| DERMATOLOGÍA PERUANA -
VOL. 8, SUPLEMENTO 1, DICIEMBRE - 1998 |
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EPIDEMIOLOGÍA DEL SIDA EN EL PERÚ
Bisso A, Aland*
* Médico Internista. Comité VIH/SIDA del Hospital Central PNP
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| Dermatol. Perú 1998; 8 (sup.1): 50-4 |
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Los primeros casos de síndrome de
inmunodeficiencia adquirida (SIDA), fueron reconocidos en pacientes de la ciudad de Los
Angeles, EE.UU, en 1981, que tenían en común la homosexualidad y la manifestación de
infecciones oportunistas (v.g. neumonía por Pneumocystis carinii) y/o neoplasias
(v.g. sarcoma de Kaposi), propias de pacientes muy inmunodeprimidos, pero completamente
atípicas en gente joven, sin inmunodepresión explicable.
Hasta diciembre de 1997, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) ha reportado 2 300 000 casos de SIDA y estima que existan unos
30 600 millones de individuos infectados por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH),
lo cual incluye a 29 500 000 de adultos (repartidos en 17 400 000 de hombres y 12 100 000
de mujeres) y a 1 100 000 de niños (< 15 años). Diariamente aparecen 16 000 casos
nuevos, 1 500 de los cuales son niños.
La OMS estima que para el año 2000
habrán unos 40 millones de individuos infectados, 90% de los cuales pertenecerán a
países en vías de desarrollo.
La epidemia del SIDA ha tocado a todos
los países del mundo y es el continente africano quien alberga, en forma dramática, el
mayor número de casos. De otro lado, en el sudeste asiático viene incrementándose el
número de infectados en forma acelerada y en Sudamérica, el número de casos acumulados
de SIDA reportados a la OMS, es mayor en Brasil y México.
EL SIDA EN EL PERÚ
El primer caso de SIDA en el Perú
fue reportado en 1983 y desde entonces ha tenido un dramático ascenso hasta la fecha, con
un acumulado de 8,071 casos de SIDA a noviembre de 1998. Cifra que dista largamente de la
realidad porque hay subnotificación y el sistema de registros no funciona adecuadamente,
de modo que es probable que el número real de casos sea 3 a 5 veces mayor que el
virtualmente registrado. Situación que aparece con mayor magnitud en las regiones de
provincia y en las zonas marginales de la gran Lima.
Inicialmente
los casos de SIDA en el Perú, correspondieron a varones homosexuales que adquirieron la
infección en el extranjero, pero posteriormente aparecieron casos «nativos» entre los
homosexuales locales y hacia 1990 éstos correspondían a más del 90% del total de
infecciones, siguiendo el patrón epidemiológico tipo 1 de los países occidentales; sin
embargo, a partir de 1985 la curva de transmisión heterosexual se empezó a elevar,
alcanzando un máximo nivel de 30% del total de casos notificados, en 1986, para luego
disminuir hasta un 18% en 1991. A partir de 1993 a la fecha, los casos heterosexuales, han
ido en franco ascenso, llegando a superar a los casos homosexuales, adoptando así la
epidemia el patrón l/ll. Desde 1986, a la fecha, la transmisión homosexual ha tenido un
dramático descenso, en tanto que la transmisión entre pacientes bisexuales ha facilitado
la transmisión heterosexual y la aparición de nuevos casos, con un claro aumento de la
proporción de pacientes mujeres dentro de la población infectada, y por tanto mayor
riesgo de transmisión vertical, con el consiguiente aumento de niños infectados.
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Figura 1. SIDA: por sexo y grupos
etáreos. Perú 1983-1998.
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SEXO Y GRUPOS ETÁREOS
Al inicio de la epidemia el grupo
etáreo más afectado en el Perú fue el de los mayores de 30 años; sin embargo, con el
correr de los años, la infección se ha presentado cada vez en gente más joven, de
manera que en la actualidad la mayor proporción de infectados está entre los 25 y 29
años.

Figura 2. SIDA: Casos nuevos.
proyección Péru.
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De toda la población
infectada, el 83,6% corresponde al sexo masculino, de los cuales el 19% corresponde al
grupo etáreo de 25 a 29 años y el 17,4% al grupo etáreo de 30 a 34 años. La población
femenina infectada representa el 16,4% del total y de ellas, el 3,4% está también en el
grupo etáreo de 25 a 29 años, seguidos del 2,8% y 30 a 34 años, respectivamente; cifras
que corresponden realmente al 20,7% y 17%, respectivamente de la población global
femenina infectada (n= 1186) considerada al 100%. La edad promedio de los casos es 32
años y la categoría de transmisión más frecuente es la homosexual masculina. En Lima y
Callao se concentra el 78% de los casos reportados de SIDA. |
De manera que la
infección por VIH se presenta cada vez en gente más joven y, al mismo tiempo, con un
incremento de la población femenina entre sus filas, lo cual reafirma lo que se dijo
acerca del SIDA en el Perú: una enfermedad con rostro joven y cada vez con mayores rasgos
de mujer.

Figura 3. Muertes por SIDA.
Proyección Perú. |
Al aumentar la
proporción de mujeres diagnosticadas de SIDA la relación hombre/mujer ha pasado de ser
de 15/1 en 1990 a 3,3/1 en la actualidad. La propagación de la infección en la
población heterosexual no se debe a la drogadicción endovenosa, ni a las trabajadoras
sexuales, factores que si son identificados como determinantes en otros países, sino,
probablemente a la población bisexual, quienes actuarían de nexo entre homosexuales y
heterosexuales. Ejemplo de ello es que en 1993, el 75% de las mujeres monógamas
diagnosticadas en el Hospital Cayetano Heredia, eran parejas de hombres bisexuales. |
Esta
situación también se ha observado en otros países latinoamericanos; pero el problema es
mayor si se toma en cuenta a los hombres que practican la prostitución. |

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VÍAS DE TRANSMISIÓN
La transmisión del VIH tiene tres formas
reconocidas; sexual, sanguínea y vertical o perinatal.
A nivel mundial la forma de transmisión más frecuente es la sexual con un promedio
porcentual del 96%. En el Perú, a octubre de 1998, la transmisión sexual ocurrió en el
95,8% de los casos, en tanto que la transmisión sanguínea es de un 2,0% y la perinatal
el 2,2%. Como se ha mencionado, la transmisión sexual se registró con mayor frecuencia
en los homosexuales en los primeros años de la epidemia, pero que en la actualidad se
observa un creciente y alto porcentaje de población heterosexual, con el consiguiente
incremento del número de mujeres infectadas. La categoría de transmisión más frecuente
es sexual en hombres que tienen sexo con otros hombres, y representan el 43% de los casos
acumulados.
Reporte acumulado de casos de SIDA de 1993 a 1998 en diferentes Hospitales de Lima
Hospital de Apoyo
Cayetano Heredia |
1133 |
Hospital General 2
de mayo |
970 |
Hospital General
Arzobispo Loayza |
660 |
Hospital Nacional
Guillermo Almenara Irigoyen |
577 |
Hospital de Apoyo
María Auxiliadora |
387 |
Hospital de Apoyo
Hipólito Unanue |
359 |
Hospital Nacional
Edgardo Rebagliati Martins |
308 |
Hospital
NacionalDaniel A. Carrión (Callao) |
252 |
Hospital Sergio
Bernales (Collique) |
212 |
Instituto Nacional
de Enfermedades Neoplásicas |
106 |
Otras instituciones
-Vía Libre (Lima) 367
- PRODICEV - UNMSM (Callao) 160
Fuente: PROCETSS, Datos a noviembre de
1998
Existe una serie de factores que
facilitan la transmisión sexual, como son la promiscuidad, el número elevado de parejas
sexuales, el no uso del condón, la práctica del sexo anal y la presencia de una
enfermedad de transmisión sexual (ETS). La presencia de un ETS facilita el pasaje del VIH
debido a que la población de VIH en la secreción de una descarga uretral o vaginal, sea
gonocócica, tricomoniásica u otra, es muy alta, lo mismo que en las células
inflamatorias de una úlcerapor ETS (v.g. sífilis, chancroide). Por un lado, el paciente
con VIH que además presenta una ETS, transmitirá el virus a su pareja sexual más
fácilmente que el paciente con VIH sin una ETS y de otro lado, si un sujeto VIH negativo,
tiene una ETS, tendrá mayor riesgo de sufrir la transmisión del VIH.

Figura 4. Orfandad infantil por SIDA.
Proyección Perú
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Estudios bien controlados
han demostrado que con el sólo hecho de realizar el diagnóstico adecuado de la presencia
de una ETS y lograr su adecuado tratamiento, en una determinada población, cae en forma
significativa la transmisibilidad del VIH.
La presencia de una ETS en un sujeto
exige descartar también la presencia del VIH, puesto que las situaciones de riesgo que lo
llevaron a contraer tal ETS son las mismas que también pueden haberlo llevado a adquirir
el VIH. |
Un estudio realizado entre
600 hombres y mujeres del cono norte de Lima (Sánchez,1992) se encontró que el promedio
de parejas sexuales durante toda la vida en hombres fue de 10,6 y el de las mujeres 1,2,
aun cuando la prevalencia de anticuerpos contra patógenos causales de ETS fue casi 3
veces mayor en mujeres que entre hombres. Además, el 37% de los hombres que participaron
en el estudio tuvieron relación sexual con una trabajadora sexual un año antes y la
mitad de ellos sin condón.
La prevalencia de la enfermedad por VIH entre las trabajadoras sexuales de nuestro medio
es bastante baja en comparación con lo que ocurre en otros países. En un estudio
realizado por Alarcón y col en 1990, encontró una prevalencia de 0,3% del VIH en una
muestra de 636 trabajadoras sexuales del Callao; en forma similar, Sánchez y col, en
1992, en una muestra de 400 trabajadoras sexuales de Lima, encontraron una prevalencia del
VIH de 0,6%, y Getaneh y col, en 1996, en una muestra de 317 trabajadoras sexuales de
Lima, hallaron una prevalencia de VIH de 0,8%. Sin embargo, es probable que la prevalencia
del VIH sea mayor entre prostitutas clandestinas que trabajan en zonas marginales o que
pasean por algunas calles de Lima sin el mínimo control. La alta prevalencia de ETS que
hay entre ellas, así como el aún no-uso generalizado del condón, son graves
determinantes que condicionan la mayor transmisión del VIH entre este grupo.
Respecto a la trasmisión
sanguínea (transfusiones de sangre o derivados) el despistaje masivo de todas las bolsas
de sangre ha disminuido tal posibilidad, aunque aún vemos a personas que fueron
infectadas por esa vía en años anteriores a 1989. De acuerdo a la estadística remitida
por el PROCETSS hasta octubre de 1998, la vía de transmisión sanguínea del VIH en el
Perú es del 2%, cifra comparable al promedio reportado a nivel mundial.
Los accidentes ocupacionales tienen un
riesgo de transmisión del VIH de 0,3%, pero en nuestro país aún no hay ningún caso
bien documentado en ese aspecto. |

Figura 5. Infectados por VIH.
Proyección Perú.
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La vía de transmisión
perinatal, se mantiene por debajo del 2,5% (2,2% según el último reporte de octubre de
1998), aún cuando el número de mujeres infectadas con el VIH viene en ascenso y es de
esperar que la transmisión vertical aumente. La detección temprana de la enfermedad en
la gestante y la administración profiláctica de la zidovudina, es una medida que se ha
difundido en todos los centros de salud y se espera disminuya aún más el porcentaje de
transmisión perinatal del VIH.
DATOS DE PROYECCIÓN
Los casos notificados de SIDA a
noviembre de 1998 ascienden a 8 071 casos, pero se calcula que los casos notificados sean
alrededor de 12 000 para el año 2000.
En 1996 se calculó habrían en el Perú
entre 50 000 y 77 000 personas infectadas con el VIH, cifra que en 1998 se elevaría a 100
000, la misma que siguiendo una curva de proyección sería de 150 000 en el año 2000 y
aproximadamente 200 000 el año 2005.
El acumulado de muertes por SIDA en el
año 2000 sería aproximadamente de 5 000 a 7 500 muertes y de 10 000 a 15 000 muertes en
el año 2005.
El SIDA ha dejado a la fecha más de 7
000 huérfanos, los mismos que ascenderán entre 9 000 y 14 000 en el año 2000 y entre 18
000 y 30 000 el 2005.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DEL SIDA EN EL PERÚ
El total de casos de SIDA reportados
al PROCETSS hasta noviembre de 1998 es de 8 071 casos. A octubre de 1998, el 71,1% de los
casos proceden del departamento de Lima y 7,6% proceden de la Provincia Constitucional del
Callao. Fuera de Lima, son La Libertad (2,3%) y Loreto (2,0%), los departamentos que más
casos han reportado; el resto de departamentos reporta entre el 0,1% y 1,8% de casos.
Apurímac es el único departamento que oficialmente, aun no reporta ningún caso.

Figura 6. Casos de SIDA según año de
diagnóstico
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La enorme desproporción
de notificación de casos que hay entre Lima y provincias, no sólo se explica porque Lima
alberga a más del 30% de toda la población de país, sino porque probablemente una gran
cantidad de casos de provincias no son notificados por problemas en el registro
estadístico, déficit de medios diagnóstico y porque aún los servicios de salud no
alcanzan a todos los rincones de nuestro país. |
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Referencias
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