EDITORIAL ¿Cuál es el estado de la investigación dermatológica en el Perú de hoy, 1999? Es obvio que la orientación primaria de nuestra dermatología no está en las ciencias básicas sinó en el conocimiento clínico de nuestra realidad. La orientación actual de los grupos de trabajo está enfocado en tres aspectos: en el estudio de las incidencias y prevalencias de las afecciones dermatológicas, en una descripción clínica más detallada de los procesos dermatológicos ya conocidos y de las nuevas enfermedades emergentes con compromiso cutáneo, y por último en estudios comparativos de nuevas alternativas terapéuticas aplicadas a aquellas enfermedades con alta prevalencia en nuestro medio. El recurso humano con que se cuenta: como responsable de la educación de pregrado en dermatología en la universidad Cayetano Heredia, he podido detectar con suma satisfacción un creciente interés del alumno de medicina por el campo de la dermatología. Nuestro capítulo, por muchos años el pariente pobre de nuestro curriculum, ha remontado esa posición rezagada hasta ubicarse en las primeras posiciones de preferencia del alumnado, dentro de las cinco primeras más votadas. Esto se nota además en un número creciente de alumnos que optan por dermatología como rotación electiva durante el externado. Año a año vemos con alegría que cada vez más alumnos escogen temas dermatológicos para tesis de bachiller, con una progresión desde los estudios retrospectivos de hace 4 años hasta los prospectivos de hoy. A nivel de postgrado el fenómeno se repite este año. Cinco de diez nuevos residentes en medicina interna han demostrado sus preferencias por seguir la residencia de dermatología, compitiendo por una única plaza a partir del segundo año. Esto pone a nuestra especialidad en la lista de residencias más buscadas por los colegas más jóvenes. Avizoro que en un futuro cercano, los mejores y más brillantes alumnos de medicina estarán escogiendo nuestra especialidad, lo que sin duda redundará en el nivel académico de la dermatología. A nivel institucional son muchos los grupos de trabajo desarrollando investigación clínica en nuestro medio. Me permito mencionar algunos ejemplos, pidiendo de antemano disculpas por involuntarios olvidos. El joven y brillante grupo de colegas del Instituto de Salud del Niño tiene un interés particular en estudios terapéuticos alternativos del impétigo, y la tiña capitis. Asimismo ellos han contribuído al estudio de las genodermatosis y de los hemangiomas y malformaciones vasculares. Se ha formado con Dermatopatología de Cayetano Heredia y Patología del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, un grupo de estudio de los linfomas angiocéntricos centrofaciales en población infantil, con una casuística actual más grande que el conjunto de casuísticas publicadas en la literatura mundial. El grupo del Hospital 2 de Mayo continúa sentando cátedra con estudios clínicos sobre el granuloma inguinal y sobre la tuberculosis y las tuberculides. El Hospital Rebagliati es centro de referencia para el estudio del manejo de pénfigo y otras enfermedades ampollares, con una amplia experiencia en la pulsoterapia con corticoides y ciclosporina. El Hospital Carrión ha sido sede para estudios últimos sobre sarna noruega y pitiriasis alba. En el Hospital Cayetano Heredia gracias a la estrecha relación con el grupo del Instituto de Enfermedades Tropicales Alexander Von Humboldt, se ha logrado definir el cuadro clínico e histológico de enfermedades emergentes tales como la amebiasis de vida libre y las nuevas bartonellosis. Asimismo se han recopilado datos importantes sobre las manifestaciones dermatológicas en SIDA y se está experimentando con terapias alternativas para el vitiligo. El Instituto de Medicina Tropical "Daniel A. Carrión" de la UNMSM, además del Consultorio de Dermatología Sanitaria, que por convenio con el Ministerio de Salud tiene a su cargo el Laboratorio de Diagnóstico del Programa Nacional de Control de Lepra, desarrolla investigaciones clínico epidemiológicas, en sus secciones científicas de Leishmaniasis y Verruga Peruana, sobre estas endemias. A nivel de práctica privada, el grupo del Instituto Dermatológico ha recolectado la casuística más grande de Gnasthosmiasis en el Perú, la cual fue publicada como tesis de bachiller por una exalumna de Cayetano Heredia. Algunas de las tesis de especialidad de exresidentes del Hospital de Policía han tomado el camino de los estudios prospectivos para definir la importancia de los ácaros ambientales en la dermatología pediátrica. A nivel de provincias, los trabajos sobre esporotricosis del Dr. Roy García en el Cusco han merecido premios internacionales. En Arequipa el Dr. Marcial Ríos ha formado un grupo de investigación sobre los efectos de la radiación solar sobre la piel humana. Existen en la actualidad dos publicaciones peruanas periódicas dedicadas a la dermatología, la Revista Folia Dermatológica Peruana y la Revista Dermatología Peruana, de la Sociedad Peruana de Dermatología, donde los especialistas nacionales dan a conocer continuos aportes en diferentes campos. Debo mencionar que en mi opinión, esta competencia y juego dialéctico entre las dos tendencias actuales de la dermatología Peruana ha impulsado enormemente el desarrollo de la especialidad, prueba de ello no son sólo las publicaciones sino el gran número de cursos de actualización que se llevan a cabo, cada vez con un nivel más alto en los expositores invitados como en el contenido. Así visto, este contrapunto ha sido altamente beneficioso y no dañino. Hago votos para que las diferencias que aún puedan separarnos hoy se limiten más a controversias científicas que a asuntos gremiales o de directivas. Son las primeras las que encuentro realmente gratificantes desde el punto de vista intelectual. ¿Cuáles son los siguientes pasos que debemos tomar para el futuro de la dermatología? El primero poner nuestras experiencias en papel: en blanco y negro. Debe ser nuestro primer objetivo aumentar el número de publicaciones de autores peruanos en revistas internacionales, ya sea en idioma español o en otros idiomas. Debemos trabajar en un proyecto de texto de dermatología de autores peruanos y latinoamericanos, que fundamente y consolide la formación de una escuela dermatológica peruana. El texto definitivo en dermatología y dermatopatología tropical debe ser escrito en el hemisferio sur, para que nuestra rica experiencia clínica sea transmitida a todos. El otro paso es incursionar en biología molecular, pero aplicada a enfermedades con alta prevalencia en nuestro medio. Para citar un ejemplo les aseguro que toda la experiencia mundial, producto del estudio de la entidad denominada angiomatosis bacilar (la bartonelosis ligada al SIDA), no es un décimo de lo que constituye la experiencia peruana con la bartonelosis autóctona. ¿Dónde, si no en el Perú -con la casuística de Verruga Peruana a nuestro alcance- se pueden estudiar los factores de control de angiongénesis? Quizás sea en este campo donde podamos obtener la respuesta terapéutica a este flagelo de la humanidad que es el cáncer. Dr. Francisco Bravo Puccio |