Rev. peru. biol.  2002; 9 (2): 84 - 93

 

CONTENIDO DE N, P, K  Y RENDIMIENTO DE FRAMBUESA ROJA (Rubus idaeus L.) 'Autumn bliss'  ORGÁNICO  ASOCIADA CON LUPINO(Lupinus mutabilis Sweet.)


1Jara-Peña, Enoc, 2Angel Villegas M. y 3Prometeo Sánchez G.

Introducción

La utilización inadecuada de los agroquímicos en los cultivos constituye un riesgo potencial de contaminación y eutrofización de las aguas dulces por lixiviación de nitratos del suelo (Aparicio-Tejo et al., 2000). En consecuencia, los agroquímicos utilizados en los cultivos han alterado y disminuido la productividad del suelo al alterar su actividad microbiana y el balance nutrimental (Ruiz, 1999), además, los problemas de maleza, enfermedades y plagas se han multiplicado a un ritmo alarmante debido a que los residuos de los agroquímicos, en su mayoría tóxicos, han causando efectos negativos en el ecosistema y la salud (Ozorez-Hampton, 1998). Una opción importante para contrarrestar este tipo de problemas es el empleo de abonos orgánicos y biofertilizantes que aportan nutrimentos gradualmente al suelo (Compagnoni y Potzulu, 1985) y mejoran las características físicas, químicas y biológicas del suelo incrementando la producción de los cultivos (Trinidad, 1999). 

La vermicomposta se considera uno de los abonos orgánicos de fácil adquisición, manejo y producción rápida. Tiene buenas características físicas, químicas, microbiológicas y nutrimentales, y su uso evita la formación de costras, mejora la estructura del suelo, la aireación, retención de agua, drenaje, y aumenta el intercambio iónico y disponibilidad de fósforo (Kulkarni et al., 1996).

Por otra parte, el lupino (Lupinus mutabelis Sweet.), una especie oriunda de los Andes de la familia de las leguminosas (Fabaceae), conocida en el norte del Perú y en Ecuador como "chocho" y en el sur Peruano y en Bolivia denominada "tarhui", se utiliza en los campos con frecuencia como cultivo asociado, intercalándose con papa, maíz, quinua o con algún otro cultivo (Gross, 1982). Cabe indicar que desde épocas remotas se le reconoce al lupino como mejorador de la fertilidad del suelo y fijador del nitrógeno atmosférico; y por sus raíces profundas, buen extractor de los nutrimentos de las capas más profundas del suelo. La fijación del nitrógeno atmosférico se lleva a cabo por las bacterias fijadoras de nitrógeno que viven en simbiosis con la leguminosa en sus raíces, implica el intercambio de señales entre la planta y las bacterias, que culmina con la formación de una estructura tumoral normalmente localizada en la raíz, que se denomina nódulo. El funcionamiento del nódulo depende del suministro de carbono, en forma de sacarosa, por parte de la planta. La sacarosa metabolizada hasta ácidos dicarboxílicos sirve de fuente energética a los bacteroides. El amonio fijado por éstos es excretado al citosol de la célula huésped que lo incorpora en forma de amidas o ureidos, los cuales son exportados al resto de la planta, que puede satisfacer así su requerimiento de nitrógeno en ausencia de nitrógeno mineral del suelo (Hansen, 1994).

Asimismo, el lupino tiene la capacidad de solubilizar los nutrimentos del suelo como el potasio y fósforo, y hacerlos disponibles para las plantas, y se adapta a un amplio rango de temperaturas, a condiciones de baja precipitación fluvial y suelos con baja fertilidad (Gross, 1982). Se reportan que Lupinus albus, Lupinus cosentinii y Lupinus angustifolius tienen la capacidad de movilizar y solubilizar fósforo de fuentes normalmente no aprovechables para otros cultivos (Jungk et al., 1993, Bolland, 1995) permitiendo autoabastecerse de este nutrimento (Espinoza, 1997), y favorecer a la planta en asociación, particularmente durante la fase de floración (Yágodin, 1986). Entre los mecanismos que estas especies utilizan para solubilizar y en la absorción de nutrimentos se tienen la absorción selectiva de cationes básicos que baja el pH de la rizósfera, desorción de fósforo de óxido de aluminio y hierro por intercambio de aniones, secreción de ácido cítrico, iones citrato y otros compuestos carboxilados hasta en un 23% del peso seco de la planta, en comparación con la alfalfa sólo los secreta en un 0,3% de su peso seco y diferencia en el sistema radical, lo que da lugar exudaciones de citrato y malato, y secreción de fosfatasa ácida y iones H+ (Gardner, 1983; Dinkelaker et al., 1989, Ozawa et al., 1995; Johnson et al., 1996). En consecuencia, permiten autoabastecerse de ciertos nutrimentos, y hacerlo disponible a la planta en asociación (Espinoza, 1997). En base a lo anterior, el objetivo de esta investigación fue cuantificar la concentración de N, P y K y el rendimiento en frambuesa con o sin vermicomposta.


Materiales y métodos
El experimento se realizó en condiciones de invernadero en el Colegio de Postgraduados, Montecillo, municipio de Texcoco, Estado de México, México; en el periodo de agosto a diciembre del año 2000. Como sustrato se utilizó suelo de un huerto de frambuesa y sus características físicas y químicas con sus metodologías de determinación e interpretación se presentan en la Tabla 1. Es un suelo migajón arcillo-arenoso, con pH casi neutro, con contenido medio de materia orgánica, sin problemas de sales, fósforo Olsen medio, potasio intercambiable medio y alto en calcio y magnesio intercambiables.


La vermicomposta se consiguió de la planta de composteo de San Juan Tezontla, y sus características físicas y químicas se presentan en la Tabla 2. Se observa en este cuadro que el contenido de humedad es de 15%, pH 7,67, materia orgánica 24,2%, nitrógeno total 1,35% y fósforo total 1,23%. Como material biológico se utilizaron brotes adventicios de frambuesa (Rubus idaeus L.) "Autumn Bliss" productora de otoño, los cuales fueron tratados con frío durante 60 días a 5 ºC. Los tratamientos se generaron de un factorial completo 5 × 2 más un tratamiento adicional, en donde 5 indica niveles de vermicomposta (0, 5 ,10, 15 y 20 t ha-1) y 2 niveles de asociación de frambuesa con lupino, con y sin lupino (Tabla 3). El tratamiento adicional consistió en el uso de una fórmula de fertilización (100-80-80 NPK) que ha dado el mejor resultado en el desarrollo y rendimiento de frambuesa en el mismo tipo de suelo que se usó en este trabajo. Posteriormente se trasplantó la frambuesa, y el lupino (Lupinus mutabilis Sweet.) se sembró después de que las plantas de frambuesa lograron su establecimiento. Se tomó el cuidado de mantener el contenido de humedad del suelo dentro del intervalo del porcentaje de humedad aprovechable mediante la aplicación de riegos periódicos usando el método gravimétrico.

La distribución de los tratamientos se hizo usando el diseño experimental completamente al azar con 9 repeticiones. La unidad experimental fue una maceta de tamaño adecuado para colocar en ella 6 kg de suelo. La vermicomposta de acuerdo a los diferentes tratamientos se mezcló en los 6 kg de suelo calculando en base a un peso de 3 x 106 kg ha-1. El análisis estadístico se hizo mediante un análisis de varianza. Se realizó la prueba de comparación de medias múltiple de Tukey (a = 0,05) utilizando el programa Statistical Annalysis System (SAS, 1997).

La respuesta de la frambuesa a los tratamientos se evaluó a los 90 días después de iniciado el experimento y análisis de N, P, K, en el tejido foliar de la planta.

Para determinar el contenido de nitrógeno se realizó por el método de semimicro Kendahl modificado para incluir nitratos (Bremner, 1965). Para cuantificar P, K, se realizó por digestión húmeda utilizando en cada caso las siguientes metodologías: el fósforo se analizó por colorometría en un Spectronic 20 D, Milton Ray Company, por medio del método de Vanadato-Molibdato amarillo citado por Olsen et al. (1954). El potasio fue determinado por emisión flama en un espectrofotómetro de absorción atómica IL-551.

Resultados 

Nitrógeno
Para este elemento se encontraron diferencias estadísticamente significativas en vermicomposta (V), lupino (L) y con la interacción de V*L (Tabla 5). En la separación de medias por la prueba de Tukey las mayores concentraciones se obtuvieron con los tratamientos V90 y V120 con valores de 35,7 mg g-1 y 39,5 mg g-1, respectivamente (Tabla 4). 

 


Fósforo (P) 
Para este nutrimento se encontraron diferencias estadísticas altamente significativas por tratamientos, con el factor vermicomposta (V), lupino (L), la interacción de V*L tratamiento adicional (Tabla 6). En la separación de medias por la prueba de Tukey, las mayores concentraciones se obtuvieron con V120+L V90+L con valores de 2,4 y 2,32 mg g-1, respectivamente (Tabla 4), y en general, la concentración foliar de P con los tratamientos de asociación de frambuesa y lupino fue mejor que los tratamientos con vermicomposta solamente.

Potasio (K) 
También se encontraron diferencias estadísticamente significativas para vermicomposta (V), lupino (L), la interacción de V*L y con tratamiento adicional (Tabla 7). Asimismo, en la separación de medias por la prueba de Tukey las mayores concentraciones se obtuvieron en V90 y V120 con 21,50 mg g-1 y 25,30 mg g-1, respectivamente (Tabla 4). Mientras que el testigo sólo 17,3 mg g-1. 

Rendimiento
Cuando se realizó el análisis de varianza de número de frutos (NF) se encontraron diferencias estadísticamente significativas con vermicomposta (V), lupino (L), la interacción V*L y con el tratamiento adicional (Tabla 8). En la separación de medias por la prueba de Tukey los mayores valores se obtuvieron en V90 V120+L con 47 y 31 frutos por planta, respectivamente (Fig. 1). Para el peso de frutos (PF) se encontraron diferencias estadísticamente significativas por tratamiento, vermicomposta (V) y la interacción V*L (Tabla 9). En la separación de medias por la prueba de Tukey se presentaron diferencias en PF por tratamiento, y los mayores valores se obtuvieron en V90 y V120+L con 255 y 230.86 g de PF por planta (Fig. 2), respectivamente.

Discusión
La acumulación de N en la frambuesa tendría como fuente la fijación del N2 atmosférico, a partir de la transformación del nitrógeno orgánico de la vermicomposta a nitrógeno disponible para la planta, y este proceso depende de una serie de factores: temperatura del suelo, humedad, aireación y pH bajo que favorece la desnitrificación (Havlin et al., 1999), considerando que solamente del 15 a 20% de N orgánico de la vermicomposta se mineraliza al año (Brady y Ray,1999). Por otra parte, en cuanto a los estándares de concentración foliar para frambuesa, de acuerdo a los requerimientos nutrimentales para este cultivo propuesto por Crandall (1995), se considera que el rango entre 25-40 mg g-1 de N es óptimo. Referente a trabajos realizados con esta variedad, Poblete (2000) obtuvo 87 mg g-1 de N en hojas de plantas en condiciones de hidroponía, mientras que Campos (2000) en plantas de frambuesa no micorrizadas obtuvo 29,7 mg g-1 de N. En base a estos trabajos las concentraciones obtenidas se considerarían como adecuadas. 


En general, los valores de concentración de P obtenidos son bajos de acuerdo a los estándares de concentración foliar para frambuesa roja reportado por Benton et al. (1991). Se considera que un rango entre 3-5 mg g-1 de P es óptimo. Se conoce que la movilidad del P es baja, dado que su mineralización se realiza paulatinamente. La hidrólisis de P orgánico es mediada por la actividad de una ectoenzima denominada fosfatasa ácida liberada por bacterias y hongos, o secretada por las raíces, particularmente en la zona apical (Dinkelaker y Marschner, 1992). Una alta actividad de la fosfatasa ácida ha sido comprobada en la rizósfera de plantas cultivadas en suelos con niveles bajos en fósforo. En cuanto al sistema de asociación con diferentes especies de lupino se han obtenido respuestas favorables; así Horst y Waschkies, citado por Marschner (1995), señala que en la asociación de Lupinus albus con trigo cultivado en suelo con pH 6,5 deficiente en P fertilizado con roca fosfórica y nitrato, el trigo absorbió 42,3 mg de P por maceta; Rodas et al. (2001) en la asociación de Lupinus mutabilis y maíz obtuvieron mayor contenido de nitrógeno, fósforo y de materia. Algunas investigaciones realizadas en especies de lupino, como en L. albus, L. consentinni y en L. angustifolius y en particular Lupinus albus han permitido conocer la capacidad de solubilizar y movilizar fósforo de fuentes no aprovechables para los demás cultivos (Peiter et al., 2000). Entre los mecanismos que estas plantas utilizan se señalan la absorción selectiva, la cual tiende a abatir el pH de la rizósfera (Aguilar, 1981); desorción de fósforo de óxido de Fe y Al por intercambio de aniones (Dinkelaker et al., 1989), secreción de ácido cítrico y iones citrato, que son los compuestos dominantes en los exudados de las raíces proteiodes desarrolladas (Gardner et al., 1983), que permiten movilización eficiente de P tanto en suelos calcáreos como ácidos. La alta secreción de ácido cítrico local aún acidifica suelos calcáreos y moviliza moderadamente el fosfato de calcio soluble por la disolución y formación de citrato de calcio soluble en la rizósfera. La acidificación de la rizósfera no solamente moviliza P sino también Fe, Mn y Zn (Dinkelaker et al., 1989) y secreción de micorrizadas obtuvo 29,7 mg g-1 de N. En base a estos trabajos las concentraciones obtenidas se considerarían como adecuadas. 


En general, los valores de concentración de P obtenidos son bajos de acuerdo a los estándares de concentración foliar para frambuesa roja reportado por Benton et al. (1991). Se considera que un rango entre 3-5 mg g-1 de P es óptimo. Se conoce que la movilidad del P es baja, dado que su mineralización se realiza paulatinamente. La hidrólisis de P orgánico es mediada por la actividad de una ectoenzima denominada fosfatasa ácida liberada por bacterias y hongos, o secretada por las raíces, particularmente en la zona apical (Dinkelaker y Marschner, 1992). Una alta actividad de la fosfatasa ácida ha sido comprobada en la rizósfera de plantas cultivadas en suelos con niveles bajos en fósforo. En cuanto al sistema de asociación con diferentes especies de lupino se han obtenido respuestas favorables; así Horst y Waschkies, citado por Marschner (1995), señala que en la asociación de Lupinus albus con trigo cultivado en suelo con pH 6,5 deficiente en P fertilizado con roca fosfórica y nitrato, el trigo absorbió 42,3 mg de P por maceta; Rodas et al. (2001) en la asociación de Lupinus mutabilis y maíz obtuvieron mayor contenido de nitrógeno, fósforo y de materia. Algunas investigaciones realizadas en especies de lupino, como en L. albus, L. consentinni y en L. angustifolius y en particular Lupinus albus han permitido conocer la capacidad de solubilizar y movilizar fósforo de fuentes no aprovechables para los demás cultivos (Peiter et al., 2000). Entre los mecanismos que estas plantas utilizan se señalan la absorción selectiva, la cual tiende a abatir el pH de la rizósfera (Aguilar, 1981); desorción de fósforo de óxido de Fe y Al por intercambio de aniones (Dinkelaker et al., 1989), secreción de ácido cítrico y iones citrato, que son los compuestos dominantes en los exudados de las raíces proteiodes desarrolladas (Gardner et al., 1983), que permiten movilización eficiente de P tanto en suelos calcáreos como ácidos. La alta secreción de ácido cítrico local aún acidifica suelos calcáreos y moviliza moderadamente el fosfato de calcio soluble por la disolución y formación de citrato de calcio soluble en la rizósfera. La acidificación de la rizósfera no solamente moviliza P sino también Fe, Mn y Zn (Dinkelaker et al., 1989) y secreción de iones H+, que ha sido demostrada en L. arboreus (Espinosa, 2000). 

Asimismo, los valores de K obtenidos están considerados dentro del intervalo normal de suficiencia, de acuerdo a los estándares reportados por Crandall (1995) y Mills et al. (1996). Cabe indicar que la concentración de Mg obtenida fue baja; se señala que la absorción de Ca y Mg se reduce por influencia del potasio (Mills et al., 1996). También Spiers (1993) señala que con fertilización potásica en zarzamora 'shawnee' obtuvo incremento en la concentración foliar de K, pero una disminución de Mg y Zn. Por otra parte, las concentraciones adecuadas de N y K obtenidas de acuerdo a los índices de suficiencia para esta especie indicarían una interacción positiva de N:K, y N:P (Jara-Peña et al., 2002).

El mayor rendimiento en peso y número de frutos se obtuvo con la aplicación de 90 g maceta-1 de vermicomposta, pero cuando la frambuesa se asoció con lupino el mayor rendimiento en peso y número de frutos se obtuvo con la aplicación al sustrato de 120 g maceta-1 de vermicomposta. Sin embargo, los valores de rendimiento obtenidos son inferiores a lo obtenido por Poblete (2000), cuyo rendimiento fue de 273,67 g planta-1para esta misma variedad y en condiciones de hidroponía. Por otra parte, Miles et al. (2001) al evaluar el desarrollo del tomate con vermicomposta y con fertilización química observaron que el tomate cultivado en vermicomposta produjo flores y frutos similares a lo que se obtiene con fertilización convencional.

micorrizadas obtuvo 29,7 mg g-1 de N. En base a estos trabajos las concentraciones obtenidas se considerarían como adecuadas. 

En general, los valores de concentración de P obtenidos son bajos de acuerdo a los estándares de concentración foliar para frambuesa roja reportado por Benton et al. (1991). Se considera que un rango entre 3-5 mg g-1 de P es óptimo. Se conoce que la movilidad del P es baja, dado que su mineralización se realiza paulatinamente. La hidrólisis de P orgánico es mediada por la actividad de una ectoenzima denominada fosfatasa ácida liberada por bacterias y hongos, o secretada por las raíces, particularmente en la zona apical (Dinkelaker y Marschner, 1992). Una alta actividad de la fosfatasa ácida ha sido comprobada en la rizósfera de plantas cultivadas en suelos con niveles bajos en fósforo. En cuanto al sistema de asociación con diferentes especies de lupino se han obtenido respuestas favorables; así Horst y Waschkies, citado por Marschner (1995), señala que en la asociación de Lupinus albus con trigo cultivado en suelo con pH 6,5 deficiente en P fertilizado con roca fosfórica y nitrato, el trigo absorbió 42,3 mg de P por maceta; Rodas et al. (2001) en la asociación de Lupinus mutabilis y maíz obtuvieron mayor contenido de nitrógeno, fósforo y de materia. Algunas investigaciones realizadas en especies de lupino, como en L. albus, L. consentinni y en L. angustifolius y en particular Lupinus albus han permitido conocer la capacidad de solubilizar y movilizar fósforo de fuentes no aprovechables para los demás cultivos (Peiter et al., 2000). Entre los mecanismos que estas plantas utilizan se señalan la absorción selectiva, la cual tiende a abatir el pH de la rizósfera (Aguilar, 1981); desorción de fósforo de óxido de Fe y Al por intercambio de aniones (Dinkelaker et al., 1989), secreción de ácido cítrico y iones citrato, que son los compuestos dominantes en los exudados de las raíces proteiodes desarrolladas (Gardner et al., 1983), que permiten movilización eficiente de P tanto en suelos calcáreos como ácidos. La alta secreción de ácido cítrico local aún acidifica suelos calcáreos y moviliza moderadamente el fosfato de calcio soluble por la disolución y formación de citrato de calcio soluble en la rizósfera. La acidificación de la rizósfera no solamente moviliza P sino también Fe, Mn y Zn (Dinkelaker et al., 1989) y secreción de iones H+, que ha sido demostrada en L. arboreus (Espinosa, 2000). 

Asimismo, los valores de K obtenidos están considerados dentro del intervalo normal de suficiencia, de acuerdo a los estándares reportados por Crandall (1995) y Mills et al. (1996). Cabe indicar que la concentración de Mg obtenida fue baja; se señala que la absorción de Ca y Mg se reduce por influencia del potasio (Mills et al., 1996). También Spiers (1993) señala que con fertilización potásica en zarzamora 'shawnee' obtuvo incremento en la concentración foliar de K, pero una disminución de Mg y Zn. Por otra parte, las concentraciones adecuadas de N y K obtenidas de acuerdo a los índices de suficiencia para esta especie indicarían una interacción positiva de N:K, y N:P (Jara-Peña et al., 2002).

El mayor rendimiento en peso y número de frutos se obtuvo con la aplicación de 90 g maceta-1 de vermicomposta, pero cuando la frambuesa se asoció con lupino el mayor rendimiento en peso y número de frutos se obtuvo con la aplicación al sustrato de 120 g maceta-1 de vermicomposta. Sin embargo, los valores de rendimiento obtenidos son inferiores a lo obtenido por Poblete (2000), cuyo rendimiento fue de 273,67 g planta-1para esta misma variedad y en condiciones de hidroponía. Por otra parte, Miles et al. (2001) al evaluar el desarrollo del tomate con vermicomposta y con fertilización química observaron que el tomate cultivado en vermicomposta produjo flores y frutos similares a lo que se obtiene con fertilización convencional.


Bibliografía

 


1 Laboratorio de Fisiología Vegetal. Facultad de Ciencias Biológicas. UNMSM. Apartado 11-0058, Lima 11. Perú. ejarap@unmsm.edu.pe
2 Instituto de Recursos Genéticos y Productividad. Colegio de Postgraduados Apartado 56116 Mon-tecillo,
México. avillega@colpos.mx
3 Instituto de Recursos Naturales y Edafología. Colegio de Postgraduados Apartado 56116 Montecillo,
México. promet@colpos.mx

 


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