BIOPELÍCULAS DE
ASPERGILLUS NIGER PARA LA PRODUCCIÓN DE CELULASAS: ALGUNOS ASPECTOS ESTRUCTURALES Y
FISIOLÓGICOS
Gretty K. Villena y Marcel
Gutiérrez-Correa *
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. MATERIALES Y MÉTODOS
. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
. CONCLUSIONES
RESUMEN
Se evaluaron biopelículas de Aspergillus niger desarrolladas sobre tela de poliéster en
dos aspectos fundamentales inherentes al crecimiento sobre superficies: la estructura y el
comportamiento fisiológico específicamente relacionado con la producción de celulasas.
La estructura de la biopelícula fue evaluada usando microfotografías de microscopía
electrónica de barrido (SEM) desde el momento de la inoculación y adsorción de esporas
hasta las 120 horas de crecimiento. Nuestros resultados demuestran que la formación de la
biopelícula ocurre en tres fases: la adhesión, la cual es fuertemente favorecida por la
hidrofobicidad de las esporas de Aspergillus; la fase de crecimiento inicial y desarrollo,
que se inicia con la germinación de la espora entre las 4 y 10 horas y continúa hasta
las 24 horas cuando ya se percibe la colonización casi total de la superficie; y
finalmente la fase de maduración, en la cual la densidad de biomasa se incrementa
notablemente desde las 48 horas hasta las 120 horas; se observa, además en este momento
una organización interna de canales, también reportada para biopelículas bacterianas,
que aseguran el flujo interno de la biopelícula. Además, la actividad celulolítica de
las biopelículas fue evaluada, siendo hasta 40% mayor que en los cultivos sin soporte de
crecimiento (durante el transcurso de la fermentación), lográndose un incremento del 55%
en la productividad. Estos resultados son concordantes con el comportamiento de la gran
mayoría de microorganismos que crecen sobre superficies, los cuales muestran por lo
general una mayor actividad metabólica resultante de una expresión genética
diferencial. Este trabajo es un primer intento por establecer la estructura y fisiología
de las biopelículas de hongos filamentosos de interés industrial en respuesta a la
escasa información existente, en comparación con el minucioso y vasto estudio de
biopelículas bacterianas y de levaduras patógenas.
Palabras clave: Aspergillus, biopelículas, celulasas, hongos filamentosos.
SUMMARY
Aspergillus niger biofilms developed on polyester cloth were evaluated considering two
aspects related to the growth on surfaces: structure and physiological behavior focused on
cellulase production. The biofilm structure was assessed by using electron scanning
microphotographs from inoculation and adsorption to 120 h growth. The microphotographs
show that biofilm formation can be divided into three phases: 1) Adhesion, which is
strongly increased by Aspergillus spore hydrophobicity; 2) Initial growth and development
phase from spore germination, that begins 4 to 10 h after inoculation and continues up to
24 h when almost all available surface has been colonized; 3) Maturation phase in which
biomass density is highly increased from 48 h after inoculation until 120 h growth when an
internal channel organization that assures medium flow through biofilm is clearly evident
as it is frequently reported for bacterial biofilms.Biofilm cellulolytic enzyme activity
and productivity were also evaluated, being up to 40% and 55%, respectively, higher than
that attained by freely suspended cultures. These results are in agreement with the
behavior of most surface living microorganisms, which generally show a higher metabolic
activity because of a differential gene expression. This work is a first attempt to
understand the structure and physiology of industrial filamentous fungal biofilms as a
response to the scarce available information in comparison with the vast and detailed
information related to bacterial and pathogenic yeast biofilms.
Key words. Aspergillus, biofilms, cellulase, filamentous fungii.
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Los hongos filamentosos son un
grupo de interés industrial en la producción de enzimas. Aspergillus es un organismo
ampliamente utilizado en la producción de una gran variedad de glucanasas con un espectro
tal que puede lograrse la completa degradación de la celulosa. Las glucanasas son
utilizadas en muchos procesos industriales, como bioblanqueo, panificación, extracción y
clarificación de jugos, elaboración de alimento animal, industria textil, entre otras.
Aspergillus muestra algunas ventajas para la producción industrial de enzimas: tiene un
alto nivel de producción, presenta buenas propiedades para el cultivo, lo que posibilita
la producción a gran escala, sus productos son generalmente considerados como GRAS
(generally regarded as safe), lo que permite su aplicación en la industria de alimentos
tanto para el hombre y animales (de Vries & Visser, 2001).
Muchos hongos filamentosos están naturalmente adaptados al crecimiento sobre superficies.
Los hongos requieren un contacto cercano con el sustrato debido a su nutrición
heterótrofa, secreción de enzimas extracelulares, absorción de nutrientes a través de
la pared celular y el crecimiento apical de sus hifas (Jones, 1994). Sin embargo, algunos
sistemas de producción como la fermentación sumergida no considera estos importantes
aspectos de su fisiología.
Algunos procesos utilizan hongos inmovilizados en distintos soportes sintéticos, y en el
caso de Aspergillus se ha probado la inmovilización para la producción de ácidos
orgánicos (Anderson, 1983). Sin embargo, esta técnica de cultivo está principalmente
enfocada hacia la obtención de ventajas operativas del proceso, como son la
reutilización de biomasa, la facilidad para la recuperación del producto y también una
mayor productividad. Esta última característica resulta importante para considerar que
la forma de crecimiento de estos microorganismos es determinante en su comportamiento
fisiológico.
Los hongos que crecen sobre superficies constituyen biopelículas y como tales, muestran
características fisiológicas particulares derivadas probablemente de una expresión
diferencial de genes (Gutiérrez-Correa, 2003). Las biopelículas son sistemas formados
por microorganismos adheridos a superficies.
Las biopelículas bacterianas han sido ampliamente estudiadas desde el punto de vista
estructural y fisiológico, y son consideradas estructuras complejas y heterogéneas; en
las cuales las células adheridas difieren radicalmente de las planctónicas y muestran
mayor resistencia a compuestos biocidas, surfactantes y al desecado (O´Toole et al.,
2000; Blenkinsopp, 1991).
A diferencia de las biopelículas bacterianas, las biopelículas fúngicas han recibido
menor atención, aunque recientemente están cobrando mayor relevancia en medicina por ser
causantes de infecciones relacionadas con implantes, principalmente el causado por Candida
(Chandra et al., 2001; O´Toole et al., 2000).
El presente trabajo realiza un análisis estructural de las biopelículas de Aspergillus
niger desarrolladas sobre tela de poliéster, a partir de microfotografías electrónicas,
en un intento por determinar el patrón morfológico relacionado al comportamiento
fisiológico particularmente asociado a la producción de enzimas celulolíticas.
Microorganismo
En esta investigación se utilizó la cepa Aspergillus niger ATCC 10864, productora de
celulasa y hemicelulasas, la cual fue mantenida en Agar Papa Dextrosa (APD).
Formación de biopelículas
Para la formación de biopelículas se inoculó una suspensión de 106 esporas/mL (3% v/v)
en matraces que contenían 30 ml de medio de crecimiento (Duff, 1988) y un cuadrado de
tela de poliéster de 2 cm de lado (Villena et al., 2001). Los cultivos crecieron en
agitación (175rpm) a 28 ºC durante 120 horas. Se obtuvieron biopelículas de 24, 48, 72,
96 y 120 horas de crecimiento, con 4 muestras para cada tiempo. Dos muestras fueron
secadas para determinar el peso de biomasa adsorbida y biomasa total. Las otras
biopelículas fueron lavadas en buffer citrato 50 mM antes de ser sometidas al tratamiento
de fijación para microscopía electrónica.
Determinación de biomasa de las biopelículas
Para determinar la biomasa adsorbida en las biopelículas, se hicieron tres lavados con
buffer citrato en agitación (200 rpm) durante 10 minutos con el propósito de remover la
biomasa débilmente adsorbida. Luego, la biopelícula fue secada a 105 ºC durante 24
horas y se determinó el peso seco de biomasa, por diferencia de peso con el soporte. La
biomasa remanente en el medio de cultivo y la biomasa desprendida en los lavados fue
filtrada y también se secó en las mismas condiciones para determinar el peso seco. La
biomasa total resultó de la suma de la biomasa adsorbida y la biomasa libre.
Tratamiento de biopelículas para microfotografías electrónicas
El tratamiento de las biopelículas para la toma de microfotografías consistió en: 1)
fijación de las muestras en una solución de glutaraldehído al 3% en buffer cacodilato
0,1M (pH 7,4) durante 72 horas a 4 ºC para conservar sus características estructurales y
morfológicas; 2) osmoficación, las biopelículas se colocaron en una solución de
tetraóxido de osmio al 2% en buffer cacodilato; 3) deshidratación con una batería de
etanol al 30, 50, 70, 80, 95, y 100%; 4) secado a Punto Crítico para reemplazar el etanol
por CO2 que luego se evapora a alta temperatura, lo cual permite mantener intacta la
estructura de la biopelícula; 5) bañado superficial de oro en un cobertor iónico
durante un tiempo promedio de 50 segundos (Brown, 1979). Terminado el tratamiento las
muestras fueron fotografiadas con un Microscopio Electrónico de Barrido Philips modelo
515.
Inóculo
Aspergillus niger se mantuvo en placas con agar papa dextrosa (APD) durante cinco días
hasta la esporulación. En condiciones estériles se cosecharon las esporas con solución
de Tween al 0.1 %, obteniéndose una suspensión con 106 esporas/mL. Para los sistemas de
fermentación con biopelícula y fermentación sumergida con micelio libre se utilizó una
proporción de inóculo de 3%.
Producción de celulasas con biopelículas
Se realizó una fermentación de 72 horas para la obtención de enzimas celulolíticas en
sistemas de cultivo con biopelículas y también con sistemas de micelio libre como
controles del experimento. Las biopelículas se obtuvieron inoculando una suspensión de
esporas directamente sobre la tela en los matraces de cultivo. Inmediatamente, la tela fue
lavada con buffer citrato 50 mM pH 4,8 (para retirar las esporas no adheridas) y luego se
transfirió a otro matraz para iniciar la fermentación.
Para ambos casos, la composición del medio de fermentación fue KH2PO4, 2 g/L;
CaCl2.2H20, 0,3 g/L, MgSO4.7H2O, 0,3 g/L, urea, 0,3 g/L , (NH2SO4), 1,4 g/L, Tween 80, 2
ml. FeSO4.7H2O, 5 mg/L; MnSO4.2H2O, 1,6 mg/L; ZnSO4.7H2O, 1,4 mg/L; CoCl2. 6H2O, 2 mg/L;
Lactosa 10 g/L; pH final del medio 5,5 (Duff, 1988).
Los matraces con 30 mL de medio de producción fueron incubados, después de la
inoculación a 28 ºC con una agitación de 175 rpm durante 3 días. Cada 24 horas se
utilizaron dos cultivospara determinar la actividad enzimática de celulasas y el consumo
de lactosa.
Determinación de la lactosa residual
La determinación de lactosa residual en el medio de cultivo se realizó de acuerdo al
método de Miller utilizando ácido dinitrosalicílico (DNS) (Miller, 1959).
Determinación de la actividad de celulasa total
La actividad de celulasa total fue determinada a partir del medio de cultivo por el ensayo
de actividad sobre papel de filtro, de acuerdo al método descrito por Mandels (Mandels,
1975; Ghose,1987). Una Unidad Internacional de enzima (UI) se define como la cantidad de
enzima que libera 1 micromol de glucosa por minuto.
En general la formación de
biopelículas sigue un proceso en el cual puede distinguirse, tres fases que incluyen la
adhesión inicial de células, el desarrollo y crecimiento y la maduración. Aunque esta
afirmación es válida principalmente para bacterias y levaduras de importancia clínica
como Candida, también puede aplicarse a las biopelículas de hongos filamentosos a pesar
de no haber sido descritas en detalle. Sin embargo, por la forma de crecimiento de estos
microorganismos sobre sustratos naturales puede inferirse que presentan una tendencia a la
formación de biopelículas, las cuales pueden desarrollarse aun sobre materiales
sintéticos.
La formación de biopelículas por los hongos es un proceso complejo que se inicia con la
adhesión de esporas a una superficie, la cual está influenciada por factores físicos,
químicos y medioambientales. Tanto los microorganismos como las superficies tienen un
potencial negativo que generarían repulsión electrostática, la cual podría
contrarrestarse con fuerzas de atracción temporales tipo Van der Waals o atracción
hidrofóbica (Jones, 1994). Cuando la espora llega a la superficie se adhiere para iniciar
la germinación, las superficies naturales son comúnmente hidrofóbicas, y la adhesión y
germinación de las esporas está determinada por la presencia de proteínas hidrofóbicas
de pared denominadas hidrofobinas. Las hidrofobinas son pequeñas proteínas,
moderadamente hidrofóbicas, caracterizadas por conservar ocho residuos de cisteína y
patrones hidropáticos típicos; son producidas por especies de ascomicetos, basidomicetos
y zigomicetos y desempeñan diversas funciones en el crecimiento y desarrollo. Entre esas
funciones está la adsorción pasiva de esporas o hifas a superficies hidrofóbicas (que
producen señales morfogenéticas) y la formación de estructuras hidrofóbicas aéreas
como micelio y cuerpos fructíferos (Clement et al., 1994; Lugones et al., 1998; Stringer
y Timberlake, 1995; Wosten y Willey, 2000). La propiedad característica de las
hidrofobinas es la formación de una membrana anfipática en contacto con una interfase
hidrofílica-hidrofóbica lo cual permite cambiar la naturaleza de la superficie.
Aspergillus niger produce hidrofobinas intracelulares en esporas y
micelio (Askolin et al., 2001). La Figura 1A muestra la adsorción de esporas de Aspergillus
en las fibras de poliéster con un tiempo de contacto mínimo (10 minutos). Esto sugiere
un carácter fuertemente hidrofóbico de las esporas que han permanecido adheridas a las
fibras de poliéster aún despues del tratamiento de fijación. La adsorción de esporas
también puede ser mediada por producción de mucílagos adhesivos que determinan la
adsorción activa de hongos. Este segundo mecanismo parece estar ausente en la adhesión
de esporas de Aspergillus.
El mecanismo de adhesión celular para formar biopelículas bacterianas es más conocido y
consiste en una atracción inicial de las células a las superficies mediada por fuerzas
electrostáticas y seguida de la producción de expolisacáridos que promueven la
adhesión irreversible en la etapa de maduración de la biopelícula (Blenkinsopp, 1991;
Ghigo, 2003). En el caso de biopelículas de Candida, ésta empieza a partir de la
adhesión de células levaduriformes en la superficie basal, mientras que la capa superior
contiene formas hifales, siendo al parecer las células levaduriformes las que determinan
la fuerza de adhesión, ya que una biopelícula que solamente tenía morfología hifal
mostró tener biomasa débilmente adherida (Ghigo, 2003). Otro modelo de biopelícula de
Candida consiste en blastosporas adheridas a la capa basal y células hifales embebidas en
material extracelular. Aunque Sacharomyces cerevisae también es capaz de adherirse a
soportes sintéticos, no genera biopelículas maduras.
En el caso de Aspergillus el desarrollo de la biopelícula se inicia con la germinación
de esporas entre las 4 y 8 horas después de la adhesión. La Figura 1B corresponde a las
8 horas de crecimiento de biopelículas, y en ella se puede apreciar la formación del
tubo germinativo. El carácter hidrofóbico del poliéster utilizado como soporte (Villena
et al., 2001) facilita el crecimiento de las hifas adsorbidas al soporte, como se aprecia
en la Figura 1C a las 10 horas de crecimiento.
En forma similar a la dinámica de formación de biopelículas bacterianas en las que hay
una formación inicial de microcolonias, a partir de las cuales se generan nuevas células
o se atraen células planctónicas a la biopelículas (Blenkinsopp, 1991), aparentemente
hacia las 18 horas de crecimiento pueden apreciarse en la Figura 1D microcolonias de
Aspergillus, cuyas hifas se elongarán posteriormente para iniciar la colonización de la
superficie en las siguientes horas de crecimiento (Fig. 1E). Es importante resaltar que
durante el crecimiento de la colonia, las hifas crecen manteniendo una distancia entre
ellas (Fig. 6); este fenómeno conocido como exclusión hifal evita la compactación del
micelio a medida que la densidad de la película aumenta (Prosser, 1994). Se puede afirmar
que la adhesión inicial de células o esporas, determinará la estructura y estabilidad
de la biopelícula. En este sentido, la hidrofobicidad de las esporas de Aspergillus le
confiere ventajas únicas para el desarrollo de biopelículas.
En la fase de maduración, las biopelículas de Aspergillus difieren de las biopelículas
bacterianas. Estas últimas se caracterizan por tener una estructura completamente
heterogénea en la cual pueden distinguirse células, exopolisacáridos y células
inviables. A medida que esta heterogeneidad se incrementa con el crecimiento de la
biopelícula se establecen microgradientes químicos, microambientes aeróbicos y
anaeróbicos, gradientes de pH. Sin embargo, pese a la densidad de la película, es
posible el flujo de agua al interior de la película. Esto se deduce de la gran capacidad
de hidratación que se ha encontrado en las películas bacterianas y que están
directamente relacionadas a la presencia de canales internos, organizados durante el
crecimiento celular, los cuales aseguran el movimiento interno de fluidos (de Beer y
Stoodley, 1995; Stoodley et al., 1994; Ghigo, 2003). Ningún patrón morfológico similar
de canales internos ha sido reportado para las biopelículas de Candida (Chandra et al.,
2000). Comparativamente, las biopelículas de Aspergillus no son estructuralmente
heterogéneas, la Figura 1F evidencia un incremento de la densidad celular desde las 72
horas y aparentemente no presenta una matriz extracelular. Sin embargo, en forma
similar a las biopelículas bacterianas, las desarrolladas por Aspergillus muestran una
gran capacidad de retención de agua, y esto puede evidenciarse en el volumen alcanzado
por la biopelícula las 96 horas de crecimiento (Fig. 2A). La retención de agua dentro de la biopelícula
de Aspergillus también refleja una arquitectura interna de canales, los cuales son
evidentes en la Figura 2B, permitiendo el flujo al interior de la biopelícula. Esto fue
comprobarse durante la fermentación, en la cual se determinó que la concentración de
lactosa en el medio de cultivo coincidía con la concentración del medio retenido dentro
de la biopelícula (datos no mostrados).
La Figura 3 muestra la cinética de conversión de lactosa de
la biopelícula y el cultivo en fermentación sumergida. En ella se puede apreciar que la
conversión inicial de lactosa es menor en la biopelícula durante la fase de adhesión y
crecimiento respecto a la del micelio libre. Sin embargo durante la maduración la
conversión es mayor, lo cual sugiere que no existen barreras difusionales dentro de la
película, pese a la densidad alcanzada por ésta.
La arquitectura dinámica interna de las biopelículas bacterianas ha sido estudiada in
vivo utilizando microscopía láser confocal, con lo cual se ha demostrado el flujo de
agua a través de los canales internos de la biopelícula; sin embargo no existen reportes
similares para la arquitectura de biopelículas de hongos filamentosos, por lo cual las
microfotografías electrónicas mostradas constituyen una primera aproximación hacia el
estudio estructural de biopelículas de hongos filamentosos, particularmente aquellos de
interés industrial.
La dinámica de formación de biopelículas de Aspergillus está
correlacionada con el comportamiento de la biomasa durante el crecimiento de la
biopelícula. La Figura
4 muestra la adsorción específica (peso de biomasa adsorbida/ peso de biomasa total)
de Aspergillus cuando crece adherido a tela de poliéster. Durante las primeras 24 horas,
correspondientes a la adhesión y el crecimiento inicial de la biopelícula, la adsorción
de biomasa corresponde al 60% de la biomasa total. La fase de desarrollo y maduración se
traduce en un incremento de la adsorción específica desde las 48 horas hasta las 120
horas, tiempo en el cual el 90% de la biomasa está adherida. Aparentemente, la desorción
de biomasa no es significativa.
Además del aspecto estructural, las biopelículas son importantes porque promueven un
cambio fisiológico en los microorganismos. En bacterias, después de la adhesión se
inicia una adaptación en respuesta a esta nueva condición de crecimiento, la cual se
refleja en el incremento en la síntesis de exopolisacáridos y el desarrollo de una
resistencia a antibióticos. Aparentemente, los exopolisacáridos interactúan
físicamente con los antibióticos con lo cual se genera la resistencia de la biopelícula
(Chandra et al., 2000). También pueden desarrollar resistencia a la radiación UV,
incrementar la tasa de intercambio genético, cambiar sus propiedades biodegradativas e
incrementar la producción de metabolitos secundarios (O'Toole et al., 2000).
En la formación de biopelículas de Candida y Saccharomyces, desde la adhesión a
superficies sintéticas (material para prótesis e implantes) ocurren cambios en la
expresión genética durante la transición del estado planctónico al crecimiento en
biopelícula, habiendo una mayor expresión adicional de genes en esta última condición.
En las biopelículas de Candida ocurre una progresión de la resistencia a antifúngicos
asociada a un incremento de la actividad metabólica de las biopelículas y al tiempo de
desarrollo (Chandra et al., 2000).
Los hongos filamentosos también muestran comportamientos fisiológicos distintos
asociados al crecimiento sobre superficies derivados de una expresión diferencial de
genes (Gutiérrez-Correa, 2003). Se ha probado la expresión diferencial de celulasas de
Trichoderma y Aspergillus en fermentación en sustrato sólido (FSS) respecto a
fermentación sumergida (FS) (Considine et al., 1986). Asimismo, Phanaerochaete
chrysosporium produce patrones de transcripción de celobiohidrolasa distintos cuando
crece sobre astillas de madera respecto del crecimiento en cultivos sumergidos con medios
definidos de celulosa o glucosa (Vallim et al., 1998). Además, Aspergillus oryzae expresa
un tipo de glucoamilasa en FSS pero no en FS (Hata et al., 1998).
De otro lado, las biopelículas desarrolladas sobre soportes inertes y sintéticos
muestran generalmente una producción mayor de metabolitos y enzimas respecto a los
cultivos en fermentación sumergida. Aspergillus niger produjo un mayor nivel de ácido
cítrico en un reactor de discos rotatorios (Anderson et al. 1980) mientras que cuando
Aspergillus oryzae creció adherido hubo un incremento de 50 veces en la producción de
ácido kójico respecto a cultivos sumergidos en lote (Ogawa et al., 1995). Sakurai et al.
(1989) utilizaron fibras de poliéster como soporte de inmovilización de Aspergillus
niger para la producción de ácido glucónico durante 14 lotes a una tasa constante
durante un período aproximado de 1000 horas. La producción de otros ácidos, como el
ácido itacónico y ácido giberélico, también ha sido probada con éxito utilizando
biopelículas de Aspergillus terreus desarrolladas sobre soportes de acero inoxidable y
celita, y Fusarium moniliforme adsorbido a vidrio (Vassilev y Vassileva, 1992).
Los reportes en producción de enzimas también señalan la mayor productividad de
biopelículas. Phanerochaete chrysosporium inmovilizado sobre esponja de poliuretano
produjo niveles altos de lignina-peroxidasa y se mantuvo en 8 lotes repetidos (Capdevila
et al., 1989). Haapala et al. (1996) estudiaron el efecto de la fuente de nitrógeno en la
producción de endoglucanasa y xilanasa con Trichoderma reesei adsorbido sobre nailon en
medios que contienen lactosa, celulosa y soforosa. En todos los medios estudiados, la
actividad enzimática del cultivo inmovilizado fue mayor a la del cultivo con micelio
libre; y la adición de fuentes orgánicas de nitrógeno, como extracto de levadura y
peptona, incrementaron la producción de enzimas. Webb et al. (1986) llevaron a cabo la
producción continua de celulasa con Trichoderma viride inmovilizado en esferas de acero,
en un medio que contiene glucosa como fuente de carbono; la productividad específica de
celulasa de las biopelículas fue 3 veces mayor que la de las células no inmovilizadas.
Zhaoxin y Kumamura (1994) probaron un soporte de inmovilización consistente en papel
recubierto de trimetilpropano triacrilato (monómero) polimerizado con radiación, y
obtuvieron una superficie hidrofóbica favorable a la adsorción y crecimiento de T.
reesei para la producción de celulasa. La productividad de celulasas de las células
inmovilizadas fue superior a la de las células sin soporte.
La Figura 5 muestra la cinética de producción de celulasas
en la que se observa que la actividad celulolítica de las biopelículas es superior
durante el curso de la fermentación, y la mayor actividad enzimática ocurre a las 24
horas. Se ha probado la presencia de celulasas en la pared celular de conidias de
Trichoderma, las cuales son esenciales para el crecimiento sobre celulosa ya que liberan
inductores naturales para la producción continua de estas enzimas (Seiboth et al., 1999).
Probablemente hay un mecanismo similar en Aspergillus que explique este pico inicial de
actividad. Aunque generalmente el incremento en la actividad metabólica se ha relacionado
con la densidad celular, los resultados obtenidos en la producción de celulasas sugieren
que la adsorción de microorganismos a superficies genera una respuesta fisiológica
distinta reflejada en la mayor producción de celulasas de Trichoderma y Aspergillus
(Villena et al., 2001).
La productividad de celulasas de biopelículas de Aspergillus fue 55%
más alta que la del mismo cultivo en fermentación sumergida, tal como se evidencia en la
Figura 6, con
ello se demuestra el potencial de las biopelículas de hongos para la producción de
enzimas.
Las biopelículas son sistemas
estructural- mente complejos y de características fisiológicas especiales asociadas a
una mayor actividad metabólica y resistencia a compuestos tóxicos. Los hongos
filamentosos están naturalmente adaptados al crecimiento sobre superficies y, por lo
tanto, forman biopelículas. Esta forma de crecimiento, al igual que en bacterias y
levaduras, supone una expresión diferencial de genes reflejada en una mayor producción
de enzimas o metabolitos.
Los resultados obtenidos en este trabajo muestran que las biopelículas de Aspergillus
niger se caracterizan por la presencia de canales internos que permiten el flujo interno
y, por otro lado, producen una mayor cantidad de celulasa en comparación al cultivo con
micelio libre. Esta primera aproximación busca enfocar la investigación hacia este
aspecto de crecimiento y producción en hongos filamentosos.
El mejor entendimiento de las biopelículas de hongos filamentosos utilizando técnicas
moleculares y visualización microscópica directa contribuirán grandemente al desarrollo
de procesos productivos basados en las ventajas fisiológicas de las biopelículas de
hongos de interés industrial.
AGRADECIMIENTOS
Los autores expresan su agradecimiento al Dr. Luis Salazar y al Blgo. Octavio Zegarra, del
Centro Internacional de la Papa por su colaboración en la toma de microfotografías
electrónicas.
Bibliografía
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* Laboratorio de
Micología y Biotecnología, Universidad Nacional Agraria La Molina,
Apartado 456 Lima 1, Perú. eMail Gretty Villena: gkvch@lamolina.edu.pe
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