| Folia Dermatológica
Peruana - Vol. 12 Nº. 2 |
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TRABAJOS ORIGINALES
Paniculitis nodular migratoria
eosinofÍica en el Perú, (gnathostomiasis humana).
Informe de once casos, posibles causas y revisión de la literatura
RESUMEN
Se informa de once nuevos casos de paniculitis nodular migratoria eosinofílica. En uno de
ellos se visualizó al parásito en cortes histológicos. Se describe un fenómeno de
hipersensibilidad, que simula recurrencia. Albendazol e ivermectina son tratamientos
efectivos. La terapia con albendazol produce la migración del parásito a la superficie
cutánea, facilitando su extirpación por biopsia. Se hace una revisión de la literatura,
incluyendo a la esparganosis como diagnóstico diferencial. Se discute las posibles
explicaciones al aumento de casos detectados en Lima en los últimos meses, a pesar de que
el ceviche (un plato muy popular hecho con pescado crudo, marinado en jugo de limón) que
se consume en el país, es preparado con pescado de mar.
Palabras clave: Gnathostomiasis, esparganosis, anisakiasis, albendazol, ivermectina.
SUMMARY
We report eleven new cases of nodular migratory eosinophilic panniculitis. In one of them
the parasite was seen on histological preparations. A phenomenom of late hipersensibility
due to insect bite that simulated recurrence is described. Albendazole and invermectin are
effective treatments. The treatment with albendazole produce the migration of the parasite
to the skin surface making it more readily for biopsy. We discused the possible
explanations for the raise in the number of cases detected during the last months in Lima.
This infection is taking place despite the use of salt water fish in the preparation of
ceviche (a very popular dish made of raw fish marinated in lime juice).
Key words: Gnathostomiasis, sparganosis, anisakiasis, albendazole, ivermectin.
INTRODUCCION
La gnathostomiasis humana es una zoonosis causada por especies de un nemátodo del género
Gnathostoma. Los gusanos adultos viven en el estómago o esófago de mamíferos
domésticos o silvestres (perros, gatos, tigres, leones, zarigüeyas, mapaches, entre
otros) (2, 8, 24). El ser humano se constituye en huésped accidental. Principalmente por
comer patos como ceviche o callos en América y sashimi o sushi en Asia, preparados con
carne cruda e pescados duceacuícolas infectados (24).
(1) Médico dermatólogo Clínica Anglo Americana
(2) Médico dermatólogo Instituto Dermatológico Universidad Peruana
Cayetano Heredia
(3) Médico infectólogo Clínica Anglo Americana
(4) Médico patólogo Clínica Anglo Americana
(5) Médico dermatólogo Clínica Ricardo Palma
(6) Médico dermatólogo Clínica Javier Prado
(7) Médico dermatólogo Clínica Montefiori
(8) Clínica Anglo Americana
El ceviche es un plato muy popular en el Perú. Se prepara con trozos pequeños de pescado
marinado conjugo de limón, el cual es inefectivo para matar a las larvas enquistadas en
la carne. La afección produce un síndrome de larva migrans, con manifestaciones
cutáneas y/o viscerales (4,24).
En 1836, Richard Owen encontró nemátodos en el tumor del estómago de un tigre muerto en
el Zoológico de Londres. Owen dio al género el nombre de Gnathostoma y denominó a este
gusano como Gnathostoma spinigerum (2). Posteriormente, en 1889 Levisen informó por
primera vez de un caso de Gnathostomiasis humana, al identificar al parásito extraído
por Deunitzer de una lesión inflamatoria localizada en el pecho de una mujer tailandesa
(24). En México, en 1970, Peláez y Pérez Reyes dieron a conocer los primeros casos
(24). En 1979, Ollague informa el primer caso en América del Sur, en Ecuador, empleando
la denominación descriptiva de paniculitis nodular migratoria eosinofílica (PNME). En
1982 refiere catorce nuevos casos, sin encontrar al parásito en los tejidos estudiados
(2).
En 1987, Morales y Scavino en Lima, detectan el primer caso peruano en una paciente que
presentaba una tumefacción en el hombro izquierdo, con el antecedente de haber ingerido
"ceviche de conchas negras", en el Ecuador, tres meses antes. AI extirparse la
lesión, se visualizó microscópicamente al nemátodo. Posteriormente, Cipriani refiere
11 casos más, no pudiéndose identificar al agente en los tejidos estudiados (4). En el
año 2000, en un editorial de Folia Dermatológica Peruana, Bravo(4) comenta que informar
de los 12 casos anteriores en el Perú tardó varios años. Sin embargo, en los últimos
meses se ha detectado en Lima más de 15 casos de PENM, presentándose dos de ellos como
colecistitis agudas.
El principal diagnóstico diferencial debe hacerse con esparganosis, parasitosis debida a
la ingesta de larvas de un céstodo, cuyo ciclo biológico, formas de contagio y
distribución geográfica son similares.
GNATHOSTOMIASIS HUMANA
SINONIMIA
Gnathostomiasis, larva migrans profunda, edema del Río Yangtze (China),
"tau?child" (Tailandia), choko-fushu (Japón), enfermedad consular
(Nankung), reumatismo de Shangai, woodbury bug (Australia), wandering swelling, migrating
swelling from Asia, paniculitis nodular eosinofílica migratoria (Ecuador) (2, 8).
ETIOLOGÍA
Es causada por nemátodos del género Gnathostoma. Se conocen 13 especies: G. spinigerum
es el agente causal en el mayor número de casos. Otras especies menos frecuentes son(2):
G. Hispidum, G. Nipponicum y G. doloresi (Gráfico 1).

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Gráfico 1 Morfología
externa de adultos de cuatro especies de Gnasthostoma que muestran diferente tamaño,
distribución y forma en las espinas del cuerpo: A) G. spinigerum, B) G. hispidum, C) G
doloresi y D) G. nipponicum (tomado de Miyazaki, 1960). |
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Se encuentra ampliamente distribuida en el sudeste de Asia: Tailandia, India, Bangladesh,
Sri Lanka, Birmania, Malasia, Indonesia, Filipinas, China y Japón. También se ha
informado de casos en Australia, Africa y Europa. En América es particularmente frecuente
en México y Ecuador, existiendo informes del Perú y Colombia.
CICLO VITAL
En los huéspedes definitivos se localizan en cavidades o tumores del estómago o esófago
de perros, gatos, tigres, leones, marsupiales, cerdos, entre otros. (2,8,24,29) (Gráfico
2).

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| Gráfico 2 Hábitat de los adultos de: A)
G. spinigerum en leones, gatos y tigres; B) G. hispidum en jabalíes; Q) G. doloresi en
cerdos, y D) G. nipponicum en comadrejas |
Las hembras liberan huevos fertilizados, que son
eliminados con las heces del hospedero.
Cuando éstos alcanzan corrientes de agua dulce como ríos, lagos, presas o diques, con
temperaturas entre 24 y 28 °C, inician su desarrollo diferenciándose hacia una larva de
primer estadío (L1), que sufre una muda y se transforma en larva (L2), que eclosiona del
huevo a través de un opérculo (Gráfico 3), y se mueve libremente en el agua. Este
proceso dura aproximadamente siete días. Posteriormente, la larva es ingerida por unos
diminutos crustáceos (copépodos) de los géneros Cyclops, Eucyclops, Mesocyclops,
Tropocyclops y Acantocyclops. En un período de siete a diez días, en el interior del
copépodo, la larva L2 se transforma en L3 temprana (L3T). Los crustáceos sirven de
alimento a diversos peces de agua dulce (dulceacuícolas). En el estómago de dichos peces
se libera la larva L3T, que perfora la pared y migra al tejido muscular esquelético,
donde se enquista y se transforma, en larva de estadio avanzado (L3A). Los peces
infectados pueden ser depredados por vertebrados como ranas y culebras, así como aves
ictiófagas o mamíferos que son los segundos huéspedes intermediarios o paraténicos.
El ciclo se complementa cuando los segundos huéspedes
intermediarios son ingeridos por los huéspedes definitivos (perros y gatos, entre otros)
(24). La L3A penetra la pared gástrica, migra al hígado y luego al tejido conectivo y
músculos del huésped. Después de cuatro semanas, las larvas migran hacia la pared
gástrica produciendo un tumor que se abre al lumen. En el tumor, estas se convierten en
adultos sexualmente diferenciados en seis a ocho meses. Los huevos fertilizados son
eliminados en las heces del huésped definitivo, ocho a doce meses después de la ingesta
contaminante.
En cl trabajo de Silva Paz Díaz Camacho y colaboradores, se precisa que los peces de agua
dulce son comidos por los huéspedes definitivos, pero que también pueden ser depredados
por aves ictiófagas, como el garzón blanco y el pelícano pardo, anfibios y reptiles
(huéspedes intermediarios paraténicos), los que, a su vez, son ingeridos por los
huéspedes definitivos (perros, gatos, cerdos, tigres y leones) (Gráfico 3). Así,
existen diferencias en relación con la extensa revisión de la literatura inglesa de
Rusnak y Lucey(2), en donde se considera como segundos huéspedes intermediarios a peces
dulceacuícolas, ranas, serpientes, aves marinas, aves de corral, cerdos y otros
mamíferos. El cerdo es, entonces, considerado en la revisión mexicana como huésped
definitivo, y en la inglesa como hospedero intermediario. Pero si se revisa cl ciclo
biológico del parásito, en ambos casos sería infectante.
ADQUISICIÓN
Se adquiere, principalmente, por la ingestión de pescado crudo o insuficientemente cocido
contaminado por larvas, en platos como ceviche, sashimi y sushi, pero también por ingerir
carne de pollo, pato, caracol, cerdo o ranas con insuficiente cocción.
Otras formas menos frecuentes son el beber agua contaminada con Cyclops, o la penetración
de larvas a través de la piel por contacto con pescados infectados. Además, se ha
informado de hasta tres casos de gnathostomiasis presumiblemente transmitidos antes del
nacimiento (2).
Se ha demostrado que larvas infectantes a un centímetro de profundidad en músculos de
pescado, pueden destruirse por ebullición de cinco minutos en agua. También se destruyen
si se dejan durante cinco horas y media en vinagre que contenga ácido acético al 4%;
pero permanecen vivas en jugo de limón durante cinco días a temperatura ambiente (8).
PERÍODO DE INCUBACIÓN Y TIEMPO DE DURACIÓN
La inflamación de tejidos usualmente empieza tres a cuatro semanas después del contagio,
pero pueden no desarrollarse síntomas en meses o en años. Se dice que puede sobrevivir
en el humano por diez años o más. Existe un caso documentado de recurrencias durante
veinte años.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
EI daño en los tejidos es ocasionado por una combinación de factores, como el efecto
mecánico causado por la migración del parásito y la eliminación de sustancias
tóxicas.
Cuando la larva es ingerida, se libera en el estómago, perfora la pared y migra hacia el
hígado. En esa etapa los pacientes pueden presentar fiebre, dolor epigástrico, náuseas,
vómitos y diarrea (24). Esto ocurre durante las primeras 48 horas posteriores a la
ingesta(8). Posteriormente, la larva puede dirigirse a cualquier parte del cuerpo y la
sintomatología dependerá del área afectada. La infección es frecuentemente debida a un
gnathostoma, pero no es inusual que puedan existir dos o más(2).
Las manifestaciones cutáneas probablemente son las más frecuentes y se han clasificado
en cuatro variedades: inflamatoria o profunda, serpiginosa, seudoforunculosa y mixta. La
forma inflamatoria o profunda se caracteriza por la aparición de edemas migratorios
intermitentes, eritematosos, indurados, pruriginosos y con aumento de temperatura local.
AI desaparecer el edema, puede quedar una zona hemorrágica o placa hiperpigmentada que
desaparece en dos a cinco semanas. La variedad serpiginosa, superficial o rampante, se
presenta corno unos cordones o surcos sinuosos, eritematosos e indurados, los cuales son
más anchos en el extremo por donde avanza la larva. Las larvas pueden desplazarse hasta
un centímetro cada hora(8).
La forma seudoforunculosa se manifiesta como un nódulo indurado que, en ocasiones,
muestra un centro pardo a través del cual puede salir la larva espontáneamente (24). Se
ha descrito raramente formas crepitantes(2). Algunos pacientes pueden presentar más de
una de las formas descritas (mixta).
La larva tiende a permanecer en los tejidos subcutáneos, pero puede migrar en
profundidad. EI edema facial migratorio con lleva el riesgo de compromiso del SNC. El
gnathostoma puede penetrar el foramen oval y producir, además, compromiso ocular(2).
Cuando éste ocurre puede presentarse dolor, equimosis, uveitis anterior, hipertensión
ocular, hemorragias en la retina y en el vítreo. El daño podría ocasionar pérdida de
la visión.
La afectación neurológica ha sido estudiada principalmente en Tailandia. En un estudio
de 24 casos se encontró como signos y síntomas: radiculomielitis,
radiculomieloencefalitis, hemorragia subaracnoidea, cefálea intensa, deficiencias motoras
y sensitivas en las extremidades, disfunción de pares craneanos, pérdida de conciencia,
coma y muerte en seis pacientes.
El compromiso pulmonar puede ocasionar tos, dolor pleural, diseña, hemoptisis,
consolidación lobar o colapso, derrame pleural, neumotórax e hidroneumotórax. Existen
varios reportes de expectoración de la larva con la resolución de los síntomas(2). La
afectación gastrointestinal puede presentarse como una masa de evolución crónica en el
cuadrante abdominal derecho bajo y, menos frecuentemente, como un dolor abdominal agudo
que simula apendicitis. EI examen patológico del material obtenido en resecciones
quirúrgicas ha mostrado una predominancia de eosinófilos, fibroblastos, histiocitos y
células gigantes, consistente con un granuloma eosinofílico del tracto gastrointestinal,
que puede ser visto también en anisakiasis. Aunque se ha observado eosinofilia
periférica en la mayoría de casos, algunos pacientes pueden ser diagnosticados como
cáncer colónico o apendicitis (2,24). Existe, por lo menos, referencia de dos casos
vistos en clínicas de Lima, que fueron diagnosticados como colecistitis aguda(4),
Hay informes de compromiso de oído, nariz y garganta, todos ellos precedidos de edema
migratorio facial. Un caso simuló mastoiditis, otro caso se manifestó como tinitus,
disminución de la audición y extirpación del gnathostoma por el conducto auditivo
externo. Existen referencias de extracción de la larva por el paladar blando, lengua y
membrana timpánica, abscesos gingivales e inflamación de glándulas salivales simulando
parotiditis(2). E] compromiso del tracto genitourinario no es usual. Se menciona dolor,
fiebre, hematoria, anexitis, sangrado vaginal y balanitis.
HISTOPATOLOGÍA
Ollague-Torres y Ollague-Loaiza (27), describieron los cambios histológicos de algunos
casos de gnathostomiasis cutánea. En los primeros días se presenta un infiltrado
perivascular superficial y profundo, constituido principalmente por linfocitos,
histiocitos y muy pocos eosinófilos. La epidermis es normal. Del tercero al sexto día,
se observa gran cantidad de eosinófilos entre los adipositivos y septos interlobulares.
También aparecen algunos focos de células linfoides y zonas hemorrágicas. Del séptimo
al décimo día, el panículo adiposo se encuentra completamente infiltrado con
eosinófilos y los linfocitos son escasos. Los vasos sanguíneos se encuentran distendidos
y congestionados, con grandes zonas hemorrágicas (paniculitis eosinofílica). De acuerdo
con estos autores, esta imagen es característica de larva migrans por Gnathostoma,
debiendo además, enfatizarse la ausencia de necrosis del tejido graso, así como la
restitución "ad integrum " de los tejidos luego del proceso inflamatorio. El
término descriptivo de PNME, propuesto por Ollague(8), es de gran ayuda para el
diagnóstico. La paniculitis eosinofílica es una entidad asociada a diversas condiciones
clínicas(11): picadura de artrópodos, dermatitis de contacto, dermatitis atópica,
eritema nodoso, infecciones por estreptococo, gnathostomiasis, toxocara, granuloma por
inyección, vasculitis leucocitoclástica, paniculitis lúpica, neoplasias malignas,
morfea profunda y celulitis eosinofílica. Pero sólo en el caso de gnathostomiasis existe
el cuadro de paniculitis eosinofílica asociada a tumefacciones migratorias.
DIAGNÓSTICO
Se basa en las características morfológicas de la larva. Dada la naturaleza migratoria
del parásito, identificarlo presenta dificultades. En Tailandia y Japón se han
desarrollado pruebas inmunológicas de Elisa y Western blot(24). En Tailandia se usa el
método de Elisa Indirecto, que detecta anticuerpos específicos como respuestas al
antígeno purificado 24?k, obtenido del tercer estadio larvario avanzado de G. spinigerum.
En Tailandia esta prueba ha sido considerada como 100% sensitiva y específica (29).
EI diagnóstico de presunción clínica en Areas endémicas es fácil, si se tiene en
cuenta la característica de edema migratorio intermitente de piel y mucosas(8).
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
E] diagnóstico diferencial incluye a esparganosis, miasis, larva migrans cutánea, larva
migrans visceral, paragonimiasis cutánea, oncocercosis, loiasis, celulitis cosinofílica
o síndrome de Wells y dirofilariasis.
TRATAMIENTO
La extirpación quirúrgica es el tratamiento de elección, pero suele resultar difícil
por la naturaleza migratoria de la larva o por la localización en tejidos diferentes de
la piel.
Kraivichian y col. investigaron la eficacia de albendazol en 112 pacientes con
gnathostomiasis cutánea empleando dos esquemas: (a) 400 mg de albendazol por día,
durante 21 días, y (b) 800 mg diarios durante el mismo tiempo. La eficacia fue de 93,9% y
94, 1 %, respectivamente. El seguimiento se realizó hasta el sexto mes, considerándose
curados a los pacientes asintomáticos(24).
Nazar Díaz(1) recomienda algunos de los siguientes esquemas: (a) dietilcarbamazina 5
mg/kg/día, por 10 días; (b) praziquantel 30 mg/kg /día, por 7 días; (c) albendazol 20
mg/kg/día, por 21 días; (d) invermectina 200 microgramos/kg/día, dosis unica.
Nontasut y col.(") compararon la eficacia del tratamiento con ivermectina en 21
pacientes, y de albendazol en un segundo grupo de 49 pacientes, siendo la cura de 95,2% y
93,8% respectivamente.
Conocemos, además, el caso de una comunicación no publicada del Dr. Carlos Rodríguez,
quien trató con buen resultado un caso de PNEM en una gestante de cinco meses, con
nitrógeno líquido.
ESPARGANOSIS HUMANA COMO DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Esta afección es causada por la larva de un céstodo del género Spirometra. Se incluye a
S. mansoni, S. erinaceri, S. mansonides y S. proliferum.
Los céstodos adultos viven en el intestino de perros y gatos. Los huevos se eliminan por
las heces y en agua fresca liberan al primer estadio larvario o coricidia. Las larvas son
ingeridas por Cyclops. En su interior desarrollan un segundo estadio. Cuando los Cyclops
son consumidos por peces, serpientes, cerdos, ranas o ratones, las larvas migran a varios
órganos y tejidos, desarrollando un tercer estadio denominado espargama. Perros o gatos
comen a los segundos huéspedes, desarrollando en su intestino al parásito adulto. EI
hombre es un huésped accidental. Puede infectarse por tres vías: por beber agua
contaminada con Cyclops, por ingerir carne de pescado, ranas o cerdo crudas o con cocción
insuficiente, o por contacto directo de pescados infectados con la pie] (").
EI parásito se ha encontrado en animales en todos los continentes, pero la mayoría de
casos en humanos corresponden al sudeste de Asia. También se ha informado en Africa,
Australia, Europa y América.
EI periodo de incubación depende de la ruta de adquisición, con márgenes que van desde
los 20 días hasta los 14 meses. Las larvas pueden vivir en el humano hasta nueve años.
Cuando la larva es ingerida, migra alojándose generalmente en el tejido subcutáneo o en
el músculo. Se provoca, entonces, una respuesta inflamatoria de linfocitos, células
plasmáticas, neutrófilos y eosinófilos. Si ésta muere, se incrementa la eosinofilia,
pudiendo ocurrir necrosis tisular. Usualmente una o más larvas están presentes.
S.proliferum puede desarrollar procesos proliferativos. AI separarse en segmentos la
"larva-padre" da lugar a organismos separados, pudiendo desarrollarse
infestaciones masivas. La severidad de la infección dependerá de la localización y
número de parásitos. La ingestión de comida o agua contaminada producirá nódulos
subcutáneos de lento crecimiento e inflamatorios, o tumoraciones en músculos
esqueléticos. Las lesiones de piel pueden ser pruríticas y ocasionalmente migratorias
(1,11). La eosinofilia puede o no estar presente. La esparganosis puede localizarse en
otros tejidos como pulmones, cerebro, ojo, uretra e intestino. EI diagn6stico
difícilmente puede hacerse, a menos que se identifique al parásito.
En el tejido extirpado la larva puede reconocerse visualmente como un "hilo
blanco", un gusano aplanado (céstodo), cuya longitud fluctúa desde algunos
centímetros hasta 50 cm, con un ancho de 1 mm. Los fragmentos de la larva pueden ser
identificados microscópicamente en los espacios quísticos en el tejido fibroadiposo,
mostrando marcada inflamación granulomatosa. La histología, según un estudio de nueve
casos de localización de la larva en el tejido celular subcutáneo o muscular"'), se
rodea de tres capas inflamatorias: una interna de Mulas granulomatosas epitelioides, una
media con Mulas inflamatorias crónicas y una externa o fibrosa.
EI diagnóstico definitivo es hecho por la identificaci6n del parásito en la extirpación
quirúrgica. Durante la migración tisular se presenta leucocitosis y eosinofilia. EI
diagnóstico diferencial debe hacerse con gnathostomiasis, larva migrans visceral y
cutánea, paragonimiasis, lipoma, tumores benignos o malignos. EI tratamiento es la
extirpación quirúrgica. Una forma proliferativa ha sido tratada con antihelmínticos
como mebendazol y praziquantel").
REPORTE DE CASOS
A continuación los informes de once casos de PNME detectados en Lima en los últimos
meses. Siete proceden de la Clínica Anglo Americana, habiendo sido visto uno de ellos
conjuntamente con el Instituto Dermatológico. Dos fueron vistos en la Clínica Ricardo
Palma, uno en la Clínica Javier Prado y otro en la Clínica Monteflori.
CASO 1
Paciente de 42 años, sexo femenino, natural de Canadá, arqueóloga. Ha recorrido gran
parte de Perú y también estuvo en Ecuador en los últimos 12 meses.
EI 1/4/2000 presentó cuadro doloroso abdominal en epigastrio e hipocondrio derecho.
Exámenes auxiliares: leucocitos 14,800 (15?0?0?69?14?2); TPG 60, TGO 52; fosfatasa
alcalina 207; bilirrubina, urea, glucosa, creatinina y sedimento urinario normales; examen
de heces normal. La ecografía mostró una vesícula biliar distendida.
El 11 de abril se realizó una colecistectomía laparoscópica, encontrándose una
vesícula inflamada con abundante barro biliar. Se apreció, además, una formación
nodular amarillenta en el segmento hepático IV, que fue extirpada, siendo informada como
extensas áreas de necrosis con denso infiltrado inflamatorio predominante a eosin6filos
(fotografía 1). Durante los días siguientes la paciente presentó picos febriles hasta
40 grados centígrados. Se le administró ciprofloxacina y metronidazol EV. La tomografía
abdominal mostró múltiples imágenes hipodensas en el bazo, compatibles con posibles
infartos esplénicos, por lo que se realizó exámenes auxiliares destinados a evaluar la
posibilidad de un fenómeno de vasculitis o hipercoagulabilidad (anticuerpos
antinucleares, anti?trombina Ill, proteína C, proteína S y anticoagulantes lúpicos)
resultando todos negativos. La ecocardiografía, para descartar endocartis bacteriana,
así como sucesivos hemocultivos, resultaron negativos.
EI 20 de abril la fiebre persistía. Una segunda tomografía mostró empeoramiento de las
lesiones esplénicas, observándose, adernás, derrame pleural izquierdo. Con la sospecha
de infartos esplénicos infectados, se administró moxifloxacina, amikacina y
cloranfenicol. La serología solicitada para antígeno de fasciola hepática fue negativa.
EI 26 de abril presentó un dolor opresivo en el hipocondrio izquierdo, posteriormente
apareció una placa ovalada, edematosa y pruriginosa, con hipersensibilidad e induración
central de 8 cm de diámetro. Curiosamente, la paciente manifestó notable alivio del
dolor al aparecer la lesión cutánea, la cual se desplazó 5 cm hacia el ombligo en las
siguientes 11 horas. La biopsia permitió apreciar un infiltrado linfomonocitario
perivascular y algunos cosinófilos.

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| Fotografia 1. Biopsia de Higado mostrando
el compromiso hepatico difuso con necrosis. H/E 20x. |
Se prescribió albendazol 800 mg diarios por 21 días. El
4 de mayo presentó una nueva lesión edematosa en la región anterior y media del tórax,
menos inflamatoria. Con el tratamiento fue mejorando progresivamente hasta, ser dada de
alta. Permació asintomática hasta el 3 de julio. El día 4 acude a consulta por aumento
de volumen del miembro superior izquierdo, cianosis leve y sensación de pesadez. Había
estado en altura, a 3300 metros sobre el nivel del mar, por razones de trabajo. Se
realizó un eco doppler que mostró una suboclusión de la vena subclavia izquierda. Se
inició tratamiento con heparina de bajo peso molecular y aspirina. Se realizó estudios
de laboratorio para descartar trombofilia, por posible síndrome antifosfolipídico, los
que resultaron negativos. El 7 de julio fue vista ambulatoriamente. Persistía el aumento
de volumen del miembro superior izquierdo con cianosis. Los pulsos braquial y radial eran
normales. Se observaba, además, un aumento de circulación venosa colateral a nivel del
hombro y hemitórax superior izquierdo. Adernás, se apreció una placa inflamatoria
alargada en la cara ánterointerna del brazo izquierdo. Se inició anticoagulación con
Coumadin oral y se prescribió más de albendazol a la dosis de 800 mg diarios. Con el
tratamiento todo el cuadro fue remitiendo progresivamente. Actualmente permanece
asintomática.
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