EFECTOS BENEFICIOSOS DEL TRATAMIENTO
HIPOCOLESTEROLEMIANTE EN EL ENDOTELIO VASCULAR EN PACIENTES CON ARTERIOPATÍA CORONARIA Charles, B.; Treasure, MD; J. Larry Klein, MD; William S., Weintraub, MD; J. David Talley, MD; Michael E. Stillabower MD; Kosinski, PhD; Jian Zhang, MS; Stephen J. Boccuzzi, PhD; Cedarholm, MD y R. Wayne Alexander, MD; PhD. F Med. 1995; 332: 481-87.
Antecedentes El deterioro de la relajación mediada por el endotelio contri-buye a producir el vasoespasmo y la isquemia miocárdica en una arteriopatía coronaria Nuestra hipótesis fue que la terapia hipocolesterolemiante con el inhibidor de la 3-metilglutaril-coenzima A reductasa, lovastatina, mejorar las respuestas de mediación endotelial en los pacientes con aterosclerosis coronaria.
Métodos En un ensayo a doble ciego, controlado con placebo y con asignación aleatoria, estudiamos las respuestas endoteliales coronarias en 23 pacientes a los que se asignó al azar la administración de lovastatina (40 mg dos veces al día; 11 pacientes) o de un placebo (12 pacientes), junto con una hipolipemiante (dieta de paso 1 de la American Heart Association). Se estudió a los pacientes 12 días después de la distribución aleatoria y nuevamente al cabo de cinco meses y medio. Las concentraciones de colesterol total de estos pacientes iban de 160 a 300 mg/dL (4,1 a 7,8 mmol/l) y los enfermos eran tratados con angioplastia coronaria. En los exámenes iniciales y de control evolutivo, se administró a los pacientes perfusiones intracoronarias seriadas de acetilcolina (en una arteria coronaria en la que no se efectuará la angio-plastia) para valorar la vasodilatación de mediación endotelial. Las respuestas de los vasos coronarios se analizó mediante angiografía cuantitativa.
Resultados Los pacientes de los grupos de placebo y de lovastatina presentaron unas respuestas a la acetilcolina similares después de transcurridos en promedio, 12 días de tratamiento (res-puestas expresadas como porcentaje de variación del diámetro en respuesta a dosis de acetilcolina de 10-9M, 10-8M, 10-7M y 10-6M). En el grupo de placebo, estas variaciones medias (±DE) fueron, respectivamente, de un 1 ± 2, 0 ± 2, -2 ± 4 y -19 ± 4%; en el grupo de lovastatina, las vanaciones fueron de un -2 ± 2, -4 ± 4, -12 ± 5 y -16 ± 7% (p= 0,32). (Las cifras negativas reflejan una vasoconstricción arterial coronaria). Las respuestas a la acetilcolina, en el grupo de placebo después de una media de 5,5 meses de tratamiento fueron de un -3 ± 3, -1 ± 2, -8 ± 4 y -18 ± 5%, respec-tivamente, mientras que en grupo de lovastatina, se apreció una mejoría significativa, con respuestas de un 3 ± 3, 3 ± 3, 0 ± 2 y 0 ± 3% (p = 0,004).
Conclusiones La reducción del colesterol con lovastatina, produjo una me-joría significativa de las respuestas mediadas por el endotelio en las arterias coronarias de pacientes con arteriosclerosis. Esta mejoría de la regulación local del tono arterial coronario podría aliviar los síntomas isquémicos y señalar la estabiliza-ción de la placa de arteriosclerosis.
Comentario: por el Dr. Hipólito Sánchez Al endotelio se lo está reconociendo como un regulador en la patogénesis de la arteriosclerosis, con sustancias que regulan y mantienen el tono vascular y que ellas producidas en el endotelio son reguladoras, promueven o inhiben el crecimiento celular así como su migración. La placa arteriosclerótica tiene sustrato, lipídico, de allí que adquiere principal importancia la reducción hipocoleste-rolemiante dietética y farmacológica. La modificación oxi-dativa del colesterol LDL producida por el endotelio constituye un paso importante en la iniciación de la arteriosclerosis, deteriora la relajación mediada por el endotelio en modelos animales y humanos. Este estudio es un trabajo preliminar de ensayos clínicos amplios que se llevan a cabo y que tratan de confirmar que el tratamiento hipocolesterolemiante en la arteriopatía coronaria reduce la frecuencia de episodios coronarios y como conse-cuencia una evolución clínica: favorable cuya expresión estaría en la mejoría del estado funcional de la pared arterial en lugar de la reducción de la estenosis. Ya los estudios: MARS 1995; MASS 1994, SRRS 1992 y otros como EXCEL, PLAC, CCAIT con tratamiento hipocolesterolemiante consiguieron estabilización o regresión leve de la arteriosclerosis coronaria a las angiografías; con mejoría significativa en las respuestas endoteliales coronarias tanto epicárdicas como microvasculares asociándolas a una reducción o minimización de los eventos coronarios. Este trabajo científico demuestra que después de seis meses de tratamiento hipolipemiante con lovastatina a dosis de 80 mg diarios puede conseguir los objetivos de mejorar la de vasodilatación coronaria mediada por el endotelio en pacientes con arteriosclerosis coronaria; en este ensayo a doble ciego multicéntrico y controlado con placebo llegaron a reducir a un promedio de 160 mg el colesterol total y a 100-110 mg el HDL colesterol; con controles periódicos se establece que las evaluaciones tempranas a los 12 días ya las cifras de HDL colesterol están reducidas; pero la mejoría en la respuesta endotelial, sin embargo, se consigue tardíamente, según la tomografía de emisión de positrones para valorar la perfusión del miocardio por lo que la reversión de la disfunción endotelial coronaria requiere tratamiento prolongado evidenciado al someter a pruebas de control periódico con acetilcolina, existiendo una relación inversa significativa entre las concentraciones de LDL colesterol y la respuesta arterial a la acetilcolina en el control evolutivo para segmentos de mayor constricción (r= 0,46; p< 0,05). Esto se ha conseguido observar en lesiones arterioscleróticas moderadas pero no se ha realizado aún en lesiones significativas; por ello no hay consenso todavía en la reco-mendación del uso de la medicación hipolipemiante como fundamental en la terapia de control de los pacientes coro-narios, que se avisora como una de las soluciones terapéuticas.
PRESIÓN ARTERIAL EN JÓVENES NEGRO Y BLANCOS: IMPORTANCIA DE LA OBESIDAD Y FACTORES EN EL ESTILO DE VIDA, COMO DIFERENCIAS DETERMINANTES BLOOD PRESSURE IN YOUNG BLACKS AND WHITES: RELEVANCE OF OBESITY AND LIFESTYLE FACTORS IN DETERMINING DIFFERENCES THE CARDIA STUDY. Kiang Liu, PhD; Karen J. Ruth, MS; John M. Hack, MD; y cols. Circulation, 1996; 93: 60-66.
Antecedentes Hombres y mujeres negros de mediana edad tienen, en promedio, mayor presión arterial, que los blancos coetáneos, sin embargo este patrón es inconsistente en niños y en adolescentes. Este estudio evalúa como las diferencias en el estilo de vida en jóvenes adultos puede influir en los niveles de presión arterial en las dos razas.
Métodos y resultados El estudio CARDIA es una investigación prospectiva, busca correlacionar los estilos de vida y la evolución de factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular en una muestra al azar de jóvenes adultos que presentaban al inicio de la misma, una edad de 18 a 30 años (entre los años1985 y 1986) Los datos de cuatro exámenes realizados durante siete años fueron analizados con el uso de un método que investigó simultáneamente la relación, en forma transversal y longitudinal, entre los factores de estilo de vida y la presión arterial. Este estudio incluye 1154 mujeres negras, 853 hombres negros, 1126 mujeres blancas y 1013 hombres blancos. Las personas de raza negra presentaron durante cada examen mayor presión arterial tanto sistólica como diastólica. Las diferencias interraciales fueron más grandes entre las mujeres que en los varones y se incrementaron con el tiempo. Dentro de cada grupo del mismo sexo y raza, el promedio de la presión diastólica luego de cuatro evaluaciones, estuvo positivamente relacionada con la edad de inicio, el índice de masa corporal y la ingesta de alcohol y asociada con la actividad física, el consumo de tabaco y la ingesta de potasio y proteínas. El cambio evaluado de manera longitudinal, en la presión diastólica estuvo positivamente asociado con cambios en el índice de masa corporal y la ingesta alcohólica. Después realizar un ajuste para obesidad y otros factores de estilo de vida, las diferencias entre las presiones diastó1icas entre blancos y negros, se redujeron substancialmente: 21% a 75% para los varones y 49% a 129% para las mujeres, Los resultados obtenidos para la presión sistólica fueron semejantes.
Conclusiones Diferencias en obesidad y otros factores del estilo de vida en los adultos jóvenes, explican muy adecuadamente la mayor arterial y su incremento en el tiempo hallados en personas de raza negra en relación con los de raza blanca.
Comentario: por el Dr. Salvador Sialer Ch. Presidente de USCAS (Unión de Sociedades de Cardiología de América del Sur) La hipertensión arterial (HTA) tiene una prevalencia mayor, un inicio más temprano y una severidad más grande en los norteamericanos de raza negra que en aquellos de raza blanca. La frecuencia de HTA en los norteamericanos negros está entre las más altas del mundo; llegándose a suponer que se de una característica racial. Numerosos estudios han demostrado esto en adultos de edad media, pero no en niños ni adolescentes. Si bien todo esto era cierto para los negros norteamerica-nos, la generalización de la vinculación entre raza negra e HTA parece ser incorrecta. Se ha publicado hallazgos diferentes y hasta contrarios en otros lugares del mundo; por ejemplo, la similitud de la presión arterial de negros; con la de blancos y asiáticos en Inglaterra y la normalidad de la presión arterial de los habitantes negros de las Áreas rurales de África. Se han propuesto numerosas explicaciones posi-bles, para la elevada prevalencia de HTA en los norteame-ricanos negros. Este trabajo es una contribución más al res-pecto. Este artículo es el último de una serie de informes sobre CAR-DIA, un estudio longitudinal en adultos jóvenes de Norte-américa; esta vez empleando la información del séptimo año de seguimiento. Ya en el informe del quinto año, los ajustes por estilo de vida y peso corporal reducían las diferencias en presión arterial entre negros y blancos; y en el presente trabajo aproximadamente el 45% de estas diferencias es explicado por factores ambientales mayores, sugiriendo que las dife-rencias en obesidad, estilo de vida y otras características psico-sociales entre negros y blancos desde la juventud, repercuten grandemente en la ulterior divergencia de la presión arterial. Una importante inferencia adicional del presente informe, y de aplicación general, es que en la prevención de la HTA debe tener un lugar destacado, evitar el aumento de peso en los adultos jóvenes. |