¿SANGRE INDISPENSABLE? Dr. Alfredo Hernández Grau * * Médico Asistente del Servicio de
Cirugía Cardiovascular del Instituto de Salud del Nniño.
INTRODUCCIÓN Desde el inicio de la cirugía cardiovascular hace más de cincuenta años, el uso de sangre fue de necesidad indispensable para poder realizar el tratamiento de los casos que cada vez fueron presentándose más complejos y de mayor riesgo. Es indudable que el abordaje de la patología cardiovascular y la aparición de nuevas sustancias en el armamentario farmacológico ha llevado al hombre a desarrollar nuevas técnicas cardiovasculares que permitan realizarse con cada vez menor cantidad de sangre. Otra de las necesidades que llevó a buscar nuevas alternativas al uso de sangre fue la diseminación del HIV en todo el mundo que obligó a replantear los requerimientos e indicaciones de transfusiones a los pacientes con patología quirúrgica. Otro aspecto que se considera es el religioso, en los cuales los Testigos de Jehová por sus creencias han sido operados sin el uso de sangre lo cual constituyó otro reto que fue vencido con el avance de la cirugía cardiovascular. Por todas estas consideraciones es que en el Instituto de Salud del Niño desde hace 3 años estamos aplicando técnicas sin sangre para afrontar la patología cardiovascular, dichas técnicas comprenden: Uso de poligelinas, Uso de Autotransfusión, Hemofiltro en CEC y Uso de Aprotinina. El presente trabajo es la revisión retrospectiva de 64 casos de cirugía cardiovascular operados entre 1995 y 1998 en los cuales no se usó sangre ni derivados y que permite demostrar que es posible realizar cirugía cardiovascular sin el requisito indispensable de los donantes de sangre que no siempre están disponibles y reduciendo el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por la sangre. En el presente trabajo se encontró una población de 2 años 9 meses de edad media (9 dias a 15 años) y 8,4 Kg de peso(1,2Kg?37Kg). Se encontró 39% de casos eran PCA y el 95% de los casos se cerraron con sección y sutura; 14% de casos se realizó Banding Arteria Pulmonar todos por Esternotomía; 25% de casos fueron Blalock-Taussig y en la mayoría de ellos se realizó como Emergencia y otras operaciones. No se utilizó ninguna unidad de sangre, no se presentaron situaciones que ameriten transfusiones durante la cirugía y los controles de hematocrito (Hcto.) Pre y Postoperatorios no hubo diferencia significativa. Consideramos que se puede realizar cirugía cardiovascular inclusive cardiaca sin la utilización de sangre ni derivados y sin incrementar el riesgo al paciente. Es necesario contar con una técnica depurada y la ayuda de infraestructura, adecuada para garantizar estos resultados. MATERIAL Y MÉTODOS Se realizó la revisión de los casos operados por el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Instituto de Salud del Niño por patología cardiovascular desde Julio de 1995 hasta Setiembre 1998 y se encontraron 64 casos en los cuales no se usaron sangre ni derivados y son la casuística del presente trabajo. Los pacientes son 34 de sexo femenino y 30 sexo masculino. Sus edades variaron entre un prematuro de 9 días de edad y 14 años con una media de 2 años 9 meses. Esta población estudiada tenía un peso medio de 8,43 Kg con un rango entre 1,2 Kg y 37 Kg. Todos los pacientes tuvieron evaluación hematológica preoperatoria y se enfatizó en el Hematocrito Preoperatorio y las pruebas de coagulación. Considerando el objetivo principal del presente trabajo se revisaron las historias clínicas enfatizando en los Hematocritos Preoperatorios y Postoperatorios inmediatos y si los pacientes recibieron transfusión de sangre o derivados en Centro Quirúrgico. La casuística comprende casos denominados cerrados en su gran mayoría y un caso de cirugía cardiaca que fue una Endocarditis Infecciosa en un niño con CIV e Insuficiencia Renal Crónica y con el antecedente importante de ser Testigo de Jehová. En los casos cerrados tenemos: Persistencia Conducto Arterioso; Tetralogía de Fallot, Ventrículo Único, Atresia Pulmonar, Canal A-V, Transposición Grandes Arterias, Atresia Tricúspide (Cirugía paliativa); Comunicación Interventricular en Desnutridos severos (Banding AP); Coartación de Aorta; Cirugía vascular y Pericarditis. El único caso abierto lo constituye un niño con CIV e Insuficiencia Renal Crónica en el cual se le instaló una Endocarditis Infecciosa y tenía el antecedente importante de ser Testigo De Jehová por lo cual no se podía usar sangre ni derivados. En este niño usamos Eritropoyetina en el preoperatorio y Cell-Saver* junto con Hemofiltro durante la circulación extracorpórea así como Autotransfusión con el drenaje mediastinal lo cual permitió que el paciente permaneciera con buena hemodinámica durante su recuperación. Los 25 casos de PCA fueron operados con sección y sutura en el 95% de los casos y Triple Ligadura transfixiante en el resto. Los 9 casos de Banding AP fueron realizados por Esternotomia en vista de las extremas condiciones hemodinámicas de los pacientes que se encontraban en Ventilación Mecánica prolongada y convalecientes de Bronconeumonía. El 50% de las derivaciones sistémico-pulmonares fueron hechas a través de Esternotomía por las consideraciones anatómicas de cada caso. TABLA N.° 1
Igualmente se revisaron los datos estadísticos de los pacientes rescatando valores como: Edad, Peso, Hematocrito Preoperatorio y Postoperatorio y los datos se muestran en Las siguientes tablas: TABLA N.° 2. DISTRIBUCIÓN DE LOS CASOS POR EDAD
TABLA N.° 3: DISTRIBUCIÓN DE LOS CASOS POR PESO
Como se puede apreciar en los cuadros anteriores hay una mayor población de pacientes en la edad de lactancia y preescolar que fueron operados aplicando técnicas quirúrgicas sin sangre. La media de edades fue de 2 años 9 meses por el gran volumen en edades tempranas y se correlaciona con el bajo peso (menos de 10 Kg) indicando lo que desde hace algún tiempo es evidente en el Instituto respecto al mito vencido de los 10 kilos como requisito para poder someter a los niños cardiópatas a cirugía correctora. RESULTADOS Todos los pacientes fueron operados sin que recibieran sangre ni derivados durante el acto quirúrgico ni en el postoperatorio inmediato. Muchas de las cirugías fueron correctivas 38/64 (59%) lo cual deja 26/64 (41%) que fueron paliativas. La revisión de las historias permitió encontrar que el 60% de los pacientes fueron operados con un Hematocrito >30% y <40% y que los pacientes con un Hcto. > 40%, generalmente los pacientes cianóticos que se sometieron a paliativa, salieron con su mismo Hcto. o un poco menor ,pero sin deterioro hemodinámico porque recibieron infusión Poligelina*(Haemaccel) para recuperar volumen intravascular. La media del Hcto. preoperatorio, fue de 39%y la del postoperatorio fue de 38,5% lo cual refleja que no hay ni tiene que haber deterioro hematológico ni hemodinámico durante el acto quirúrgico. El único caso de cirugía cardiaca que se realizó fue una Enocarditis Infecciosa instalada en un CIV con Insuficiencia Renal Crónica y que por ser Testigo de Jeová estaba impedido de recibir transfusiones de sangre por lo cual recibió Eritropoyetina en el preoperatorio para elevar su Hcto desde 20%, con el que ingresó al Instituto, hasta 40% con el que fue operado. Durante la cirugía fue apoyado con Cell-Saver* y Hemofiltro durante la circulación extracorpórea así como Aprotinina (Trasylol*) en la inducción, perfusión y postoperatorio junto con un sistema de drenaje de Autotransfusión para devolverle las pérdidas mediastínicas. El paciente evolucionó favorablemente hasta el alta. DISCUSIÓN Desde el inicio de la cirugía
cardiovascular la necesidad del uso de sangre ha sido indispensable para el desarrollo de
esta especialidad. Sin embargo, con el avance tecnológico de las últimas décadas y la
constante inquietud de las distintas especialidades quirúrgicas han orientado el
desarrollo de la cirugía cardiovascular a la búsqueda de diversos medicamentos y drogas
que permitieran realizar operaciones cada vez más complejas con la menor cantidad de
sangre y derivados. Otra de las consideraciones importantes para esta tendencia fue la
aparición del SIDA (HIV) en el mundo lo que motivó a replantear las necesidades y el uso
de donantes de sangre en las cantidades que se acostumbraba. En nuestro país, se
requería 8 donantes de sangre en adultos para poder realizar cirugía cardiovascular y 5
donantes cuando se trataba de niños. Cuando los podían conseguir no existía problemas,
pero las dificultades y los riesgos se elevaban cuando, por factores sociales no se
podían lograr juntar los donantes requeridos y se exponía al paciente al uso de sangre
de banco con los riesgos inherentes a ellas. Es indudable que las transfusiones de sangre
han salvado incontables vidas humanas 1, sin embargo, como cualquier terapia,
la transfusión de sangre tiene efectos colaterales alguno de los cuales son letales o muy
dañinos. Uno de estos factores es la transmisión de virus como el de HIV y todas las
implicancias que conlleva y que el efecto de ventana deja abierta la posibilidad de
transmitir la enfermedad aún cuando las pruebas de detección que se realizan
rutinariamente en el Instituto señalen un resultado negativo. Se ha estimado que el
riesgo de transmitir el virus de HIV ha variado en los últimos años desde 1/640,000
unidades que se transfundían en el mundo en "91-93"2 hasta 1/ 106 o menos
en estudios muy recientes 3. Otro de los virus potencialmente transmisible es
el de la Hepatitis A, Hepatitis C y otros tipos de Hepatitis No B que pueden significar
algún tipo de riesgo para el niño que recibe esa sangre. AGRADECIMIENTO Agradecemos a la Asociación de los Testigos de Jehová por su sólido apoyo en el único caso de cirugía cardiaca infantil, que se logró realizar en el Instituto de Salud del Niño.
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