Sustancias de
relleno.
Actualidades
Bogdana V. Kadunc-SP.
Las técnicas de
relleno se tornan cada vez mas importantes, a medida que los pacientes
buscan procedimientos poco invasivos que no alteren radicalmente su
apariencia estética o que los aparte de sus quehaceres diarios.
De esta manera se torna
imperativo un amplio conocimiento de las indicaciones adecuadas, de las
características de los materiales empleados, así como de las
complicaciones de esos métodos.
En Dermatología, las
indicaciones de esta técnica se refieren principalmente al tratamiento
de enfermedades atróficas y del envejecimiento intrínseco. Son
empleadas en lipodistrofias, hemiatrofia facial , secuelas de
esclerodermia y cicatrices distensibles de acné, varicela o
traumáticas (1). En otras especialidades se utilizan para tratamiento
de incontinencia urinaria, aumento de las cuerdas vocales e implantes
oculares entre otras.
En el rejuvenecimiento,
el mejor resultado de los implantes es en la mitad inferior de la cara,
manteniéndose el uso en la región superior solo como complementación
al tratamiento con toxina botulínica, que tiene en esta área,
indicación electiva. Los usos más frecuentes se refieren al aumento
del volumen labial, acentuación de su contorno, y la corrección de las
arrugas radiadas periorales(2) y del surco nasogeniano.
Varios tipos de
materiales con diferentes características en cuanto a origen, modo de
aplicación y consistencia vienen siendo utilizados con esta finalidad,
sin embargo la definición de la substancia ideal, que reúna cualidades
como permanencia prolongada, ausencia de inmunogenicidad, volumen
suficiente, reversibilidad si fuese necesario y costo razonable, aun es
un objetivo a ser alcanzado.
Las substancias para
relleno pueden ser clasificadas en:
a. Aloplásticas
(inorgánicas), xenogénicas (orgánicas de otra especie) y alogénicas
(orgánicas de la misma especie) según el origen de su fuente
b. Sólidas,
gelatinosas o líquidas según su estado físico
c. De uso
intradérmico o subcutáneo, según la localización de la
implantación en la piel
d. Transitorias o
permanentes, según su durabilidad .
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| Figura 1. Acido
hialurónico observado al microscopio |
El uso médico de los
materiales de relleno se inicio con el empleo de la grasa homóloga en
1893 por Neuber en Alemania, y prosiguió con muchas otras, tales como
la parafina (1899), la silicona líquida (1960), el colágeno bovino
(1980), el politetrafluoretileno expandido (1983) y el colágeno porcino
(1984).
Actualmente, las
substancias mas usadas comprenden: colágeno humano procesado a partir
de material del propio paciente o del banco de tejidos, ácido
hialurónico y los llamados materiales bifásicos. Dermis y grasa
autólogas continúan siendo utilizadas. El ácido hialurónico es un
implante en forma de gel cristalino, constituido por polisacáridos
sintéticos, no inmunogénicos, sin especificidad de especie o tejido, y
con importantes propiedades de elasticidad y de viscosidad, que
confieren volumen a la piel. Restylane®, Perlane®, Hylaform® y
Rofilan® son presentaciones de este material(3).
Los implantes
bifásicos son compuestos por partículas dispersas en diferentes medios
que actúan como vectores. Dimensión, forma, grado de porosidad y
afinidad por agua de estas partículas, así como la constitución de
los medios, caracterizan las diferencias entre los materiales . La
dimensión de las partículas puede variar de 20 a 80 mm, dependiendo
del material. Si fueran menores de 10 mm pueden ser fagocitadas y
migrar, y si son mayores que 120 mm, son muy grandes para inyecciones
con agujas finas.
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| Figura 2. Aplicación
de ácido hialurónico en labios. A. Antes. B.
Después |
Entre los materiales
bifásicos se citan:
• Artecoll® -25%
microesferas permanentes en 75% de colágeno bovino(4).
• Dermalive® -40%
hidrogel acrílico permanente en 60% de ácido hialurónico.
• Evolution® -60%
microesferas vinílicas permanentes en 25% acrilamida (transitoria).
• Metacrill® -30%
microesferas en 70% de medio coloidal, ambos permanentes.
• RevidermIntra®
-25% microesferas de dextrano en 20% ácido hialurónico, ambos
transitorios.
Las complicaciones con
el uso de las substancias de relleno pueden estar relacionadas con la
técnica de aplicación o con la naturaleza del material utilizado. En
relación a la técnica, son importantes las reacciones inflamatorias
papulosas por colocación del material en profundidad inadecuada y los
fenómenos isquémicos por obstrucción mecánica de vasos, siendo los
últimos muy frecuentes en la región glabelar.
En lo que se refiere a las
complicaciones relativas al material podemos encontrar reacciones
locales con granulomas a cuerpo extraño relacionados a la presencia de
impurezas en los materiales, migración y extrusión, o sistémicas,
como el desencadenamiento de reacciones alérgicas, urticariformes y
autoinmunes por respuesta sistémica y la fibroplasia residual que
determinadas substancias puecas, urticariformes y autoinmunes por
respuesta sistémica y la fibroplasia residual que determinadas
substancias pueden provocar(5).
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| Figura 3. Aplicación
de ácido hialurónico en surco nasogeniano. A. Antes.
B. Después |
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| Figura 3. Aplicación
de ácido hialurónico en glabela. A. Antes. B.
Después |
La elección de la
sustancia adecuada a cada caso, naturalmente será dependiente de muchos
factores más. Algunas recomendaciones generales para el uso correcto de
las técnicas de relleno que pueden ser útiles son:
• Contraindicar la
técnica en portadores de enfermedades autoinmunes y en gestantes.
• Hacer pruebas
intradérmicas previas, para el uso de colágeno de origen animal.
• Considerar la
elección de material permanente o transitorio de acuerdo con el
defecto y el perfil psicológico del paciente.
• Observar siempre
las instrucciones del fabricante en cuanto al almacenamiento, calibre
de la aguja recomendada, entre otros.
• Marcar las
lesiones con el paciente sentado e inyectar en plano indicado, de
acuerdo con el material, el defecto y la región.
• Con agujas finas (27 a 30 G),
utilizar técnica retrógrada lenta después de la tunelización para la
implantación en la dermis media o profunda y micropunturas
intradérmicas superficiales seriadas para implantes en la dermis
superficial y en la piel fina. Agujas más gruesas (16 a 22 G) son
utilizadas para implantes en el subcutáneo.
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| Figura 2. Aplicación
de ácido hialurónico en arrugas de ángulos palpebrales
externos ("patas de gallo"). A. Antes. B.
Después |
• Evitar inyección
intravascular.
• Evitar el uso de
materiales diferentes en un mismo plano.
• Considerar la
posibilidad de migración por incapacidad de neocolagenesis suficiente
para inmovilizar el implante, cuando se usan grandes cantidades de
materiales permanentes en un mismo tiempo.
• No hipercorregir
al utilizar materiales permanentes.
• Masajear y
moldear el material para acomodación del defecto.
• Reevaluar y
considerar un retoque después de 30 días, cuando la ausencia de
edema y la absorción de los vehículos permitan la evaluación
precisa de la corrección pretendida.
Como conclusión: ¡al
emplear técnicas de relleno, es importante qué usar y cómo usar!
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Krauss MC. Recent
advances in soft tissue augmentation. Semin Cutan Med Surg 1999;
18(2): 119-28.
2. Scarborough DA,
Schuen W, Bisaccia E. Fat transfer for aging skin: technique for
rhytids. J Dermatol Surg Oncol 1990; 16(7): 651-5.
3. Piacquadio D,
Jarcho M, Goltz R. Evaluation of hylan b gel as a soft-tissue
augmentation implant material. J Am Acad Dermatol 1997 Apr; 36(4):
544-9.
4. Lemperle G. PMMA
Microspheres (Artecoll) for skin and soft tissue augmentation. Part
II. Clinical Investigations. Plast Reconst Surg 1995;96:627-34.
5. Overholt MA,
Tschen JA, Font RL. Granulomatous reaction to collagen implant: light
and electron microscopic observations. Cutis 1993; 51(2): 95-8.