| INTRODUCCIÓN |

|
Los estudios orientados a la estratificación de los riesgos quirúrgicos para morbilidad y mortalidad en pacientes sometidos a revascularización miocárdica proveen a los pacientes y a los médicos, la información necesaria para tomar la decisión correcta durante el tratamiento de la enfermedad coronaria.
Se han identificado varias formas de compromiso anátomo funcional, así como varias enfermedades asociadas a enfermedad coronaria que afectan la morbilidad y la mortalidad. Es por eso que es importante hacer una revisión de nuestra experiencia en los pacientes operados de revascularización miocárdica en el Hospital Rebagliati.
El bajo debito cardiaco en el preoperatorio está relacionado con la presentación de por lo menos un episodio de isquemia en el postoperatorio temprano, otros factores predictivos de isquemia son hipertrofia ventricular izquierda, diabetes mellitus, hipertension, uso de digoxina en el preoperatorio. El uso de la arteria mamaria no incrementa las complicaciones postoperatorias con excepción de mediastinitis cuando se usan ambas arterias mamarias. (9).
El riesgo operatorio aumenta considerablemente en pacientes con deterioro notable de la función ventricular manifestado por fracción de eyección deprimida y elevada presión telediastólica del ventrículo izquierdo En estudios tales como los de Quani y colab (2), Sevray y colab (3) reportan que la mortalidad estuvo en relación a la edad de los pacientes, disfunción ventricular izquierda, procedimientos quirúrgicos de emergencia, el desarrollo de la cardiología intervencionista.
Se estudiaron los pacientes operados de revascularización miocárdica en el Departamento de Cirugía de Tórax y Cardiovascular del Hospital Rebagliati, durante un año.
La recolección de datos acerca del estado del paciente en el preoperatorio se obtuvieron de la historia clínica y de los estudios realizados en el Servicio de Cardiología del Hospital Rebagliati.
Los datos del postoperatorio se obtienen de la historia clínica del paciente durante su estadía en UCI y de la hoja de datos de circulación extracorpórea.
Se incluyeron los pacientes con insuficiencia coronaria operados de revascularización miocárdica en el Hospital Rebagliati:
-
Angiografía coronaria que muestra obstrucciones significativas de los vasos coronarios (>70%)
-
Lesión de tronco de coronaria izquierda o lesión de tronco equivalente
Se excluyeron los pacientes con insuficiencia coronaria crónica asociada a:
-
Enfermedad valvular
-
Aneurisma ventricular
-
Comunicación interventricular o lesión valvular por isquemia
Fue un estudio retrospectivo. Los datos fueron procesados en programa de Epi Info.
Se realizó análisis univariable y multivariable utilizando medidas de tendencia central y de dispersión, medidas de intensidad, prueba de chi cuadrado, prueba de Yates corregida, test de Fisher, test de Bartlestt para homogeneidad de las varianzas.
Se estudiaron 168 pacientes operados de revascularización miocárdica en el Hospital Edgardo Rebagliati en el Departamento de Cirugía de Tórax y Cardiovascular en el transcurso de un año.
El perfil preoperatorio y post operatorio de los pacientes se presenta en la
tabla N° I Y
II.
La morbilidad fue de 40 %, siendo la complicación más frecuente el shock cardiogónico
(15%). Tabla N°
III.
La mortalidad fue de 4.8%. 5/8 fallecieron en el postoperatorio inmediato.
ANÁLISIS DE VARIABLES:
Factores predictivos de morbilidad y mortalidad
A. EDAD
No se encontró relación entre los grupos etáreos y la presencia de complicaciones postoperatorias, así mismo no se demostró relación entre los grupos etáreos y la mortalidad.
B. SEXO
No se encontró relación entre el sexo y la presencia de complicaciones postoperatorias sin embargo cuando se analizan cada una de las complicaciones se demostró relación entre el sexo femenino e infarto de miocardio agudo postoperatorio como complicación no fatal Prueba de Fisher con p= 0.010 .
C. ANTECEDENTES DE INFARTO DE MIOCARDIO AGUDO
No existe relación entre antecedentes de infarto de miocardio e isquemia como complicación, infarto, de miocardio agudo perioperatorio no fatal, ni con arritmia cardiaca.
Se demostró relación entre antecedentes de IMA y shock cardiogénico como complicaci6n. Prueba de Yates corregida, Chi cuadrado=9.42, p=0.0021.
Existe relación entre antecedentes de IMA y la necesidad de balón intraaórtico de contrapulsación en el postoperatorio. Prueba de Yates corregida. Chi cuadrado =4.05, con p=0.044.
No existe relación entre infarto de miocardio y mortalidad ni con shock cardiogónico como causa de muerte.
D. GRADO FUNCIONAL PREOPERATORIO DE ACUERDO A LA NYHA
No existe relación entre el grado funcional preoperatorio por NYHA y el estado del paciente al salir de circulación extracorpórea como es latido espontáneo, presencia de arritmias ventriculares o supraventriculares, presencia de insuficiencia ventricular izquierda, requerimiento de inotrópicos o de balón intra- aórtico de contrapulsación.
Así mismo no se determinó relación entre el grado funcional por NYHA y la presencia de complicaciones postoperatorias en general ni con arritmia cardiaca, o insuficiencia ventricular izquierda que requiera balón intraaórtico de contrapulsación en el momento de salir de bomba.
Existe relación entre el grado funcional preoperatorio de acuerdo a la NYHA y los signos electrocardiográficos de isquemia al salir de bomba. Chi cuadrado = 14.77, g]. =3, p=0.0020.
Existe relación entre el grado funcional preoperatorio de acuerdo a la NYHA y el IMA perioperatorio. Chi cuadrado = 17.06, p=0.00068; también se relacionó al shock cardiogénico como complicación. Chi cuadrado= 7.65, p=0.05.
Así mismo no existe relación entre el grado funcional preoperatorio de acuerdo a la NYHA y la mortalidad en general ni con el shock cardiogénico como causa de muerte.
E. FRACCIÓN DE EYEMON
No se determinó relación entre la fracción de eyección preoperatoria y si el corazón sale de bomba con latido espontáneo, la presencia de arritmias supraventriculares, arritmias que requieran shock eléctricos, si hubo o no estado hemodinámico adecuado al salir de bomba, requerimiento de inotrópicos, necesidad de balón intraaórtico de contrapulsación o signos electrocardiográficos de isquemia al salir de bomba.
En cambio si se demostró relación entre la fracción de eyección preoperatoria y la salida de circulación extracorpórea con fibrilación ventricular. Prueba de Yates corregida, chi cuadrado = 3.94, p=0.04, la existencia de algún signo de insuficiencia ventricular izquierda al salir de bomba. Prueba de Yates corregida, Chi cuadrado = 8.19, p=0.004.
No existe relación entre la FE y las complicaciones postoperatorias, cuando se analizan cada una de las complicaciones con probable relación con la fracción de eyección como son isquemia miocardica, infarto de miocardio, arritmia cardiaca, e insuficiencia ventricular izquierda que requiera uso de balón intraaórtico de contrapulsación; solo se encontró relación con el shock cardiogénico. Prueba de Yates corregida. Chi cuadrado = 18.62, p = 0.000015.
No existe relación entre la FE y la mortalidad ni con el shock cardiogénico como causa de muerte.
F. PRESIÓN DIASTÓLICA FINAL DE VENTRÍCULO IZQUIERDO
No se demostró relación entre la presión diastólica final de ventrículo izquierdo y el estado del paciente en el momento de salir de circulación extracorpórea, teniendo en cuenta si el corazón sale de bomba con latido espontáneo, si existe arritmias cardiacas, si el corazón sale de bomba con fibrilación ventricular, si el estado hemodinámico fue adecuado, requerimiento de shocks eléctricos por arritmias severas, uso de inotrópicos endovenosos, insuficiencia ventricular izquierda al salir de bomba, signos electrocardiográficos de isquemia al salir de bomba.
No existe relación entre la presión diastólica final de ventrículo izquierdo y la presencia de complicaciones en el postoperatorio.
Cuando se analizan las complicaciones que pudieran tener relación con la presión diastólica final de ventrículo izquierdo preoperatoria se halló relación entre PDFVI y shock cardiogénico como complicación, con chi cuadrado = 20.71, p=0.002, así mismo se encontró relación entre la PDFVI y el requerimiento de balón intraaórtico de contrapulsación en el postoperatorio Chi cuadrado =13.86, p= 0.031.
Sin embargo no se determinó relación entre la PDFVI y los signos de isquemia en el postoperatorio, infarto de miocardio agudo perioperatorio, arritmias cardiacas postoperatorias, insuficiencia ventricular izquierda postoperatoria.
Existe relación entre la MM y la mortalidad, chi cuadrado =5.202, p= 0.022. Hay que tener en cuenta que el número de casos fallecidos son pocos.
No se pudo determinar si existia relación entre la PDFVI y el shock cardiogénico como causa de muerte por tratarse de pocos casos .
G. OBSTRUCCIÓN DEL TRONCO DE CORONARIA IZQUIERDA
No se encontró relación entre la obstrucción del tronco de coronaria izquierda con el estado del paciente en el momento de salir de circulación extracorpórea, igualmente no se determinó relación con las complicaciones como son: isquemia de miocardio, infarto de miocardio, shock cardiogénico, arritmia cardiaca, insuficiencia ventricular izquierda que requiere balón intraaórtico de contrapulsación.
De la misma manera no se halló relación con la mortalidad ni con el shock cardiogénico como causa de muerte.
H. ENFERMEDAD CORONARIA DIFUSA
Se define como obstrucción significativa de 4 o más vasos.
Existe asociación significativa entre el número de vasos obstruidos y la isquemia al salir de bomba. Chi cuadrado = 12.27 p=0.031.
Sin embargo no se determinó relación entre el número de vasos obstruidos y el latido espontáneo al salir de bomba, presencia de arritmias, requerimiento de shock eléctrico por arritmia severa, estado hemodinámico adecuado, signos de insuficiencia ventricular izquierda, uso de inotrópicos endovenosos, o necesidad de balón intraaórtico de contrapulsación.
No existe relación con las complicaciones post operatorias en general ni con isquemia miocárdica, infarto de miocardio, shock cardiogénico como complicación, arritmia cardiaca o necesidad de balón intraaórtico de contrapulsación.
No existe relación con la mortalidad ni con el shock cardiogénico como causa de muerte.
I. TIEMPO DE ISQUEMIA
No se encontró relación entre el tiempo de isquemia y el estado del paciente en el momento de salir de circulación extracorpórea, considerando el latido espontáneo, fibrilación ventricular, arritmia supraventricular, hemodinamia adecuada, uso de inotrópicos, requerimiento de shock eléctrico por arritmia severa, uso de balón intraaórtico de contrapulsación, insuficiencia ventricular izquierda o signos electrocardiográficos de isquemia al salir de bomba.
No existe asociación significativa entre el tiempo de isquemia y la presentación de complicaciones postoperatorias ni al compararse con la isquemia postoperatoria, infarto de miocardio perioperatorio, shock cardiogénico como complicación, arritmia cardiaca, uso de balón intraaórtico de contrapulsación en el postoperatorio, o insuficiencia ventricular izquierda como complicación.
No existe asociación significativa con la mortalidad, ni con el shock cardiogénico como causa de muerte.
J. TIEMPO DE BY PASS TOTAL
Existe relación entre el tiempo de by pass total y los signos de isquemia ventricular izquierda al salir de circulación extracorpórea. Chi cuadrado = 9.69, p=0.02.
Sin embargo no se determinó relación entre el tiempo de bypass total y el latido espontáneo al salir de bomba, fibrilación ventricular u otras arritmias al salir de bomba, estado hemodinámico adecuado, necesidad de shock eléctrico por arritmia severa, uso de inotrópicos uso de balón intraaórtico de contrapulsación en el momento de salir de bomba.
No existe relación entre el tiempo de by pass total y las complicaciones postoperatorias en general ni con la isquernia postoperatoria, infarto de miocardio, perioperatorio, o arritmia cardiaca.
Pero existe relación entre el tiempo de bypass total y el shock cardiogénico como complicación. Chi cuadrado = 1.55 p = 0.005.
Así mismo existe relación con el uso de balón intraaórtico de contrapulsación en el postoperatorio. Chi cuadrado = 10.59 p = 0.014.
No existe relación con la mortalidad ni con el shock cardiogénico como, causa de muerte.
K. SIGNOS ELECTROCARDIOGRAFICOS DE ISQUEMIA AL SALIR DE BOMBA
Se encontró relación entre los signos electrocardiográficos de isquemia que se registran cuando el corazón sale de circulación extracorpórea y que pueden deberse a alteraciones inespecíficas provocadas por el estado de circulación extracorpórea y los signos de isquemia miocárdica como complicación en el postoperatorio. Prueba de Fisher, con p= 0.003.
Así mismo se encontró relación entre los signos electrocardiográficos de isquemia al salir de circulación extracorpórea e infarto agudo de miocardio como complicación en el postoperatorio. Prueba de Fisher, con p= 0.0000048.
No existe relación entre los signos de isquemia al salir de circulación extracorpórea y la mortalidad ni con el shock cardiogénico como causa de muerte.
L. USO DE INOTROPICOS ENDOVENOSOS AL SALIR DE BOMBA
Existe relación entre el uso de inotrópicos endovenosos al salir de bomba y la presentación de complicaciones. Prueba de Yates corregida=17.70 con p= 0.000025. Existe relación entre el uso de inotrópicos endovenosos al salir de circulación extracorpórea y la mortalidad. Prueba de Fisher con p = 0.00004.
Existe relación entre el uso de inotrópicos al salir de bomba y la presentación de shock cardiogénico como complicación. Prueba de Yates corregida (chi cuadrado) = 52.52 con p= 0.000000000-.
De los seis pacientes que fallecieron por shock cardiogénico, todos requirieron inotrópicos al salir de bomba; pero no se puede concluir por tratarse de pocos casos.
M. NECESIDAD DE BALÓN INTRA AÓRTICO DE CONTRAPULSACIÓN EN EL MOMENTO DE SALIR DE BOMBA
Existe relación con la presencia de complicaciones en el post operatorio. Prueba de Fisher con p=0.0000297. Existe relación entre la necesidad de balón intraaórtico de contrapulsación al salir de bomba y la presencia de shock cardiogénico en el postoperatorio. Prueba de Fisher con p= 0.0000000-.
Existe relación con la mortalidad. Prueba de Fisher con p= 0.0119604.
De los seis pacientes que fallecen por shock cardiogénico, dos de ellos requirieron balón intra aórtico al salir de bomba.
N. INFARTO DE MIOCARDIO AGUDO PERIOPERATORIO
No existe relación con la mortalidad. De los seis pacientes que fallecen por shock cardiogénico, uno de ellos tuvo infarto de miocardio agudo perioperatorio.
Tabla N° IV y
V
Ver tabla VI
marc
Factores asociados a mortalidad
En el presente estudio se encontró relación entre mortalidad y presión diastólica final de ventrículo izquierdo, insuficiencia ventricular izquierda en el momento de salir de circulación extracorpórea que requiere inotrópicos endovenosos y la que necesita además balón intraaórtico de contrapulsación.
En nuestros casos, cinco de los seis pacientes que fallecen por shock cardiogénico tenfan de 61 -75 afios. En el estudio de Antunes-PE y colaboradores (1) del Servicio de Cirurgia Cardiotoracica del Hospitals da Universidad e Coimbra, reportan que la mortalidad operatoria en pacientes mayores de 70 años sometidos a revascularización coronaria fue de 4.4%, el análisis univariable demostró que en éstos pacientes hubo necesidad de soporte inotrópico postoperatorio o asistencia mecánica, infarto de miocardio perioperatorio y reoperación por sangrado, los cuales fueron factores de riesgo para mortalidad operatoria ( p> 0.01).
E. Quaini y colaboradores (2) de Milano, no consideran edad como factor de riesgo para mortalidad operatoria. B. Sevray y colaboradores (3) del Hospital Pontchaillou 35033 Rennes; consideran edad > de 70 afios como factor de riesgo para mortalidad operatoria (p> 0. 00 1).
Hata H y colaboradores (4) del Department of Cardiovascular Surgery, Hamamatsu Medical Center, estudiaron 15 pacientes mayores de 75 años sometidos a revascularización coronaria y ninguno de ellos fallece en el postoperatorio.
Glock-Y y colaboradores (5) estudiaron 45 pacientes mayores de 80 años operados de revascularización miocárdica y reportan una mortalidad hospitalaria de 11 % (5/45), 13% de ellos tuvieron infarto, de miocardio postoperatorio.
Souza JM (6), de Brasil indica que la cirugía de revascularización miocárdica en pacientes mayores de 70 años ha aumentado, de 3.3% en 1979 a 14.8% en 1989, con una mortalidad hospitalaria de 8.5% siendo de 2.5% en pacientes menores de 70 años.
Pettetier C y colaboradores (7) indican que los pacientes que fallecieron fueron claramente de mayor edad que los que sobrevivieron describieron además que mientras la mortalidad operatoria fue de 1.5% en aquellos con angina estable ésta aumentó a 4.2% en pacientes con angina inestable.
En éste estudio se encontró relación entre PDFVI y mortalidad (p= 0.022), sin embargo hay que tener en cuenta que el número de fallecidos es bajo (8/168).
Pettetier C y colaboradores (7) refieren que la presión diastólica final de ventrículo izquierdo no fue un factor predictor de muerte.
En el presente estudio no se encontró relación entre los signos de isquemia en el monitor al salir de bomba y la mortalidad y al realizar el estudio multivariable con las causas de muerte los resultados no son concluyentes por tratarse de pocos casos.
En nuestros pacientes no se encontró relación entre la obstrucción del tronco de coronaria izquierda y la mortalidad Barboso (8) y colaboradores indican que la obstrucción del tronco de arteria coronaria izquierda requiere de cirugía si existe la posibilidad de por lo menos un puente a arteria coronaria descendente anterior y no existe un compromiso severo de la contractibilidad miocárdica. Su grupo operó a 25 pacientes con obstrucción del tronco de coronaria izquierda con una mortalidad de 8% y 3 infartos intra y postoperatorios, 2 pacientes murieron después de un tiempo por causas no cardiacas, 48% de los pacientes tuvieron revascularización incompleta lo cual después de un cierto tiempo tiene efecto sobre el estado, objetivo de los pacientes pero no sobre la sobrevida.
En el estudio de Pettetier y colaboradores (7) en los pacientes con estenosis de la arteria coronaria izquierda principal la mortalidad temprana fue de 12.3%.
Pettetier y colaboradores (7) indican que la mortalidad temprana no fue afectada por la extensión de la enfermedad coronaria o por el grado de corrección, en cambio la mortalidad tardía si estuvo relacionada con el número de arterias coronarias enfermas.
En nuestros pacientes no se determinó asociación significativa entre el número de vasos obstruidos y la mortalidad.
En cuanto al número de puentes Pettetier y colaboradores (7) refieren que la mortalidad temprana aumenta significativamente con el número de puentes (p<0.05) y con otros procedimientos cardiacos efectuados.
En nuestros casos no se encontró asociación significativa entre el número de puentes y la mortalidad.
No se encontró relación entre el infarto de miocardio agudo y la mortalidad (p= 0.073) en el presente estudio. Hollenberg M y colaboradores (9) en su estudio para identificar factores que predicen complicaciones cardiaca refieren que éstas se correlacionan con la presencia de por lo menos un episodio de isquemia determinada por continuo monitoreo electrocardiográfico ambulatorio en el periodo postoperatorio temprano. Dicha isquemia post operatoria temprana confiere un incremento de 9 veces el riesgo de muerte cardiaca hospitalaria, de infarto de miocardio no fatal o angina inestable postoperatoria. Además identificaron cinco factores predictivos de la isquemia postoperatoria: hipertrofia ventricular izquierda diabetes mellitus, hipertensión, enfermedad coronaria difusa y uso de digoxina preoperatoria.
En el estudio de Pettetier (7) la mortalidad se incrementó a 25% en los pacientes con infarto perioperatorio y no estuvo relacionada a falla del injerto en 60% de los casos.
Existe relación entre el uso de inotrópicos al salir de bomba y la mortalidad. Los seis pacientes que fallecen por shock cardiogénico requirieron inotrópicos al salir de bomba .
Existe relación entre el uso de balón de contrapulsación y la mortalidad (p=0.011) dos de seis pacientes que fallecen por shock cardiogénico requirieron balón intraaórtico al salir de bomba.
El uso de inotrópicos y de balón de contrapulsación al salir de bomba nos indican que el paciente se encontraba en falla ventricular izquierda.
En el estudio de E. Quaini y colaboradores (2) reportan la falla ventricular izquierda como un factor de riesgo que aumenta la mortalidad hospitalaria (P= 0.0001).
Pettetier y colaboradores (7) indican cue la mortalidad operatoria fue mayor (5.3%) en aquellos pacientes con falla congestiva cardiaca, esto se correlaciona con el grado de movimiento anormal de pared en los ventriculogramas izquierdos.
Christenson y colaboradores (10) observaron que el uso de balón intraaórtico de contrapulsación en el preoperatorio disminuye la mortalidad en los pacientes de alto riesgo comparado con los pacientes que requieren balón de contrapulsación y altas dosis de inotrópicos en el postoperatorio.
En el estudio de Christenson y colaboradores (10) se consideran factores que aumentan el riesgo de morbilidad y mortalidad en cirugía de revascularización miocárdica los siguientes:
-
Revascularización coronaria previa
-
fracción de eyección preoperatoria menor a 30%
-
angina inestable
-
obstrucción del tronco de coronaria izquierda mayor a 70%
-
enfermedad coronaria difusa que requiere 4 o más anastomosis distales
Ellos reportaron una mortalidad global cue disminuye de 2.2% en el primer periodo (1984-1994) a 0.8% en el tercer periodo(1988-1999)
En el estudio de BatIle RM y colab. (11) de Uruguay, de 66 pacientes con fracción de eyección menor de 30%; la mortalidad operatoria fue de 4.5% comparada con 3.7% para el grupo de pacientes con fracción de eyección mayor de 39%, como factores de riesgo operatorio aumentado reportaron la clase funcional avanzada, angina inestable, urgencia quirúrgica, uso del balón de contrapulsación e inotrópicos en el preoperatorio.
-
Se determinó que la morbilidad y las complicaciones cardiacas tipo isquemia, infarto, insuficiencia ventricular izquierda, y shock cardiogénico; se relacionaron al grado funcional por NYHA, grado funcional por fracción de eyección, enfermedad coronaria difusa, antecedente de infarto de miocardio, y tiempo de bypass total.
-
La mortalidad estuvo relacionda a presión diastólica final de ventriculo izquierdo, insuficiencia ventricular izquierda en el momento de salir de bomba que requiere inotrópicos y la que requiere además balón intraaórtico de contrapulsación.
| ________________________ |
|

|
(*):
Médico, Asistente. Servicio de Cirugía Cardiovascular Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins Lima- Perú
Tabla de contenido
|