ANGIOSARCOMA CUTÁNEO
DE LA CARA Y CUERO CABELLUDO
Patricia Lanchachipa Y., Leonardo Sánchezs., Rebeca Matos S., Willian
Inti Jamanca,
Julia Pancorbo M., Beatriz Ingar C.
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. CASO CLÍNICO
. COMENTARIO
RESUMEN
El Angisarcoma cutáneo de cara y cuero cabelludo es un tumor de origen vascular, raro y
extremadamente agresivo que afecta principalmente a ancianos; se caracteriza clínicamente
por la presencia de placas o nódulos eritemato-violáceos, que evolucionan a la
ulceración y sobreinfección siendo su pronostico malo. El tratamiento optimo aun no esta
establecido. En este articulo reportamos el caso de una mujer de 68 años de edad que
consulto por la presencia de una placa infiltrada eritemato-violácea en la región
fronto-parietal izquierda de cuatro meses de evolución. El estudio histológico mostró
una proliferación de vasos anastomosados y células endoteliales pleomórficas compatible
con un angisarcoma. Se revisa la literatura correspondiente.
Palabras Claves: Angiosarcoma. Tumor vascular
SUMMARY
The Angiosarcoma of face and scalp is a vascular, rare and very aggressive tumor affecting
elderly people, clinically characterized by red or violet plaques or nodules, that
frequently ulcerates and infects, with a bad prognosis and which elective treatment is not
established yet. In this article we report the case of a 68 year-old woman who consults
for an infiltrate bruise-like plaque in scalp since four months ago. The histologic study
shows a proliferation of anastomossed vessels and pleomorfic endothelial compatible with
angiosarcoma. The pertinent literature is revised
Key words : Angiosarcoma, vascular tumor
|
Los Angiosarcomas son un
grupo de tumores mesenquimales malignos de presentación rara que constituyen menos del 2%
del total de sarcomas(1-3). Pueden afectar tejidos blandos, vísceras, mama y huesos;
siendo la afectación cutánea la más frecuente(3). El Angiosarcoma cutáneo es un tumor
de origen vascular que se presenta en la mitad de los casos en cara y cuero cabelludo y
usualmente en ancianos; así como en zonas de linfedema crónico en cuyo caso se denomina
Síndrome de Stewart-Treves(4) y en zonas previamente irradiadas(3,5,6); se describen
presentaciones infrecuentes como la de localización gingivo-oral(7).
El Angiosarcoma cutáneo de cara y cuero cabelludo del anciano es un tumor infrecuente,
agresivo y con escasas alternativas terapéuticas exitosas, motivo por el cual se presenta
el caso.
Mujer de 68 años de edad,
mestiza, viuda, natural y procedente de Piura, quien acudió a consulta con un tiempo de
enfermedad de cuatro meses caracterizado por lesiones violáceas en piel cabelluda con
intenso prurito. No registró antecedentes de interés, sólo el haber recibido
tratamiento antimicótico con cierta "mejoría" .
A la exploración física se comprobó en la región fronto-parietal izquierda una placa
sobreelevada, infiltrada, eritémato-violácea, de aproximadamente 8 x 10 cm con una zona
central pequeña ulcerada cubierta por una costra serohemática, que presenta edema con
fovea y nódulos de 5 mm, de consistencia dura, dispersos en la placa. Leve dolor a la palpación. (Fig.
1 y 2). En
las regiones pre y retroauriculares, así como lateral izquierda del cuello, se
palpaban adenopatías de aproximadamente 1cm de diámetro no adheridas a planos profundos
y no dolorosas. Resto del examen dentro de límites normales para la edad.
En los exámenes auxiliares se registró una velocidad de sedimentación globular de 56
mm/h, plaquetas de 120,000. El resto de pruebas de laboratorio no mostraron variación.
Las radiografías de tórax y cráneo resultaron normales. El estudio histopatológico
demostró en la dermis trayectos vasculares irregulares y anastomosados con células
epitelioides pleomórficas; en zonas poco diferenciadas se apreciaron cordones invasores
entre los haces colágenos con luces vasculares
pequeñas y algunas células fusiformes (Fig. 3 y 4). No se pudieron realizar estudios inmuno
histoquímicos. La paciente fue remitida a Oncología para el tratamiento respectivo.
El Angiosarcoma cutáneo
de cara y cuero cabelludo es una neoplasia de origen vascular, maligna, rara y muy
agresiva, que afecta con frecuencia a varones de edad avanzada, caracterizada por placas
infiltradas terapéutica(11). Fue descrito por primera vez en 1955 por Caro y Stubenrauch
y denominado angioendoteliosarcoma de la cara y el cuero cabelludo por
Wilson-Jones(12,13).
La etiología de los angiosarcomas no está bien definida. Se conoce que el linfedema
crónico puede estimular la angiogénesis al promover el desarrollo de redes hemáticas y
linfáticas en el territorio afectado, este concepto se relaciona con un tipo de
angiosarcoma llamado también Síndrome de Stewart-Treves(14), descrito al inicio en
pacientes post mastectomía por cáncer de mama y luego en linfoma de Hodgkin, cáncer de
endometrio, metástasis de melanoma, cáncer de cuello(15) e incluso filariasis(2).
Posteriormente se identificó a la radioterapia como factor etiológico externo en otro
grupo de estos tumores(3,6,8,15); también se atribuye a la exposición de ciertas toxinas
ambientales como el clorato de vinilo y el arsénico(3). Sin embargo ni el linfedema
crónico ni la radioterapia se encuentran implicados en el subtipo que afecta a la cara y
el cuero cabelludo, la cual se considera una entidad independiente en base a su
agresividad, su aparición en pacientes de edad avanzada y sus características
clínicas(15,16). Existen reportes que relacionan este tipo de angiosarcoma con el daño
actínico debido a su presentación frecuente en la raza blanca y en zonas
expuestas(3,5,17); mientras que también se le reporta asociado al uso crónico de
teléfonos inalámbricos y móviles(18). Algunos autores consideran como factor
predisponente al nevus telangiectásico y las infecciones por herpes zoster(6,12); se ha
descartado la relación con el herpesvirus humano tipo 8, que si ocurre en otros tumores
vasculares como el Sarcoma de Kaposi asociado al VIH(12,19-22).
Se conoce poco acerca de la patogénesis de los angiosarcomas. Su origen es endotelial y
aún no hay consenso si deriva de los vasos sanguíneos, linfáticos o de un precursor
común(3,23). Mediante el uso de Podoplanina, un marcador selectivo del endotelio
linfático, se demostró una coexpresión de éste con otros marcadores específicos del
endotelio sanguíneo(24). Un estudio demostró que el Factor de Crecimiento del
Fibroblasto de tipo básico(bFGF) sintetizado por los tumores de células endoteliales
juega un rol importante en el crecimiento y progresión del angiosarcoma y que el bFGF
sérico estaba elevado en pacientes con angiosarcoma de tipo nodular(25). La estimulación
del Factor de Crecimiento derivado del Endotelio Vascular (VEGF) en un modelo murino
indujo la formación de angiosarcomas bien diferenciados(3). Las angiopoietinas,
recientemente descritas como factores de crecimiento del endotelio vascular y los
receptores Tie-1 y Tie-2 intervendrían en la patogénesis de los estudios finales del
angiosarcoma(26). Otros estudios sugieren que citoquinas angiogénicas contribuirían a la
progresión del tumor y que el incremento de los mastocitos en la piel comprometida
cumpliría un rol importante en su desarrollo(17,27,28). Se ha descrito la ausencia en la
expresión de una cadherina del endotelio vascular en lesiones primarias y metastásicas
de angiosarcoma, lo cual podría promover la invasión local y metástasis(29).
Diversos genes se han relacionado a los angiosarcomas. Existe sobre expresión de los
proto-oncogenes ets-1, C-kit y de los genes MMP-1, MDM-2, p53 en los angiosarcomas(3,30).
Existe mucho por investigar en el campo de la etiopatogenia de este tipo de neoplasias.
Los angiosarcomas de cara y cuero cabelludo corresponden a casi la mitad de los
angiosarcomas cutáneos(11). Su incidencia es discretamente mayor en el sexo masculino por
encima de la quinta o sexta década de la vida(3,8,9,10,12,15). La principal
característica de este tumor es que siempre se extiende mas allá de lo que clínicamente
parece. La presentación mas frecuente es en forma de placas infiltradas o nódulos de
color azulado, rojo a púrpura, asintomáticas, en la cara o cuero cabelludo(15,31). Desde
la dermis el tumor va infiltrando los tejidos blandos periféricos respetando el plano
óseo subyacente así como a la epidermis y los anexos; se ulcera y extiende,
comprometiendo la cadena linfática cervical con frecuencia. Las metástasis son comunes,
siendo las más frecuentes en pulmón y también puede comprometer hígado, bazo, riñón,
hueso y miocardio(8,15,32). Se ha reportado el caso de metástasis en la zona donadora de
un injerto de piel en un paciente con angiosarcoma del cuero cabelludo, al parecer por
fenómeno de Koebner(33). La asociación de Angiosarcoma con trombocitopenia se ha
descrito, sugiriendo el recuento plaquetario como una forma útil de monitorizar la
progresión del tumor y la presencia de metástasis latentes(34). El cuadro evoluciona
hacia la necrosis y la sobre infección, lo que hace que en ocasiones se confunda con
procesos infecciosos bacterianos o micóticos, retrasando el diagnóstico y ensombreciendo
el futuro del paciente(11).
El estudio histológico con hematoxilina-eosina es diagnóstico. Puede observarse
proliferación intradérmica de vasos anastomosados tapizados por endotelio pleomórfico
con frecuentes mitosis, en áreas más sólidas y poco diferenciadas se pueden observar
células epiteliodes con vacuolas intra citoplasmáticas o células fusiformes con
hendiduras intercelulares estrechas(15). Las células del tumor infiltran disecando las
fibras de colágeno de la dermis y respetando al inicio los anexos y la epidermis. Se han
utilizado múltiples términos para denominar al angiosarcoma debido a su variable
apariencia histológica entre ellos: angioendotelioma, linfangiosarcoma,
hemangioendotelioma, reticulosarcoma angioplástico, etc(3). La Hiperplasia angiolinfoide
con eosinofilia puede presentar patrones histológicos que se confunden con un
angiosarcoma(35).
La Inmunohistoquímica apoya el orígen vascular del tumor, al demostrar positividad para
el antígeno relacionado con el factor VIII, para la lecitina del Ullex europaeus I (UEA
1), para el CD34 y el CD31. Las células epiteliodes pueden expresar vimentina en el
citoplasma y rara vez citoqueratina(3,13,15). Los angiosarcomas no expresan antígenos de
las membranas epiteliales como el S-100 y HMB45(36). La microscopía electrónica
demuestra en raras ocasiones los cuerpos de Weibel-Palade intracelulares, marcadores del
endotelio de los vasos sanguíneos(3,15).
El pronóstico del angiosarcoma de cara y cuero cabelludo es malo(3,6,15), siendo
considerados tumores muy agresivos con una mortalidad mayor del 70% a los 5 año(8). Como
factor pronóstico se considera el tamaño de la lesión al momento del
diagnóstico(5,15), lesiones menores a 5 cm de diámetro con tratamiento presentan mejor
sobrevida, de ahí la importancia del diagnóstico precoz(3). No influye en el pronóstico
el grado de diferenciación tumoral, ya que varía de unas zonas a otras del tumor.
El tratamiento óptimo para los angiosarcomas aún no se ha definido. Se emplea con
frecuencia la radioterapia con acelerador de electrones y en las lesiones pequeñas la
resección quirúrgica completa con radioterapia adyuvante (3,6,13,15,21). La técnica
más usada para reparar las lesiones son los colgajos libres, con porcentaje de éxito por
encima del 95%(37,38). Se describe el empleo de inyecciones perilesionales de IL-2
posterior a la resección quirúrgica e injerto(39). Por desgracia este tratamiento no es
definitivo debido a las recidivas recurrentes. Puede ser de utilidad realizar un mapeo
tumoral pre-operatorio con múltiples biopsias con punch para delimitar la extensión
subclínica de la lesión(32). La quimioterapia sola no es recomendable(16), aunque se
reportan nuevas opciones que incluyen doxorrubicina liposoma(40), safingol y taxano(3). Se
describe también el efecto sinérgico de la Talidomida en combinación con la
radioterapia(41). Recientemente, Spieth y col. reportaron la estabilización de un
angiosarcoma recidivante en cuero cabelludo tratándolo con una asociación de ácido
13-cis-retinoico e interferón alfa(42). La inmunoterapia se presenta como una alternativa
interesante. Se reporta el uso de Interferón alfa por sus conocidos efectos en el
tratamiento de la proliferación vascular(43,44). Se reportan el uso de otras citoquinas
con efectos antiproliferativos vasculares como la IL-2(43,44,45). También se demostró en
un modelo murino que los agentes antiangiogénicos TNP-470 y 2-gmetoxiestra-diol son
altamente efectivos en el tratamiento del angiosarcoma(46).
Presentamos el caso de Angiosarcoma cutáneo de cara y cuero cabelludo del anciano por ser
una neoplasia rara y agresiva, cuyo tratamiento es infructuoso la mayoría de veces y
recomendamos siempre efectuar biopsias de toda zona indurada, con superficie de color
hemático, que aparezca en la cara o cuero cabelludo de personas ancianas.
Bibliografía
________________________________________________________________________________________
* Departamento de
Dermatología. Hospital Militar Central - Lima
|