HALLAZGOS ECOCARDIOGRÁFICOS EN RECIÉN NACIDOS DE MADRES PREECLÁMPTICAS NORMALES. MODOS M Y B
Se realizaron ecocardiografías en modo M y bidimensional a 44 recién nacidos (33 de madres normotensas: grupo 1, 11 de preeclámpticas: grupo 2), a término, < de 60 h, con examen físico normal, producto de embarazos controlados, sin antecedentes de HTA. El grupo 1 fue adecuado para la edad gestacional con APGAR 9-10. El peso promedio fue 3193 g para el grupo 1 y 2 ó 30 g para el grupo 2, el hematocrito 50,97% y 55,27% para cada grupo respectivamente (p<0,05). El septum promedio fue 3,38 y 4,54 mm y la amplitud 2,83 y 1,83 mm para los grupos 1 y 2 respectivamente (p<0,001). Resultado similar se encontró para la pared posterior. La media del IMVI fue 42,84 y ó 0,13 g/m2 para cada grupo (p<0,005). El grupo 2 tuvo menores fracciones de acortamiento, y eyección (p=0,02). Las medidas ecocardiográficas del grupo 1 fueron comparables a las reportadas, excepto por una aurícula izquierda mayor, que estaría en relación con la permeabilidad del conducto arterioso y/o foramen oval, frecuente en menores de 24 horas. Las alteraciones estructurales y funcionales del grupo 2 podrían explicarse por una postcarga incrementada, secundaria a la alteración en la microcirculación placentaria y/o al posible pasaje al feto de neurohormonas maternas. Palabras clave: Preenclampsia, ecocardiografía, recién nacidos de madres preeclámpticas.
SUMMARY M-mode and bidimensional echocardiographies were performed in 44 full term newborns (33 of normotensive women, group 1; 11 of preeclamptic women, group 2), with < 60 hours of life, with normal physical examination, of controlled pregnancies, without any history of hypertension. Group 1 was adecuate for gestational age with APGAR 9-10. The mean weigth was 3193 g for group 1 and 2630 g for group 2, hematocrit was 50,97 and 55,27% for each group respectively (p<0,05). The mean interventricular septum was 3,38 and 4,54 mm and its amplitude was 2,83 and 1,83 mm for groups 1 and 2 respectively (P<0,001). Similar results were found for the posterior wall. The mean LVM index was 42,84 and 60,13 g/m2 respectively (p<0,005). Shortening and efection fractions were found to be smaller in group 2 (p=0,02). Group 1 echocardiographic values were comparable to those reported by other authors, except for a larger left atrium that could be related to a permeable ductus arteriosus and/or foramen ovale, which are frecuently found during the first 24 hours of life. The structural and functional changes of group 2 may have been caused by an increased after load, due to alterations in placentary microcirculation and/or passage of maternal neurohormones to the fetus. Key words: Preeclamptic,
echocardiographics, newborns of preeclamptic mothers.
La ecocardiografia es el uso del ultrasonido en la evaluación diagnóstica del corazón. Se desarrolló hace aproximadamente 30 años y ocupa un lugar primordial en la cardiología clínica actual. Luego de la radiografía de tórax, la ecocardiografía es el método más utilizado en el diagnóstico cardiovascular por imágenes (1). En 1954, Edler y Herzt, fueron los primeros científicos en visualizar una válvula mitral reumática utilizando ultrasonido en modo A. Este descubrimiento llevó al desarrollo de la ecocardiografía en modo M a mediados de los años 60, el cual constituye un método de valoración del tamaño y modificación de las cavidades cardiacas, grosor de las paredes y movimientos valvulares. Posteriormente el desarrollo de la ecocardiografía bidimensional, a mediados de los años 70, permitió el estudio espacial de las estructuras cardiacas, lográndose una definición más exacta de la anatomía cardiaca, incluso en cardiopatías congénitas muy complejas (2,3). La ecocardiografía es un método no invasivo, portátil y económico frente a otros estudios por imágenes. Tiene como desventajas que la calidad y la precisión de las imágenes dependen de la experiencia del ecocardiografista, de la cooperación del hábito corporal del paciente así como de la calidad del equipo (1,3). La realización de estudios ecocardiográficos en los recién nacidos es fundamental para el estudio de malformaciones cardiacas congénitas. Por ser de gran importancia para la cardiología de los recién nacidos, se realizó el presente trabajo para comparar nuestros hallazgos con los reportados en la literatura internacional (4,5,6,7,8,9,10). Asimismo, se realizaron ecocardiografías en un grupo de recién nacidos de mujeres con preeclampsia, a fin de evaluar las consecuencias de esta patología en el corazón del recién nacido. En el Perú la incidencia de preeclampsia fluctúa entre el 3 y 10% de las gestantes, siendo además la tercera causa de muerte materna en el país y una de las principales causas de muerte perinatal. Del 17 al 25% de las muertes perinatales, especialmente de las muertes fetales tardías, son causadas por la preeclampsia, siendo además ésta la principal causa de retardo de crecimiento fetal intrauterino (11). Esta patología es causada fundamentalmente por un defecto en la invasión del trofoblasto, que al mantener a las arterias espirales con su capa muscular, produce isquemia placentaria. La perfusión placentaria está disminuida hasta en un 50%, lo que resulta en retardo del crecimiento fetal intrauterino, prematuridad y muerte fetal tardía. Se han descrito otras alteraciones tales como disfunción endotelial, menor producción de óxido nítrico, alteración del balance prostaciclina/tromboxano, etc. (11,12) Por lo tanto el presente trabajo tiene como objetivo realizar ecocardiografías en recién nacidos de madres normotensas, para compararlas con las series de la literatura mundial y con las de los recién nacidos de madres preeclámpticas, a fin de evaluar posibles diferencias entre ambos grupos.
OBJETIVOS
MATERIAL Y MÉTODOS Se realizaron ecocardiografías en modo M y bidimensional a recién nacidos (RN) del Hospital Nacional Cayetano Heredia en los meses de diciembre de 1993 y enero de 1994. Se estudiaron dos grupos: el primero conformado por RN de madres normotensas (grupo 1) y el segundo por RN de madres con diagnóstico de preeclampsia (grupo 2) (11,12). Los criterios de inclusión para ambos grupos fueron: 1. RN a término. 2. Tiempo de vida < 60 horas. 3. Examen físico normal (ausencia de soplos). 4. Control prenatal > 3. Los criterios de exclusión para ambos grupos fueron:
Los criterios adicionales de inclusión para el grupo 1 fueron:
Los criterios adicionales de inclusión para el grupo 2 fueron: Madre con diagnóstico de preeclampsia según los criterios establecidos por el Grupo de Trabajo del Programa de Educación Nacional Norteamericana de la Hipertensión Arterial en el Embarazo propuestos en 1990 (12). Se estudió además al RN de una madre hipertensa crónica (11). Las ecocardiografías fueron realizadas en el Servicio de Cardiología del Hospital Nacional Cayetano Heredia por un mismo observador, con el RN en posición supina y en reposo. Se siguieron las recomendaciones de la Sociedad Norteamericana de Ecocardiografia en relación a los planos de corte (eje corto, eje largo y cuatro cámaras) y a las mediciones de modo M (16,17). En el modo bidimensional se descartó la presencia de defectos septales, persistencia del conducto arterioso u otras malformaciones. Las ecocardiografías fueron realizadas con un equipo ATL Imager 860 MK 300C y con un transductor de 3,51 Hz. Fueron grabadas en cassettes VHS para ser posteriormente medidas por el mismo observador. Se tomaron como mínimo tres medidas de cada estructura, consignándose el mayor valor. Se tomaron las siguientes medidas: 1. Diámetro de la aurícula izquierda. 2. Diámetro de la raíz aórtica y apertura aórtica. 3. Diámetro del ventrículo derecho en diástole. 4. Grosor del septum interventricular y de la pared posterior al final de la diástole y la sístole. 5. Amplitud del septum interventricular y de la pared posterior. 6. Diámetro del ventrículo izquierdo al final de la diástole y la sístole. 7. Distancia E-septum. 8. Diámetro del tronco de la arteria pulmonar. Se calculó la superficie corporal de cada RN con el normograma para niños, obtenido de la fórmula de Dubois, utilizando el peso correspondiente al día de la ecocardiografia (18). La fracción de acortarmento del ventrículo izquierdo se calculó utilizando el método estándar. También se calcularon los índices de aurícula izquierda entre raíz aórtica (AI/RA) y septum entre pared posterior (ambos al final de la diástole) (19,20). Con los diámetros diastólico y sistólico del ventrículo izquierdo se calcularon los volúmenes respectivos empleando la fórmula de Teicholz, con los cuales se obtuvieron las fracciones de eyección (19,21). La masa ventricular izquierda (MVI) se calculó con la fórmula del "Cubo de Penn" y con la fórmula corregida de la Sociedad Americana de Ecocardiografía (ASE-Cube). El índice de masa ventricular izquierda (IMVI) se calculó al dividir la masa ventricular izquierda entre la superficie corporal (22,23). Por ser ambos grupos de pesos diferentes, para comparar las dimensiones de las estructuras cardiacas se calcularon índices, dividiendo cada medida ecocardiográfica entre la superficie corporal. Es importante señalar que los índices obtenidos en este trabajo son aplicables sólo a RN. Esto es debido a que las dimensiones lineales y los volúmenes de las estructuras cardiacas, se incrementan de manera exponencial en relación a la superficie corporal, no así las áreas intracardiacas (24). Los valores promedio de ambos grupos se compararon con la prueba t de student y la prueba U Mann Whitney. Se consideró estadísticamente significativo un valor de P<0,05.
RESULTADOS El grupo 1 estuvo conformado por 33 RN, 13 de sexo masculino y 20 de sexo femenino y el grupo 2 por 11 RN, ó de sexo masculino y 5 de sexo femenino. De los RN del grupo 2,8 fueron adecuados para la edad gestacional y 3 fueron pequeños para edad gestacional asimétricos. No se encontró diferencia estadísticamente significativa entre las medias del tiempo de vida, talla, perímetro cefálico y edad gestacional de ambos grupos. (tabla 1) El peso promedio en el grupo 1 fue de
3193 g y en el grupo 2 fue de 2630 g, existiendo, diferencia estadísticamente
significativa (p=0,005). Consecuentemente la superficie corporal media fue diferente entre
ambos grupos (p<0,02). El hematocrito promedio fue de 50,97% para el grupo 1 y 55,27%
para el grupo 2, siendo p<0,05. (tabla 1)
Las características maternas fueron comparables en am-bos grupos, excepto el promedio del número de gestaciones, que fue 2,42 para las madres del grupo 1 y 1,64 para las madres del grupo 2 (p<0,01). Todas las madres fueron procedentes de Lima. Se encontró diferencia estadísticamente significativa en los valores de presión arterial durante el control prenatal y durante la hospitalización entre las madres de los grupos 1 y 2. (tabla 2)
La detección de la elevación de la presión arterial en el control prenatal de las madres preeclámpticas fue entre las 34 y 36 semanas en 3 casos, entre las 36 y 38 semanas en 6 casos y después de las 38 semanas de estación en 2 casos. De las madres preeclámpticas, 9 reportaron la presencia de edema patológico (manos y/o cara). Todas las madres preeclámpticas recibieron tratamiento antihipertensivo con nifedipina, en forma condicional u horaria según el caso. No se detectaron complicaciones durante la hospitalización en los RN del grupo 2, sin embargo, es importante mencionar que no se les realizó seguimiento. Las medidas ecocardiográficas de los grupos 1 y 2, figuran en las tablas 2 y 3 respectivamente, y los índices de las mismas en la tabla 4. El diámetro del tronco de la arteria pulmonar se logró medir en el 91% (41) de los casos. (Tabla 1; pág.68) La comparación de los valores ecocardiográficos entre ambos grupos figura en la tabla 13. La media del diámetro de la aurícula izquierda fue 16,31 mm para el grupo 1 y 14,34 mm para el grupo 2, siendo p<0,05. Sin embargo no se encontró diferencia estadística en los índices de la aurícula izquierda entre los grupos. El promedio del septum interventricular en diástole fue 3,38 mm para el grupo 1 y 4,54 mm para el grupo 2, existiendo diferencia estadísticamente significativa (p<0,001). También se encontró diferencia significativa entre los índices respectivos (p<0,001). No se encontró diferencia estadísticamente significativa entre las medias de los septum interventriculares en sístole, pero sí entre las medias de los respectivos indices (p<0,03). La media de la amplitud del septum interventricular fue 2,83 mm para el grupo 1 y 1,83 mm para el grupo 2, existiendo diferencia estadísticamente significativa entre ambas (p<0,001). Se encontró diferencia estadística entre las medias de los diámetros distólicos y de los volúmenes distólicos finales del ventrículo izquierdo en ambos grupos, dife-rencia que desapareció al calcular los índices respectivos. La media de la pared posterior en diástole fue 3,29 mm para el grupo 1 y 4,24 mm para el grupo 2, exis-tiendo diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos (p=0,001). Así mismo, se encontró diferencia estadística entre los índices respectivos. No se encontró diferencia estadísticamente significativa entre las medias de la pared posterior en sístole para ambos grupos, pero sí, entre los respectivos índices (p<0,01). La media de la amplitud de la pared poste-rior fue 2,81 mm para el grupo 1 y 1,98 para el grupo 2, existiendo diferencia estadistica (p<0,01). (Tabla 2; pág. 69) La MVI promedic, calculada por la fórmula corregida de la Sociedad Americana de Ecocardiografía (ASE Cube) (23), fue 8,54 g para el grupo 1 y 10,81 g para el grupo 2, existiendo diferencia estadísticamente significativa en-tre ambos (p<0,02). Los IMVI fueron 42,84 g/m2 para el grupo 1 y 60,13 g/m2 para el grupo 2, existiendo tambien diferencia estadística entre ambos (p<0,005). Al calcular las MVI con la fórmula de Penn (23), se ob-tuvieron resultados con valor negativo. Ello se explica por la resta de 13,6 g a cada valor y por las masas ventriculares pequeñas de los RN. Hubo diferencia estadística entre las medias de las frac-ciones de acortamiento y entre las medias de las fracciones de eyección de ambos grupos, siendo p<0,05 para ambas variables. No se encontró diferencia significativa entre los promedios y los índices de las demás medidas ecocardiográficas. Se dividieron a los grupos 1 y 2 en dos subgrupos: < y
> de 24 horas de vida. La media del diámetro de la aurícula izquierda en el
grupo 1 fue 16,66 mm en los < de 24 horas (26) y 14,99 mm en los > de 24
horas (7), existiendo diferencia estadísticamente significativa entre los subgrupos
(p<0,005). En el grupo, 2: 1ó,32 mm en los < 24 horas (5) y 12,70 mm en los >
24
*En estos casos, por ser el coeficiente de variación mayor al 20% se recomienda tomar el mínimo y él máximo valor como intervalos, en vez de la media ± dos desviaciones estándar. Asimismo, se evidenciaron diferencias significativas en las medias de los índices AI/RA entre los < 24 horas y los > 24 horas para los grupos 1 y 2. No se encontró ninguna otra diferencia, estadística, relevante entre los menores y los mayores de 24 horas para ambos grupos. Se encontró un mayor volumen sistólico final del ven-trículo izquierdo y un mayor índice del mismo en los RN de madres preeclámpticas severas en relación a los RN de las preeclámpticas leves (p<0,05). Además se encontró menor fracción de acortamiento y de eyección en los RN de preeclámpticas severas al compararlos con los RN de preeclámpticas leves (p<0,01). El RN de la madre hipertensa crónica tuvo un tiempo de vida de 41 horas y un peso de 3180 g al momento de la ecocardiografía. Fue de sexo masculino, adecuado para edad gestacional y tuvo una talla de 52 cm, un perímetro cefálico de 34 cm, una superficie corporal de 0,208, 37,4 semanas por Capurro y un hematocrito de 55%. La madre tenía 38 años, natural y procedente de Lima, acudió a 6 controles prenatales: el primero a las 24 semanas, momento desde el cual están consignados los valores de presión arterial en la historia clínica. Durante el control pre-natal, su mayor valor de presión arterial fue de 220/140 mm Hg y durante la hospitalización fue de 170/130 mm Hg. Recibió tratamiento con metildopa y nifedipina. El labstix para proteinuria fue negativo en repetidas oportunidades y no presentó edema. Los valores ecocardiográficos del RN
fueron los siguientes: Aurícula izquierda 14,55 mm; raíz aórtica 9, 10 mm; apertura
aórtica 5,45 mm; ventrículo derecho en diástole 8,18 mm; septum interventricular en
diástole 3,64 mm y 6,82 mm en sístole; amplitud del septum 3,18 mm; diámetro del
ventrículo izquierdo en diástole 15,91 mm y 6,84 mm en sístole; volumen del ventrículo
izquierdo en diástole 7,064 ml y 1,383 en sístole; pared posterior en diástole 3,18 mm
y 6,36 mm en sístole; amplitud de la pared posterior 3,18 mm; distancia E-septum 1,36;
arteria pulmonar 6,0 mm; MV17, 0,199 g e lMVI 33,7495 g/m2; fracción de acortarmento 0,46
y de eyección 0,80; Al/RA 1,6 y septumi/pared posterior 1,14. DISCUSIÓN Al comparar las medidas ecocardiográficas del grupo 1 con las reportadas en la literatura, para RN de pesos y tiempos de vida semejantes, se encontró que los valores promedio y rangos son similares para todas las estructuras cardiacas; excepto para la aurícula izquierda y el índice AI/RA, como se aprecia en la tabla 5. En nuestra serie, la medida del dámetro de la aurícula izquierda fue 16,31 mm +1,4, mientras que Hagan reporta un valor de 7,0 mm + 0,1, Solinger 9,9 mm + 0,9; Oberhansli 12,1 mm + 1,2; Lange 11,7 mm + 1,3 y finalmente St John Sutton reporta un valor de 14,0 mm + 2,1 (4,5,6,7,8,9). Lortscher reporta un diámetro promedio de la aurícula izquierda de 5,5 mm, este último estudio fue realizado a 5280 pies de altura y el autor explica que el menor tamaño de la aurícula izquierda, se debió al predominio del ventrículo derecho y mayor dextroversión en los neonatos (25). Llama la atención que el diámetro de las aurículas iz-quierdas y los índices AI/RA de nuestra serie fueran mayores a los reportados en la literatura. Nuestro índice AI/RA fue de 1,59 + 0,13 mientras que Rogé reporta un valor de 1,0 con un rango de 0,8 a 1,3 (20). La persistencia del conducto arterioso es una causa de crecimiento de la aurícula izquierda, que puede ser asin-tomática y cursar con ausencia de soplo (19). Takahashi reporta permeabilidad del conducto arterioso en el 100% de los RN a término en las 3 primeras horas de vida y en el 83% durante las primeras 24 horas, mientras que Harada reporta que el 85% de los conductos arteriosos están cerrados a las 24 horas de vida (26,27). La presencia de un conducto arterioso, permeable en los RN durante las primeras 24 horas de vida, podría explicar el mayor tamaño de las aurículas izquierdas de nuestros; pacientes. El 79% (29) de los RN del grupo 1 tuvieron un tiempo de vida menor de 24 horas, mientras que los RN de las series que figuran en el cuadro 17 tienen tiempos de vida mayores. St John Sutton reporta una aurícula izquierda de 14,0 mm + 2,1 y sus RN tuvieron un tiempo de vida promedio de 19 horas (1,75-64), valores cercanos a los de nuestra serie. Sin embargo, en la ecocardiografía bidimensional no se observó ningún ductus permeable (5). Hiraishi reporta presencia de un cortocircuito interauricular en el 92% de los RN normales durante la primera hora de vida y en el 47% al cuarto o quinto día de vida, momento en el cual encontró el conducto arterioso cerrado en todos los RN. La presencia de un cortocircuito interauricular durante las primeras horas de vida, podría también contribuir al aumento del tamaño de la aurícula izquierda (28). La diferencia en el tamaño de la aurícula izquierda antes y después de las 24 horas de vida podría estar en relación al cierre del conducto arterioso, que ocurre alrededor de las 24 horas de vida (27). Las fracciones de acortamiento y de eyección evalúan la función ventricular izquierda, siendo los valores encontrados similares a los reportados en la literatura. Es importante mencionar que las fracciones de acortamiento y eyección calculadas a partir de mediciones en modo M, no reflejan adecuadamente la función ventricular izquierda en los primeros días de vida, lo cual es debido a que la configuración del ventrículo izquierdo y el movirniento de sus paredes no son homogéneos. El ventrículo izquierdo en diástole tiene una forma circular desde la tercera hora de vida, mientras que en sístole, su conformación esta distorsionada por un movimiento exagerado del septum interventricular, causado por la elevada presión del ventrículo derecho, característica de los RN y que persiste hasta aproximadamente el quinto día de vida (29). Por lo descrito, la evaluación de la función ventricular izquierda no fue precisa, sin embargo el margen de error fue el mismo para ambos grupos y se encontró diferencia. La relación septum entre pared posterior fue alrededor de 1 en ambos grupos, similar a lo reportado en la literatura. Un valor > 1,3 indica hipertrofia asimétrica del septum, no habiéndose encontrado ningún caso (30). La preeclampsia es una patología seis a ocho veces más frecuente en primigestas, lo que explica la diferencia encontrada en el número de embarazos entre ambos grupos. Conocer su fisiopatología es importante para explicar nuestros resultados. El vasoespasmo y la disfunción endotelial son los mecanismos fisiopatológicos más conocidos en el presente. Contrariamente a la vasodilatación que ocurre en el embarazo normal, las pacientes con preclampsia tienen un incremento en la resistencia periférica causada por una mayor sensibilidad a hormonas presoras endógenas, lo cual se refleja por ejemplo, en un menor requerimiento de angiotensina II para producir hipertensión arterial (11, 12). En estas pacientes se encuentra deficiencia relativa de prostaglandinas vasodilatadoras (PGE2, PG12), de óxido nítrico (factor relajante derivado del endotelio), que tiene efecto vasodilatador y antiagregante plaquetario y de antitrombina III. Existe además incremento relativo de los niveles de tromboxano A2, endotelina y aniones superóxido que producen vasoconstricción y agregación plaquetaria, así como de fibronectina. (11, 12,31). Estas neurohormonas podrían pasar a la circulación fetal. Existe además una elevación del inhibidor tipo 1 del activador del plasminógeno que disminuye la actividad fibrinolítica plasmática, contribuyendo a la formación de depósitos de fibrina y lesiones vasooclusivas en la placenta y arterias espirales de la decidua, proceso que se conoce como aterosis. En los casos de preec-lampsia severa la deformabilidad del eritrocito es significativamente menor y la hemoconcentración correlaciona con la severidad. Todo lo anterior contribuye al transtorno microcirculatorio de la unidad uteroplacentaria y de otros órganos (11,12,32). Las arterias espirales de las pacientes con preeclampsia no pierden su estructura musculoesquelética y no muestran invasión por células trofoblásticas, lo que resulta en isquemia placentaria. El flujo sanguíneo placentario disminuye hasta en un 50%, lo cual se demuestra con el estudio Doppler de las arterias uterinas (11,33). La isquemia placentaria podría explicar el menor peso y el mayor hematocrito de los RN del grupo 2. La hipoperfusión placentaria, al condicionar un menor aporte de oxígeno al feto, sería la causa de la elevación del hematocrito (34). La alteración de la microcirculación placentaria y/o el posible pasaje de neurohormonas maternas a la circulación fetal, podrían incrementar la resistencia frente a la que se contrae el corazón del feto. Al contraerse el ventrículo izquierdo contra una postcarga elevada, se produciría una hipertrofia ventricular izquierda concéntrica, similar a la que ocurre en los pacientes con hipertensión arterial (35) y que podría explicar el mayor IMVI y el mayor grosor de las paredes de los RN del grupo 2. Bishop reporta que la hipertrofia es una respuesta del miocito frente a factores hemodinámicos, humorales e isquémicos. El miocito, responde incrementando la sintesis proteica, lo que sería otra posible explicación para nuestros resultados (36). Luego del parto, al normalizarse la postcarga y la perfusión, asi como disminuir el posible estímulo de neurohormonas maternas, se esperaría una regresión de los cambios miocárdicos, para lo cual sería interesante realizar un estudio de seguimiento ecocardiográfico en estos pacientes. En los RN del grupo 2 se encontró disfunción ventricular izquierda, que podría estar en relación al mayor IMVI. Las menores fracciones de acortamiento y de eyección, representarían una disfunción sistólica. La menor amplitud de las paredes, podría asociarse a una disfunción diastólica. Es necesaria la evaluación de la función sistólica y diastólica con ecocardiografía Doppler en estos pacientes.
*Los valores de p
corresponden a la prueba t de student El péptido atrial natriurético fetal es sintetizado por el corazón en respuesta a la expansión del volumen intra-vascular y tiene efecto vasodilatador en la unidad fetoplacentaria. Se encuentra normal o elevado en la preeclampsia y la respuesta vasodilatadora de sus receptores está incrementada (37). Esto podría reflejar la respuesta del feto frente a una "resistencia periférica elevada", sin embargo, este efecto es insuficiente para contrarrestar a los demás mecanismos que causan la patología vascular en la preeclampsia (37). Es importante mencionar que no se encontró ningún estudio en la literatura referente a hallazgos ecocardio-gráficos en los RN de madres con preeclampsia. El RN de la madre hipertensa crónica tuvo valores ecocardiográficos similares a los del grupo 1; sin embargo, por ser un caso aislado no se pueden sacar conclusiones.
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
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