COMUNICACIONES LIBRES
Toxicodermia alimentaria Delgado M, Delgado C, Delgado V Jr, Delgado V instituto Dermatológio del Sur El nombre genético de toxicodermia alimentaria, agrupa a las manifestaciones clínicas que son observadas en la piel, consecutivas a la ingestión de determinados tipos de alimentos, y que cursan con prurito, eritema, pápulas, vesiculas, y edema; aparecen como episodios aislados o recurrentes, asociados o no a otras manifestaciones sistémicas del aparato, digestivo, sistema nervioso u otro. Se hace un estudio restrospectivo de 50 casos, que fueron referidos a nuestra consulta, entre 1995 y 1997, por presentar un cuadro alérgico (tipo I; Gell y Cumbs), pero que en realidad no correspondía a este diagnóstico. Postulamos que dichas manifestaciones clínicas se deben a la brusca liberación de sustancias químicas, farmacológicamente activas, que actúan sobre vasos y nervios del órgano cutáneo. Se analiza factores como, producción, recolección, transporte, conservación y preparación de los alimentos, importantes en la presentación de esta patología, y se plantea la orientación terapéutica.
Vasculitis cutánea asociado a ANCA Calsin F., Romero 0., Galarza C, Kumakawa H. Servicio de Dermatología del Hospital Nacional Dos de Mayo. Servicio Académico Asistencial de Dematología de, la UNMSM En las vasculitis, patogénicamente la lesión inmunológica puede ser mediada por anticuerpos anticitoplasma de neutrófilo (ANCA), dando lugar a inflamación aguda y necrosis, con leucocitoclasia evidente, por activación de leucocitos por anticuerpos específicos. Se comunica dos casos. Caso 1. Mujer de 29 años, con dos semanas de enfermedad caracterizada por presentar malestar, baja de peso, a la que se añade de fiebre, lesiones purpúricas y úlceras parecidas a pioderma gangrenoso en extremidades inferiores, necrosis distal de dedo índice derecho y cianosis de los demás dedos, necrosis de 3er, 4to y 5to dedos de pie izquierdo y cianosis de restantes. Caso 2. Mujer de 30 años, con dos semanas de enfermedad presenta cianosis distal de dedos de manos y pie, tumefacción, alza térmica y cefalea. Con antecedente de hace un año de acrocianosis. Presentó lesiones purpúricas palpables en tercio inferior de extremidades inferiores, necrosis distal de dedo índice derecho y cianosis de los demás dedos, necrosis de 3°, 4° y 5° dedos de pie izquierdo y cianosis de restantes. Ambas presentaron VSG incrementadas, pruebas de coagulación dentro de los parámetros normales, en el segundo caso hubo leucocitosis (10,500 cel./mm3). Los anticuerpos frente a ribonucleoproteínas del núcleo y citoplasma (ENA), y los anticuerpos antinucleares (AAN) fueron positivos. Los títulos de anticuerpos anticitoplasma, de neutrófilo (ANCA) estuvieron elevados con un patrón perinuclear con el método de ELISA. La biopsia cutánea demostró vasculitis leucocitoclásica. Ambas pacientes fueron tratados con pulsos de ciclofosfamida y con corticoterapia. La respuesta inicial en la primera fue lenta, con posterior control de la actividad del proceso; la segunda fue sometida a amputación de dedos de pies y manos. Conclusiones. Los anticuerpos anticitoplasma de neutrófilo (ANCA) con patrón perinuclear se relacionan a tres grupos de enfermedades: vasculitis sistémicas primarias, como la poliangeitis microscópica; enfermedades del colágeno como artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico (como en los casos presentados) y enfermedades inflamatorias intestinales y hepáticas autoinmunes. Constituyen una ayuda en el diagnóstico y constituiría parte de la patogenia y factor importante en el pronóstico. Toda vasculitis cutánea debe incluir la petición de ANCA.
Pitiriasis rubra pilaris Rodríguez L, Castillo W, Cortez F, Galarza V Servicio de Dermatología del Hospital Nacional Daniel A. Carrión Caso 1. Paciente varón 45 años de edad: TE: un mes, tipo de lesión: pápulas foliculares que forman placas eritematodescamativas en tronco y extremidades (codos y rodillas) con tendencia a confluir. Hiperqueratosis y descamación palmoplantar, eritema y descamación en cara. Exámenes de laboratorio: hemograma, glucosa, urea, creatinina, dentro de valores normales. Examen completo de orina: normal, HIV y VDRL no reactivos. Bíopsia de piel: hiperqueratosis, tapones foliculares e infiltrados inflamatorios, en dermis superior. Caso 2. Paciente varón de siete años de edad. Tiempo de enfermedad 10 días. Tipo de lesión: pápulas foliculares que confluyen en placas hiperqueratósicas, hiperpigmentadas con descamación en codos, rodillas, tobillos, dorso y dedos de los pies. Hiperqueratosis palmoplantar. Exámenes de laboratorio: hemograma, glucosa, úrea, creatinina, y examen completo de orina dentro de limites normales. ASO: Dentro de valores normales. Biopsia de piel: hiperqueratosis, leve acantosis, tapones foliculares, infiltrado inflamatorio moderado en dermis superficial. Conclusión. El primer caso corresponde a una PRP clásica del adulto (tipo I), mientras el segundo caso se trató de una PRP variante juvenil (tipo IV) de la clasificación de Griffiths.
Gutiérrez Z Hospital Nacional Daniel A. Carrión, Callao El índice de severidad y área psoriásica (PASI) evalúa el grado de eritema infiltrado, descamación de las lesiones con relación al porcentaje del área topográfica comprometida, dando una puntuación de 0 a 72. Se considera, menor de 20 leve, de 21 a 50 moderado, y severo de 50 a 72. Es de gran ayuda para la decisión terapéutica y controles posteriores. Se evaluó el PASI a 105 pacientes pertenecientes al club de psoriásis del Hospital D. A. Carrión, y se relacionó con la edad, sexo, y tiempo de enfermedad. 1. De 105 pacientes, el 59% tuvo PASI de 0-9, 24,7% de 10-19, 4,7% de 20-29, 2,8% de 40-49, 3,8% de 60-72. 2. El grupo etáreo de 30-39 años (28/105), 26% con el 14,2% del PASI valorado de 0 a 9; 7,6% con PASI de 10 a 19; 2,8% con PASI 30-39; 1,9% con 40 a 49. El grupo de 40 a 49 años (25/105) 24% con el 16,1% del total de PASI valorado en 0 a 9; 4,7% con PASI de 10 a 19; 0,9% con 20 a 29: 1,2% con 60 a 72. El grupo de 50 a 59 años (16/105) 15% con 6,6% del PASI valorado de 0 a 9; 5,7% con 10 a 19; 0,9% con 20 a 29; 0,9% con 40 a 49, y 0,9% con PASI de 60 a 72. 3. No hubo pacientes con PASI de 50 a 59. 4. El grupo etáreo de 0 a 9 años tuvo PASI menor de 10. 5. Los mayores de 80 años (0,9%) tuvo PASI menor de 10. 6. El 52% fue de sexo masculino y el 48% de sexo femenino. 7. La relación de sexo M/F según PASI fue de 30/32 para el valor de 0 a 9, 14/12 para 10 a 19, 2/3 para 20 a 29, 4/1 para PASI 30 a 39, 3/0 para PASI 40 a 49, 2/2 PASI 70 a 72. 8. El 89% de pacientes tuvo menos de 15 años de enfermedad, con PASI de 0 a 9 el 54%, PASI 10 a 19 el 20,9%; PASI 20 a 29 el 4,7%; PASI 30 a 39 el 4,7%; PASI 40 a 49 el 2,8% y PASI 60 a 72, 1,9%. Conclusiones. El 59% de pacientes presentaron PASI menor de 10. Los grupos etáreos de 30-59 tuvieron 65% de pacientes con el 62,9% del total de PASI valorado menor de 10. La relación de sexo, fue igual a 1 en los PASIS menor de 20 y mayor de 50, con predominio masculino, en PASI de 21 a 50. El 89% tuvo menos de 15 años de enfermedad, siendo el 54% con PASI menor de 10.
Velásquez A, Castro R, Cáceres H, Ballona R, Torres R, Kikushima L. Instituto de Salud del Niño Presentamos los tres primeros casos de pénfigo foliáceo infantil vistos en el Servicio de Dermatología del Instituto de Salud del Niño. Los pacientes fueron varones, de 7, 11 y 13 años de edad, procedían de Pucallpa, Ucayali y tenían un tiempo de enfermedad de dos, 10 y 12 meses, respectivamente; iniciaron su enfermedad con lesiones ampollares superficiales en cuero cabelludo, cara, tronco y extremidades, acompañadas de prurito, de curso progresivo por lo cual fueron evacuados al Instituto de Salud del Niño. Al ingreso se encontraban deshidratados, febriles y extenso compromiso cutáneo con lesiones ampollares flácidas, pústulas y costras, con signo de Nikolsky positivo. No existió compromiso de mucosas. La histopatología mostró ampolla epidermal subcórnea con acantólisis. La IFD confirmó depósitos de IgG y C3 en los espacios intercelulares de epidermis. La IFI, que sólo se realizó en el tercer paciente, fue de 1/160. El pénfigo foliáceo es una enfermedad cutánea bulosa rara en la infancia. Se caracteriza por erupción dérmica generalizada de ampollas flácidas sobre fondo eritematoso y la presencia de costras seborreicas. El diagnóstico de certeza es con estudios histopatológicos de biopsia de piel, que revela ampolla subcórnea con acantólisis, y la IFD demuestra Depósitos de complejos inmunes, principalmente del tipo IgG y C3 entre las células epidérmicas. Existe una forma endémica conocida como "fogo selvagem", en la selva del Brasil cercana a la frontera con el Perú, existiendo la posibilidad que nuestros casos puedan corresponder a esta variedad por la cercanía de la región de la cual proceden; sin embargo, son necesarios más estudios para delimitar la existencia del pénfigo foliáceo endémico en nuestro país. Se han reportado pocos caso, de este tipo de pénfigo, en niños. Presentamos estos casos por ser los primeros en el Instituto de Salud del Niño y por lo infrecuente de su presentación.
Giansante E, Ferreiro M, Leonardis M Obregón C, de Camejo O Las lesiones ampollares en pacientes con LE sistémico (LES) son relativamente infrecuentes, reportándose una incidencia que va desde 0,04% hasta 8%; y, en algunos casos asociado con enfermedades vesiculo ampollares como son: penfigoide ampollar, eritema multiforme, epidermólisis ampollar, porfiria cutánea tardía y, necrólisis epidérmica tóxica. En 1974, Moncada y col. describen por primera vez el lupus eritematoso vesiculo ampollar (LEVA) dermatitis herpetiforme-símil; caracterizado, por una erupción vesiculoampollar con características clínicas, histológicas y de inmunofluorescencia de una dermatitis herpetiforme en pacientes con LES, coincidiendo con periodos de exacerbación o actividad de dicha enfermedad y en ocasiones con afectación renal. Posteriormente, Camisa y col., en 1983 proponen criterios para el diagnóstico del LEVA, modificandolos posteriormente en 1988. En el presente estudio, se seleccionó 12 pacientes con diagnóstico de LE y lesiones vesiculoampollares, excluyéndose cuatro de ellos por no cumplir con un mínimo de cuatro criterios para el diagnóstico de LES o por presentar enfermedad ampollar asociada como son: penfigoide ampollar y eritema multiforme. Se documentó un total de ocho casos de LEVA dermatitis herpetiforme-símil, evaluándose edad, sexo, tiempo de evolución de las lesiones, compromiso renal, criterios diagnósticos para LEVA, estudio histológico e inmunofluorescencia directa de piel y respuesta al tratamiento.
CL-2 COMUNICACIONES LIBRES Aspectos dermatológicos de la neurofibromatosis tipo 1 Bedregal RK, Valenzuela CR, Ceferino CG, Soto ChP, Wu PJ C.S.Delicias de Villa, chorrillos La neurofibromatosis, fue considerada inicialmente como enfermedad única, pero recientemente se ha establecido una clara distinción entre sus formas generalizada y central, conocidas como neurofibromatosis tipo 1 (NF1) y neurofibromatosis tipo 2 (NF2), respectivamente. La NF1, es un desorden genético autosómico dominante, habiéndose identificado el gen que la produce, localizado en el brazo largo del cromosoma 17. Se han identificado mutaciones en este gen, cuando se le análiza en los pacientes afectados. La NF1 afecta tejidos derivados del ectodermo neural y tiene una variable expresión clínica caracterizada por cambios pigmentarios de la piel, tumores cutáneos y viscerales (neurofibromas): otras manifestaciones son los nódulos de Lisch, los gliomas ópticos, lesiones óseas, macrocefalia, estatura corta escoliosis, pseudoartrosis, retardo mental y dificultades en el aprendizaje. En 1987, la Conferencia para el Desarrollo de Consensos de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. estableció siete criterios -siendo necesario que el paciente tenga dos o más- para establecer el diagnóstico de NF1. Dos de estos criterios son manifestaciones dermatológicas: 1) Manchas café con leche (seis o más) mayores de 0,5 y 1,5 cm, dependiendo si el paciente se encuentra en la etapa prepuberal o postpuberal respectivamente; y 2) presencia de pecas en las inglés o axilas. Por otro lado, la presencia de dos o más neurofibromas cutáneos, o un neurofibroma de cualquier tipo, constituye otro de los criterios. Sin embargo, el compromiso de la piel en la NF1, tiene muchas más facetas que las anteriormente señaladas, destacandose zonas de hiper e hipopigmentación, melanomas malignos, angiomas, xantogranulomas, prurito e hipertricosis suprayacentes a neurofibromas. A pesar de los recientes avances en el campo de la biología molecular, el diagnóstico de esta enfermedad continúa siendo eminentemente clínica, por lo que establecer un diagnóstico preciso es de gran valor, pues la historia natural de una neoplasia asociada puede ser significativamente diferente, dependiendo de si la lesión se desarrolla en una persona con o sin NF1 por otro lado, diversos reportes dejan manifiesto que hay poca profundidad en el conocimiento de la NF1 en la práctica clínica. Se presentan 10 casos de pacientes con diagnóstico de NF1. Uno de los casos no tiene historia familiar de NF1, resultando de una nueva mutación; los otros nueve tienen historia familiar, siendo parte de cuatro generaciones afectadas. Se describen sus cuadros clínicos con particular énfasis en las manifestaciones dermatológicas. Se resalta la necesidad de realizar un diagnóstico preciso, y un adecuado manejo multidisciplinario en la NF1. El seguimiento adecuado, para un temprano reconocimientó de complicaciones abordables quirúrgicamente e intervenciones quirúrgicas lo más temprano posible, es la única forma de minimizar serias complicaciones. Excepto el uso sintomático, la terapia con fármacos no es parte del manejo de NF1, mientras que los estudios sistemáticos en estos pacientes sólo se deben realizar si la sintomatología y posibles complicaciones así lo establecen.
Queratosis seborreica: características epidemiológicas y diagnóstico diferencial
más frecuente Objetivo: Determinar las características epidemiológicas y el diagnóstico diferencial más frecuente de la Queratosis seborreica. (QS). Metodología: Se realizó un estudio retrospectivo de todos los casos con diagnóstico clínico, e histopatológico de QS reportados en el Hospital Regional Docente de Trujillo, durante un período de dos años y medio (Enero 1996 a Junio 1998). Resultados: Se encontraron 42 casos, de los cuales 24 tuvieron confirmación histopatológica y conformaron la muestra de estudio. La relación hombre: mujer fue de 1: 1, el 95,5% correspondió a personas mayores de 30 años de edad, siendo el 57% de este grupo de 60 años a más. El 60% tuvo antecedentes familiares. Las localizaciones más frecuentes fueron: cara (47,6%), tronco (190/6), miembros inferiores (14,3%) y cuello (9,5%). El diagnóstico diferencial más frecuente fue el de carcinoma basocelular (53,8%), seguido por nevus (30%), carcinoma epidermoide (7,7%) y adenoma (7,7%). Conclusiones: La QS es una patología frecuente en personas adultas y de edad avanzada. No hubo diferencia significativa en cuanto al sexo. La cara fue la localización más común y el diagnóstico diferencial más frecuente fue el carcinoma basocelular.
Tipos histológicos de la queratosis seborreíca registrados en el HRDT 1996-1998 La queratosis seborreica, (QS) es una tumoración benigna de la epidermis, que se caracteriza por ser una lesión tipo pápula o placa, con o sin pigmento, y cuya superficie se torna verrucosa, con la apariencia de estar pegada sobre la piel. De sus seis tipos histológicos, el acantótico puede transformarse en carcinoma in situ y el hiperqueratósico es indistinguible de la acantosis nigricans; maligna. Con el objetivo de determinar los tipos histológicos de la QS de los casos registrados en el Hospital Regional Docente de Trujillo, se realizó un estudio retrospectivo de todos los casos con diagnóstico histopatológico de QS informados en el Servicio de Patología, durante un período de dos años y medio (enero 1996 a junio de 1998), para clasificarlos según los siguientes tipos histológicos: irritado (queratosis folicular), adenoideo o reticulado, acantótico, hiperqueratósico, clonal y melanoacantoma. En los 24 casos que conforman la muestra, los tipos histológicos que se encontraron fueron acantótico (95,8%) y clonal (4,2%).
Comunicación de la primera campaña de prevención, diagnóstico y tratamiento de
cáncer de piel Se comunica un trabajo de campo realizado por primera vez en el país, dirigido a la prevención, diagnóstico y tratamiento de cáncer de piel, con el apoyo del Ministerio de Salud, Dirección de Salud II Lima Sur en el Punto de Salud Túpac Amaru de Villa. El estudio es de tipo observacional, retrospectivo, longitudinal, descriptivo y analítico, motivo por el que se estudian todos los pacientes que acuden, brindándoles prevención a travé6s de charlas educativas y material didáctico. Se atendió 461 pacientes; se vió incidencia mayor en mujeres (71%), en edades de 0-9 años (24%) seguido de 20-29 años (20%). Entre los pacientes se realizaron 144 intervenciones por electrocirugía, radiocirugía, criocirugía, cirugía convencional, bíopsias e infiltraciones, 317 recibieron tratamiento médico. La patología clínica de mayor incidencia fue micosis superficial, la quirúrgica fue nevus intradérmico. Se encontró un carcinoma basocelular y dos tricoepiteliomas. Se exponen los resultados en tablas estadísticas y se incluye bibliografía.
Sarcoma de Kaposi El sarcoma de Kaposi (SK) es un tumor mesenquimatoso maligno primario de la piel, caracterizado por proliferación de vasos de pequeño calibre y del que se reconocen cuatro variantes clínicas: clásico, endémico, iatrogénico y epidémico, este último asociado con el SIDA. Objetivo: Exponer la experiencia clínica en pacientes con este tumor en el Hospital Víctor Lazarte Echegaray del IPSS, en Trujillo, Perú, durante cinco años, desde 1994 hasta 1998. Los pacientes fueron captados a través de la consulta externa de los Servicios de Oncología, Dermatología, y de Hospitalización del Servicio de Medicina. Todos ellos tuvieron estudios histológicos, por ende, se corroboró el diagnóstico de SK. El estudio es básico, descriptivo. Los rasgos clínicos de los pacientes reunidos se sumarizan a continuación: Paciente 1: De 77 años, varón, evaluado en 1994, con lesiones de SK tumorales múltiples en pie izquierdo, pierna derecha y oreja izquierda. VIH y Hb negativo, con una evolución de 10 años. Paciente 2: De 91 años, varón evaluado en 1995, con lesiones tumorales, placas y manchas en pies, piernas, muslos, tronco, labio, inferior. Con un tiempo de enfermedad de ocho meses, padeciendo de IRCT en hemodiálisis intermitente fue VIH negativo pero Hb positivo, falleciendo por problema metabólico. Paciente 3: De 76 años, mujer, con una evolución de su enfermedad de ocho meses, examinada en 1996, mostrando lesiones tumorales en la planta izquierda, siendo VIH y Hb negativos, padeciendo diabetes mellitus no insulinodependiente. Paciente 4: De 54 años, varón, evaluado, en 1997, con una evolución de dos meses, con lesiones tumorales sobre la mejilla izquierda y en las piernas, en la región pretibial y en tercio distal de los muslos, con un VIH positivo, con SIDA, estando en fase terminal, detectándose tumoración en la región cecal del intestino grueso, falleciendo por su proceso de fondo. Paciente 5: de 63 años, mujer, quien desde hace ocho meses muestra lesiones tumorales y maculares en piernas, dorso de los pies y antebrazos, siendo evaluado, en junio, 1998, sufriendo desde hace ocho a diez años de AR, recibiendo terapia para su AR, medicación inmunosupresora como prednisona. Conclusión: Por lo expuesto, concluimos que de los cinco pacientes con SK, tres de ellos son de la variedad clásica, uno es epidémico (relacionado con SIDA) y uno es iatrogénico por el uso de corticoides. Además, cuatro de ellos presentan datos de fondo que alteran la inmunidad. Así mismo, correspondió a un caso de SK anual en el estudio realizado.
Melanoma nodular acral: comunicación de dos casos El melanoma nodular, es una neoplasia que aparece "de novo" o complicando una lesión névica previa, y se caracteriza por ser de aspecto cupuliforme, superficie lisa o papilomatosa, color negro, que rápidamente se erosiona, ulcera y sangra con facilidad. Describimos los casos de dos pacientes de sexo masculino, de 43 y 50 años de edad respectivamente, procedentes de los distritos de La Esperanza y Florencia de Mora, Trujillo. En el primer caso, hace cuatro meses aparece una lesión macular, marrón, localizada en el talón del pie derecho, que aumenta de tamaño progresivamente formando un nódulo ulcerado de 3 cm de diámetro, no doloroso, bordes definidos e hiperpigmentado. Adenopatías móviles, no dolorosas, blandas, en región inguinal derecho. El segundo caso, se inicia hace seis años, como una mácula de 1 cm de diámetro, localizada en el talón del pie izquierdo, y desde hace tres años se vuelve nodular, aumentando de tamaño hasta formar una tumoración de 7 x 5 cm negruzca, ulcerada, con presencia de nódulos pequeños, violáceos, múltiples, alrededor de la misma. Adenopatías móviles, no dolorosas, en ambas regiones inguinales. Histopatología. Primer caso: a) Melanoma maligno ulcerado Clark IV. b) ganglios inguinales no comprometidos por la neoplasia. Segundo caso: Melanoma maligno ulcerado Clark V. Los exámenes hematológicos, radiografía de tórax y ecografía abdominal fueron normales en el primer paciente y, en el segundo, se apreció nódulos metastásicos a hígado a través del estudio ecográfico. El tratamiento fue quirúrgico en el primer caso, realizándose resección radical del tumor con injerto de piel en talón derecho y linfadenectomía inguinal superficial. En el segundo caso no se hizo manejo médico ni quirúrgico tanto por negativa como por falta de recursos económicos del paciente. Sabemos que en los últimos años ha aumentado notablemente la incidencia del melanoma, catalogándose incluso de epidemia en algunos países, por lo tanto, para frenar su avance debe realizarse una detección temprana y manejo precoz y oportuno de esta neoplasia, ya que tiene una gran capacidad de producir metástasis y ocasionar una mortalidad elevada.
CL-3. COMUNICACIÓN LIBRE Correlación clinicohistológica del peeling químico profundo. Sol. De Litton-fenol De Rossi FD Se presenta las secuencias de todos los pasos efectuados en el procedimiento de peeling químico profundo. Se expone la ectoscopía o apariencia clínica y su respectiva imagen histológica a los segundos de aparecer "el frosting", el edema inmediato, a las 12 horas, 24, 48, 72 horas, 15 días, un mes, tres, seis, y doce meses respectivamente; así como la evolución 10 años después. El peeling químico profundo, por sus efectos en la epidermis y dermis reticular profunda, sigue siendo el mejor en resultados, el más predecible en su evolución y el más duradero en sus efectos. Asimismo, se intenta demostrar que la Sol. De Litton, siendo la más potencialmente tóxica y queratolítica, es mucho más profunda que ningún otro procedimiento en el rejuvenecimiento facial: siguiendo todos los pasos ya establecidos hace más de 30 años, tomando todas las precauciones del caso y, sobretodo, con un entrenamiento y conocimiento profundo de este método y de la piel, es más satisfactorio en resultados y evolución que ningún otro en la actualidad. La demostración es tanto clínica como histológica, fruto de tres años de investigación en México y 12 años de experiencia.
Con el título "El niño y la luz" Se ha realizado un estudio de los efectos nocivos de las radiaciones solares y las más importantes fotodermatosis que podrían presentarse especialmente en menores que residen en las áreas más iluminadas de nuestro planeta.
Dermatosis en pacientes con obesidad García HL Es frecuente encontrar dermatosis en los pacientes obesos. No hay estudios de prevalencia de las mismas. Objetivo: Conocer las dermatosis del obeso, su prevalencia, saber si existe diferencia o están de acuerdo al grado de obesidad, identificar un nuevo marcador dermatológico. Se estudió 156 pacientes con un sobrepeso de 121-229% (grados 1 al 5). Se realizó historia clínica y dermatológica completa, se determinó el índice de masa corporal, así como otros padecimientos sistémicos asociados. Los resultados se analizaron estadísticamente mediante la prueba de Chi cuadrada, con corrección de Yaten y prueba exacta de Fisher. Para probar una tendencia lineal según el grado de obesidad se utilizó la prueba de Mantel-Haenszel. Se estudió 156 pacientes (126 mujeres y 30 varones), con una edad promedio de 41,5 años, un peso 65 a 131 kg, IMC 27 a 51% de sobrepeso 121 a 229. Las dermatosis encontradas: hiperqueratosis plantar (36,6%) p < 0,0001, acantosis nigricans (29%) p < 0,001, estrías (43%) p 0,0025, aerocordones (44%) p < 0,027. Las enfermedades sistémicas asociadas: DM 48,7%, HTA 36,5% hipercolesterolemia 25,6%, insuficiencia vascular periférica 17,3%. De 76 diabéticos, 26 tuvieron acantosis nigricans y 38 aerocordones. Conclusiones: Las dermatosis encontradas son semejantes a la población general. Se encontró significancia estadística en la hiperqueratosis plantar, acantosis nigrican, aerocordones. Baja prevalencia del intertrigo. La hiperqueratosis plantar se observó más en obesidad grado, 5 y está relacionada con el sobrepeso. Podría ser un marcador de obesidad la atención dermatológica en el paciente obeso.
Uso del metotrexato en la dermatomiositis infantil Rodríguez AC, Sedano SO, Cabrera NC, Paucar SD, Pimentel CY La dermatomiositis, enfermedad sistémica de etiología desconocida, genera un cuadro autoinmune con manifestaciones en piel y en músculo, existe una forma adulta y otra infantil, los tratamientos indicados son los corticoides y luego la azatriopina, ciclosporina y plasmaféresis. Presentamos cuatro pacientes cuyas edades estuvieron comprendidas entre los nueve y trece años dos varones y dos mujeres con un tiempo de enfermedad promedio de ocho meses; en los exámenes de laboratorio se encontró aumento de las enzimas musculares, sus resultados fueron CPK 2346U/L VN 0-50 U&L, proteína C reactiva negativo, proteínas totales 5,8 g% 2,95 g% globulinas 2,85 g/1 TGO 23; TGP 15; UFA 19; BT 0,52; BD 0,1; BI 0,42; orina normal HT0 44%; HB 14,3%; leucocitos 7200/mm3; segmentados 72; eosinófilos seis monocitos cuatro linfocitos 18, BK negativo, ecografías negativas parásitos Trichiura trichiuris, Giardia lamblia, no dermatofitos, antígeno de superficie para hepatitis B negativo, VDRL negativo, VIH negativo ANA negativo. Se inició el tratamiento, con prednisona a 1-1,5 mg/k de peso o con Solumedrol 0,5-1 g endovenosos lento, concomitantemente se inició con metrotexato, a la dosis de 0,5 mgA de peso por vía intramuscular y luego por vía oral, para posteriormente solamente usar metrotexato, permitiendo un ahorro de corticoide; en todos los casos la mejoría fue evidente en más de un 50%, con mejoría de la fuerza muscular aproximadamente a los 1-4 meses de tratamiento; en el último paciente se obtuvo mejoría en dos meses y en otra paciente luego de un año de tratamiento se ha disminuido la dosis de metrotexato, exámenes posteriores no revelaron depresión medular, daño hepático, ni renal, pero se necesitan nuevos controles como biopsia hepática. Consideramos que el uso de metrotexato es la mejor alternativa en el tratamiento de la dermatomiositis infantil, por su efectividad, ser un fármaco accesible de bajo precio, y de buena performance y pocos efectos secundarios en niños.
Estudio de los músculos de la mímica: región perioral Yacomitti JD Varela Albieni V, Suárez TI, Conesa HA. Los autores comunican los resultados descriptivos estructurales (de investigación anatómica) que pueden ser aplicados a la hipotética práctica dermatológica, sobre los músculos centrofaciales peribucales, a fin de alertar sobre sus variaciones, concepción funcional moderna, situación topográfica y metodología de investigación morfológica ante la posibilidad de terapéuticas alternativas sobre la placa neuromuscular, que facilitan la parálisis flácida muscular. El material cadavérico es obtenido desperiostizado para luego someterlo a disección desde la mucosa hacia la epidermis. Esta técnica, ya presentada en foros de ciencias morfológicas, da resultados excelentes para definir planos, trayectos y fascículos de músculos faciales. Dejando expuesta la cara profunda del músculo buccinador, vemos que sus fibras se dirigen a la línea media, dividida en tres sectores. Sin solución de continuidad, pasan hacia el lado opuesto en busca de inserciones contralaterales. Las fibras medias, en el punto comisural, se dividen en superior e inferior, en apretado fascículo que se sitúa debajo de la piel del borde libre, sobre la capa muscular profunda. Las fibras superiores se dirigen en forma horizontal, constituyendo el plano profundo del mismo, sin invadir el sector libre labial. Las inferiores constituyen el plano profundo del labio inferior, juntamente con la borla del mentón. Tampoco invaden el territorio del borde libre. Una vez disecado el plano profundo, se deja descubierto un plano muscular ventral, formado por tres músculos que pasan a constituir una columna bicóncava, que debe ser llamada complejo muscular cigomático-caninotriangular, y que está constituida, en su extremo superoexterno, por el músculo cigomático mayor cuyas fibras se dirigen oblicuamente hacia la comisura labial; en este punto se divide en un haz descendente, que pasa a integrar el lado posteroexterno de la columna carnosa, y dos horizontales, que pasan por delante y/o detrás del cuerpo del complejo, y pasan a integrar el plano superficial del labio superior. El cuerpo de la columna está constituido por el canino, insertado en su zona cefálica en una línea convexa, lo que aumenta su extensión. Sus fibras se reúnen y descienden en paralelo a la comisura, reuniéndose con las del cigomático y pasando, sin solución de continuidad, al maxilar inferior, estableciendo la base del complejo con el músculo triangular. Sus fibras se expanden a la línea media, y sólo en una pieza se observó que continuaban al lado opuesto. En el lado interno, las fibras pasan a la altura de la comisura juntándose con las horizontales del cigomático mayor y constituyendo el plano ventral del labio superior. El plano intermedio del labio inferior también está formado por el músculo de la barba, que no es más que la prolongación del músculo platisma.
La unidad pilosebácea. Aspectos ontomorfológicos Grgricevic g, Suárez TI, Conesa HA. Departamentos de Ciencias Bioestructurales y de Medicina Facultad de Medicina Universidad de Buenos Aires-Argentina Dados que lo autores consideran que la unidad pilosebácea constituye un elemento ontomorfológico primario como manera de protección, refieren los siguientes objetivos sobre el estudio bioestructural: presentar una conceptualización del desarrollo ontológico de la unidad pilosebácea en embriones y fetos de diferentes etapas del desarrollo; demarcar operacionalmente la evolución y comparar el resultado definitivo, en el adulto y establecer inferencias ontomorfológicas de la unidad pilosebácea. Para esto, se ha utilizado material embrionario proveniente de embriotecas de las facultad de medicina de las universidades nacionales. Las secciones embriológicas fueron tratadas con metodología histológica de tinciones con hematoxilina-eosina y tricrómicas. Se analizó las estructuras epidérmicas derivadas del ectodermo embrionario superficial y la plataforma mesodérmica. Se analizó, descriptiva y secuencialmente la estructura germinal, que origina en estadíos posteriores el epitelio escamoso estratificado epidérmico, y la plataforma basal columnar que se proyecta, hacia la plataforma profunda que origina los foliculos pilosos y las glándulas sebáceas, que germinan y se desarrollan en el interior de la dermis a partir de la raíz pilosa, constituyendo una unidad foliculopilosa. Se presenta, además, una descripción de las formas anatomohistológicas de la microvascularización de la unidad y la relación, por contigüidad, de las glándulas sudoríparas. Se documenta una secuencia de la plataforma de la unidad pilosebácea, de su desarrollo prenatal, definición postnatal, y su participación en diversas patologías traumáticas y clínicas, primarias o secundarias. Los resultados del análisis secuencial descriptivo permiten inferir la existencia de una unidad pilosebácea, que ambos elementos comparten un origen ontológico común, que poseen un patrón de microvascularización único, que responden en forma compacta a estímulos vegetativos, y que poseen una relación de contigüidad con los derivados de las glándulas sudoríparas. Como conclusión se puede afirmar que las glándulas sebáceas se comportan como verdaderas faneras, de protección secundaria del folículo piloso, y presentan modificaciones ontológicas en la vida prenatal y postnatal. |