EVALUACIÓN DE MEZCLA
FORMULADAS DE FERTILIZANTE CON DOSIS CRECIENTES Y APLICACIÓN DE MATERIA ORGÁNICA EN EL
RENDIMIENTO DE TABACO NEGRO EN UN SUELO ARENOSOS BAJO CONDICIONES DE INVERNADERO.
Aníbal Cóndor G.1
y Sven Villagarcía H.2
Resumen
Fue posible observar que no existe superioridad en cuanto a la materia fresca y seca total
producidas entre las mezclas formuladas utilizadas, con un promedio de 432,5g/maceta y
112,6g/maceta, respectivamente. Se pudo tener así tres alternativas en la fertilización
de tabaco. Sin embargo, con el uso del fertilizante orgánico-mineral se obtendría
mayores beneficios en el suelo por el efecto residual que dejaría por contener en su
composición un 25% de materia orgánica por cada 100 kg de fertilizante. Conforme
aumentan las dosis de fertilización se incrementan también los rendimientos, notándose
el efecto directo de los fertilizantes en el sustrato arenoso utilizado, sin salinidad que
pueda haber afectado la asimilación de nutrientes. Además, se observó la baja
fertilidad del sustrato al comparar el tratamiento adicional 0-0-0 con los demás
tratamientos, lo que ha producido mas del 300% en cuanto a rendimiento. No existe efecto
significativo en la interacción fertilizante vs. materia orgánica en la producción de
materia fresca aérea y seca total, debido a que la dosis de materia orgánica fue baja
(1%).
Palabras clave: mezclas formuladas de fertilizantes,
suelo arenoso, tabaco negro.
Abstract
This trial compares 3 formulated blending of fertilizers (a traditional blending, a
mineral fertilizer 10-15-20 and an organic-mineral fertilizer 8-12-16) in increasing
doses, with and without the addition of organic matter (worm compost) in tobacco
cultivation. This trial was conducted in a sandy soil of irrigation using 2 dark tobacco
seedlings per pot. Soil fertilization for each NPK doses in mg.kg-1 was: low dose
(160-60-80), medium dose (320-120-160) and high dose (480-180-240). A complete randomized
design with factorial arrangement and three replications was used. Replications were 4 kg
soil pots. The evaluation consisted in measuring the yield of the fresh weight of the
aerial part and the dry weight of the aerial and rooted part of the plants.
It could be seen that none of the formulated blending used were much better among them in
terms of the fresh and dry matter evaluated, with an average of 432,5 g and 112,6 g,
respectively. In this way, there are three alternatives when fertilizing tobacco. However,
when we use the organic-mineral fertilizer we can get more benefits for soils because
there is a 25% of organic matter in its composition for each 100 kg of the fertilizer.
While doses are increased yields also increase, the direct effect of fertilizers was
evident in the sandy soil without a high visible salinity. Besides, it could be seen the
poor fertility of the soil when comparing the additional treatment 0-0-0 with the other
ones producing more than 300% in terms of yield. There is no significant effect in the
interaction fertilizer-organic matter in the production of aerial fresh matter and total
dry matter due to the low application of organic matter (1%).
Key words: Formulated blending of fertilizers, sandy
soil, dark tobacco.
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Actualmente en el Perú, se siembra alrededor de 1200 hectáreas de tabaco en los
departamentos de Tumbes, Lambayeque, Amazonas, Cajamarca, San Martín y Junín. Estas
siembras son fomentadas y financiadas por dos empresas tabacaleras (Hoja Peruana de Tabaco
y Tabacos del Perú S. A.). Los tipos de tabaco que se cultivan a nivel nacional son
tabaco negro y tabaco rubio (curados al aire y en atmósfera artificial). El tabaco negro
es el único que se siembra en San Martín. Se producen mas de 3800 toneladas de hoja seca
anualmente, de las cuales 90% corresponde al tabaco rubio (que incluye al tabaco claro,
tabaco rubio Virginia y al tabaco Burley); la diferencia corresponde al tabaco negro
(variedad Tarapoto y tabaco para habanos). Con un adecuado manejo agronómico se puede
obtener 20 toneladas de hojas verde por hectárea lo que significa 3 tm/ha de tabaco
curado.
Debido a que la calidad de las hojas es más importante que el rendimiento, habrá que
aportar los elementos nutritivos promotores de la calidad. El orden de preferencia es el
siguiente: el potasio, que contribuye a una buena calidad de la hoja ya curada y
fermentada, tanto en apariencia física como en combustibilidad; el nitrógeno, que es
necesario para el desarrollo de la planta y obtener una cuantiosa cosecha; el fósforo,
que favorece el crecimiento normal de la planta y acelerar la maduración de las hojas.
Otro punto clave en la fertilización del tabaco es el efecto negativo del cloro, el cual
reduce la combustibilidad más que cualquier otro componente inorgánico, por lo que debe
evitarse fertilizantes y enmiendas orgánicas que presenten cloruros.
El nitrógeno es la base para obtener una cosecha cuantitativamente elevada. Su influencia
directa sobre el metabolismo del tabaco se manifiesta por un incremento en nicotina,
nitratos y amoníaco en los tejidos de las hojas. Indirectamente su acción se deja sentir
sobre la asimilación de otros elementos como el potasio y el fósforo, cuyos contenidos
en los tejidos de las hojas de la planta disminuyen cuando ésta recibe aportes excesivos
de nitrógeno, además se produce una merma en su capacidad de combustión. Los aportes
nitrogenados deben proporcionar este elemento en forma asimilable durante todo el ciclo
vegetativo, si se trata de tabacos para cigarro y lo contrario para tabacos destinados a
la confección de cigarrillos (tabacos tipo Virginia). Esto debido a la relación
azúcar/proteína que debe ser para los del primer tipo elevada (a fin de tener un humo de
sabor dulce y reacción ácida) y para los segundos baja (para tener un sabor y aroma
alcalinos) (Llanos, 1981). La intensidad del color verde de las hojas se halla
estrechamente relacionada con el contenido de nitrógeno. Una planta muy deficiente
tendrá hojas pálidas y pequeñas que tenderán a crecer enhiestas y formando un ángulo
agudo con el tallo. El desarrollo general se efectúa en pequeña escala con un tallo
delgado, y la maduración se demora. Las hojas recolectadas de tales cosechas son
pálidas, delgadas y faltas de textura después del curado (Akehurst, 1973). Un exceso de
nitrógeno da una coloración oscura, casi negra, una escala exagerada de desarrollo
vegetativo, una proporción muy grande de tallo a hoja y de nervio central a lámina, y
una demora en la maduración (Akehurst, 1973).
Por otro lado la acción del fósforo consiste en acelerar el proceso de maduración de
sus hojas. Para los tabacos de cigarrillos que preActualmente en el Perú, se siembra
alrededor de 1200 hectáreas de tabaco en los departamentos de Tumbes, Lambayeque,
Amazonas, Cajamarca, San Martín y Junín. Estas siembras son fomentadas y financiadas por
dos empresas tabacaleras (Hoja Peruana de Tabaco y Tabacos del Perú S. A.). Los tipos de
tabaco que se cultivan a nivel nacional son tabaco negro y tabaco rubio (curados al aire y
en atmósfera artificial). El tabaco negro es el único que se siembra en San Martín. Se
producen mas de 3800 toneladas de hoja seca anualmente, de las cuales 90% corresponde al
tabaco rubio (que incluye al tabaco claro, tabaco rubio Virginia y al tabaco Burley); la
diferencia corresponde al tabaco negro (variedad Tarapoto y tabaco para habanos). Con un
adecuado manejo agronómico se puede obtener 20 toneladas de hojas verde por hectárea lo
que significa 3 tm/ha de tabaco curado.
Debido a que la calidad de las hojas es más importante que el rendimiento, habrá que
aportar los elementos nutritivos promotores de la calidad. El orden de preferencia es el
siguiente: el potasio, que contribuye a una buena calidad de la hoja ya curada y
fermentada, tanto en apariencia física como en combustibilidad; el nitrógeno, que es
necesario para el desarrollo de la planta y obtener una cuantiosa cosecha; el fósforo,
que favorece el crecimiento normal de la planta y acelerar la maduración de las hojas.
Otro punto clave en la fertilización del tabaco es el efecto negativo del cloro, el cual
reduce la combustibilidad más que cualquier otro componente inorgánico, por lo que debe
evitarse fertilizantes y enmiendas orgánicas que presenten cloruros.
El nitrógeno es la base para obtener una cosecha cuantitativamente elevada. Su influencia
directa sobre el metabolismo del tabaco se manifiesta por un incremento en nicotina,
nitratos y amoníaco en los tejidos de las hojas. Indirectamente su acción se deja sentir
sobre la asimilación de otros elementos como el potasio y el fósforo, cuyos contenidos
en los tejidos de las hojas de la planta disminuyen cuando ésta recibe aportes excesivos
de nitrógeno, además se produce una merma en su capacidad de combustión. Los aportes
nitrogenados deben proporcionar este elemento en forma asimilable durante todo el ciclo
vegetativo, si se trata de tabacos para cigarro y lo contrario para tabacos destinados a
la confección de cigarrillos (tabacos tipo Virginia). Esto debido a la relación
azúcar/proteína que debe ser para los del primer tipo elevada (a fin de tener un humo de
sabor dulce y reacción ácida) y para los segundos baja (para tener un sabor y aroma
alcalinos) (Llanos, 1981). La intensidad del color verde de las hojas se halla
estrechamente relacionada con el contenido de nitrógeno. Una planta muy deficiente
tendrá hojas pálidas y pequeñas que tenderán a crecer enhiestas y formando un ángulo
agudo con el tallo. El desarrollo general se efectúa en pequeña escala con un tallo
delgado, y la maduración se demora. Las hojas recolectadas de tales cosechas son
pálidas, delgadas y faltas de textura después del curado (Akehurst, 1973). Un exceso de
nitrógeno da una coloración oscura, casi negra, una escala exagerada de desarrollo
vegetativo, una proporción muy grande de tallo a hoja y de nervio central a lámina, y
una demora en la maduración (Akehurst, 1973).
Por otro lado la acción del fósforo consiste en acelerar el proceso de maduración de
sus hojas. Para los tabacos de cigarrillos que precisan una proporción elevada de
azúcares en sus tejidos al cosechar, convendrá su maduración con aportes fosforados, no
así para los tabacos para cigarros puros. El exceso de fósforo produce tabacos de hojas
quebradizas y acartonadas que arden mal, dando una ceniza negruzca. La mejor fuente de
fósforo son los superfosfatos (Llanos, 1981).
El potasio es el elemento de mayor importancia para este cultivo. La calidad de las hojas
y la buena combustibilidad son características relacionadas con una dosis adecuada de
potasio (Akehurst, 1973; Llanos, 1981; Gros, 1992). Las sales potásicas de los ácidos
orgánicos que se encuentran en las hojas liberan este elemento con gran facilidad al
arder, confiriendo al producto industrial una extraordinaria capacidad de combustión. Es
recomendable el uso del potasio para el abonado de los tabacos destinados a la
elaboración de cigarrillos por la inhibición de la síntesis de proteínas y por ser
catalizador de la formación de azúcares en las hojas de la planta (Llanos, 1981).
En los tejidos de la planta el calcio da mayor movilidad a otros elementos como el
nitrógeno y contribuye directa o indirectamente al equilibrio ácido-base de los
compuestos de la hoja y a la formación de materia seca. La relación Ca/Mg en las hojas
secas y fermentadas es de gran importancia, pues de ella dependen las características de
las cenizas que producen al arder. El calcio, sobre todo en exceso, contribuye a que la
ceniza sea compacta, lo que, al dificultar el paso del aire al interior del cigarro o
cigarrillo, produce una combustión incompleta. En cambio, el magnesio contribuye a dar
una ceniza porosa, suelta y de color claro, lo que mejora la combustión. De un equilibrio
apropiado entre los dos elementos depende la buena combustión del tabaco y la formación
de una ceniza de consistencia media, porosa pero no excesivamente compacta (Llanos, 1981).
El presente trabajo de investigación se llevó a cabo en el campo experimental del
Laboratorio de Fertilidad de Suelos de la UNALM, durante los meses de agosto a diciembre
del 2001 Los datos climatológicos durante el establecimiento del cultivo fueron:
temperatura promedio mensual 17,6 0C, precipitación pluvial mensual 0,9 mm; las
características del suelo utilizado fueron de textura arenosa, CE: 1,83 dS/m, pH: 8,5, M.
O.: 0,1%, P-disponible: 4,8ppm, K-disponible 127,2 kg K2O/ha. De acuerdo a los resultados
del análisis de suelo, se trata de un suelo muy ligeramente salino, de pH neutro, con un
bajo contenido de materia orgánica, fósforo y potasio aunque con un contenido medio de
carbonato de calcio. El diseño estadístico empleado fue el Diseño Completo al Azar
(DCA) en arreglo factorial (3x3x2). El factorial compuesto por tres fuentes de
fertilización (mezcla tradicional de fosfato diamónico, nitrato de amonio, sulfato de
potasio y sulpomag; fertilizante mineral 10-15-20 +2MgO+10S; superguano 8-12-16 +2MgO +
7S), tres dosis de NPK en ppm: baja (160-60-80), media (320-120-160) y alta (480-180-240).
La dosis nitrogenada se fraccionó en cuatro partes, siendo la relación inicial de NPK de
1:1,5:2, y dos niveles de materia orgánica (humus de lombriz al 0% y 1%) hacen un total
de 18 tratamientos del factorial más 4 tratamientos adicionales de 0-0-0 y con elementos
faltantes (0-P-K, N-0-K y N-P-0; utilizándose fosfato diamónico, superfosfato de calcio
triple, sulfato de potasio y sulpomag). El aporte de potasio (K2O) para el caso de la
mezcla tradicional y adicional fue con un 80% de sulfato de potasio y un 20% de sulpomag.
Se tuvo 3 repeticiones por tratamiento, lo que hace un total de 66 tratamientos. El ensayo
fue conducido en macetas con 4 kg de suelo utilizándose en cada maceta 2 plántulas de
tabaco negro de la variedad Tarapoto provenientes de bandejas almacigueras con
celdas.
Los parámetros evaluados fueron el peso fresco de parte aérea y el peso seco total
(parte aérea y radicular) de las plantas previo secado en estufa.
Efecto principal de la fuente de fertilización
Entre los tratamientos con los fertilizantes (mezcla tradicional, 10-15-20 + 2MgO +10S y
superguano 8-12-16 + 2MgO + 7S) no existen diferencias estadísticas significativas en
cuanto a las variables de peso fresco de la parte aérea, peso seco radicular y peso seco
total.
El rendimiento promedio de las fuentes en base a materia fresca de la parte aérea fue de
432,5 g/maceta. La mezcla tradicional alcanzó un rendimiento de 434 g/maceta, el
fertilizante mineral 10-15-20 + 2MgO +10S obtuvo 429,9 g/maceta y el fertilizante
orgánico-mineral 8-12-16 + 2MgO + 7S rindió 433,6 g/maceta.
El rendimiento promedio en base a peso seco aéreo y materia seca total fue el siguiente:
usando la mezcla tradicional con 90,9 y 113,2 gramos/maceta respectivamente; con el
fertilizante mineral 10-15-20 + 2MgO +10S con 92,5 y 114,1 gramos/maceta respectivamente y
con el fertilizante orgánico-mineral 8-12-16 + 2MgO + 7S con 87,8 y 110,6 gramos/maceta
respectivamente. El comportamiento superior con la mezcla tradicional y el fertilizante
mineral 10-15-20+ 2MgO +10S se debería a que aportan mayor cantidad de azufre y según
(Llanos, 1981), éste contribuiría al rendimiento en peso de la cosecha. Los tratamientos
con el fertilizante mineral 10-15-20 +2MgO +10S poseen mayor porcentaje de materia seca de
la parte aérea promedio con 21,4%, seguido de los de la mezcla tradicional con 21% y por
último con los del fertilizante orgánico-mineral 8-12-16 + 2MgO + 7S con 20,3%. Este
comportamiento respondería a la ligera diferencia estadística que existe en el peso seco
aéreo.
Efecto principal de la dosis de fertilización
El mayor rendimiento se registra con la dosis alta de fertilización (480-180-240) con
552,2 y 145 gramos de peso fresco aéreo y peso seco total /maceta respectivamente.
Seguido por la dosis media (320-120-160) con 451,6 y 118,1g de peso fresco aéreo y peso
seco total por maceta respectivamente. Por último, la dosis baja (160-60-80) con 293,6 y
74,9 gramos de peso fresco aéreo y peso seco total / maceta, respectivamente. La dosis de
fertilización fue estadísticamente significativa, y se notó el efecto directo de las
fuentes de fertilización y las dosis de fertilización debido al uso del suelo
arenoso.
Se puede afirmar que no hubo efecto de salinidad por parte de los fertilizantes en las
dosis crecientes debido a que mayor cantidad de sales fertilizantes incorporadas hubo
mayor rendimiento. La conductividad eléctrica fue similar con cada fuente y dosis (con un
promedio general de 2,8 dS/m) al iniciar el experimento. Además, el agua utilizada
contenía baja C. E.(0,86 dS/m) no pudiendo ser las sales un factor limitante. En cuanto
al pH, éste fue neutro ideal y no limitante para tabacos del tipo oscuro según (Llanos,
1981).
Efecto principal de la aplicación de materia orgánica
Con la aplicación de 1% de materia orgánica se obtuvo 438,1 y 113,7 gramos de peso
fresco aéreo y peso seco total por maceta respectivamente. En cambio, no aportando
materia orgánica se obtuvo 426,9 y 111,6 gramos de peso fresco aéreo y peso seco
total/maceta respectivamente.
Existe así, una diferencia estadística no muy alta en el peso fresco aéreo pero sin que
represente significación para el peso seco total. Esto último debido a que fue un aporte
bajo y no se pudo observar resultados de sus efectos en el cultivo a pesar de haberse
utilizado humus, materia orgánica que ha pasado por un proceso de descomposición.
Efectos de primer orden
La producción de materia fresca de la parte aérea, materia seca aérea, materia seca
radicular y materia seca total con las interacciones fertilizante vs. dosis de
fertilización y fertilizante vs. materia orgánica fluctúa de 287,2 a 755,6% respecto
del testigo 0-0-0.
Efectos simples
Existen diferencias estadísticas significativas con la interacción Fuentes de
fertilización vs. Dosis baja en base al peso fresco aéreo, resultando la mezcla
tradicional con un rendimiento promedio superior con 316,7 g/maceta; esto se debería a
que esta fuente aporta mayor cantidad de magnesio y azufre respecto del uso de las otras
fuentes. La interacción Fuentes de fertilización vs. Dosis alta fue estadísticamente
significativa, resultando el superguano 8-12-16 con un peso fresco aéreo promedio
superior con 566,7 g/maceta; esto también se debería a la buena respuesta de la planta a
tal dosis considerando que el superguano tiene diversas fuentes de materia orgánica que
aportan microelementos que vigorizan las plantas.
Existe diferencia estadística no muy significativa con la interacción materia orgánica
vs. fertilizante orgánico-mineral en base al peso seco aéreo, resultando el aporte de 1%
de materia orgánica superior al nulo aporte con 92,6 y 83 g/maceta respectivamente. Esto
se habría producido debido al mayor porcentaje de materia seca alcanzado por los
tratamientos con materia orgánica (20,8%) respecto de los que tuvieron 0% de materia
orgánica (19,7%).
Efectos de segundo orden
El rendimiento promedio mas bajo en base al peso fresco aéreo y peso seco total se
observa con la interacción (8-12-16-dosis baja+0%M.O.) con 264,3 y 65,6 gramos/maceta
respectivamente. Este comportamiento al poco vigor en el momento del transplante para la
interacción mencionada muestra un rendimiento diferente de otros tratamientos.
Se observa que para las fuentes de fertilización la producción de materia fresca aérea
y materia seca total aumenta conforme la dosis es mayor tanto con 0% como con 1% de
materia orgánica.
Estadísticamente, no existen diferencias significativas entre la interacción de los 3
factores en estudio.
Respecto de la prueba de comparación DLS (0,05), se observa que existen diferencias entre
tratamientos de una misma dosis de fertilización, y la causa puede ser principalmente el
ataque de plagas (larva de lepidópteros, chinches, pulgones y mosca minadora) poco
después del primer mes de iniciado el experimento, lo que hace que el área foliar
disminuya y por consiguiente también los rendimientos. Se nota, la lenta adaptación de
la variedad de tabaco utilizada a las condiciones de la costa.
Una repetición del tratamiento (8-12-16-dosis media+0%M.O.) tuvo una supuesta patología
virósica que causó una baja en el rendimiento.
Conclusiones
-El sustrato arenoso utilizado fue de
baja fertilidad, sobre todo carente de nitrógeno debido a la escasa producción de
materia fresca y seca al comparar los tratamientos testigos 0-0-0 y 0-P-K con los del
factorial. Estos últimos produjeron más de 300% en términos de materia fresca aérea y
seca total respecto al testigo 0-0-0.
-No existe superioridad en cuanto a la materia fresca aérea y seca total producidas entre
las mezclas formuladas utilizadas, y así se puede tener tres alternativas en la
fertilización de tabaco. Sin embargo, con el uso del superguano 8-12-16 se obtendría
mayores beneficios en el suelo por el efecto residual que dejaría por contener en su
composición un 25% de materia orgánica por cada 100 kg de fertilizante.
-Conforme aumentan las dosis de fertilización se incrementan también los rendimientos,
notándose el efecto directo de los fertilizantes en el sustrato arenoso utilizado, sin
salinidad que pueda haber afectado la asimilación de nutrientes.
-No existe efecto significativo en la interacción fertilizante vs . materia orgánica en
la producción de materia fresca aérea y seca total, debido a que la dosis fue baja (1%).
Tabla 1. Efecto
de la interacción de fuentes de fertilización, dosis de fertilización y aplicación de
materia orgánica (M.O.) en el rendimiento en peso (g/maceta) de tabaco negro
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Bibliografía
1 Ing.
Agrónomo. Universidad Nacional Agraria La Molina. E-mail: anibalfcg@yahoo.com
2 Docente Principal del Departamento de Suelos. Universidad Nacional
Agraria La Molina. Departamento de Suelos Av. La Universidad s/n La Molina. Tf.
3495647-219
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