Enfermedades del Tórax     2003; 46 (1): 67-69

 

FACTORES ASOCIADOS A MORTALIDAD EN LA
ENFERMEDAD DE MEMBRANAS HIALINA

Jusan Galarza1, Julio Leey2, Jaime Zegarra3, Wilder Díaz4

 

. MATERIAL Y MÉTODOS
. RESULTADOS
. DISCUSIÓN

El presente es un estudio descriptivo retrospectivo en el que se revisaron las historias clínicas de los pacientes con diagnóstico de EMH que ingresaron a VA durante el periodo Enero 1997 a Julio 1998. Se registraron también los parámetros ventilatorios de los RN que ingresaron a Ventilación Mecánica (VM). Se hallaron los índices oxigenatorios y ventilatorios de todos los RN en VM.

Para el análisis de los datos, utilizamos el paquete estadístico EPI INFO 5. Las comparaciones de promedios se realizaron con la prueba T de Student y para las variables cualitativas se utilizó la Prueba exacta de Fisher. Se consideró significativo un p< 0.05.

Durante el período de estudio comprendido entre Enero de 1997 y Julio de 1998, hubo 6166 ingresos al Servicio de Recién Nacidos del HNCH; de los cuales 304 ingresaron a UCI RN y 138 requirieron uso de VA. De los 138 pacientes ventilados, 41 ingresaron por EMH.

Características demográficas. De los 41 pacientes, 25 (61%) fueron varones y 16 (39%) mujeres. El promedio de edad gestacional de los RN fue de 33.8+-2.7 semanas y el promedio del peso al nacer fue de 1713.9 ± 554.9 g. . El RN con menor peso fue de 705 g. Los datos de adecuación peso/talla se encuentran detallados en la tabla 1. Hubo 29 pacientes (70.7%) nacidos en el HNCH que ingresaron a la UCI RN directamente de Sala de Partos o de RN Intermedios (RN Intrahospitalario); mientras que 12 (29.3%) fueron transferidos de otras instituciones (RN Extrahospitalario). (Tabla 1)

Características Ventilatorias. En cuanto a la forma de inicio de VA, 19 RN (46.3%) ingresaron bajo la modalidad de CPAP nasofaríngeo; 6 (14.6%) iniciaron VA con CPAP traqueal y 16 (39%) en VM modo IMV (Tabla 2). De los 25 RN que iniciaron con CPAP, sólo 5 (12%) permanecieron en esta modalidad, mientras que los 20 restantes, debido al curso de su enfermedad, pasaron a modo IMV. Así finalmente 36 RN (88%) fueron ventilados con VM. Respecto a los parámetros ventilatorios de los 36RN que ingresaron a VM, se encontró que los promedios de Presión Inspiratoria Máxima (PIM) y de Presión Media de Vías Aéreas (PAM) fueron de 21.8 ± 4.9 y 9.5 ±2.9 respectivamente. El promedio del Indice Oxigenatorio (IO) fue de 15.1 ± 12.1 y el del Índice Ventilatorio (IV) fue de 522,1 ± 299.7. La VA tuvo una duración promedio de 5.6 días ± 5 (0.5 a 22 días). Sólo 3 RN recibieron surfactante exágeno (EXOSURF), 2 de ellos recibieron 2 dosis y 1 recibió sólo una dosis.

Complicaciones asociadas a ventilación mecánica. En cuanto a las complicaciones asociadas a ventilación mecánica, 10 pacientes (24%) presentaron barotrauma, siendo la forma más frecuente el Neumotórax con 9 casos; 4 de los cuales fueron mortales. En un solo caso se presentó EPI falleciendo el paciente (Tabla 3). Se compararon los valores de PIM, PAM, IO, IV en pacientes con y sin barotrauma, encontrándose diferencia significativa en el IV entre ambos grupos de pacientes. Los valores de PIM, PAM e IO fueron similares entre ambos grupos (Tabla 4).

Complicaciones no asociadas a ventilación mecánica. La complicación más frecuente fue Sepsis con 18 casos, 2 de los cuales fueron producidos por Enterobacter, 1 por Candida sp., 1 por Acinetobacter, 1 por Serratia y 1 por Pseudomona. En los demás casos (66.6%) no se logró aislar el germen. De los 18 RN con Sepsis, 8 fallecieron. En 2 RN se constató Hemorragia Intraventricular (HIV), falleciendo uno de ellos. Hubo 2 casos de Enterocolitis Necrotizante (NEC), y 3 casos de Persistencia del Conducto Arterioso (PCA). Hemorragia Pulmonar e Insuficiencia Renal Aguda (IRA) se presentaron en 2 RN cada una. Hubo otras complicaciones como Hipertensión Pulmonar Persistente (HTPP), Hidrocefalia y Pericarditis, presentándose un caso de cada una de ellas. En algunos casos se observó que un RN presentó más de una complicación (Tabla 5).

Mortalidad. La mortalidad global fue de 36.6% (15/ 41), de ellos, 6 (40%) fueron varones y 9 (60%) mujeres. Los 2 pacientes con peso menor de 1000 gramos al nacer fallecieron. La mayor cantidad de pacientes fallecidos se encontraban en el grupo entre 1000 y 1499 gramos (8/14). En el grupo de peso al nacer entre de 1500 - 2499 gramos sólo fallecieron 5, sobreviviendo 17. El grupo de peso entre 2500 -3999 gramos sólo tuvo a 3 RN que sobrevivieron (Tabla 6). En cuanto a la edad gestacional, los 2 RN que tenían menos de 30 semanas fallecieron, fallecieron 5 de 7 pacientes que se encontraban en el grupo de edad gestacional entre 30 y 32 semanas. En el grupo de edad gestacional entre las 33 y 34 semanas, fallecieron 6 RN de los 14 de este grupo; entre las 35 y 36 semanas fallecieron sólo 2 de 15 de este grupo y finalmente los 3 pacientes que tuvieron más de 37 semanas sobrevivieron. (Tabla 7).

De los pacientes fallecidos 12 (29016) provenían del HNCH, mientras que 3 (7.3%) fueron transferidos de otras instituciones. La edad promedio al fallecer fue de 5.7 ± 5.3 días. Los RN que fallecieron tenían menos peso y edad gestacional que los que sobrevivieron (P<0.05).

El promedio de peso de los RN con EMH fallecidos fue de 1282.6 g., mientras que los que sobrevivieron tuvieron un peso promedio de 1962.0 g. Así mismo cabe resaltar que el promedio de pesos del total de RN que fueron atendidos en el Servicio de Recién Nacidos del HNCH durante el periodo de estudio fue de 3170 gr. El promedio de edad gestacional de los RN con EMH fallecidos fue de 32.03 semanas, en comparación con 34.82 semanas que fue el promedio de los RN con EMH que sobrevivieron (Tabla 8).

En las mujeres hubo asociación entre mortalidad y modo de inicio de VA. Fallecieron más RN que iniciaron VA con VM que las que iniciaron con CPAP No se observó esta relación en los varones. No hubo relación entre procedencia del RN y mortalidad.

Se comparó PAM, IO e IV entre los RN fallecidos y los que sobrevivieron, encontrándose diferencia estadísticamente significativa para las 3 variables, entre ambos grupos (Tabla 9).

En la UCI RN del HNCH, la patología que con mayor frecuencia motiva el uso de VA es la EMH, lo cual concuerda con lo reportado por otros autores en estudios latinoamericanos, norteamericanos y estudios realizados en India (1-8).

Nuestra casuística comprendió 41 pacientes con EMH que requirieron VA. Se observó que el mayor porcentaje de RN (53.7%) tenía un peso al nacer de 1500 a 2500 gramos, lo cual concuerda con lo reportado por estudios latinoamericanos como el de Gorbea Robles y col. en México 10); mientras que en la India, Singh y col. encontraron que el 42% de sus RN se presentaba un peso de 1000- 1500 gramos (9). Así mismo el 70.7% de los RN con EMH presentó una edad gestacional entre 33-36 semanas, similar a lo encontrado en el estudio mexicano (10). En contraste, Singh y col encontraron que el 36% de sus pacientes era de una edad gestacional menor de 28 semanas (10). En general, nuestros hallazgos tienen mayor similitud con los del estudio mexicano que con los del estudio realizado en la India; esto podría deberse a que siendo los dos países latinoamericanos exista semejanza en cuanto a las características demográficas.

En nuestro estudio encontramos que sólo el 7.3 % de los pacientes fueron a término con una edad gestacional entre 37 y 41 semanas. En estudios latinoamericanos este porcentaje es mayor, fluctuando entre 16-20%. (1, 10).

Nosotros observamos que 80% (20 de 25) de los RN que iniciaron VA con CPAP requirieron posteriormente VM. En Europa, se ha encontrado que sólo el 11 % de los RN que iniciaron en CPAP necesitaron luego de VM (12). Estos estudios muestran una disminución de la tendencia al uso de VM, y recomiendan el uso temprano de CPAP nasal en RN con EMH, al mínimo signo de dificultad respiratoria. Todo esto reduce la necesidad de VM y de sus consiguientes complicaciones (13).

Como ya se mencionó, el CPAP se usó en la mayoría de casos como primera medida frente a la dificultad respiratoria, sin embargo en otros casos se usó como medida de soporte pre extubación, por períodos de 12 a 36 horas. Reportes recientes indican que los RN deberían extubarse directamente de la VM a frecuencias bajas, sin aplicar CPAP a través del tubo endotraqueal (14), sin embargo en la UCI RN del HNCH se sigue utilizando el CPAP con esta finalidad.

El surfactante en la EMH disminuye los requerimientos de VA, así como la incidencia de barotrauma (Neumotórax, Neumomediastino, Enfisema Pulmonar Intersticial) y de la mortalidad global (11, 15-16). Sin embargo en nuestro Hospital, por motivos económicos, el uso del surfactante no está muy extendido, y así en nuestra serie sólo 3 pacientes (7.3%) recibieron este tratamiento.

Dentro de las complicaciones asociadas a ventilación mecánica se observó barotrauma: Neumotórax y Enfisema Pulmonar Intersticial (EPI). Neumotórax fue detectado en 9 pacientes (21.9%) y EPI en 1 solo RN (2.4%). Varios estudios han reportado la incidencia de neumotórax con una frecuencia que va de 9.8% a 28% (17,18) y reportes de la frecuencia de EPI en 4.2%.

El barotrauma está directamente relacionado a valores altos de PIM, en ese sentido, se han venido realizando esfuerzos para ventilar a los RN con bajos valores de PIM (19). En nuestro estudio aunque no llegó a ser significativo, hubo una tendencia a que los valores de PIM fueran mayores en el grupo con barotrauma. Otros autores si encuentran diferencia del PIM entre ambos grupos (14,20). Tampoco se halló diferencia significativa en cuanto al promedio de PAM entre RN con y sin barotrauma. Este hallazgo concuerda con un reporte latinoamericano realizado por Mas y col. (20).

De las complicaciones no asociadas a VA, sepsis fue la más frecuente, presentándose en 18 casos (43.9%), lo cual concuerda con lo reportado por otros autores(9,10). Hemorragia Intraventricular (HIV) se presentó en 2 casos (4.8%). Gorbea Robles y col. (10) encontraron 25% de incidencia de HIV, mientras que Yunes Zarraga et al (22) encontraron una frecuencia de 16% de HIV. Nuestras bajas tasas, en nuestro medio podría atribuirse a una insuficiente detección de los casos con HIV. En cuanto a otras complicaciones como Persistencia del Conducto Arterioso (PCA) y Enterocolitis Necrotizante (NEC), se observó una incidencia relativamente baja, 7.3% y 4.8% respectivamente, en comparación con lo encontrado en la literatura (10,22,23).

La mortalidad de RN con EMH sometidos a VA durante Enero 1997- Julio 1998 fue de 36.6% que es menor a lo referido en otras UCI de Latinoamérica, como la del Hospital del Centro Medico La Raza en México, que reporta una mortalidad de 46% (10) durante los años 1985-1986. Un estudio chileno de 1991 muestra una mortalidad de 25.9% en RN con EMH que requirieron VA (1).

Realizar una comparación de nuestra mortalidad con la de otras UCI RN de Latinoamérica, resulta difícil, ya que los grupos no son exactamente comparables en cuanto a peso, severidad de enfermedad, condiciones en que se ventilan a los RN y sobre todo en cuanto al momento en que se realiza el estudio.

Los factores asociados a mortalidad más significativos encontrados en el presente trabajo fueron bajo peso al nacer y menor edad gestacional, lo cual concuerda con lo reportado por otros autores que encuentran que los neonatos con bajo peso al nacer y con menor edad gestacional, tienen un mayor riesgo de morbi-mortalidad; cuanto menor es el peso y la edad gestacional, mayor es el riesgo (21-23). Otro factor asociado a mortalidad hallado en este estudio fue el inicio de VA con VM, pero sólo en el sexo femenino. Esto podría deberse a que los RN que ingresan a VM son los que usualmente tienen un cuadro más severo de EMH, por lo tanto tienen mayor de riesgo de morir por su enfermedad de fondo. La literatura menciona al sexo masculino como factor de riesgo para el desarrollo de EMH y al sexo femenino como factor de riesgo de mortalidad en pacientes con EMH (24).

No se encontró diferencia estadísticamente significativa respecto a mortalidad, entre los RN intra y los extrahospitalarios. Sin embargo, se observó una tendencia a una mayor mortalidad en los RN intrahospitalarios. Este hallazgo difiere de lo reportado por la literatura, que muestra que usualmente los RN extrahospitalarios, provenientes de otras instituciones, tienen una tasa de mortalidad mayor. Esto es ocasionado por las en parte a la demora del traslado, lo cual favorece descompensaciones en el equilibrio metabólico y en la regulación térmica de los RN. Todo esto conlleva a una evolución tórpida y a una mayor mortalidad en este tipo de pacientes.

Existen indicadores de severidad de la patología respiratoria, así como de pronóstico de mortalidad en los RN críticamente enfermos sometidos a VM. Estos indicadores son el Índice oxigenatorio (IO) y el Índice ventilatorio (IV). Un IO mayor de 25 es indicador de mal pronóstico y uno mayor de 40 está asociado a 80-90% de mortalidad. Un IV mayor de 800 indica mal pronóstico y uno mayor de 1000 por 8 horas, está relacionado a una alta mortalidad. En este estudio se encontró que los promedios de los IO e IV de los RN que fallecieron fueron significativamente mayor que en los RN que sobrevivieron.

Los valores elevados de estos índices reflejan la necesidad de presiones elevadas para ventilar a estos RN debido a la severidad de la EMH. Este hallazgo sugiere que estos indicadores pueden ser usados como predictores de pronóstico y mortalidad en RN con EMH sometidos a VM. Existen pocos estudios que usan estos indicadores en EMH, siendo más utilizados en hernia diafragmática congénita (25).

El éxito de la VA dependerá del entrenamiento continuo del personal técnico, de enfermería y médico de la UCI RN, así como de asegurar un incremento en las medidas de vigilancia de esterilización del equipo de apoyo mecánico a la ventilación (tubos, nebulizadores, soluciones empleadas) y promover insistentemente el lavado riguroso de manos para minimizar el riesgo de infecciones intrahospitalarias que es una de las principales complicaciones de la VA con alta tasa de mortalidad (22).


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