| Revista Peruana de Biología
Vol. 7 Nº 2
2000 |
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INFECCIÓN DE HYPOLOBOCERA
CHILENSIS EIGENMANI POR METACERCARIAS DE PARAGONIMUS MEXICANUS
(= PERUVIANUS) EN EL DISTRITO DE
CONDEBAMBA (CAJAMARCA, PERÚ)*
Alina Huiza F. (1), Yrma Espinoza B.
(1) Y Carlos Sevilla A. (2)
RESUMEN
Cangrejos de rio Hypolobocera chilensis eigenmanni fueron colectados de acequias durante
el año 1997 en estación seca (mayo a diciembre) en Chaquicocha, Área que pertenece al
distrito de Condebamba (departamento de Cajamarca) en la parte norte del Perú.
Ciento treinta y un cangrejos colectados fueron transportados al Laboratorio de
Parasitología y examinados por disección, 27 de 131 (20,6%) estaban infectados por
metacercarias de Paragonimus mexicanus(=peruvianus). La intensidad de la infección fue de
1 a 5 en la mayoría de los; casos (81,5%) con un promedio de 4,85 por cangrejo. Estos
datos son diferentes; a los de estudios anteriores; en la misma Área donde fueron más;
altos, lo que indica una tendencia al decrecimiento del número de cangrejos infectados.
Palabras clave: cangrejos de río, metacercaria, Paragonimus.
ABSTRACT
Hypolobocera chilensis eigenmanni crabs were collected from small streams during the dry
season, 1997 (May to December) in the Chaquicocha area belonging to the district of
Condebamba (Department of Cajamarca) in the northern region of Peru.
One hundred thirty one crabs were collected, transported and examined in the Parasitology
Laboratory by dissection, 27 out of 131 (20,6%) were infected by Paragonimus mexicanus
(=peruvianus) metacercariae. The intensity of infection was from 1 to 5 in most of the
cases (81,5%) with an average of 4,85 per crab. These data are different from past studies
in the same area with higher figures, indicating decreasing tendency in the number of
infected crabs.
Key words: freshwater crab, metacercariae, Paragonimus.
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INTRODUCCIÓN
El mayor número de casos de paragonimiosis humana diagnosticados en el país provienen
del departamento de Cajamarca y principalmente del valle de Condebamba, según Ibañez y
Fernández, 1980. La infección se adquiere por la costumbre de ingerir cangrejos crudos o
mal cocidos, según Tantaleán y Huiza, 1986.
En nuestro país se ha demostrado la presencia de metacercarias de Paragonimus mexicanus
(sinónimo Paragonimus peruvianus) en cangrejos de la especie Hypolobocera chilensis
eigenmanni según Cuba y cols., 1974 y Tantaleán y cols., 1974, considerada la principal
especie que transmite al parásito.
Varios estudios realizados en las décadas del 60, 70 y, en menor medida, a principios del
80 permitieron conocer y tener datos actualizados de la epidemiología de la paragonimosis
en Cajamarca según Grados y cols. (1972), Yokogawa y cols. (1983) y Náquira y cols.
(1976). Sin embargo, actualmente es escasa la información sobre paragonimosis en el
departamento de Cajamarca. Para conocer cuán persistente es la fuente de infección
humana y animal, nos propusimos estudiar la infección de los cangrejos (segundo hospedero
intermediario) por metacercarias de Paragonimus del valle de Condebamba. Para ello se
escogió la localidad de Chaquicocha, que en el pasado mostró casos autóctonos de
paragonimosis humana, según Grados y cols. en 1972.
MATERIAL Y MÉTODOS
La recolección de los cangrejos se realizó en estación seca de mayo a diciembre de
1997. El lugar seleccionado para la captura de los cangrejos fue la localidad de
Chaquicocha, distrito de Condebamba, provincia de Cajabamba, departamento de Cajamarca, un
área rural en la cual se han reportado casos de paragonimosis humana, según Grados y
cols. (1972).
Ciento treinta y un cangrejos fueron colectados de las oquedades de los canales de agua de
río, que son utilizados para regar los cultivos.
Cada uno de los cangrejos recolectados fue examinado macroscópicamente; se registró el
nombre de la especie, sexo, tamaño y peso. Los cangrejos fueron transportados vivos y
examinados en el laboratorio del Instituto de Medicina Tropical "Daniel A.
Carrión"; sin embargo, los especímenes que resultaron muertos en la captura o a
pocas horas después de ella, fueron examinados in situ. Para determinar si los órganos
estaban diferencialmente parasitados, se realizó una disección detallada de los
cangrejos.
Luego del recuento de las metacercarias encontradas, éstas fueron inoculadas en gatos
domésticos para estudios posteriores.
RESULTADOS
Los cangrejos recolectados fueron diseccionados cuidadosamente, y se pudo observar que el
único órgano parasitado era el hepatopáncreas.
De los 131 cangrejos colectados, 27 (20,6%) estuvieron parasitados con metacercarias. La
intensidad de la infección, que representa el número de metacercarias por cangrejo
parasitado, fue de 4,85 (131/27). Asimismo, la frecuencia del número de metacercarias por
cangrejo que predominó fue de 1 a 5; 22 de 27 cangrejos (81,5%) tuvieron más de 1 pero
menos de 5 metacercarias (Tabla 1). El porcentaje de machos parasitados (25,0%) fue mayor
al de hembras (17,7%). Además, se observó una correlación positiva entre el tamaño de
los cangrejos y su parasitismo por metacercarias (Tabla 2). Las características
morfológicas de las metacercarias fueron observadas in vivo correspondiendo la totalidad
a formas típicas de metacercarias de Paragonimus mexicanus (Miyasaki y col. 1971).
La más alta proporción de cangrejos parasitados fue encontrada en el mes de Junio
(29,2%), seguida de los meses de diciembre (22,6%) y mayo (20,7%), setiembre (13,8%) y
octubre (16,6%).
Todos los cangrejos colectados (79 hembras y 52 machos) fueron de la misma especie
Hypolobocera chilensis eigenmanni (Mayta y Uyema, 1980).
Tabla N.°
1
Número de metacercarias de P. mexicanus (=peruvianus) encontrado en los cangrejos de río
|
| N.° de
Metacercarias |
Macho |
Hembra |
Total |
| 1 |
9 |
6 |
15 |
| 2 |
0 |
3 |
3 |
| 4 |
1 |
2 |
3 |
| 5 |
0 |
1 |
1 |
| 8 |
1 |
0 |
1 |
| 0 |
1 |
0 |
1 |
| 10 |
0 |
1 |
1 |
| 17 |
1 |
0 |
1 |
| 55 |
0 |
1 |
1 |
|
| Total |
13 |
14 |
27 |
Tabla N.°2
Correlación del tamaño del cangrejo parasitado con metacercaris de P. mexicanus
(=peruvianus)
|
| Tamaño |
Macho |
Hembra |
Total |
| 4,0-4,9 |
2 |
0 |
2 |
| 5,0-5,9 |
3 |
1 |
4 |
| 6,0-6,9 |
5 |
1 |
6 |
| 7,0-7,9 |
3 |
4 |
7 |
| 8,0-8,9 |
0 |
8 |
8 |
| TOTAL |
13 |
14 |
27 |
|
DISCUSIÓN
La presencia de cangrejos parasitados con metacercarias de Paragonimus mexicanus en el
valle de Condebamba demuestra la posibilidad de la infección humana. En estudios
precedentes se han comunicado varios casos de paragonimosis humana en el valle de
Condebamba (Yokoawa y cols., 1983), una de cuyas localidades es Chaquicocha. La infección
humana se mantiene por la costumbre de comer cangrejos crudos o insuficientemente cocidos
(Grados y cols., 1972; Tantaleán y Huiza, 1986). Si considerarnos que el 20,6% de los
cangrejos colectados por nosotros estuvieron parasitados, existe una probabilidad de 1:5
de adquirir la infección.
El porcentaje de cangrejos infectados en nuestra investigación es menor al reportado por
otros autores como Cuba y cols. en 1974, Grados y cols. en 1972, Ibáñez y Fernández en
1980 y Tantaleán y cols. en 1974, en la misma zona estudiada. En el Valle de Condebamba
Tantaleán y cols en 1974 encontraron que el 72,4% de los 69 Pseudothelpusa chilensis (=
Hypolobocera chilensis eigenmanni) estuvieron parasitados por R mexicanus mientras que en
Chaquicocha Cuba y cols. en 1974 encontraron que el 69,7% de 43 P. chilensis estaban
parasitados con el mismo parásito, y Miyazaki y cols. en 1978 encontraron el 89,5% de 19
P chilensis. Esta tendencia decreciente de la infección de cangrejos por metacercarias en
el valle de Condebamba ha sido sistemáticamente evaluada por Huiza y Tantaleán en 1997
para los años 1993, 1994, 1995, cuyas tasas de infección fueron 34,7%, 18,7% y 10,0%
respectivamente. Simultáneamente al menor número de cangrejos parasitados. también se
ha observado la disminución en la intensidad de la Infección la cual ha variado de 26
(Tantaleán y cols., 1974) y 10,33 (Cuba y cols., 1974) en el año 1974 a 9,4; 4,5 y 1,5
en los años 1993, 1994 y 1995, respectivamente (Huiza y Tantaleán, 1997). Nuestro
resultado de 4,85 para la intensidad de infección está más cercano a los obtenidos en
los últimos años, lo cual confirmaría el descenso del parasitismo de cangrejos por
Paragonimus. Estos resultados indican una modificación de los factores que determinan la
transmisión de la infección.
En la misma zona de captura de los cangrejos sólo pudimos colectar 2 caracoles Aroapyrgus
sp. (datos no mostrados), probable primer hospedero intermediario de P. mexicanus (Malek y
cols., 1985), lo que nos permite sugerir que la disminución de la población de caracoles
explicaría la baja tasa de infestación en los cangrejos. Quedan por conocerse las
alteraciones ecológicas producidas en el área estudiada que han conducido a esta
situación, pues podría corresponder a procesos cíclicos ambientales.
Este estudio indica que persiste la paragonimosis en el valle de Condebamba, aunque las
tasas de prevalencia de infección sean menores que la de décadas pasadas. Es importante
conocer los factores que han concurrido a esta nueva situación de la paragonimosis, por
lo que sería apropiado intensificar los estudios sobre la infección de los hospederos
intermediarios, los reservorios y la prevalencia en población humana.
CONCLUSIONES
Los cangrejos de río Hypolobocera chilensis eigenmanni, recolectados en el valle de
Condebamba (Chaquicocha) en el año 1997, se encontraron infectados en un 20,6% (27/131),
lo cual favorecería la posibilidad de infección tanto humana como de animales silvestres
y domésticos.
En la actualidad el valle de Condebamba debe seguir siendo considerado zona endémica de
paragonimosis, y de riesgo de la infección humana que puede darse por la posibilidad
(1:5) de ingerir un cangrejo positivo.
Hay que considerar en el diagnóstico clínico diferencial a los pacientes provenientes de
estas zonas con sintomatología similar a tuberculosis pulmonar con baciloscopía negativa
y con el probable antecedente de haber ingerido cangrejos de río crudos o mal cocidos.
AGRADECIMIENTOS
Al doctor César Náquira, por la revisión y crítica del artículo; al Profesor William
Cornejo, por ayudarnos en la redacción; al señor A. Medina, por su colaboración en la
captura de los cangrejos.
Ver
referencias
_________________________________________
1. Profesor Asociado a Dedicación
exclusiva del D. A. de Microbiología Médica y miembro del Instituto de Medicina Tropical
"Daniel A. Carrión" de la Facultad de Medicina de la Univ. Nac. Mayor de San
Marcos.
2. Profesor Auxiliar a T. P 20 horas del D. A. de Microbiología Médica de la Univ.
Nac. Mayor de San Marcos.
3. Este trabajo ha sido financiado por la Oficina General de Investigación de la UNMSM.
P. de Investigación 7010126.
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