Enfermedades del Tórax   2002; 45 : 24-31

 

FUNCIÓN PULMONAR MEDIDA POR ESPIROMETRÍA EN PACIENTES CON DIAGNÓSTICO CLÍNICO-RADIOLÓGICO DE BRONQUIECTASIAS

   
AUTOR: Dr. Carlos Iván Ruiz Cruzado
    COAUTORES: Dra. Jessy del Pilar Sánchez Pesantes, Dra. Elcira Tandaypán
    Anticona, Dra. Milagros Jara Pereda, Dr. José Elías Cabrejo Paredes, Dr.
    Luis Concepción Urteaga, Dr. Carlos García Zavaleta, Obst. Bettina Janet
    Sánchez Pesantes.

 

. INTRODUCCIÓN
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MATERIAL Y MÉTODO
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RESULTADOS
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DISCUSIÓN
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RESUMEN Y CONCLUSIONES
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ANEXO I
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ANEXO III

 

Las bronquiectasias definen una enfermedad crónica caracterizada por dilataciones anormales e irreversibles de los bronquios de mediano calibre debido a la destrucción de los componentes elásticos y muscular de la pared bronquial (1-12).

Descrita por primera vez por Laenec en 1819 (2,9,12), su etiología es diversa y heterogénea contándose entre ellos a la tuberculosis pulmonar y a las neumonías originadas por bacterias necrotizantes (2, 5, 12).

En la actualidad no se dispone de datos exactos sobre su prevalencia, pero parece evidente que el número de casos en los países desarrollados ha disminuido ostensiblemente en los últimos 40 a 50 años (1,5,12).

Sin embargo, no debemos olvidar que esta enfermedad "huérfana", como ha sido llamada por algunos autores (12), debido al escaso interés que despierta en el campo de la investigación, todavía puede originar una morbimortalidad significativa, asociado a otras enfermedades y, especialmente en países subdesarrollados (1,12), no reflejado en las estadísticas oficiales, principalmente por subdiagnósitcos (11). Así, en nuestro país, en el año 1995 esta patología representó el 1,6% del total de fallecidos mayores de 60 años (13) y en el ámbito local representó la quinta causa más frecuente de muerte en mayores de 60 años y como causa asociada se encontró en cerca de 33% (14).

Las características clínicas de las bronquiectasias han sido ampliamente descritas en la bibliografía (3,5,12), siendo características la tos crónica y la broncorrea mucopurulenta y facilitada por cientos decúbitos (5, 7, 12).

El método diagnóstico por excelencia es la tomografía computada de alta resolución (HRCT) (1,5,12), no obstante Van der Bruggen et al (15) y Castelo et al (16) demostraron existir buena sensibilidad y especificidad en el diagnóstico basado en criterios clínicos y radiológicos (6).

La teoría "flogística" propone un "círculo vicioso" que incluye una injuria inicial a las vías aéreas inferiores, depuración mucociliar disminuida, colonización/infección microbiana, obstrucción bronquial y una respuesta inflamatoria local, explicando así el daño al árbol bronquial y al parénquima pulmonar adyacente y por consiguiente, su progresión. (3,5,12).

La progresión de esta enfermedad producirá disturbios en la función ventilatoria, ocasionando limitación al flujo aéreo u obstrucción pulmonar de distintos grados de severidad (1,17,18), hasta llegar incluso a insuficiencia respiratoria severa. Por lo tanto es importante contar con un medio capaz de objetivar la progresión de la enfermedad.

Entre los métodos de evaluación de la función pulmonar, la espirometría permite evaluar los volúmenes y flujos pulmonares, de forma sencilla y económica (19,23). Es posible mediante la espirometría (especialmente con la forzada) evaluar distintas enfermedades pulmonares. No es un medio de diagnóstico, pero es útil para evaluar la severidad de la enfermedad, tipificar la alteración ventilatoria y hacer un seguimiento de su progresión (23-29). Algunos autores, incluso, otorgan valores pronósticos a la espirometría forzada (22).

Los estudios de función pulmonar en pacientes con bronquiectasias revelan en su mayoría alteraciones ventilatorias obstructivas (30-33). En nuestro país, sin embargo, no existen estudios de función pulmonar en pacientes con bronquiectasias. Por tanto, y considerando la importancia de esta enfermedad en regiones como el valle del río Chicama creemos necesario conocer cual es la realidad en la que nos encontramos en el manejo de las bronquiectasias relacionado a la afectación sobre la función pulmonar y la determinación de su severidad y discapacidad en estos pacientes.

Población objetivo:

El presente estudio comprendió a aquellos pacientes con diagnóstico de bronquiectasias basado en su estudio clínico y radiológico, controlados en el Hospital II ESSALUD Chocope durante el período comprendido entre Abril y Agosto del 2000, que cumplieron con los siguientes criterios:

CRITERIOS DE INCLUSIÓN

- Pacientes con criterio de diagnóstico clínico-radiológico de bronquiectasias (ver Anexo l).

- Pacientes con edades entre 50 y 79 años.

- Pacientes con capacidad de realización y comprensión para realizar la maniobra espirométrica.

- Pacientes que aceptan ser incluidos en la investigación.

CRITERIOS DE EXCLUSIÓN

- Pacientes con diagnósticos de EPOC, Asma Bronquial, ICC, distrofias musculares, enfermedades vasculoencefálicas y/o con trastornos de conciencia.

- Pacientes con exacerbación aguda infecciosa de bronquiectasias.

- Pacientes con diagnóstico actual de tuberculosis pulmonar.

- Pacientes con trastornos psiquiátricos.

Diseño de investigación:

Se realizó un estudio prospectivo, de corte transversal, de tipo descriptivo basado en el estudio e interpretación de los resultados de sus espirometrías forzadas.

Tamaño de muestra:

Para determinar el tamaño de la muestra se hizo uso de la fórmula para proporciones, obteniéndose una muestra de 134 pacientes.

Captación de la información:

La captación de los pacientes se hizo usando el muestreo incidental (no probabilístico) o por orden de llegada.

Estos acudieron por consultorios externos del hospital para sus controles, respectivos, tomándose a quienes se encontraban en su fase estable de la enfermedad. Se les confeccionó una historia clínica orientada y resumida (Anexo II) en donde estuvo contenida su filiación, antecedentes y datos clínicos y radiológicos; los cuales fueron analizados por el médico neumólogo de la institución a fin de corroborar el diagnóstico. Posteriormente se reactualizó su estudio radiológico con radiografías simples de tórax posteroanterior. Además se investigó la presencia de tuberculosis activa mediante baciloscopías seriadas.

Confirmado el diagnóstico clínico-radiológico se citaron para su prueba espirométrica respectiva. Para la medición de la espirometría forzada se usó unidad Spiroline 343 Modelo 2500MSIC conectado a un ordenador e impresora (Medical System International Corp. Greenvale, NY) debidamente calibrada y bajo las normas de la SEPAR, ATS, ERS (23,25,26,3436), y cuyos resultados se dieron en condiciones BTPS (condiciones corporales).

Para la realización del test de función pulmonar se elaboró un protocolo basado en recomendaciones SEPAR y AARS (24,34,36) que se puede ver detallado en Anexo III, en donde los puntos más importantes a considerar son:

1. Por tratarse de un esfuerzo máximo, se tiene que incentivar al paciente, haciendo que expulse todo el aire residual.

2. El inicio del esfuerzo ha de ser brusco y se debe continuar hasta alcanzar el flujo prácticamente cero.

3. La bondad del esfuerzo debe constatarse mediante el análisis gráfico de los trazados. La expresión de la espirometría forzada en forma de curva flujo/volumen permite detectar con más facilidad los errores de la maniobra.

4. Se requieren al menos tres maniobras espirométricas, con máximo de ocho. La variabilidad entre ellas debe ser menor de 0,2 litros (2).

La interpretación de los resultados se hizo de acuerdo a los criterios señalados en el Anexo IV tomando como punto de quiebre el 75% del valor de referencia. La clasificación de severidad se hizo basándose en las recomendaciones de los ATS (26). Asimismo, la interpretación del patrón mixto estuvo basado en el estudio de Castro y Sato (37).

Análisis estadístico:

La presentación de los resultados se hacen en cuadros de una y doble entrada según variables a estudiar, siendo los parámetros espirométricos las variables dependientes.
Las pruebas estadísticas usadas fueron la t-Student y la distribución normal a la binomial, considerándose válido p < 0,05. Todos los datos fueron procesados usando el paquete estadístico SPSS versión 7.5 para PC.

III. RESULTADOS

Nuestro estudio incluyó a 134 pacientes con diagnóstico clínico-radiológico de bronquiectasias, con un promedio de edad de 65.3 ± 10.5 años, de los cuales 62 (46,3%) correspondieron al sexo femenino y 72 (53,7%) al masculino, haciendo una relación de sexo femenino al masculino de aproximadamente 5 a 6. Se detectó antecedentes de injuria previa en más del 70% de ellos, siendo importante (47,8%) la tuberculosis pulmonar previa. En 26,1% se encontró antecedentes de neumonía. El tabaquismo, anterior en su gran mayoría, se encontró en solo 13,4% de los pacientes, y porcentajes similares correspondieron, asimismo al diagnóstico previo de bronquitis crónica y asma bronquial. 25 pacientes (18,7%) carecieron de antecedentes patológicos de importancia.

Los pacientes manifestaron un tiempo de enfermedad promedio de 4,5 años, con una gran dispersión (desviación estándar = ± 5,9 años), por lo cual hay un 16,1 % de pacientes con tiempo de enfermedad entre 5 y más de 10 años. La evaluación clínica de los pacientes reveló como síntomas principales de esta enfermedad la tos crónica, broncorrea purulenta y facilitada por decúbitos, e infecciones recurrentes de vías respiratorias inferiores. Hemoptisis (esputo hemoptico hasta hemoptisis franca) se encontró en 32,8% de los pacientes.

En la exploración física encontramos roncantes localizados en 94,8% de los pacientes, mientras que crepitantes y subcrepitantes localizados y persistentes fueron auscultados en la mitad de ellos. Las acropaquias, estuvieron en sólo 4 pacientes.

La evaluación radiológica reveló compromiso multilobular en 87% de los pacientes con una media de 3,6 ±1,3 lóbulos afectados en pacientes con bronquiectasias postuberculosas y de 2,6 ±1,4 lóbulos afectados en aquellos sin antecedentes de tuberculosis. El patrón radiológico más común fue de conglomerados bronquiales e imágenes aereolares. Hay que resaltar también la presencia de atelectasias, fibrosis residual y pulmón destruido en 12,4%, 10.8% y 4,3% de los pacientes, respectivamente, especialmente en los postuberculosos.

En el presente trabajo, se estudió la función pulmonar mediante la espirometría forzada en pacientes con diagnóstico clínicoradiológico de bronquiectasias. Se evaluaron 134 pacientes con un promedio de edad superior a los encontrados en estudios anteriores (31-33, 40-43) a excepción del trabajo de Horng et al quien encuentra una población de edad promedio de 62.16 años (44). El grupo etáreo en el cual ocurre con mayor frecuencia esta enfermedad es similar en la mayor parte de los casos (40-42, 44). No hubo en nuestra población marcada predominancia de un sexo sobre el otro. Variados estudios encuentran un predominio del sexo femenino (1,31,33,40). Algunos explican este fenómeno en el peor pronóstico de esta enfermedad en sujetos varones, vale decir, los hombres fallecen antes que las mujeres (8,11).

En nuestra serie se logró establecer una injuria inicial en más de las 2/3 partes, siendo la tuberculosis pulmonar el antecedente más común (± 50%). Ninguna patología subyacente se encontró en poco menos del 20%. Se establece la importancia del antecedente de tuberculosis, por cuanto difiere de otros trabajos originarios de países desarrollados en donde cobran menor importancia, siendo los desórdenes genéticos muchos más frecuentes (31,32,40,44).

Se halló un tiempo de enfermedad de ±5 años, de los cuales más de la cuarta parte fueron mayores de 5 años. Esto puede no reflejar el tiempo de enfermedad real, por cuanto, la patología puede pasar desapercibida en estadíos iniciales. No encontramos datos similares en otros estudios con los cuales comparar. Tanto la clínica como los hallazgos físicos y radiológicos no discordaron con los antecedentes referidos en la bibliografía (31,32,40-43).

No siendo objeto del presente estudio determinar ni validar el perfil clínico de los pacientes con bronquiectasias, solamente recordamos que se ha utilizado pacientes con criterios absolutos para mejorar más aún la sensibilidad, resultando así lógico que 100% y casi 90% de ellos tuvieran tos crónica y expectoración purulenta facilitada por decúbitos como manifestaciones cardinales de la enfermedad, y que en la totalidad de ellos tuvieron radiografía simple de tórax anormales. Se hace esta salvedad, por cuanto existen pacientes con bronquiectasias con radiografías completamente normales, o que cursan asintomáticos (6, 17).

En el Cuadro Nº 2 encontramos los valores promedios de los parámetros espirométricos, resaltando las disminuciones similares tanto en la capacidad vital forzada (CFV) y en el volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1). En contraste con lo revisado en la literatura en la cual se encuentran CFV normal o ligeramente disminuidas y el FEV1 más alterada (31-33,40,45,46). Así mismo se encuentra elevación de la relación FEV1 CFV, frecuentemente encontrado por debajo del 80% de los valores predictivos, esto hace suponer, a la luz de nuestros resultados, un patrón restrictivo como el carácter distintivo en nuestra serie de pacientes. Por otro lado, encontramos una disminución leve del flujo respiratorio forzado entre el 25% y 75% de la FVC (FEF 25%-75% ), que a pesar de discutida utilidad (24,47) por su gran variabilidad interindividual, algunos autores concluyen que traduce una obstrucción al flujo aéreo en pequeñas y medianas vías aéreas (24,47,48). Es más, frente a resultados normales en FVC, FEV1 y FEV1/CFV, reflejaría un disturbio denominado obstrucción mínima (48).

Cuadro N° 02.- Distribución de 134 pacientes con diagnóstico clínicoradiológico de bronquiectasias según patrón espirométrico hallado. Hospital EsSalud II Chocope. Abril - Agosto del 2000

Patrón espirométrico %
Normal 27 20.0
Obstructivo 22 16.2
* Obstructivo en FVC reducido 1 12 9.0
* Obstructivo combinado 2 3 2.2
Restrictivo 85 63.4

TOTAL

134 100.0
1 Patrón espirométrico obstructivo, FVC reducido y FVC - FEV entre 12 y 25
2 Patrón epirométrico obstructivo, FVC reducido y FVC-FEV menor o igual de 12

Haciendo la comparación entre pacientes con antecedentes de TBC pulmonar y no postuberculosos se evidencian disminuciones mucho más pronunciadas en los pacientes con tuberculosis como injuria previa, incluso en la FEF 25%-75%.

Contrasta nuestro hallazgo con los determinados por Al-Mobeireek et al (31) en donde a pesar de tener promedios superiores en pacientes sin tuberculosis previa, no se estableció diferencia significativa. Dado que existe buena correlación entre la disminución del FEV1 y CFV con el grado de extensión y severidad de la enfermedad (30,49) es posible explicar nuestros hallazgos por la mayor destrucción pulmonar en los pacientes con bronquiectasias postuberculosas. En el cuadro Nº 3 sobre la distribución según patrón espirométrico más frecuente, cerca del 80% de los pacientes tuvieron resultados espirométricos anormales, de los cuales tres cuartas partes correspondieron a la restricción pulmonar. Sólo 16.4% de nuestros pacientes presentó disturbio ventilatorio obstructivo, de donde más de la mitad tuvieron una reducción mayor a la esperada para la FVC en enfermedades obstructivas. Nuestros resultados difieren de los encontrados por otros estudios (30-32, 40,45,50), a excepción del estudio de Lin et al (44). Diversos autores han señalado a la alteración obstructiva como la alteración distintiva de las bronquiectasias (1,5,18,50), sin embargo también mencionan que conforme progresa esta enfermedad, es posible que predominen tanto las alteraciones restrictivas (5,49) como las mixtas (18).

Cuadro N° 03.- Distribución de 134 pacientes con diagnóstico clínico-radiolóico de branquiectasia según patrón espirométrico hallado y antecedente patológico Hospital II EsSalud Chocope. Abril-Agosto 2000
Patrón espirométrico N° POST-TBC
(n=70)
POST-TBC
(n=64)
p value
% %
Normal 11 17,2 15 21,4 P= 0,71
- Obstructivo 12 18,8 11 15,7 p= 0,83
- Obstructivo com. 3 4,7 0 0,0 P= 0,35
Restrictivo 41 64,0 44 62,9 p = 1
TOTAL 64 100,0 70 100,0  
Nivel   de significancia: p<0,05

Muchas explicaciones se han hecho ante estos hallazgos, empezando por asociarlo a destrucción del parénquima pulmonar, presencia de atelectasias, enfermedad pleural y compromiso difuso en este tipo de pacientes (8, 17, 30, 49).

En el trabajo de Nicotra et al (40) se evidenciaron cambios restrictivos con menor frecuencia a pesar de la destrucción y fibrosis que ocurre, y señalan que es posible que la restricción estuvo enmascarada por la obstrucción.

Para llegar a diagnosticar alteraciones ventilatorias restrictivas reales se haría necesario realizar pruebas más complejas como la pletismografía y la difusión de gases (24,38). Es posible que en la restricción puede no ser evidente un patrón obstructivo. Disturbios ventilatorios obstructivos son ocasionalmente encontrados en pacientes con diagnóstico clínico de enfermedades obstructivas; es más, existen hallazgos que los clasifican como restrictivos o combinados. Dos estudios demostraron que 10-15% de los casos de disturbios ventilatorios restrictivos, el diagnóstico final fue enfermedad obstructiva (24,50,52). Dos mecanismos se proponen para explicar éstos hallazgos paradójicos: el atrapamiento de aire tan acentuado en enfermedades obstructivas que normalizan la relación VEF1/FVC por aumento del volumen residual o por disminución de la FVC y la obstrucción total de vías aéreas, quedando completamente excluido parte del pulmón, que puede ser ventilado colateralmente, más no contribuir para expiración forzada (24). Se menciona además que la obstrucción importante de los bronquios de fuente unilateral usualmente resulta en patrón aparentemente restrictivo por efecto de amputación funcional (43). Así mismo la superposición de enfermedades podría llevar a interpretaciones equivocadas de las pruebas de función pulmonar y así, eventualmente la restricción pulmonar puede "apagar" los hallazgos espirométricos de obstrucción, además de disturbios restrictivos moderados o graves, la FVC puede ser expirada en el primer segundo, resultando un índice FEV1/ CVF de ± 100% (24).

En nuestro estudio se ha encontrado más del 16% de alteración ventilatoria obstructiva, cuya traducción clínica podría ser más importante si tomamos en consideración lo anteriormente expuesto. En realidad éstos resultados contrastan con la gran mayoría de la literatura revisada (30,32,33,40, 41,44,45,49). La causa de la obstrucción de vías aéreas en bronquiectasias está en permanente investigación, actualmente con la ayuda de la tomografía se ha llegado a definir que está actividad está primariamente ligada a la evidencia de enfermedad intrínseca de vías aéreas medianas y pequeñas y no a anormalidades bronquiectásicas en grandes vías aéreas, enfisema o secreciones endobronquiales retenidas (30).

La atenuación disminuida del parénquima pulmonar en la TC expiratoria es el determinante mayor de obstrucción al flujo aéreo y en bronquiectasias este fenómeno representa bronquitis inflamatoria u obliterativa (más que a enfisema) (30). Otro hallazgo importante para definir la causalidad de la obstrucción bronquial y de implicancias terapéuticas es la hiperreactividad bronquial, la cual es bien reconocida en bronquiectasias; sin embargo la prevalencia de la entidad clínica de asma es más contenciosa. Según Roberts et al (30), la atopia y el cuadro clínico de asma no fue más prevalente en pacientes bronquiectásicos que en la población general.

Al parecer la infección o colonización crónica de las bronquiectasias provocan una respuesta hiperinmune explicando en consecuencia los hallazgos de obstrucción aérea reversible y los beneficios obtenidos por la terapia broncodilatadora (46).

El cuadro Nº 4 pretende confirmar o descartar la influencia del antecedente previo de tuberculosis pulmonar y sus secuelas de fibrosis sobre el hallazgo de restricción pulmonar. No se encontró diferencia estadísticamente significativa (p=1) concordante con el estudio de Al-Mobeireek et al (31). Al parecer la fibrosis producida por la tuberculosis pulmonar, a pesar de su extensión, no es tan preponderante en el tipo de alteración presente en la progresión de bronquiectasias, es más, dos estudios trabajados sobre tuberculosis secuelar y pulmón destruido por tuberculosis demostraron el predominio de alteraciones ventilatorias obstructivas (43,53). Reifer et al, por el contrario, encontró en pacientes curados de tuberculosis pulmonar hasta un 40% de patrones restrictivos y nula respuesta broncodilatadora, concluyendo que la tuberculosis deja lesiones en pequeñas vías aéreas (54).

Cuadro 04.- Distribución de 134 pacientes de diagnóstico clínico radiológico de bronquiectasias según alteración ventilatoria y grado de severidad. Hospital II EsSalud Chocope. Abril-Agosto 2000

Grado de severidad* Alteración ventilatoria
Obstructivo Restrictivo Total
% % %
Leve 0 0,0 21 24,7 21 19,4
Moderado 6 26,1 26 30,6 32 29,6
Severo 11 47,8 23 27,1 34 31,6
Muy severo 6 26,1 15 17,6 21 19,4
Total 23 100,0 85 100,0 108 100,0
X2 = 9,53        p < 0,02
* Clasificación según recomendaciones de la ATS (34)

Nosotros no hemos encontrado tal asociación, pero si fue importante la influencia que tuvo el antecedente de tuberculosis pulmonar sobre la severidad de sus alteraciones (ver cuadro 2). Tal vez las diferencias no han sido marcadas entre los grupos por la alta prevalencia de antecedente de neumonía en no tuberculosos, que puede producir secuela funcional a mediano y largo plazo (55).

Dado el avanzado tiempo de enfermedad predominante en nuestra población es posible que la restricción pulmonar se deba a la progresión misma de la enfermedad. Roberts et al en un gran estudio histológico, demostró que un hallazgo común en bronquiectasias fue la neumonitis intersticial inmediatamente adyacente a las vías aéreas comprometidas, la fibrosis peribronquial es también reconocida como una característica histológica típica en bronquiectasias. Así, es posible que la evolución de inflamación peribronquial a enfermedad fibrótica podría llevar a restricción funcional (30) que puede ser importante. Por tanto, se puede decir que la espirometría provee una evaluación funcional de la progresión de la enfermedad (5) y el estado de disfunción o dicho de otra manera de discapacidad si consideramos valores de FVC inferior a 50% o de VEF1 o VEF1/FVC menor de 40% (24). En nuestro estudio esto correspondió al 34% de nuestra población (ver cuadro Nº 4).

Es importante conocer que el fin de la terapia en bronquiectasias es cortar el "círculo vicioso" de la teoría flogística de esta enfermedad, a fin de evitar realidades como las encontradas en el presente trabajo. Es necesidad imperiosa mejorar el pronóstico de esta enfermedad (28% de pacientes fallecen a los 10 años), (8,11), y aunque esta patología no sea muy común, es prevalente en pacientes de alto riesgo, como los mayores de 60 años, y peor dada la asociación entre bronquiectasias e infección VIH (56); es de esperar que en el futuro se trate de una enfermedad a tomar muy en cuenta.

Por otro lado, en referencia a la espirometría forzada y a la vista de lo discutido anteriormente, ¿cuál debe ser nuestra actitud práctica- Aunque todo lo expuesto lleve a cierto grado de escepticismo, es indudable que las pruebas funcionales respiratorias aporten una información muy importante e insustituible en la valoración del paciente neumológico (57). Sin embargo, se debe ser prudente en su interpretación, sin que ello suponga una merma en la información que obtengamos de ella.

Se diseñó el presente estudio prospectivo y de corte transversal con el objetivo de determinar las alteraciones de la función pulmonar mediante la espirometría forzada en pacientes con diagnóstico clínico-radiológico de bronquiectasias.

Material y métodos. La población incluyó 134 pacientes captados en su fase estable de la enfermedad y a quienes se les realizó una prueba de espirometría forzada con equipamiento y uso bajo las recomendaciones de la SEPAR, ATS, etc.

Resultados: Los valores de FVC, FEV1, FEV1/FVC y FEF 25%-75% fueron 60,8%,58,4%,97,4% y 57,7% respectivamente; con valores menores para los postuberculosos (p<0,005). El patrón espirométrico más frecuente fue el restrictivo (63%) independiente del antecedente (p=NS). Obstructivo se observó en 16% y normales en 20%. Mayor severidad de la alteración se
asoció con patrones obstructivos (p<0,003).

DISCUSIÓN: Se conoce que la progresión misma de las bronquiectasias a fibrosis producen alteraciones restrictivas con mayor frecuencia. Esto podría explicar nuestros hallazgos. En conclusión:

1. La FVC y el FEV1 fueron los parámetros espirométricos más afectados.

2. El patrón espirométrico más frecuente fue el restrictivo independiente de la causa que origine las bronquiectasias.

3. El antecedente de tuberculosis pulmonar tiene relación directa con valores inferiores de FVC y FEV1.

4. El patrón obstructivo presentó mayores grados de severidad en nuestro grupo de pacientes.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS CLÍNICO-RADIOLÓGICOS DE BRONQUIECTASIAS

Clínicos: (39,16)

1. Historia de tos crónica, persistente con expectoración mucopurulenta abundante (> de 30 cc/día), de predominio matutino.

2. Episodios de hemoptisis recurrente o expectoración hemoptoica.

3. Exacerbaciones infecciosas recurrentes.

4. Expectoración facilitada por decúbitos.

5. Examen clínico sugerente: crepitantes y/o subcrepitantes y roncus persistentes.

Radiológicos

CRITERIOS DE GUDJERG (15)

1.Marcas lineares incrementadas, especialmente en la periferie, imágenes en "rail de tranvía".

2. Conglomerados bronquiales.

3. Espacios císticos e imágenes aereolares con o sin niveles hidroaéreos.

4. Imágenes en "panal de abeja".

5. Reducción de volumen pulmonar.

CRITERIOS DE FELMAN (8)

1. Densidades en forma de anillos con centros claros, representando la pared bronquial engrosada.

2. Densidades redondas y blancas producidas cuando la luz bronquial se encuentra llena de material mucopurulento.

3. Líneas paralelas (en carrilera) que presentan paredes bronquiales engrosadas, vista de lado y, que a menudo se ramifican y pueden contener a veces tapones de moco.

4. Marcas vasculares, irregulares y mal definidas, resultantes de la distorsión de vasos sanguíneos por enfermedad bronquial adyacente.

5. Aireación desigual, secundaria a obstrucción bronquial parcial o completa, que produce áreas reas de atelectasia focal y/o enfisema.

PROTOCOLO DE PRUEBA DE ESPIROMETRÍA FORZADA PROGRAMA EPOC-HOSPITAL II ESSALUD Chocope.
(TOMADO DE SBPT (24) Y AARC Guideline (25)


1. Preparación para el examen:

INSTRUCCIONES:

Se deben hacer las siguientes observaciones:

a) Las infecciones respiratorias en las últimas 3 semanas como, resfrío, bronquitis aguda o neumonía pueden alterar la función pulmonar o llevar a hiperreactividad bronquial.

b) Los broncodilatadores de acción corta deben ser suspendidos por 4 horas y los de acción prolongada por 12 horas antes del examen. Si la finalidad del examen es encontrar una máxima función pulmonar, o su suspensión resulta en disnea acentuada, los broncodilatadores podrán ser mantenidos.

c) No se debe ingerir té ni café en las últimas 6 horas.

d) No fumar por lo menos 2 horas antes del examen.

e) No debe ingerir alcohol en las últimas 4 horas.

f) Debe evitarse comidas abundantes 1 hora antes del examen.

g) El paciente debe reposar 5-10 minutos antes del examen.

2. Cuestionario respiratorio:

Idealmente un cuestionario respiratorio debe ser tomado antes de cada test.

3. Obtención de datos antropométricos:

ESTATURA: Es la variable con mayor influencia en los valores productivos para la función pulmonar y su medida debe ser rigurosa. Debe ser medida sin zapatos. Los talones deben estar juntos y el paciente debe estar lo más erguido posible, con los talones, pantorrillas, nalgas y dorso en contacto con el antropómetro. El observador alinea la cabeza con las manos para que el margen inferior se alinee con el meato auditivo externo.

PESO: En balanzas el error de medida debe ser menor de 0,01. El
paciente debe retirarse ropas pesadas y calzado.

BTPS: El sistema dinámicamente corrige los valores de condiciones ambientales a corporales.

4. Realización del examen:

El individuo debe reposar 5 a 10 minutos antes del examen.

- El procedimiento debe ser descrito cuidadosamente con énfasis en la necesidad de evitar vaciamientos fuera de la boquilla, y la necesidad de la inspiración máxima seguida de expiración rápida y sostenida hasta que el observador ordene la interrupción.

- El técnico debe demostrar el procedimiento usando un tubete.

- Las dentaduras deben ser mantenidas a menos que estén ocluidas o el vaciamiento sea menor.

- Los exámenes longitudinales deben ser hechos al mismo horario del día preferiblemente.

- El espirómetro debe haber sido    calibrado anteriormente.

- El paciente debe estar sentado. La posición de la cabeza debe ser mantenida en posición neutra o menos fija.

- Se recomienda el uso de clip nasal, sin embargo, en sistemas abiertos se ha demostrado que no hay diferencia en resultados obtenidos.

- La inspiración hasta la capacidad pulmonar antes de la expiración forzada no debe ser muy rápida.

- La pausa posinspiratoria no debe exceder tres segundos.

- Si el individuo está realizando el test en un sistema abierto, la boquilla debe ser mantenida próxima a la boca y colocada inmediatamente después al término de la inspiración máxima. El tubo debe ser colocado sobre la lengua, entre los dientes y los labios cerrados, evitando vaciamientos. El individuo debe ser estimulado vigorosamente para que el esfuerzo sea "explosivo" al inicio de la maniobra.

- Durante la expiración el técnico debe observar al individuo y estimularlo positivamente para que el esfuerzo sea mantenido por el tiempo necesario.

5. Criterios de Aceptación de las Curvas:

a) INICIO:

El inicio debe ser abrupto y sin interrupción. Cualquier maniobra con inicio lento aparente debe tener volumen retro-extrapolado-calculado.

Volumen de retro-extrapolación mayor de 5% de FVC o 100 ml torna una maniobra inaceptable.

b) Duración y Término

- La duración de la expiración forzada debe ser no menor de 6 segundos, a menos que un plateau evidente se observe en la curva volumen-tiempo.

- Tres criterios para la aceptación del final del test son establecidos:

1. El paciente interrumpe el test por disconfort, tos o vértigo; 2. Ocurre Plateau evidente en la curva volumen-tiempo de por lo menos 1 segundo. 3. Algunos individuos con obstrucción grave pueden continuar la expiración por mas de 15 segundos, de modo que 6 segundos es simplemente un valor mínimo.

c) Número de pruebas:

El número de tentativas son tres curvas aceptables y dos reproductibles, necesariamente con un máximo de 8 tentativas.

6. Criterios de Aceptación de los Exámenes.

Para la aceptación final del examen se debe cumplir los criterios de reproductibilidad: los dos mayores valores de VEF, y FVC deben definir menos de 0,2L.

7. Selección de los Valores Obtenidos:

Los resultados de todas las maniobras deben ser examinados. La FVC seleccionada debe ser la mayor, obtenida de cualquier curva. El VEF1 debe ser el mayor valor extraído de las curvas con criterios de aceptación. Los valores del VEF1 y del FVC no necesariamente son provenientes de la misma maniobra.

ANEXO IV
INTERPRETACIÓN DE
ESPIROMETRÍA FORZADA (34)
  Alt. Ventilat. Obstructiva   Alt. Ventilat. Restrictiva
FVC Normal o ¯ ¯
FEV1     ¯ Normal o ¯
FEV11FVC < 75 % > 75%
FEF25%-75% ¯¯ Normal o ¯

 

GRADO DE SEVERIDAD
  FVC, FEV1 o ambos, expresados como %
Severidad del valor de referencia  
Ligera Hasta el 65%
Moderada Entre el 64% y el 50%
Severa Entre 49% y el 38%
Muy severa Menor del 35%

 

Bibliografía


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