rifampicina y Pirazinamida.
Examen Físico: Paciente ingresa en aparente regular estado general, de nutrición e
hidratación, consciente con PA: 110/70 mmHg, FC 72/min, FR 22/min, T° 38°C. Fascies
edematosa. Piel con lesiones maculopapulares eritematosas confluentes en tórax, abdomen y
extremidades, discreto tinte ictórico en escleras y mucosas. Adenopatias inguinales
bilaterales, no adheridas a planos profundos, de 0,8 a 1,2 cm de diámetro
aproximadamente, de consistencia blanda. Tórax: MV pasa bien en ambos campos pulmonares,
crepitantes en base de hemitórax izquierdo. Cardiovascular: ruidos regulares, sin
ingurgitación yugular, sin edema en miembros inferiores. Abdomen no doloroso,
hepatomegalia moderada. Resto de examen sin alteraciones.
Exámenes auxiliares:
La TABLA 1 registra los exámenes auxiliares más relevantes en nuestro caso y que se
realizaron consecutivamente durante su hospitalización.
TABLA I
Exámenes auxiliares de acuerdo a día de hopitalización
| |
5º día |
8º día |
12º día |
18º día |
| Leucocitos |
7500 |
28600 |
|
9000 |
| Eosinófilos |
6% |
26% |
|
15% |
| Eosinófilos |
450 |
7436 |
|
1350 |
| TGO(<13u/L) |
66 |
|
400 |
|
| TGP(<12u/L) |
100 |
|
465 |
|
| Bilirrubina(0-5) |
|
|
9.04 |
|
| Proteinura en 24 horas al 18º
día de hospitalización: 0.621 g.(normal<0.5) |
En el estudio histopatológico se halló en la capa nasal
algunos queratinocitos necróticos, incontinencia pigmentaria, e infiltrado perivascular
superficial a predominio linfohistiocitario.
EVOLUCIÓN
Debido a la suspensión de medicamentos para TBCp, el paciente continúa con
sintomatología respiratoria, las lesiones papulares eritematosas continúan
extendiéndose (fotografía 1) llegando a comprometer la región palmar (fotografía 2) y,
luego, proceso de descamación tipo furfuráceo (fotografías 3 y 4), tinte ictérico de
mucosas cede progresivamente, así como el edema facial; luego de 17 días de
hospitalización fallece en forma súbdita. No se realizó necropsia.

|
| Fotografía 1: Pierna derecha con erupción
maculopapular eritematosay confluente. |

|
| Fotografía 2: Pápulas
eritematopurpúricas en palma derecha |

|
| Fotografía 3: Tórax con descamación
furfurácea, dermatitis exfoliativa. |

|
| Fotografía 4: Áeas con descamacón
furfurácea y pápulas eritematosas |
DISCUSIÓN
EI síndrome de hipersensibilidad a drogas típicamente se desarrolla entre la segunda y
sexta semana después del inicio de la terapia con la droga implicada(1,2). Con respecto a
la fisiopatología, se ha observado una imposibilidad genéticamente determinada para
detoxificar los metabolitos de los óxidos de los anticonvuIsivantes; esto explicaría la
predisposición familiar o racial, aunque no explica todo el proceso sistémico y,
además, se ha encontrado a pacientes con el síndrome y sin esta anormalidad; los
pacientes acetiladores lentos tienen una susceptibilidad incrementada de sus linfocitos a
los metabolitos tóxicos de las sulfonamidas (1,2,4-6). El cuadro cutáneo puede ser
morbiliforme al inicio, indistinguible de otras formas de reacción adversa a drogas,
compromete primero cara, tronco y miembros superiores, posteriormente abdomen y miembros
inferiores, pudiendo causar en algunos casos dermatitis exfoliativa; durante el proceso
pueden aparecer vesículas, ampollas tensas y pústulas(1-3). Es importante, como hallazgo
clínico, el edema facial que puede ser tan marcado que hace indistinguible al
paciente(1,2). La fiebre y la erupción se presentan en un 87% acompañadas de
linfoadenopatías en un 75%, con hepatitis medicamentosa casi en todos los casos y con
elevación de transaminasas, pudiendo provocar falla hepática, mostrando la biopsia de
este órgano infiltrados eosinofílicos o granulomas, acompañados de necrosis y
colestasis; en casos severos se hallan focos múltiples de necrosis, alteración hepática
que puede empeorar después del retiro de la droga y su remisión puede ocurrir varias
semanas después de la mencionada suspensión(1,2,4-6). Se presenta nefritis intersticial
en un 11%, con anormalidades hematológicas en un 30%, caracterizada por eosinofilia
relativa o absoluta y la presencia de linfocitos atípicos. Concomitantemente a la
sintomatología descrita, los pacientes pueden cursar con artralgias, mialgias,
infiltrados pulmonares, miocarditis eosinofílica, pericarditis, en muy pocos casos shock,
distrés respiratorio, hipotensión y falla renal(1-6). En cuanto al tratamiento, además
de la suspensión inmediata del fármaco causante, el uso de corticoides sistémicos ha
resultado ser eficaz en muchos casos(6,7).
Nuestro paciente curso con cuadro febril prolongado, presentando, a los 21 días de
tratamiento antituberculoso, una reacción cutánea maculopapular confluente en tórax,
abdomen, extremidades superiores e inferiores, ictericia de escleras y mucosas, edema
facial, adenopatías inguinales, eosinofilia periférica, transaminemia, hepatomegalia,
nefritis, y muerte súbdita. Habiendo precisado los criterios diagnósticos, concluimos
que nuestro paciente cursó con síndrome de hipersensibilidad a drogas; si bien es cierto
aún no se ha definido por completo esta denominación, consideramos necesario se incluya
en las patologías desencadenadas por el uso prolongado de medicamentos, para una rápida
identificación y manejo.
Esta es una entidad diagnosticada poco frecuentemente y, además, atribuida a drogas
antituberculosas, pero se halló mayor relación con rifampicina y pirazinamida.
Finalmente, consideramos de gran importancia el reconocimiento de este síndrome por el
compromiso sistémico que presenta y las complicaciones que se derivan. Asimismo es
necesario diferenciarlo de aquellos cuadros morbiliformes leves desencadenados por
fármacos o de aquellos en que el compromiso cutáneo y sistémico es mayor: Eritema
multiforme, Steven Johnson y necrolisis epidérmica tóxica(1-7).
VER
BIBLIOGRAFÍA
|