Revista Peruana de Epidemología - Vol. 8 Nº 2 Julio 1995


INFECCIONES INTRAHOSPITALARIAS EN CIRUGÍA GENERAL.
HOSPITAL NACIONAL EDGARDO REBAGLIATI MARTINS 1994.

Samanez, J.* Carbajal, R.*

 

RESUMEN

Las infecciones intrahospitalarias son un problema de preocupación en el mundo; dado que contamos con poca información en muestro medio se realiza un estudio descriptivo para determinar las características de los pacientes quirúrgicos asociados a la presencia de infecciones intrahospitalarias, para ello se toma en cuenta todos los pacientes reportados como infectados en el año de 1994 en el servicio de cirugía 513 del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins. De un total de 1102 egresos del año se reportó como infectados 113 pacientes, detectando 114 infecciones; dando una tasa global de pacientes infectados 10.25 con una mortalidad de 7.07%, la mayoría de las heridas fueron catalogadas como limpia contaminada (40.3%) y contaminada (30.2%), a las heridas limpias se infectaron en 4.2%. La localización más frecuente fue la herida operativa (61.8%) seguida el tracto respiratorio inferior (15.97%). La mayoría de las infecciones se presentaron en pacientes sin antecedentes de riesgo (51.4%); más frecuente de apendicectomías (34%), las infecciones se asocian a la presencia de caractéres como la SNG, sonda vesical, se evidencia un incremento en el número de antibióticos usados posteriormente al hallazgo de infección, las infecciones se encuentran con motivo de la prolongación de un programa de vigilancia activa de infecciones intrahospitalarias para la reducción de esta problemática.

Palabras clave: Infección Intrahospitalaria, tasa de pacientes infectados, egreso, tipo de herida, localización de infección, antecedentes de riesgo, estancia intrahospitalaria, vigilancia epidemiológica.

 

SUMMARY

The nosocomial infections are a current preoccupation problem the word over, since count on few information of out country, a descriptive study is carried out to determine the characteristics of the patiens surgical associated with the nosocomial infections for this are taken into account all the reported patients as infected in the year of 1994 in the surgery service 513 of the National Hospital Edgardo Rebagliati Martins. Of a total of 1102 expenditures of the year were reported as infected 113 patients, being detected 114 infections; giving a global rate of infected patients 10.25, a mortality of 7.07%, the majority of the injuries were catalogued as clean contaminated(40.3%) and contaminated (30.2%), the clean injuries were infected in 4.2%. The majorily of location was the operative injury (61.8%) followed by that og tract respiratory inferior (15.97%). The majority of the infections was found in patients without antecedent of risk (51.4%), more frequent of appendectomies (34%), the infections are associated to presence of cateres as the nasogastric sonde, probe vesical, is evidence an increase in the number of used antibiotics thereinafter to the infection finding, the infections are found as motive of the prolongation of the hospitable stay. It is suggested the
implementation of a program active surveillance of nosocomial infections for the reduction of the magnitude of the this problems.

Key words: Nosocomial infections, infection rate, infected, patients rate, expenditure, type of injury, location, antecedent of risk, hospitable stay, epidemiologic surveillance.


Rev. Perú Epidemiol. 1995; 8 (1):24-33

INTRODUCCIÓN

Bajo la denominación de infecciones intrahospitalarias (IIH) o nosocomiales se agrupa un conjunto heterogéneo de enfermedades infecciosas cuyo denominador común es el haber sido adquiridas en un hospital o en una institución sanitaria cerrada. Clínicamente pueden iniciar sus manifestaciones a partir de las 48-72 horas del ingreso y su frecuencia está en relación con la duración de la estancia hospitalaria. Además, teóricamente, no se deben contabilizar como nosocomiales aquellas que se estaban incubando en el momento del ingreso y sí, en cambio, las que se manifiestan al alta del paciente, si el contagio se produjo durante el período de hospitalización (1, 2, 3, 4, 5).

Las infecciones nosocomiales son un problema actual y en constante evolución en todo el mundo. En los hospitales de nuestro país, el problema es más o menos desconocido porque nunca se ha determinado su magnitud (6, 7, 8, 22, 23, 24).

La importancia de las IIH fue intuida ya por varios médicos y cirujanos ilustres incluso antes de que se lograse aislar la primera bacteria (11, 12), posteriormente durante los primeros años de la era antibiótica, se llegó a pensar que podrían ser totalmente erradicadas (11). Sin embargo no tan solo no fue así, sino, que cuantitativamente fueron en Aumento, o en cuanto menos, su frecuencia no descendió y experimentaron cambios etiológicos substanciales, de forma gradual pero ininterrumpida hasta la actualidad.

A partir de 1970 se reconoce la importancia real de las IIH. El Center for Disease Control (CDC) organizó ese año una conferencia internacional para delimitar el problema y recomendar líneas de actuación comunes.

Asimismo patrocinó un estudio a escala nacional denominado National Nosocomial Infectious Surveillance (NNIS) basado en programas de seguimiento y control continuado de las IIH. En el momento actual, los hospitales de EE.UU. deben disponer de un programa de vigilancia y control continuado de las IIH y personal especializado para llevarlo a cabo, para poder obtener su acreditación (5, 9, 12).

En otros a pesar de conocer la frecuencia relativa en un período dado de tiempo en un grupo de población definida (encuestas de prevalencia), estos estudios son muy adecuados para cuantificar el problema y conocer los factores asociados. Consisten, en la práctica, en una encuesta transversal a nivel de todo el hospital. Proporciona una información descriptiva general que si bien no permite realizar inferencias causales, facilita la generación de hipótesis, las cuales podrán ser estudiadas mediante otros métodos (6).

La incidencia de las IIH se define como la relación entre el número de pacientes que a lo largo de su estancia adquieren una o más IIH, y el número total de ingresos o altas durante el mismo período de tiempo. Suele expresarse como porcentaje o relación por cada mil ingresos. El concepto de incidencia no discrimina entre el riesgo intrínseco de desarrollar una IIH y la duración de la hospitalización (6, 9, 12).

Los datos sobresalientes del NNIS, publicados periódicamente por el CDC desde 1970 (5, 9, 12), demuestran que la incidencia global de IIH permanece estable y oscila entre el 4% en los grandes hospitales universitarios y el 2.5% en hospitales no universitarios de menor tamaño. Las localizaciones más frecuentes de las IIH son, por este orden, la infección urinaria, la del tracto respiratorio inferior, la de herida operatoria y la bacteriemia. La flora causante es muy variada y seguirá variando con el paso del tiempo. Estas infecciones nosocomiales alargan las estancias hospitalarias un promedio de 5 - 10 días por episodio e incluso más en los casos de bacteriemia. Asimismo en las neumopatías nosocomiales, las que se ven agravadas con una alta mortalidad alta. El análisis de la frecuencia de las IIH a lo largo del tiempo permite deducir que se trata de un fenómeno endémico y que, ocasionalmente, se detectan brotes epidémicos, limitados en el tiempo y relativamente circunscritos en el espacio. Estos brotes destacan sobre el nivel basal, que suele mantenerse relativamente estable (8, 10, 11, 12, 13).

Desde hacia varias décadas muchos países cuentan con programas de vigilancia de la infección nosocomial en sus hospitales, lo que les permite tener una información pertinente y actualizada sobre la misma. Sin embargo esta no es la realidad en nuestro país, en el cual y a pesar de algunos estudios, patrocinados por Saldías y colaboradores, y realizados en los últimos años, las cifras encontradas son en promedio similares a los niveles internacionalmente aceptados, pero es destacable que el grueso de la estadística recae sobre el rubro de infecciones quirúrgicas, que se han reportado con índices de prevalencia que oscilaron entre el 5 y 21% (13, 14, 15, 16, 23).

En el Perú son escasos los centros que cuentan con un programa de vigilancia continua de la infección hospitalaria, el cual es el único que permite conocer la situación real de la infección en cada momento, así como desarrollar las medidas de prevención más adecuadas a cada caso.

La vigilancia sistemática de la infección hospitalaria, a pesar de ser más compleja y costosa, presenta varias ventajas sobre otros métodos, como los estudios de prevalencia, ya que nos permite detectar la aparición de brotes y evaluar permanentemente nuestros sistemas de control; constituye, además, un sistema de eficiencia probada en el descenso de las infecciones intrahospitalarias (17, 18, 19, 20). Por todo ello, los estudios de incidencia, como procedimientos metodológicos para el estudio de las infecciones nosocomiales, tienden en la actualidad a emplearse cada vez más, sustituyendo a otros. (20, 21, 22, 23,24).

Por esto, y a manera de reconocimiento a la labor que en nuestro hospital viene cumpliendo, el Comité de Infecciones Intrahospitalarias realizó un estudio sobre la incidencia de las infecciones quirúrgicas en un servicio de Cirugía del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins.

En tal sentido, conocer cuáles son las características asociadas a la presencia de infecciones nosocomiales en el 5o B del Hospital Nacional «Edgardo Rebagliati Martins» en 1994 fue el problema de nuestro estudio.

Su objetivo principal:

- determinar las características de los pacientes quirúrgicos asociadas a la presentación de las infecciones nosocomiales.

Y los objetivos específicos:

  1. Determinar la incidencia y prevalencia de las Infecciones Intrahospitalarias (IIH) en un servicio de cirugía general.
  2. Establecer los factores asociados a las IIH en pacientes quirúrgicos al diagnóstico de ingreso y egreso, acto quirúrgico, uso de catéteres, enfermedades asociadas.
  3. Mostrar las características de las IIH según localización, agente y sensibilidad bacteriana.
  4. Identificar las características de uso (profilaxis o terapia) y consumo de antibióticos en pacientes con IIH.
  5. Objetivar la influencia de las IIH sobre la estancia hospitalaria (preoperatoria, postoperatoria y total).
  6. Determinar la influencia de las IIH sobre la mortalidad en pacientes quirúrgicos.

Logrado esto nos propusimos plantear el establecimiento de un programa continuado de vigilancia de las IIH, que permita contar con información, educación y mejora en la calidad de atención del paciente quirúrgico de la institución. Para ello se diseñó un estudio descriptivo, prospectivo y longitudinal.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Los datos fueron tomados durante todo el año 1994, para lo cual los investigadores revisaron las historias clínicas de los pacientes reportados según hoja de notificación.


Definición operacional de variables

- Infección Intrahospitalaria o Nosocomial (IIH): Toda infección que aparece en individuo hospitalizado siempre que ésta no estuviera presente ni en el período de incubación en el momento del ingreso. Cuando este período fue desconocido se consideró como IIH la que apareció 48 a 72 horas después del ingreso. Con estos criterios se consideró infectado o no infectado, se calculó con estos datos la tasa de incidencia (número de enfermos infectados por mes/ número de infectados por mes/ número de egresos por mes) y la prevalencia anual (número de infectados por año / número de egresos por año). Para las infecciones específicas por localización se tomaron en cuenta las definiciones del Center for Disease Control (CDC) y aceptados por la mayoría de autores a nivel internacional.

- Edad en años y sexo tomados de la historia clínica.

- Diagnóstico de Ingreso: figura en la historia clínica (ambulatorio) y/o nota de ingreso (emergencia) (según código internacional). Diagnóstico Post Operatorio: consignado en la epicrisis (según código internacional).

- Operación: dato del reporte operatorio en la historia clínica.

- Estancia Hospitalaria: en días, tomando en cuenta la fecha de ingreso y alta de la historia clínica.

- Tipo de Cirugía: mayor o menor, electiva o de emergencia, si recibió anestesia general o peridural.

- Uso de Catéteres: se consignó el hecho de haberlo colocado en el paciente según historia clínica.

- Características de las Infecciones Intrahospitalarias: tomando en cuenta los criterios de la CDC, se consignó en herida operatoria, respiratoria superior e inferior, u urinaria, bacteriemia (sepsis), piel, entérico, endometrio, oculares y otros; se consideró el agente causal, sensibilidad y resistencia antibiótica, así como el medio de identificación utilizado, según la información de la historia clínica.

-Antibioticoterapia: si el anibiótico fue usado antes o después del acto quirúrgico, se anotará el nombre, dosis, vía.

- Enfermedades asociadas: aquellas consignadas como antecedentes en la historia de ingreso.

- Mortalidad: la tasa de muerte de pacientes con IIH. Considerando el número de fallecidos por IIH por año sobre el número de infectados por año, tasa considerando el número de fallecidos por año/ número de egresos por año.

Se tomaron en cuenta a todos los pacientes que recibieron hospitalización en el servicio de cirugía general 5o B, del hospital Edgardo Rebagliati, en el período enero a diciembre 1994, que fueron notificados de portar IIH. Los criterios de exclusión fueron:

1. Infecciones que no se ajustan a los criterios del CDC.

2. Infecciones extrahospitalarias (período de incubación inferior a las 48 horas) y a aquellos que el paciente presentó antes de su ingreso.


Para cumplir con los objetivos del estudio se tomó en cuenta las hojas de notificación usadas por el comité de IIH, las cuales fueron la fuente de inicio del seguimiento de los pacientes con IIH.

a) Confección de relación de pacientes notificados por mes, de donde se consignó el nombre, número de seguro, tipo de infección.

b) Búsqueda en los archivos del hospital del cúmulo de historias clínicas de los pacientes.

c) Llenado de la hoja de recolección de datos adhoc para el estudio.

d) De los libros de estadística del servicio se tomaron los datos del número de egresos por mes, y del número de operaciones del mes.

 

Con la información recogida se realizaron las descripciones de las variables, las cuales se presentan en tablas y gráficos, esta tabulación se efectuó mediante el programa informático EPIINFO versión 6.0. Se usan la razón de incidencias y/o prevalencias.

Teniendo en cuenta al beneficiario de la investigación, el estudio que desarrollamos; respetó la confidencialidad y demás garantías del paciente, pues los investigadores conocen las implicancias éticas del estudio, tanto en los medios utilizados como en los objetivos finales y que estos están descritos claramente en el protocolo, protegiendo a los sujetos de investigación según lo estipulado por las leyes y disposiciones vigentes.

 

RESULTADOS

Durante el año de estudio en el servicio se manejaron 1102 egresos, se hallaron 113 pacientes con infección nosocomial, en los cuales se reportaron 144 infecciones siendo así que la tasa global de infección fue de 13.2% y la tasa global de pacientes infectados de 10.25 %, con una mortalidad de 7.07% (Ver Tabla No 1).

Los pacientes infectados estudiados se ubicaron predominantemente en el grupo de 15 a 45 años (49% ), y en la muestra global predomina el sexo masculino aunque en muy discreta proporción (53.1 versus 46.9) (Ver Tabla No 2 ).

Cuando se agrupa a las infecciones por grado de contaminación se aprecia en el rubro de cirugía limpia un rubro de 4,2%; en las limpias contaminadas que son las que predominan se objetiva un 40.3; las contaminadas representan el 30.2% y por último las infectadas o sucias un 25.2% (Ver Tabla No 3).

Al presentar al tipo de infección por localización de lesión se destaca la predominancia de la infección de herida operatoria con un 61.8% (Ver Tabla No 4), al analizar el tipo de operación por patología de ingreso que motivó infección de herida operatoria destaca la apendicitis aguda (33%), seguida de las colecistitis (19%). Llama la atención que las eventraciones presenten una proporción del 11 % (Ver Gráfico No 1).

 

Volviendo a la Tabla No 4 se logra apreciar que las infecciones respiratorias bajas presentan un 15.97%, las infecciones entéricas representan 8.3%, infecciones de piel 3.47%, respiratoria superior, urinaria, bacteremia y/o sepsis con 2.08%; las flebitis (2.7%); por último en el rubro otros destacan los abscesos intraabdominales (1.38%).

Al verificar el número de infecciones por paciente (Ver Tabla No 5) se aprecian que la mayoría presenta una sola localización (68.5%), asimismo una importante proporción de pacientes presenta dos localizaciones ( 26.6%), tres localizaciones un 3.2%; cuatro y cinco se presentan en 0.8% respectivamente cada uno.

La cirugía mayor es predominante cuando se analiza la complejidad de la operación (86%), predominando las operaciones de emergencia sobre las electivas (64% versus 36%) respectivamente (Ver Gráfico No 2).

Cuando se examina la presencia de factores de riesgo (enfermedades intercurrentes o de base), se encuentran ausentes en la mayor parte de los casos 51.4%, en aquellos en que concurren se aprecian a las enfermedades cardiovasculares con 21.2% (Hipertensión, Accidente cardiovascular, insuficiencia venosa periférica, etc.), seguido de las afecciones respiratorias 10.6% (TBC, Asma, EPOC, etc.) la Diabetes se asoció en un 6.1%; las Neoplasias en un 4.42% y cirrosis y desnutrición en un 3.53%, la enfermedad renal se apreció en un 2.65 % (Ver Tabla No 6).

 

Al relacionar el uso de catéteres en pacientes con infección intrahospitalaria, se aprecia que la sonda nasogástrica estuvo presente en 53%, la sonda vesical en un 38%, catéter central en un 18%, la fleboclisis se asoció en 9% de los casos y el tubo endotraqueal en un 88% (Ver Gráfico No 3).

En aquellos pacientes a los cuales les fue posible tomar un cultivo, fueron reportados en primer lugar la Escherichia coli, como germen causal en un 25% de los casos; seguida de la Pseudomona aeuruginosa con un 14%, seguidos por el Proteus y Estafilococo epidermidis con el 10% y el 8% respectivamente. El Estafilococo aureus representa un 7%; junto con la Cándida albicans, la Klebsiella pneumoniae en un 5%, el Citrobacter un 3% y la Salmonella no tífica en un 2%. No se cultivaron anaerobios (Ver Gráfico No 4).

Cuando se busca conocer el uso de antibióticos antes y después del diagnóstico de la Infección intrahospitalaria (Ver Gráfico No 5), se aprecia que antes del diagnóstico se usan un solo antibiótico en el 20% de los casos; dos antibióticos en el 71 % de los casos y tres o más en el 9%. Una vez detectada la infección un solo antibiótico es usado en el 22% de los casos, dos antibióticos en un 39%, mientras que el uso de tres antibióticos se eleva en proporción desde un 9% hasta un 39%. Es de destacar que la asociación más usada en el prediagnóstico es Cloranfenicol más Gentamicina, mientras que en el post diagnóstico se usa la asociación de Clindamicina mas gentamicina y/o Amikacina.

Se busca mostrar la prolongación de la estancia hospitalaria en días por la presencia de una infección intrahospitalaria, así podemos apreciar que la mayoría de las infecciones repercute sobre la estancia entre 2 a 5 días, aunque es preocupante la gran proporción de pacientes con estancias mayores a 8 días (Ver Gráfico No 6).

Cuando se establece el promedio de permanencia de los pacientes en un servicio de Cirugía General se compara siempre por un valor standard de 7 días (valor ideal); el promedio obtenido por el grupo de pacientes infectados es de 12-19 días lo que hace verla importancia que sobre este valor ejercen las infecciones intrahospitalarias.


DISCUSIÓN

La prevalencia de infecciones nosocomiales suele hallarse entre el 6 y el 13% de los pacientes hospitalizados (8). Artículos americanos sobre infecciones en hospitales comunitarios, publicaron una prevalencia de infecciones nosocomiales del 7.6%.(2). En Sal Lake realizaron un pormenorizado estudio y hallaron una prevalencia de infecciones nosocomiales del 8.8% (6). En Barcelona, España publicaron en 1981, una tasa de prevalencia de infecciones nosocomiales del 13.2% (7). En una publicación nacional Saldías y Samanez en 1991 (23), encuentran para el Departamento de Cirugía del HNERM un 17%. Si partimos de este último valor podría decirse que estamos en una tendencia decreciente de la proporción de Infecciones intrahospitalaria.

Los resultados de los estudios de prevalencia realizados en diversos hospitales son difícilmente comparables entre sí debido tanto por la disparidad conceptual como por la diferente profundización en la búsqueda de las infecciones y las diferencias existentes entre las distintas poblaciones estudiadas.

Sin una normatización general de conceptos y metodologías, o un ajuste detallado de los múltiples factores de confusión existentes (6), las comparaciones tienen un valor simplemente orientativo, puesto que no se puede comparar lo que no es equivalente. La mortalidad por IIH es considerada alta para los estándares internacionales los cuales se encuentran en valores por debajo del 4% (7).

A partir de los datos obtenidos no puede decirse que los enfermos de mayor edad posean un riesgo mayor de padecer infección nosocomial. Pues, interviene el hecho de que en nuestro hospital el Departamento de Cirugía, se atiende una población mayoritariamente en edad laboral, es decir, pacientes jóvenes que presentan frecuentemente apendicectomías.

Como las infecciones de nuestro estudio se asocian en mayor proporción a las operaciones de emergencia por ello es de esperar la alta prevalencia de heridas contaminadas y sucias, aunque el alto porcentaje que se observa en las limpias contaminadas deja traducir la posibilidad de prevenirlas. Esto se refuerza al apreciar la alta magnitud de las infecciones de herida operatoria. El tipo de infecciones detectadas son superponibles a los datos encontrados en la literatura (2, 3) así como era de esperar la infección más frecuente fue de herida operatoria, con cifras similares a otros reportes (15). Las infecciones respiratorias se produjeron entre el primer y segundo día post operatorio, asociado generalmente a obesidad, senilidad, postración y a la anestesia general. En cuanto al número de localizaciones el perfil obtenido guarda correlación con datos de otros autores siendo mayoritariamente de 1 y 2 localizaciones (10).

La gravedad del enfermo al ingreso es un conocido factor de riesgo de infección nosocomial (19, 21), el método para estimar el estado clínico al ingreso es un tema no bien resuelto; en general se utilizan (11, 12), los criterios de Mc Cabe y Jackson (19), que fueron introducidos en 1962 y en los que se dispone de la categoría de máxima gravedad o de pronóstico rápidamente fatal solamente a las leucemias agudas o crónicas en fase blástica. En nuestro hospital, los pacientes con dichos diagnósticos son un contingente mínimo, por ello, procedimos a ampliar los criterios citados para englobar los antecedentes de los pacientes en cardiovasculares, enfermedades respiratorias, diabetes, neoplasias, cirrosis y desnutrición (estados de hipoalbuminemia), y enfermedad renal.

Puesto que la mayoría de las infecciones son benignas se han producido en su mayoría en pacientes jóvenes y sin antecedente de enfermedad intercurrente, más el riesgo de gravedad de la infección va en proporción directa con enfermedades debilitantes o postrantes.

El uso de catéteres está asociado a la prevalencia de infecciones nosocomiales, en el gráfico No 3 se aprecia la alta presencia de uno o más catéteres, el tubo endotraqueal podría estar asociado a la alta prevalencia de infecciones respiratorias bajas, también lo estaría la permanencia prolongada de sonda nasogástrica.

Los gérmenes hallados más frecuentemente han sido los bacilos gramnegativos, en su mayoría E. coli seguido por Pseudomonas aeruginosa (la cual fue considerada muchas veces contaminante) y Proteus; esto trae consigo que las cepas nosocomiales sean más resistentes. Los cocos grampositivos fueron menos frecuentes y estuvieron encabezados por el Enterococo, S. epidermidis (contaminante ?) y S. aureus. En la literatura, la frecuencia de infecciones polimicrobianas es aproximadamente del 35% (1), en nuestro estudio fue de 20.5%. Las enteritis fueron asociadas a la presencia de Salmonella no tiphy. Los gérmenes aislados corresponden a los descritos habitualmente como causantes de infecciones, tanto nosocomiales como comunitarias (20), existe sin embargo, una tendencia reconocida al cambio de las tasas de la mayoría de gérmenes en este sentido el incremento en el aislamiento de Pseudomonas y Cándida albicans en pacientes inmunosuprimidos por neoplasia, diabetes, etc. (16).

En cuanto al consumo de antibióticos usados, se aprecia en la gráfica que existe una relación directa entre el diagnóstico de infección intrahospitalaria y el incremento de utilización de antibióticos, ello asociado a un uso empírico (no documentado ni corroborado con cultivos), con tendencia al uso de antibióticos cada vez más potentes y de mayor costo trae consigo un aumento en el gasto institucional. (Ver Gráfico 5).

La asociación entre la duración de la estancia hospitalaria y las infecciones intrahospitalarias conocida, por ello las tasas son usadas como parte del sistema de acreditación de hospitales y da una idea de como trabaja un departamento de Cirugía, en nuestro estudio se aprecia como nuestra estancia se ve prolongada por las infecciones de nuestros pacientes como la mayoría de las infecciones son benignas y localizadas llegan a prolongar entre 2 a 5 días; más aún, como lo muestra el Gráfico No 6, existe otro pico de frecuencia en más de 8 días, que corresponden a las infecciones más serias .

Cuando comparamos el promedio de permanencia con los estándares internacionales se aprecia que el valor de nuestro servicio está un 75% por encima del valor de comparación por lo que de contarse con un programa de vigilancia de infecciones nosocomiales se podría intentar llegar al parámetro de referencia.

Es pues de apreciar que las infecciones nosocomiales en gran proporción pueden ser evitables, se requiere por ello la implementación de un programa de vigilancia sostenida de las infecciones intrahospitalarias, que permita la detección de brotes, evaluación de sistemas de control y prevención de las infecciones (12), dentro del campo de la Cirugía estos sistemas han logrado una mejora de los niveles basados en la naturaleza del cirujano y del equipo quirúrgico, pues la vigilancia proporciona información periódica de las infecciones, así pueden estar relacionadas a algún equipo quirúrgico en particular, quienes se verían motivados a controlar las transgresiones de la técnica aséptica, con tal de no figurar en el siguiente reporte, la naturaleza competitiva del cirujano hace que los diferentes equipos se cuiden de mantener la técnica aséptica para disminuir su tasa de pacientes infectados y por último el reporte periódico ejerce una suerte de monitor invisible que cada cirujano tendrá en cuenta. Ahora, los datos no deben ser usados al estilo punitivo porque estaría destinado al fracaso.

Por último la necesidad de profundizar la investigación como parte del control de infecciones; los estudios de incidencia y los orientados hacia objetivos específicos (8,9), tienden a sustituir a las encuestas de prevalencia, las cuales tuvieron su apogeo a mediados de los años setenta, justamente cuando fueron publicados los datos de prevalencia del Boston City Hospital (5). Los estudios de prevalencia permiten efectuar una descripción válida de una determinada situación hospitalaria, sirven para estimar la eficacia de las medidas de control aplicadas, facilitan la generación de hipótesis, permiten analizar cambios a largo plazo o seculares y es posible, además, estimar la incidencia a partir de la prevalencia, aspecto este último para el que existen buenos desarrollos teóricos (6, 7), que quizás por el cierto menor uso actual de las encuestas de prevalencia no han sido plenamente aplicados .

Los estudios de incidencia tienen la ventaja de que permiten analizar efectos con mejores criterios causales, por lo que constituyen una buena vía metodológica para la investigación en el ámbito de las infecciones nosocomiales. Este tipo de estudios se lograran desarrollar luego de que estudios como el presente despierten el interés en la comunidad quirúrgica y permitan enfrentar con mayor éxito las infecciones nosocomiales.

 

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