| Revista Peruana de Dermatología
Vol. 11 Nº 2 2001 |
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CORRELATO CLÍNICO-PATOLÓGICO
TUMORACIÓN
ULCERADA EN PALADAR
Eliana Sáenz1, Leonardo Sánchez1, Beatriz Ingar1,
Rosario Becerra2, Juan Parreño3, Daniel Carrera, Lourdes Hinostroza4
RESUMEN DE
HISTORIA CLÍNICA
FILIACIÓN
Paciente varón de 19 años natural y procedente de Tacna, ocupación soldado.
Antecedentes no contributorios.
ENFERMEDAD ACTUAL
Paciente refiere que hace cinco meses aproximadamente presenta epistaxis leve, tres meses
después nota obstrucción por fosa nasal derecha y aparición de una pequeña tumoración
de 0,5 cm en paladar blando que aumenta de tamaño y posteriormente se ulcera, drena un
líquido "lechoso" por fosa nasal derecha, se asocia a alza térmica no
cuantificada, recibe tratamiento antibiótico y antiinflamatorios sin mejoría, motivo por
el cual es evacuado al Hospital Militar Central.
EXAMEN CLÍNICO
Lesión tumoral ulcerada profunda de aproximadamente 4 x 3 cm de diámetro en hemipaladar
duro y blando derecho (Figura 1) rodeado de tejido proliferativo eritematoso y centro
necrótico blanquecino, sangrante al manipular que comunica con fosa nasal derecha la cual
no se encuentra permeable, desviación de estructuras óseas, presencia de adenopatías
submaxilares. Resto del examen clínico dentro de límites normales.
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| Figura 1 |
EXÁMENES AUXILIARES Y COMPLEMENTARIOS
Hemogramas repetidos en dos oportunidades con leucocitosis sin desviación izquierda,
controles posteriores dentro de límites normales; anemia leve; plaquetas normales;
Velocidad de eritrosedimentación 17 mm/h. Bioquímica sanguínea normal. Perfil lipídico
y hepático dentro de rangos normales. VDRL y ELISA VIH no reactivos, ASO 2 00 Ul/mL. BK
esputo negativo. Cultivo de secreción nasal para hongos repetidos negativos. Cultivo de
secreción de lesiones de maxilares superiores: leucocitos 3+, bacilos qrampositivos 2+,
bacilos gramnegativos 1+, algunas levaduras, se aisla Cándida sp. Cultivo de secreción
faríngea: Pseudomonas sp, Cándida sp. Hemocultivos en número de 3 negativos.
Radiografía panorámica: alteración de huesos propios de la cara en zona de bóveda
palatina y compromiso de fosa nasal y senos maxilar y frontal lado derecho. Radiografía
de senos paranasales: sinusitis maxilar bilateral, hipertrofia de cornetes nasales.
Radiografía de Waters: velamiento de senos maxilares y frontal derecho en relación con
sinusitis e hipertrofia de cornetes. Radiografía de tórax y pulmones: normal.
Estudio Angiográfico: Se aprecia mayor captación de contraste a expensas de vasos
neoformados que dependen sólo de ramas de la arteria maxilar del lado derecho, los
estudios de las arterias facial derecha así como de la carótida interna y externa
izquierda son normales: Proceso expansivo de senos paranasales. TAC de macizo Facial:
imágenes hiperdensas que ocupan la fosa nasal derecha y seno maxilar del mismo lado
produciendo efecto compresivo sobre el septum nasal, proceso expansivo que compromete la
fosa nasal derecha, seno maxilar y proceso inflamatorio secundario de senos maxilares y
celdas etmoidales frontal derecha (Figura 2).
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| Figura 2. TAC
de maciso facial |
TAC de senos paranasales: Imagen hiperdensa que con promete el paladar blando y duro del
lado derecho y se extiende hasta el seno maxilar y la fosa nasal derecha, lesiones con
densidad sólida que compromete el tejido óseo adyacente, el tabique nasal en su porción
ósea desplazada hacia el lado izquierdo con compromiso de los cornetes inferiores y
medio, seno maxilar izquierdo con compromiso inflamatorio. SPECT cerebral de perfusión:
demuestra disminución de masa perfusional a nivel inferior y medial de lóbulos
temporales y parte posterior de frontales a nivel de los núcleos basales que por su
simetría y distribución parece ser secundario a fenómeno compresivo. Gamagrafía ósea
planas y tomográficas: Hallazgos en relación a proceso inflamatorio a nivel de área de
tumoración y compromete levemente estructuras, óseas vecinas sin indicios de
osteomielitis.
INFORME ANATOMOPATOLÓGICO
Se realizaron biopsias múltiples: dos de tumor de paladar duro y dos de mucosa de septum
de fosa nasal derecha. Los cortes histológicos coloreados con hematoxilina-eosina
muestran un infiltrado inflamatorio denso superficial y profundo con compromiso de tejido
fibroconjuntivo laxo reemplazado por células linfocitarias que invade el intersticio. Se
aprecia un infiltrado inflamatorio linfocitario atípico (polimórfico, pignóticos e
irregulares, núcleos prominentes) de células grandes hendidas con zonas de actividad
mitótica (Figuras 3 y 4), con algunas células plasmáticas y polimorfonucleares en
epitelio muy edematizado. Capilares dilatados, hipertrofia de paredes vasculares con
edema, eritrocitos extravasados en zonas focalizadas.
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| Figura 3 y 4.
Infiltrado inflamatorio denso superficial y profundo, predominan linfocitos atípicos
(Polimórficos, pignóticos e irregulares con núcleos prominentes). |
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| Figura 5. Inmunohistoquímica.
Labola positivo. |
ESTUDIO INMUNOHISTOQUÍMICO
Inmunofenotipo de las células neoplásicas: CD45+, CD8, CD20-, kappa débilmente +,
lambda+ (Figura 5). Se solicita repetición de inmunohistoquímica: kappa (+) falso
positivo, lambda+, CD5-, CD20-
EVOLUCIÓN
Paciente hospitalizado que evoluciona con picos febriles, recibe tratamiento antibiótico,
de acuerdo a resultados de cultivos. Desde el punto de vista de salud mental presenta un
cuadro agudo de stress situacional reactivo, recibiendo: clorpromazina, fluoxetina y
bromazepam. Cursa con dolor en paladar duro que aumenta con la ingesta de alimentos
colocándose sonda orogástrica. La tumoración protruye por fosa nasal derecha
destruyendo paladar duro y ocupando senos maxilares que protruyen también por fosa nasal
derecha lo que condiciona infecciones recurrentes de cavidad oral. Luego del diagnóstico
histopatológico se inicia quimioterapia con régimen ESHAP con el cuál se encuentra a la
actualidad con evolución estacionaria.
DISCUSIÓN CLÍNICA
La presencia de lesiones infiltrativas y ulcerosas a nivel de la línea media facial nos
inducen a plantear diagnósticos diferenciales dentro de los desórdenes heterogéneos del
síndrome de granulomas de la línea media (GLM) los cuales presentan una patogenia
compleja, son procesos mutilantes producidos por un número de enfermedades que
progresivamente destruyen la nariz, senos paranasales y otras regiones medio faciales. El
Granuloma letal de la línea media es una entidad clínica rara caracterizada por
ulceraciones e induración de los tejidos de la nariz y la nasofaringe, se extiende a las
estructuras adyacentes con destrucción y necrosis progresiva de estructuras medio
faciales, ocurre más frecuentemente en poblaciones orientales que occidentales sin
etiología demostrable 1. Muchas veces este diagnóstico puede no ser fácil y demostrable
con los características histomorfológicas únicamente, se encuentran muchos reportes de
casos que inicialmente tuvieron un diagnóstico clínico de GLM y que luego de
evaluaciones extensas con los avances en genética molecular y la inmunohistoquímica se
ha probado que se trataban de linfomas malignos especialmente de células T 2,3. Se
contemplan causas infecciosas, neoplásicas e idiopáticas dentro de este gran síndrome y
el diagnóstico debe ser certero ya que el tratamiento depende de la etiología de la
enfermedad.
Considerando las causa infecciosas estamos obligados a plantear dentro de nuestros
diagnósticos diferenciales las micosis profundas sistémicas, entre ellas la
histoplasmosis y la paracoccidioidomicosis.
HISTOPLASMOSIS
Es una micosis adquirida por inhalación, se presenta en zonas templadas, en el caso
clínico que describimos en el que está presente una tumoración ulcerada en cavidad oral
planteamos el diagnóstico diferencial con la forma de histoplasmosis diseminada
progresiva crónica en la cual las lesiones clínicamente evidentes observadas con mayor
frecuencia son a nivel mucocutáneo con presencia de úlceras en la cavidad
nasobucofaríngea en 50 a 60% de los casos 4, éstas suelen ser dolorosas con bordes
sobreelevados, también compromete ganglios linfáticos, sin embargo alejamos esta
posibilidad por que epidemiológicamente el antecedente de la procedencia no corresponde a
un lugar endémico, además por que se presenta en adultos con una incidencia de uno por
cada 2000 casos de histoplamosis, mayormente en lactantes y niños pequeños o adultos
inmunocomprometidos (por ejemplo pacientes con SIDA), clínicamente se presenta con
síntomas constitucionales con pérdida gradual de peso y un aumento de la fatigabilidad
que no se clan en nuestro caso, menos frecuentemente con fiebre la cual suele ser leve.
PARACOCCIDIODOMICOSIS
Otra micosis sistémica endémica en Latinoamérica en áreas tropicales y húmedas fue
considerada, se presenta más frecuentemente en adultos a los 30 a 50 años, presenta
lesiones mucocutáneas (51 a 82%) con un aumento de volumen, produce deformación de la
región, nódulos y ulceraciones que se agrupan en placas con aspecto de granulación,
puede llegar a formas diseminadas mucocutáneas linfáticas y visceral, se introduce por
la mucosa frecuentemente oral por microtraumatismos sin embargo, dejamos de lado esta
posibilidad por que de acuerdo a la distribución geográfica de la enfermedad 5, el
paciente no proviene de zona endémica, el grupo etáreo no corresponde, por otro lado,
clínicamente el primer evento en la Paracoccidioidomicosis es el compromiso de encías
con desprendimiento de piezas dentarias, la localización de las lesiones es en el velo
del paladar encías carrillos, piso de la boca y labios (forma la llamada estomatitis
moriforme).
LEISHMANIASIS
Entre otras causas infecciosas y por el inicio de un cuadro con epistaxis y dificultad
ventilatoria nasal y clínicamente una afectación de mucosas con aspecto granuloso y
ulcerativo también se planteó la posibilidad de Leishmaniasis mucocutánea cuyo curso
evolutivo lleva a lesiones mutilantes y destructivas en mucosas nasobucofaringeas 6,
descartamos esta posibilidad por no provenir de zona endémica, por no existir un
antecedente de leishmaniasis cutánea y por que el estudio histopatológico no corresponde
a los hallazgos en esta patología.
VASCULITIS
No se puede dejar de considerar a las vasculitis, y entre ellas a la granulomatosis de
Wegener que si bien no es frecuente tampoco es excepcional, se presenta por lo general en
mayores de 40 años y en los casos típicos afecta las vías aéreas altas se caracteriza
por vasculitis y lesiones granulomatosas necrotizantes 7,8. La clínica de la
granulomatosis de Wegener generalmente está relacionada con síntomas del árbol
respiratorio como tos productiva, sinusitis y secreciones; los dos últimos están a favor
de nuestro caso clínico, no así el primero. Por otro lado, la exploración física pone
de manifiesto la presencia de ulceraciones en mucosa nasal con destrucción de cartílagos
nasales y deformación en silla de montar de la nariz: sin embargo, la evolución clínica
y falta de afección de otros aparatos, tales como pulmones, riñón, ojos,
articulaciones, entre otros, y la falta de consistencia con los hallazgos
histopatológicos descartan esta posibilidad.
NEOPLASIAS
Siendo el caso discutido con una correlación clínico patológica y quedándonos
principalmente con la posibilidad neoplásica como diagnóstico final, debemos mencionar
que la patología neoplásica benigna del tracto nasosinusal es rara y no corresponde con
la clínica y la evolución del cuadro presentado, entonces es pertinente considerar las
neoplasias malignas como primera posibilidad y entre ellas: carcinoma epidermoide y los
linfomas centrofaciales.
Dentro de las lesiones primarias de los tumores malignos nasosinusales, el carcinoma
espinocelular es la lesión más frecuente, constituyen más del 70% de las neoplasias
malignas de la nariz y de los senos paranasales, el seno maxilar está afectado en el 70%
de los casos, seguido por la cavidad nasal con 20% y otros senos 10% 8,9, la forma
queratinizada es la que más se diagnostica en especial moderadamente o bien diferenciada
(grados I y II). Los síntomas del carcinoma de células pavimentosas del tracto
rinosinusal son muy similares a las de todas las lesiones malignas de la nariz y los senos
paranasales, y teniendo en cuenta su frecuencia de presentación es pertinente plantear
este diagnóstico por la clínica e incluso el curso de la misma, y un crecimiento del
tumor que puede llevar a destrucción y deformación con erosión de estructuras blandas y
piel. Si bien es más frecuente en pacientes mayores de 45 años, son los hallazgos
histopatológicos que nos descartan esta posibilidad.
DISCUSIÓN HISTOPATOLÓGICA
La revisión de los diferentes cortes histológicos de las biopsias tomadas de paladar
duro y de mucosa de septum de fosa nasal derecha, coloreados con hematoxilina-eosina nos
dan claros indicios que estamos frente a una patología neoplásica de tipo linfoide, si
bien existe un componente inflamatorio mixto con neutrófilos y algunas células
plasmáticas que nos hablan de un proceso crónico con zonas comprometidas por un proceso
infeccioso secundario, lo que predomina es la presencia de linfocitos atípicos
monstruosos con algunas figuras mitóticas, características morfológicas de un linfoma
linfocítico infiltrativo no Hodgkin difuso de células grandes hendidas que se
corresponde con la clínica.
La mayoría de linfomas no Hodgkin son neoplasias linfocitarias y un grupo raro deriva de
histiocitos 8, casi la totalidad de los linfomas no Hodgkin (90%) 10 y todos los derivados
de las células centrofoliculares, son linfocitos B.
El criterio inmunohistoquímico depende principalmente del análisis de las cadenas de
inmunoglobulinas (kappa y lamda). Las poblaciones celulares malignas usualmente presentan
una restricción clonal para cadena ligera kappa o lamda, mientras que los infiltrados
benignos exhiben un patrón policlonal con expresión de ambas cadenas ligeras11.
En nuestro caso clínico por las características morfológicas y el estudio
inmunohistoquímico se concluye que estamos frente a un Linfoma infiltrativo a submucosa y
glándulas salivales menores, probablemente Linfoma del grupo endonasal, inmunofenotipo:
CD5 y CD20 negativos, compatible con linfoma a células T ó NK-cell (linfoma
angiocéntrico tipo nasal células T/NK) 11,12.
Cuando se estudia a los Linfomas B hay que tener en cuenta que varios anticuerpos
reaccionan con linfocitos B entre ello el más útil y específico es el L26/CD20 que
resulta negativo en nuestro paciente. Luego tenemos el grupo CD45+ que detecta formas de
alto peso molecular del complejo antígeno leucocitario, el cual es principalmente
expresado por linfocitos B. La presencia de un CD45+ no es contributorio por ser
inespecífico y estar presente en Linfomas T o B indistintamente. La positividad de
cadenas de inmunoglobulinas kappa y lamda, en el caso que nos ocupa, se consideran como
falso positivas en base a la observación de tinción aún de los propios vasos y
glándulas, además teniendo en cuenta que puede verse la presencia de células B en cerca
de 30% de los casos de linfomas cutáneos de células T 11, la presencia de grupos de
células B pueden entonces llevar erróneamente a un diagnóstico de linfoma de células
B.
Para concluir que estamos frente a un fenotipo de células T, es útil el uso de
anticuerpos anti-CD3, UCHL1/CD45RO, MT1/CD43, y OPD4/CD45RO 11, de estos cuatro
marcadores, sólo el anticuerpo monoclonal anti-CD3 reacciona específicamente con
linfocitos T mientras los otros muestran un grado de linaje no confiable (reacción
cruzada con antígenos histiocíticos y mieloides y con antígenos expresados por una
minoría de linfocitos B). En la práctica se solicitó los marcadores CD3, CD43 y CD20,
no pudiendo obtenerse los resultados de los dos primeros, lo que llevó inicialmente a
error diagnóstico de linfoma de células B por la presencia de cadenas de
inmunoglobulinas lamda positivo.
DIAGNÓSTICO:
Linfoma linfocítico no Hodgkin difuso infiltrativo endonasal (linfoma angiocéntrico
nasal células T/NK o linfoma de Weiss).
COMENTARIO
La presencia de lesiones tumorales que evolucionan a la ulceración en las regiones
centrofaciales con la consecuente deformación y destrucción de las estructuras,
conllevan al planteamiento de varios diagnósticos diferenciales. Los reportes de
incidencia de causas infecciosa con esa localización en especial de origen micótico es
baja, sin embargo, las leishmaniasis mucocutáneas pueden tener una mayor incidencia. La
patología tumoral es siempre una posibilidad sobre todo en pacientes cuya sintomatología
de obstrucción nasal, rinorrea o epistaxis no se alivia con los tratamientos
convencionales y más aún cuando ésta se da en forma unilateral.
La Patología tumoral de la cavidad oral, nasal y de los senos paranasales se unifican por
la estrecha relación anatómica que poseen estas estructuras, lo que hace difícil en la
mayoría de casos, determinar el lugar exacto de origen, sin embargo, la metodología
diagnóstica y terapéutica es compartida 9. Las fosas nasales y los senos
paranasales son origen de una gran variedad de neoplasias malignas tanto de origen
epitelial como mesenquimatoso.
Los tumores malignos primarios de la cavidad nasal son extremadamente raros, siendo más
frecuente las lesiones metastásicas. Los tumores de los senos etmoidales y maxilares son
más frecuentes y se engloban en un solo grupo por las dificultades para discernir su
origen exacto cuando se diagnostican. Los tumores malignos nasosinusales representan 0,3%
y 0,8% de todas las tumoraciones malignas 8,9. no son tumoraciones
extremadamente frecuentes siendo el carcinoma de senos paranasales el más frecuente. Los
linfomas representan 8% de las lesiones malignas en esta localización, en su mayor parte
se trata de linfomas no-Hodgkin en adultos jóvenes. Considerando la clínica, la
Patología y los criterios inmunohistoquímicos entonces estamos frente a un Linfoma
no-Hodgkin. Su clasificación es motivo de controversia.
Históricamente se han hecho esfuerzos para clasificar morfológicamente los linfomas,
desde Rappaport, pasando por Lukes y Collins y Kiel, que agregaron criterios de malignidad
y estirpe celular hasta la Working Formulation que agregó criterios histopatológicos, y,
por último la clasificación conocida como The Revised Europear-American Clacsification
of Lymphoid Neoplasms (REAL) que nos permiten clasificar a los linfomas utilizando
estudios inmunológicos y citogenéticos detallados 12,13.
La incidencia de los linfomas no-Hodgkin se eleva con la edad (quinta, sexta y séptima
década), tienen una leve predominancia en varones, tienden a evolucionar a categorías
histológicas de peor pronóstico. Más de dos tercios de pacientes se presentan con
linfadenopatía periférica dolorosa persistente, menos del 20% de pacientes presentan
síntomas sistémicos 10. El pronóstico varía en función al grado histológico, la
edad, estadios y carga tumoral. Las lesiones de origen linfomatoso suelen ser muy
sensibles al tratamiento radioterápico. En general se usa la radioterapia, la
quimioterapia, o terapia combinada.
La localización exclusivamente centrofacial de los linfomas origina un peculiar cuadro
clínico que fue individualizado pol-Weiss en 195414 . El examen
otorrinolaringológico pone en evidencia una tumoración endonasal que obstruye totalmente
el vestíbulo nasal de una fosa nasal y/o parcialmente de la otra fosa nasal, generalmente
se acompaña de adenopatías. Este cuadro fue llamado linfosarcoma deWeiss.
Este caso de linfoma angiocéntrico 15, linfoma nasal de células T, se dice que
probablemente está asociado a infección por EBV que para ser comprobado es necesarío el
análisis molecular por hibridización in situ (HIS), con la técnica de reacción en
cadena de la polimerasa (PCR) se han detectado rearreglos genéticos monoclonales para
receptores de células T (TCR) 16 examen que no se pudo realizar en el paciente.
El caso que presentamos es siempre interesante por las dificultades diagnósticas que se
presentan en el camino, para la precisión del tipo de linfoma al que nos enfrentamos con
el correcto uso de marcadores inmunohistoquímicos que muchas veces no contamos en
nuestros servicios hospitalarios. Nos enseña una vez más que los avances en el análisis
de técnicas genéticas moleculares, inmunohistoquímica y el uso de anticuerpos
monoclonales son necesarios para complementar los estudios de un paciente en el que se
sospecha una malignidad y su correcta tipificación pueden cambiar el curso de la
enfermedad, el pronóstico y la terapéutica.
Ver referencias
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Hospital Militar Central.
Lima-Perú.
1. Departamento de Dermatología.
2. Departamento de Otorrinolaringología.
3. Departamento de Patología Clínica.
4. Departamento de Medicina Interna.
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