Revista Peruana de Dermatología Vol. 12 Nº 2
2002 |
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FOTOTERAPIA EN EL CENTRO MEDICO
NAVAL: QUINCE AÑOS DE EXPERIENCIA
Gustavo Beltrán-Grados1,
Beatriz Meza-Méndez2, Rina Santos-Anaya3, Ivy Elescano-Concha3,
Elizabeth Victorero-Montan3, Sandra Martínes Raygada4,
Héctor Linares-Chacón4, Giovana Saldarriaga4
RESUMEN
El presente artículo es una síntesis de la experiencia de nuestro servicio en el uso de
la fototerapia UVA/UVB luego de 15 años de experiencia y más 15000 sesiones
administradas en e tratamiento de una serie de dermatosis crónicas.
Se destacan las bondades de esta modalidad de tratamiento, especialmente, las terapias
combinadas que tienen mejores resultados con los menores efectos colaterales.
Los resultados obtenidos demuestran una buena tolerancia y aceptación de este tipo de
tratamiento por nuestra población, con muy pocos efectos colaterales.
Palabras Clave: Fototerapia, psoriasis, vitiligo, dermatitis atópica, prurito.
SUMMARY
This article summarizes our experience in UVA/UVB phototherapy during the last fifteen
years at the Navy Hospital (Centro Medico Naval), with more than 15000 treatments
(sessions) for several chronic dermatoses using only UVA/UVB or combined therapy. It is a
safety procedure, the population registered includes patients of both sex, and different
ages. At least, it demonstrates the advantages of phototherapy in Dermatology, and a very
low rate of complications.
Key Words: Phototherapy, psoriasis, vitiligo, atopic dermatitis, pruritus.
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INTRODUCCIÓN
El uso de la luz ultravioleta en las diversas patologías dermatológicas, se ha
convertido cada vez más en una herramienta valiosa para el dermatólogo, especialmente en
aquellas patologías crónicas que requieren terapias alternas. El uso de esta modalidad
terapéutica no sólo constituye una alternativa más, sino que puede reducir costos y
efectos colaterales ocasionados por fármacos que de otra forma serían indispensables
para estos pacientes.
Con el avance de la ciencia se ha logrado desarrollar equipos cada vez más seguros y
dotados de focos que emiten una longitud de onda cada vez más precisa, obteniéndose
así, mejores resultados terapéuticos y menos efectos colaterales.
En nuestro servicio desde hace 15 años contamos con una cámara de fototerapia de cuerpo
entero dotada con luz UVA y UVB cuyo uso a través de estos años ha sido muy gratificante
por lo que en el presente artículo presentamos nuestras experiencias con esta modalidad
terapéutica recolectadas en forma retrospectiva.
MATERIAL Y MÉTODOS
Este estudio se realizó con los pacientes que asisten a la consulta externa en el
servicio de dermatología del Centro Médico Naval durante el periodo comprendido desde
febrero 1988 hasta octubre 2002. Se revisaron las historias clínicas y las fichas de
fototerapia de todos los pacientes que recibieron esta modalidad de tratamiento en el
periodo establecido, recolectándose los datos correspondientes a edad, sexo, fototipo de
piel, diagnóstico, luz ultravioleta empleada, terapias farmacológicas asociadas,
teniéndose especial cuidado en investigar los efectos colaterales de corto y largo plazo
ocasionados con la fototerapia.
Los tratamientos fueron administrados en una cámara marca Waldmann 8001 UV K dotada de 40
focos UVA y UVB, con dosímetro y panel electrónico para el control de los tratamientos,
además se contó con 2 lámparas provistas de bulbos de mercurio para tratamientos
localizados. La exposición a la luz ultravioleta se realizó protegiendo los ojos y la
zona genital. A los pacientes que recibieron luz UVB se aplicó primero aceite mineral
para facilitar la penetración de la luz en la piel. La dosis de inicio se determinó de
acuerdo al fototipo del paciente.
Se confeccionó una ficha especial para los pacientes con psoriasis tratados con PUVA y
UVB durante el periodo 1997-2001, quienes recibieron fototerapia 3 veces por semana, el
psoraleno usado fue el trioxisaleno. Se incluyeron todos los pacientes que por lo menos un
mes antes no hubieran recibido ninguna terapia conocida para la psoriasis.
RESULTADOS
En 15 años de uso de nuestra unidad de fototerapia hemos administrado un total de 15532
sesiones de las cuales el 72% correspondió a pacientes varones y el 28% mujeres. La edad
promedio fue de 40 años, siendo el menor de 6 años y el mayor de 85 años. El 46% de los
casos tratados correspondieron a psoriasis, el 33% a vitiligo, el 7% a dermatitis atópica
y el 14% restante correspondió a casos de hipocromías post-inflamatorias, pitiriasis
rubra pilaris, terapias de "endurecimeinto" para dermatosis solares, liquen
simple crónico, prúrigo nodular, alopecia areata, linfomas cutáneos y pruritos de
diversa etiología como los asociados a neoplasias, problemas colestásicos, seniles,
infección por HIV etc. Nuestros pacientes fueron en su mayoría del fototipo III (60%) y
del fototipo IV (33%).
Con relación a los pacientes con psoriasis tratados con fototerapia durante el periodo
1997-2001 se incluyeron 181 terapias con PUVA y 259 con UVB que produjeron un aclaramiento
(reducción del 80% del índice de severidad del área de psoriasis) de las lesiones del
orden del 82% y 70%, luego de un promedio 18 y 21 sesiones de tratamiento,
respectivamente. Los efectos colaterales fueron mínimos destacándose los efectos
digestivos en el caso del PUVA y el eritema leve y prurito moderado en el caso del UVB.
Los tiempos de remisión fueron mayores con PUVA que con UVB, ocho y cuatro meses
respectivamente, siendo más largo en los pacientes que cumplieron un periodo de
mantenimiento luego de la fase de remisión.
DISCUSIÓN
La fototerapia, desde su primera indicación como tratamiento hace ya casi un siglo [1],
ha evolucionado mucho y hoy en día se emplean lámparas de luz ultravioleta producidas
por bulbos (focos) de vapor de mercurio y algunos de xenón, cuya radiación ultravioleta
es parecida, pero más potente que la luz solar en décadas recientes con el advenimiento
de las unidades de fototerapia con lámparas especificas de luz ultravioleta A (UVA) o luz
ultravioleta B (UVB) se han podido aplicar tratamientos solos o combinados UVA/UVB, con
terapia sistémica bajo la modalidad PUVA (psoraleno), además de medicamentos como
metotrexato y retinoides orales que han hecho que la fototerapia sea la indicación de
elección en una amplia variedad de enfermedades como psoriasis [2], vitíligo [3-5],
dermatitis atópica [6,7], pruritos recalcitrantes [8], alopecia areata [9], escleredema [10].
La fototerapia es un recurso indispensable dentro de la terapia dermatológica,
constituyendo la mejor alternativa para conseguir remisión de las enfermedades al menor
plazo y en muchos casos con los mayores tiempos de remisión [11], además es importante
mencionar la disminución de costos en medicamentos, sean tópicos o sistémicos, y la
menor presentación de efectos secundarios indeseables como consecuencia del uso de dosis
menores por tiempos más cortos [12,13].
La experiencia desde el año 1988 en el Centro Médico Naval con esta modalidad de
tratamiento ha permitido obtener algunas observaciones importantes, destacándose el alto
grado de aceptación por parte del paciente que encuentra una alternativa de tratamiento
diferente, de alta efectividad y con pocos efectos adversos especialmente en pacientes con
dermatosis crónicas. Los fototipos de los pacientes tratados corresponden principalmente
a los tipos del II al V con muy buena tolerancia por todos ellos, el fototipo ha sido la
base para determinar la dosis inicial y su aumento en las sesiones posteriores en especial
en los pacientes sometidos a PUVA y UVB. La edad de nuestros pacientes, ha variado desde
los 6 hasta los 85 años, con ningún efecto secundario a corto o largo plazo en pacientes
que por la naturaleza de nuestro sistema de salud, puede hacerse un seguimiento efectivo
durante largos periodos. Las indicaciones para fototerapia han sido diversas, la más
importante y con el mayor número de pacientes es psoriasis, en casi todas sus formas de
presentación: en placas, guttata, palmar, eritrodérmica; la segunda en frecuencia la
constituyen los pacientes con diagnóstico de vitíligo y la tercera es el grupo de
pacientes con dermatitis atópica, en los cuales hay pacientes tanto niños como ancianos.
Además, en menor cantidad están los pacientes que han recibido fototerapia por otras
dermatosis y que han respondido como los casos de pitiriasis rubra pilaris, dermatosis
pruriginosas del SIDA, linfoma a células T, liquen plano, liquen estriado, pruritos
metabólicos: urémico y colestásico, pruritos de etiología no determinada,
hipomelanosis postinflamatorias diversas, alopecia areata, así como dermatitis actínica
y otras fotodermatosis para obtener el efecto de "endurecimiento" recomendado en
estos casos.
La combinación de terapias es la forma más efectiva de tratamiento [11,14,15,16,17],
donde además de usar PUVA o UVB se adicionan otros medicamentos sistémicos, como
metotrexate, retinoides sistémicos (primero etretinato y luego acitretin), productos
tópicos como el alquitrán de hulla (régimen de Goeckerman), corticoides o tacalcitol,
al respecto, con éste último fármaco nos encontramos en pleno proceso de realización
de un estudio prospectivo en pacientes con psoriasis combinándolo con UVB y cuyos
resultados preliminares son muy halagadores.
Los protocolos son bastante claros [18] en cuanto a la dosis ideal con que se debe iniciar
el tratamiento, el fototipo determina la dosis eritematosa mínima, la frecuencia ideal de
sesiones es 3 veces por semana, en algunos casos hasta 5 veces semana. La protección
ocular es indispensable durante la sesión y en los casos de PUVA debe continuar durante
las horas de sol, el examen oftalmológico previo al tratamiento y el control periódico
cada 6 meses son necesarios. La protección del área genital en los varones también es
indispensable [19]. En pacientes que reciben PUVA la protección de la piel durante las
horas del día también debe hacerse con protectores solares adecuados.
Nuestro grupo de pacientes más numeroso está constituido por los que presentaron
psoriasis en casi todas sus formas, la mayor parte respondieron muy bien a diversos
esquemas de fototerapia como el PUVA, retinoides orales más UVB, metotrexate más UVB,
UVB más tratamiento tópico, siendo la frecuencia ideal 3 sesiones de fototerapia por
semana. Las formas de psoriasis en las que se obtienen remisiones a más corto plazo y
más prolongadas fueron los casos de psoriasis guttata, asimismo, los casos de psoriasis
eritrodérmica tratados con retinoides oral más UVB diario presentaron remisión de
síntomas como prurito y disminución de eritema y descamación a partir de la primera
semana de tratamiento. Los casos de psoriasis en placas casi siempre necesitaron cursos
prolongados y en los casos de psoriasis palmar nuestros equipos no eran los ideales para
estas zonas siendo difícil completar los esquemas terapéuticos por lo que no se observó
mejora significativa. Finalmente, los resultados obtenidos de los pacientes con psoriasis
tratados con PUVA y UVB durante el periodo 1997 al 2001 están de acuerdo a lo reportado
por otros estudios.
El segundo grupo en número de pacientes sometidos a fototerapia es el afectado con
vitiligo, las lámparas de mercurio se emplearon con resultados variables en las formas
localizadas, especialmente la cara, siendo la piel afectada tratada previamente con
sustancias fotosensibilizantes como la bergamota, el oxoralen tópico o más recientemente
la fenilalanina y, en algunos casos, el uso de trioxisaleno sistémico. El tratamiento con
la unidad de fototerapia ha sido indicado bajo la modalidad de PUVA oral 3 veces por
semana y el grado de repigmentación es mayor con relación a la exposición a las
lámparas de mercurio.
El tercer grupo con relación al volumen de pacientes, es el constituido por los que
padecen dermatitis atópica, en éstos se ha venido prescribiendo UVB con remisión
progresiva de prurito, 3 a 5 sesiones por semana ha resultado apropiado para obtener
buenos resultados. En este último año, se viene empleando la modalidad PUVA con el
empleo de 8-MOP a una dosis de 5 a 6 mgr por kg. de peso, dos horas antes de la
exposición a la luz ultravioleta, 3 veces por semana, con buena tolerancia por parte de
los pacientes, remisión progresiva de prurito, la infiltración y la liquenificación en
las zonas afectadas, el prurito es un síntoma que se modifica desde la primera semana y
en los casos recalcitrantes desde la segunda a tercera semana de tratamiento.
En cuanto a otros pacientes que hayan sido sometidos a fototerapia, los pacientes con
linfomas cutáneos a células T obtuvieron mejoría de su enfermedad. Pacientes con
diagnóstico de pitiriasis rubra pilaris, que recibían acitretin y UVB 3 veces por semana
durante un mes presentaron mejoría significativa. Otra indicación importante es el
prurito de origen metabólico, en el que se empleó UVB. Y también en pacientes afectados
con cuadros pruriginosos relacionados al SIDA y linfoma non-Hodgkin, se ha obtenido
control parcial del prurito con UVB. Otra indicación, donde la fototerapia es de gran
valor son los pacientes con dermatitis actínica con una buena respuesta al tratamiento y
tolerancia a UVA.
Desde el año 1988 al 2002, las complicaciones más frecuentemente observadas fueron
quemaduras, presentes en pacientes con fototipo II al V la mayoría de primer grado y que
sólo necesitaron suspender algunas sesiones; con algún tratamiento corticoide tópico o
sistémico en algunas oportunidades, y en los casos más leves se mantuvo el tiempo de
exposición a la luz ultravioleta o en todo caso el tiempo indicado antes de la quemadura;
la hiperpigmentación fue más acentuada en pacientes con fototipo IV.
En la actualidad la mayoría de tratamientos; se hace utilizando la unidad de fototerapia
y aplicando los protocolos de acuerdo a la modalidad escogida según la enfermedad. Los
protocolos de tratamiento [3] requieren antes la hoja de consentimiento firmada por el
paciente que será sometido a tratamiento. La ficha de fototerapia es confeccionada para
cada paciente por el médico tratante, en el que se debe incluir todo lo relacionado en
cuanto a medicamentos recibidos, tiempo de exposición, complicaciones por fototerapia
entre otros. Después de 15 años de indicar fototerapia en pacientes cuyas edades han
fluctuado entre los 6 y los 85 años y con más de 15000 sesiones administradas podemos
afirmar que es una terapia segura, fundamental en centros de referencia, y que se obtienen
los mejores resultados al usarla en combinación con una amplia gama de medicamentos,
especialmente, cuando se tratan dermatosis crónicas. No se ha observado hasta hoy efectos
secundarios además de las quemaduras de tipo solar.
Bibliografía
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1. Jefe del Servicio de Dermatología Centro Médico Naval "CMST".
2. Jefe de la Unidad de Fototerapia Centro Médico Naval "CMST".
3. Asistente del Servicio de Dermatología Centro Médico Naval "CMST".
4. Residente del Servicio de Dermatología Centro Médico Naval "CMST".
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