La Crónica Médica: Junio 30 de 1884

 

La Crónica Médica

Órgano de la Sociedad "Unión Fernandina"

Luis Eusebio Villaran

Uno menos. Se ha apagado una existencia consagrada con lucimiento, a la nobilísima misión de aliviarlos dolores de la humanidad.

La muerte, esa niveladora injusta, ha tenido compasión de una desgracia sin nombre, y su suprimió de la lista de los vivientes al que, más de dos años, gemía víctima "del mas triste de los infortunios."

Que cruel sarcasmo del destino coronar la abnegación del médico con el doloroso espectáculo del enajenado! En el mundo así es la vida, frágil resultado de un mecanismo sólo material.

El 14 de agosto de 1843 nació en Huaraz, el acreditado práctico cuyo nombra encabeza estos renglones; y en 1866, a los 23 años de edad, ya él recibía el diploma de médico y cirujano. Al año siguiente graduado de Licenciado, era nombrado auxiliar de la Cátedra de Fisiología, regentando interinamente la patología internamente la de Patología interna, en algunas ocasiones, hasta 1872 en que renunció ambas cargos.

Médico principal de un Departamento en el Hospital civil de hombres(San Andrés y Dos de Mayo), se distinguía por su amor a la notable profesión, a la que dedicada sus afanes y desvelos. Y en esa casa del dolor, no descuido momento ni recurso para arrancar a la muerte una existencia, no desmayando nunca en esa lucha sin tregua con lo incógnito.

Hijo de sus méritos, profesor amable, clínico acertado, atrayente por carácter, no deja rencores u dios por apagarse. Y el general sentimiento de todos sus compañeros y conprofesores, y de los alumnos que lo conocieron, demuestra la sensible pérdida que ha sufrido el cuerpo médico nacional.

"La crónica Médica" se asocia a ese sentimiento, por gratitud, pues también se dedicó a enseñar, tribuna un número recuerdo a la memoria de ese sentimiento, y por gratitud, pues también se dedicó a enseñar, tribuna un sincero recuerdo a la memoria de ese que ya no es.

MANUEL A. MUÑIZ

 


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