Rev. peru. biol.  2002; 9 (2): 64 -73

 

EFECTO BIOINSECTICIDA DEL EXTRACT ETANÓLICO  DE LAS SEMILLAS DE ANNONA CHERIMOLIA MILLER "CHIRIMOYA" Y A. MURICATA LINNEAUS "GUANABANA" SOBRE LARVAS DEL  IV ESTADIO DE ANOPHLES sp.

Bobadilla Álvarez, Miguel (1); Gina Zavaleta Espejo (1); Fanny Gil Franco (1); Luis Pollack Velásquez (1); Manuel Sisniegas Gonzales (2)

 


Resumen

En vista del incremento de la resistencia a los insecticidas químicos frente al control de mosquitos vectores de enfermedades metaxénicas, es que se viene realizando la búsqueda de métodos alternativos, utilizando extractos de plantas con actividad larvicida debido a su capacidad de biodegradación generando menor daño ambiental. Bajo esta premisa, el objetivo del presente trabajo fue evaluar la mortalidad de larvas del IV estadio de Anopheles sp. mediante el extracto etanólico de las semillas de A. cherimolia (E1) y A. muricata (E2). Los mayores porcentajes de mortalidad, corregidos por la fórmula de Abbott, fueron de 100% a las 24 horas de exposición a la concentración de 0,8 y 0,12 ml/100 mL en E1 y E2, respectivamente, observándose un mayor efecto tóxico larvario a favor de E2 sobre E1 en 4,58% de mortalidad. El análisis probit mostró un patrón de respuesta heterogéneo de las larvas a las concentraciones letales al 50% (CL50) y al 90% (CL90) a lo largo de todos los tiempos de evaluación y una mayor homogeneidad a los tiempos letales al 50% (TL50) y al 90% (TL90) a medida que aumentaban las concentraciones de los extractos. Asimismo, la forma de las rectas de regresión muestran individuos larvarios con diferentes susceptibilidades a los extractos, lo que establece diferentes poblaciones o genotipos intervinientes. El trabajo permitió demostrar el efecto larvicida de ambas semillas y subraya la necesidad de realizar mayores ensayos in vitro como alternativa al control de insectos de importancia en salud pública.

Palabras clave: Bioinsecticida, semillas, mortalidad larvaria, Anopheles, Annona. 

Abstract
In view of the increase of the resistance produced by chemical pesticides used against mosquitoes as vectors of public health diseases, searching for alternative methods has begun by using plant extracts with larvicidal activity which are environmentally safe and biologically degradable. Under this premise, the aim of the present study was to evaluate the mortality on fourth stage larvae of Anopheles sp. by using ethanolic extract of A. cherimolia (E1) and A. muricata (E2) seeds. The bigger mortality percentages corrected by Abbott's formula were 100% on the twelveth hour at 8,0 and 12,0 mL/100 mL concentrations in E1 and E2. Morover E2 reached more larval toxic effect than E1 in about 4,58% of mortality. The probit analysis showed an heterogeneous response of the larval individuals towards 50% (LC50) and 90% (LC90) lethal concentrations throughout the evaluation period, and an homogeneity response towards 50% (LT50) and 90% (LT90) lethal times when the concentrations of the extracts were increased. Likewise, the slopes of the log-dosage/probit lines showed larval individuals with different susceptibilities demonstrating the presence of different populations and gene compositions. The work allowed us to evaluate the efficiency of both extracts and to understand the necessity of more assays to ensure the best larvicidal control in such mosquitoes.

Key words: Biopesticide, seeds, larval mortality, Anopheles, Annona.



Introducción
La malaria continúa siendo un importante problema de salud pública en numerosos países de la región centro y sur de América donde es considerada una enfermedad endémica de elevada prevalencia (Blanco et al., 2000), cuya distribución de casos en Latinoamérica hasta el año 1999, sitúa al Brasil como el país con el mayor número absoluto de casos de la enfermedad en un 50,5% seguido por los países de la región subandina con 32,3% (OPS, 2001). En la actualidad, las estrategias mundiales para prevenir y controlar la expansión de la enfermedad se fundamentan en la utilización de insecticidas químicos en el control del vector Anopheles, pero el inconveniente en su uso indiscriminado es el desarrollo de mecanismos de resistencia (INS/MINSA, 2000). En efecto, según la Organización Mundial de la Salud (1992) en América se ha demostrado la resistencia de especies vectores tales como A. albimanus, A. pseudopunctipennis, A. darlingi y A. vestitipennis hacia carbamatos, piretroides y organofosforados; este último grupo responsable de la resistencia en más de veinte especies de mosquitos a nivel mundial (Wirth, 2000) y es utilizado hoy en día en el Perú bajo el nombre comercial de abate (Temephos) en los programas de control larvario (Moquillaza, 1998), constituyendo un elemento de riesgo en salud pública debido a su toxicidad en humanos y persistencia en el ambiente (Gomero et al., 2000).

En muchos países, el empleo de controladores biológicos ha cobrado gran relevancia y se los considera con frecuencia alternativas ideales a los insecticidas (De Barjac, 1987). Se sabe por ejemplo de la capacidad infectiva del hongo Beauveria bassiana, del nematodo Romanomermis culicivorax (Frederickson, 1993), de la bacteria Bacillus thuringiensis var. Israelensis H-14 (Ventosilla et al., 2000) y de la capacidad predatora del crustáceo Chlamydoteca sp.(Torres et al., 2002), entre otros, sobre larvas de anofelinos. Asimismo, los productos naturales de origen vegetal están siendo investigados en cuanto a su actividad como repelentes en mosquitos adultos (Novak, 2000), y como intoxicantes e inhibidores del crecimiento frente a larvas, entre los que se encuentran el extracto de hojas de Ipomoea carneafistolasa eficaz en larvas y pupas de Anopheles gambiae (OPS, 1999), además de la actividad de Azadirachta indica (Alva y Boyer, 2000) y Lonchocarpus utilis (Mariños et al., 2000).

En este contexto, las especies del género Annona, además de controlar a insectos de importancia agrícola, también son efectivas sobre insectos de importancia médica tales como los mosquitos del género Anopheles (Rodríguez, 2000), Pediculus humanus, Pulex irritans, Cimex lectularius (Vásquez, 1944) y Blattella germanica (Alali et al., 1998), entre otros. Para esto se emplea diversos extractos orgánicos y no orgánicos de varias partes del vegetal (Jacobson, 1958), cuyos principios activos son considerados inhibidores del crecimiento (Gleye et al., 2000) y con efecto antialimentario comparables en actividad a los mostrados por la isoflavona rotenona (Guadano et al., 2000) e incluso superables en toxicidad a Azadirachta indica "nim" (Rodríguez, 2000).

Por esta razón, se hace necesario incentivar e incrementar la búsqueda de insecticidas naturales con especificidad en las especies de la familia Annonaceae y demostrar así su utilidad en salud pública para aportar mayores experiencias dirigidas al combate de insectos vectores de enfermedades al hombre, debido a su bajo costo, capacidad de biodegradación y como elemento racionalizador en el uso de insecticidas químicos, permitiendo de esta manera replantear nuevas estrategias a través del control selectivo de vectores propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2001). Bajo estas consideraciones, el objetivo del presente trabajo fue evaluar in vitro la mortalidad de larvas de Anopheles sp. empleando el extracto etanólico de las semillas de A. cherimolia Mill. "chirimoya" y A. muricata L. "guanabana", así como determinar la especie con mayor toxicidad larvaria.

Material y métodos

  1. Obtención de larvas de Anopheles sp.
    Las larvas de Anopheles sp. se colectaron según la metodología propuesta por Ogosuko, (2002) a partir de criaderos naturales ubicados en las localidades de Santa Victoria y Menocucho, distrito de Laredo, provincia de Trujillo, departamento de La Libertad; luego se las trasladó al Laboratorio de Zoología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Trujillo

  2. Crianza de larvas 
    La crianza de larvas se realizó en fuentes de porcelana de 40 x 28 x 5 cm con agua potable declorinada reciclada interdiariamente. La alimentación a base de conejina esterilizada a 80 ºC se agregó una vez por día y era proporcional al número de larvas criadas (Ventosilla et al., 2002).

  3. Obtención de las semillas
    Las semillas de A. cherimolia y A. muricata se obtuvieron de un lote de frutos maduros seleccionados al azar en los mercados de la ciudad de Trujillo.

  4. Preparación de los extractos
    30 gramos del endospermo de las semillas fueron finamente cortados y macerados en 150 mL de etanol al 96% a temperatura ambiente durante una semana. Luego el solvente fue evaporado mediante baño maría a 50 °C y el extracto seco obtenido fue redisuelto en 30 mL de agua destilada a la misma temperatura de evaporación, obteniéndose una solución al 100% en peso del endospermo de las semillas por volumen de agua (% p/v).

  5. Bioensayos
    Se utilizaron 825 larvas del IV estadio de Anopheles sp. cuya distribución fue en dos bloques: un bloque tratado con el extracto etanólico de las semillas de A. cherimolia (E1) y el otro bloque tratado con el extracto etanólico de las semillas de A. muricata (E2). Cada bloque se subdividió en 05 grupos experimentales con un solo grupo testigo para ambos bloques, todos sometidos a tres repeticiones con 25 especímenes por repetición. A los grupos experimentales se les agregó 0,01; 0,05; 0,1; 0,8 y 1,2 mL de los extractos, respectivamente, aforados hasta 100 mL en agua destilada contenida en vasos de tecknopor de 250 mL de capacidad. Todos los grupos se mantuvieron con un rango de temperatura entre 23 y 26 ºC y humedad entre 75 y 80 %.

  6. Evaluación de la mortalidad
    Las lecturas de mortalidad se realizaron a la 1, 6, 12, 24, 36 y 48 horas. Las larvas se consideraban muertas cuando no reaccionaban al momento de ser tocadas con un puntero romo en la región cervical (Consoli y Lourenço de Oliveira, 1994).

  7. Análisis estadístico
    Los cálculos de la mortalidad corregida se realizaron mediante la fórmula de Abbott en caso de muerte natural en el grupo testigo cuando éste era menor al 10%. Las concentraciones letales al 50% (CL50) y 90% (CL90) y los tiempos letales al 50% (TL50) y 90 % (TL90), así como los valores de las pendientes con sus limites de confianza, coeficientes de determinación y valores "chi" cuadrado (c2) se determinaron utilizando el EPA Probit Analysis Program Ver. 1.5. 

    El efecto unitario y de interacción de las variables se determinaron mediante un análisis de varianza bifactorial para un diseño de medidas de repetidas de observación y el mayor efecto tóxico larvario se calculó dividiendo la suma del total de larvas muertas en unidades probit de E2 sobre E1, expresados en porcentaje:


    E1 total de larvas muertas en unidades probit de     x   100 
    E2 total de larvas muertas en unidades probit de

 


Resultados y discusión
La Tabla 1 muestra los porcentajes de mortalidad de las larvas del IV estadio de Anopheles sp. corregidas por la fórmula de Abbott. Dicha mortalidad fue total a partir de as 24 horas a las concentraciones de 0,8 y 1,2 mL/100 mL en ambos extractos y superior al 50% en las demás concentraciones a partir de las 36 horas de exposición. Además, el extracto etanólico de las semillas de A. muricata (E2) alcanzó mayor toxicidad en relación al extracto etanólico de las semillas de A. cherimolia (E1) en un 4,58%, según el número total de larvas muertas en unidades probit, obtenido mediante la fórmula anteriormente indicada.

Los datos de concentraciones letales (CL50 y CL90) y de tiempos letales (TL50 y TL90) se encuentran en las Tablas 2 y 3, respectivamente. A las seis horas de exposición, se empleó 0,41 mL de E1 y 0,314 mL de E2 para obtener una CL50 y 3,302 mL de E1 y 1,129 mL de E2 para obtener una CL90. En tanto a las 48 horas de exposición, se empleó 0,009 mL de E1 y 0,001 mL de E2 para conseguir una CL50 y se utilizó 0,038 mL de E1 y 0,016 mL de E2 para obtener una CL90. En cuanto a la concentración de 0,01 mL/100 ml, se necesitó 31 h 28' empleando E1 y 19 h 43' haciendo uso de E2 para obtener un TL50, y 128 h 09' utilizando E1 y 74 h 47' recurriendo a E2 para conseguir un TL90. Del mismo modo con la concentración de 1,2 mL, se necesitó 3 h 13' empleando E1; 3 h 06' con E2 para obtener un TL50; 9 h 42' utilizando E1, y 7 h 26' con E2 para conseguir un TL90. Por lo tanto, se requerirá más cantidad de los extractos para producir mayor as 24 horas a las concentraciones de 0,8 y 1,2 mL/100 mL en ambos extractos y superior al 50% en las demás concentraciones a partir de las 36 horas de exposición. Además, el extracto etanólico de las semillas de A. muricata (E2) alcanzó mayor toxicidad en relación al extracto etanólico de las semillas de A. cherimolia (E1) en un 4,58%, según el número total de larvas muertas en unidades probit, obtenido mediante la fórmula anteriormente indicada.


Los datos de concentraciones letales (CL50 y CL90) y de tiempos letales (TL50 y TL90) se encuentran en las Tablas 2 y 3, respectivamente. A las seis horas de exposición, se empleó 0,41 mL de E1 y 0,314 mL de E2 para obtener una CL50 y 3,302 mL de E1 y 1,129 mL de E2 para obtener una CL90. En tanto a las 48 horas de exposición, se empleó 0,009 mL de E1 y 0,001 mL de E2 para conseguir una CL50 y se utilizó 0,038 mL de E1 y 0,016 mL de E2 para obtener una CL90. En cuanto a la concentración de 0,01 mL/100 ml, se necesitó 31 h 28' empleando E1 y 19 h 43' haciendo uso de E2 para obtener un TL50, y 128 h 09' utilizando E1 y 74 h 47' recurriendo a E2 para conseguir un TL90. Del mismo modo con la concentración de 1,2 mL, se necesitó 3 h 13' empleando E1; 3 h 06' con E2 para obtener un TL50; 9 h 42' utilizando E1, y 7 h 26' con E2 para conseguir un TL90. 

 


Por lo tanto, se requerirá más cantidad de los extractos para producir mayor mación Probit de aplicación muy extensa en toxicología y en ensayos biológicos (Mather, 1971). Este modelo implica llevar a logaritmo las distintas intensidades del estímulo y transformar la respuesta a unidades Probit (Silva y Casals, 2001). Los valores obtenidos para determinar si éstos se ajustan o no a dicha transformación se demostraron mediante el cálculo de los valores c2calculados los cuales fueron inferiores a los c2 tabulados con un a = 0,05. En las mismas tablas se indican los valores de los intervalos de confianza y de las pendientes, cuyo recorrido no incluyó al valor cero, demostrando el efecto tóxico de los extractos sobre las larvas (Ventosilla et al., 2001). De otro lado, los valores propiamente dichos de las pendientes de la Tabla 4, indicaron susceptibilidad heterogénea de las larvas hacia las concentraciones letales al 50% y 90% a lo largo de todos los tiempos de evaluación. Caso contrario sucede con los valores de la pendientes de la Tabla 5, el cual muestra un mayor patrón de susceptibilidad y por lo tanto de homogeneidad de las larvas a los tiempos letales al 50% y 90% a medida que aumentaban las concentraciones de los extractos. 

 

 


La forma de las rectas ajustadas, tal y como se observan en las Figuras 1a y b, indican la presencia de una sola población de individuos cuya sensibilidad se distribuye normalmente hasta las seis horas de exposición a los extractos, estableciendo homogeneidad en su composición genética (Montada et al., 1989). Sin embargo, después de las 12 horas de exposición (Fig. 1c) se observan ligeras inflexiones o partes horizontales que muestran los diferentes genotipos o poblaciones intervinientes con susceptibilidades disímiles a ambos extractos. La tendencia es repetitiva a medida del avance de los tiempos de evaluación, tal y como se aprecian en las Figuras 1d, e y f correspondientes a las 24, 36 y 48 horas, respectivamente, manteniéndose aún dichas inflexiones y partes horizontales. La situación anteriormente explicada, sumada a los valores bajos y un tanto diferentes de las pendientes enumeradas en la Tabla 6, establecen una respuesta biológica heterogénea de las larvas hacia las concentraciones de los extractos y estarían en relación directa con la procedencia geográfica de los individuos (Menocucho y Santa Victoria), los cuales fueron colectados a nivel de género, cuyos resultados podrían estar sobre o En relación con lo anteriormente señalado, el efecto de los insecticidas vegetales es dependiente de algunos factores extrínsecos, tales como la especie y variedad de la planta, época de recolección, parte cosechada y forma de preparación, extracción y aplicación (Rodríguez, 1996). En nuestro caso, el material biológico empleado en los bioensayos fueron las semillas, reconocidas por utilizarse con mayor frecuencia en razón de su mayor toxicidad y por almacenar mayor cantidad de principios activos en relación con las otras partes del vegetal (Rodríguez, 2000). Asimismo, la extracción orgánica y redisolución del extracto seco en agua destilada fue para neutralizar los posibles efectos biológicos del solvente de extracción (Hoss, 1992). Ahora, entre los factores inherentes al organismo de prueba, es de destacar la variación de la susceptibilidad de acuerdo a la edad, estado de desarrollo, reorganización anatómica y a las variaciones propias de la muda; existe además, una tasa metabólica muy baja en individuos cercanos a la pupación (Lagunes y Villanueva citado por Silva y Casals, 1994), como las larvas.


De otro lado, la actividad tóxica de los principios activos de las annonas sería de ingesta y de contacto (Stoll, 1989; Rodríguez, 2000). De ingesta, porque al alimentarse las larvas mediante filtración y al no poseer una ingestión selectiva de partículas, los larvicidas pueden ingresar libremente produciendo toxicidad digestiva (Forattini citado por Consoli y Lourenço de Oliveira, 1994); y de contacto, mediante tres mecanismos interdependientes: transporte desde la cutícula al sitio de acción, inhibición enzimática y efecto sobre el sistema nervioso central, respiratorio u otro sistema involucrado como una consecuencia bioquímica del primer mecanismo (Gunther y Jeppson, 1962). En ese sentido, la actividad insecticida puede deberse a una interacción o efecto sinérgico de principios activos dada por un complejo alcaloidal benciltetrahidroisoquinoleínico (Chen et al.,2001) de acción citotóxica (Bruneton, 1994) y por acetogeninas, conocidas por tener propiedades insecticidas, antifúngicas y anticancerígenas (Alali et al., 1998); (Yao et al., 2000), cuya acción es la de inhibir a la NADH ubiquinona oxidoreductasa del complejo I mitocondrial de la cadena respiratoria (Tormo et al., 1999), además de la acción de diterpenos del tipo kaurano conocidos por ser inhibidores del desarrollo de larvas (Valencia, 1994). En general, existen marcadas diferencias en la velocidad de acción de los principios activos en individuos de una misma especie de insectos, así como del grado de desarrollo de su sistema excretor y de la capacidad de almacenamiento de éstos (Gunther y Jeppson, 1962), dados por los túbulos de Malpighi y cuerpos grasos de los anofelinos, respectivamente (Consoli y Lourenço de Oliveira, 1994).


En general, los resultados sugieren que se deben realizarrealizar mayores estudios in vitro considerando ahora la diferenciación de especies para determinar susceptibilidades a cada una de ellas, empleando otros métodos de extracción, utilizando diferentes partes del vegetal o, en su defecto, realizar un screening o tamizaje fitoquímico empleando otras especies de la familia Annonaceae en especial con las autóctonas registradas en nuestra amazonía.

Conclusiones

¾ Se demostró el efecto bioinsecticida de ambos extractos sobre las larvas del IV estadio de Anopheles sp., siendo el extracto etanólico de las semillas de A. muricata más tóxico en relación al extracto etanólico de las semillas de A. cherimolia.

¾ El 100% de la mortalidad de las larvas se efectuó a partir de las 24 horas a las concentraciones de 0,8 y 1,20 mL/100 mL en ambos extractos.

¾ La respuesta de las larvas hacia los extractos demostró diferentes susceptibilidades y composición genética distintas.

Bibliografía

 

 


(1) Laboratorio de Zoología. Facultad de Ciencias Biológicas. Universidad Nacional de Trujillo. Avenida Juan Pablo II s/n. Trujillo. Perú. e-mail: mcba@terramail.com.pe

(2) Departamento de Estadística. Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Universidad Nacional de Trujillo.

 


back.gif (71 bytes) Contenido

Volumenes anteriores

Revistas