Científicos de Johns Hopkins han encontrado la primera fuerte evidencia de que las infecciones pueden ayudar a causar asma y alergias, una conexión largamente sospechada pero nunca directamente confirmada en laboratorio. Ellos mostraron que las infecciones virales leves pueden causar que las células del sistema inmune B produzcan Inmunoglobulina E (IgE) una proteína que orquesta la reacción que causa alergias y muchos casos de asma. "Esto sugiere que podríamos un día ser capaces de reducir la incidencia de alergia y asma vacunando a los niños contra las enfermedades virales leves de la infancia que tradicionalmente no han recibido mucha atención" dice el Dr. Farhad Imani, Ph.D., instructor de medicina, quien presentó sus resultados en la reunión anual de la Academia americana de Alergia, Asma e Inmunología. "Nosotros hemos sospechado que allí podría haber una conexión desde fines de los años 70, cuando los estudios encontraron que niños que tuvieron más infecciones virales eran más proclives a tener asma y alergia más tarde en su vida", dijo el Dr. Imani. Estudios animales más recientes han mostrado que las infecciones virales pueden incrementar los niveles de IgE en la sangre. En estudios in vitro, Imani y sus colegas expusieron células B humanas, las cuales reconocen y atacan un tipo particular de intrusos, los virus rhino y vaccinia. Las células B normalmente atacan gérmenes con inmunoglobulinas tipo M o G (IgG o IgM). Imani encontró que después de las Infecciones virales, muchas de las células cambiaron (switched) hacia la producción de IgE. "Básicamente, si Ud. Tiene un grupo de células B que están produciendo IgE, Ud. Está tendiendo a ser alérgico a cualquier cosa a las que son sensibles las células B.", explica el Dr. Imani. Irónicamente, los virus fuertes capaces de causar enfermedad severa fueron menos probables de disparar el cambio o el desvío hacia IgE que los virus "wimpier" rápidamente anulados por el sistema inmune. "Esto parece ser debido a que los virus más débiles activan la proten-Kinasa antiviral, una proteína que las células B usan para defenderse", explica Imani. "Esta Kinasa también ayuda a estimular el inicio de la producción de IgE en la célula B" Los virus más sofisticados han encontrado modos para evadir la Kinasa, pero muchos virus más simples todavía no pueden evitaría. "Estos virus más débiles podrían no causar mucho sufrimiento durante la infección, pero ellos podrían estar causando sufrimiento mucho después ayudando a desarrollar alergias". Imani planea mayores estudios para determinar que virus desviaran hacia IgE y desentrañar la ligazón entre la activación de protein-Kinasa antiviral y el inicio de la producción de IgE. El estudio fue financiado por la asociación Americana del Pulmón, los Institutos Nacionales de Salud y la Escuela de Medicina de John Hopkins.
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