| Revista Peruana de Biología
Vol. 7 Nº 2
2000 |
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LA IMPORTANCIA DEL MANEJO COMUNAL
PARA LA CONSERVACIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE EN LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS DEL
NORORIENTE PERUANO
Pablo Puertas1, Richard Bodmer2,
Arsenio Calle1 y Javier del Aquila1
INTRODUCCIÓN
La extracción de recursos naturales es una de las principales actividades de los
habitantes amazónicos que viven en los bosques inundables yen tierra firme (Beckerman,
1994-, Bodmer, 1994). Una de esas áreas se encuentra situada en el Tahuayo-Blanco, en la
Reserva Comunal Tamshiyacu-Tahuayo (RCTY), y la otra en la zona del Canal del Puinahua y
zona baja del Samiria-Marañón, en la Reserva Nacional Pacaya-Samiria (RNPS) (Fig. 1). La
población de esas dreas, como la de otros bosques tropicales, preferentemente explotan
animales de tamaño mediano a grande, los cuales proveen de fuente proteica y contribuyen
a su economía a través de la venta de carne de monte (Bodiner et al., 1997).
La fauna silvestre en los bosques tropicales es fácilmente sobreexplotada y las especies
pueden ser rápidamente reducidas hasta la extinción (Robinson y Redford, 1994; Robinson
y Bodmer, 1999). En consecuencia, tanto la sobrecaza como la sobreexplotación de otros
recursos producen cambios en la dinámica poblacional de las especies y de hecho influyen
en el desenvolvimiento de las comunidades humanas.
Algunas comunidades de la RCTT como de la RNPS han empezado a manejar la fauna silvestre
como una alternativa de conservación (Bodmer y Puertas, 2000). Sin embargo, la
implementación del manejo comunal de fauna silvestre requiere contar con datos y una
metodología de campo que concuerde con los deseos y realidades de la población local.
Consideramos que las sugerencias proporcionadas en este trabajo ayudarán a las
comunidades locales y a los planificadores de las dreas naturales protegidas a establecer
una caza más sostenible a través de la Implementación de políticas de manejo comunal
fundamentadas con información biológica relevante.
Las poblaciones humanas en la RCTT y la RNPS
La mayoría de habitantes rurales que habitan la RCTT son gente detribalizada conocidos
como "ribereños" (Puertas y Bodmer 1993). Ellos comúnmente practican la pesca,
agricultura, caza, extracción a pequeña escala de productos maderables y colección de
otros productos del bosque como frutos, nueces y fibras (Coomes, 1992).
La población en la RNPS, denominada totalmente como "ribereños", consiste en
un 80% de indígenas pertenecientes al grupo étnico Cocama-Cocamilla y cerca del 20% a
otros grupos indígenas, mestizos y blancos (PPS 1995).
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Fig 1
Localización de las áreas de estudio en la Reserva Comunal Tamshiyacu-Tahuayo y Reserva
Nacional Pacaya Samiria: 1) área del Tahuayo-Blanco, 2) área del Samiria-Marañón, y 3)
área del Canal de Puinahua |
La metodología participativa para el manejo de fauna silvestre
En este trabajo destacamos el método participativo utilizado con las comunidades locales
de la RCTT y RNPS para la elaboración y el desarrollo de planes de manejo de fauna
silvestre.
El método participativo se basa en generar interés en las comunidades locales para el
manejo de fauna silvestre involucrando a investigadores y extensionistas o promotores a
trabajar con los cazadores cuando se evalda el impacto de las cosechas (Bodmer y Puertas,
2000). Uno de esos métodos es el registro de la caza que incluye a la familia de los
cazadores en la colección de datos. Este método participativo ayuda a los
investigadores, promotores y cazadores a encontrar caminos comunes para discutir asuntos
sobre fauna silvestre.
Observaciones directas fueron realizadas con la ayuda de cazadores locales que viven en la
parte media del río Blanco. Tres cazadores con sus respectivas familias fueron
capacitados durante 1993 en cómo registrar la actividad de caza; sin embargo, sólo dos
de ellos colaboraron de manera efectiva. La vivienda de estos cazadores llamados
localmente inspectores o registradores de caza se encontraban estratégicamente ubicados a
la orilla del río Blanco a fin de visualizar y registrar con facilidad a los cazadores
que iban ya sea de subida o de bajada. La colaboración de la mujer en los registros de
caza fue muy valiosa. Ellas continuaron registrando la actividad de caza cuando el marido
iba de cacería o cuando llevaba a vender productos agropecuarios a la ciudad de Iquitos.
Cuando algunos cazadores no fueron controlados oportunamente, lo fueron indirectamente a
través de la información proporcionada por cazadores o informantes clave.
Fortalecimiento del sistema de manejo comunal
En la actualidad el manejo de fauna silvestre con participación comunitaria representa
una verdadera alternativa de conservación. Sin embargo, requiere de un proceso de manejo
comunal a fin de asegurar en el largo plazo un manejo más efectivo.
El manejo comunal se basa en la adquisición y comunicación de la información. Para
ello, se necesita utilizar el siguiente diseño: hacer que la población local implemente
el manejo de las poblaciones de caza. Los estudios biológicos sobre la caza de animales
proveen información sobre el impacto de la caza y su efectividad de manejo.
Simultáneamente, la investigación y la promoción agroforestal con énfasis en recursos
agroforestales alternativos proveen información sobre el mejoramiento de hábitats de
fauna silvestre y su. efectividad de manejo. Resultados de tales estudios son luego
transmitidos a la gente local a través de actividades de extensión. Por consiguiente las
investigaciones tienden el puente que liga las realidades de la biología poblacional
hacia el manejo comunal de recursos naturales (Bodmer y Puertas 2000).
El manejo comunitario debe incluir a los siguientes actores: comunidades locales,
promotores de Organismos No Gubernamentales (ONGs), funcionarios de Organismos
Gubernamentales (OGs) e investigadores (Bodmer y Puertas, 2000). Asimismo, es necesario
considerar a los actores secundarios como comerciantes, localmente denominados
"regatones".
Un paso importante del manejo comunal de fauna silvestre fue iniciado a partir de
noviembre de 1993 en la zona del Tahuayo-Blanco y centralizada en la Comunidad El Chino.
Se realizaron acuerdos comunales para el cumplimiento de un reglamento de caza con la
participación de moradores y autoridades políticas de las comunidades Esperanza, Buena
Vista, El Chino y pobladores del río Blanco. A través de las reuniones comunales y
explicando a cada morador los alcances del reglamento, se promovió la participación
masiva de la población local. Posteriormente, el 06 de marzo de 1994 en asamblea general
con participación de dichas comunidades y los principales actores dicho reglamento fue
sustentado y aprobado. El reconocimiento legal a través de la firma del reglamento dando
amparo a los acuerdos comunales fue dado el 27 de marzo de 1994.
En la actualidad, los habitantes del río Blanco coordinan las acciones de manejo comunal
con los habitantes de las comunidades aledañas del río Tahuayo sobre el accionar de la
reserva, así como también con los principales actores a nivel local. Sin embargo, se
requiere una efectiva presencia e integración de los extensionistas de fauna con los
líderes de las comunidades beneficiarias. También, se requiere de un constante flujo de
información entre el investigador y el extensionista, a fin de que este último sea un
buen receptor y transmita adecuadamente la información recibida a los miembros de las
comunidades encargadas del manejo. Experiencias anteriores sugieren que una inadecuada
transmisión de la información efectuada por los trabajadores de extensión puede hacer
fracasar las acciones del manejo comunal (Bodmer y Puertas, 2000). Desde luego, es
necesaria una constante capacitación de los trabajadores de extensión hecha por expertos
en el manejo comunal de fauna silvestre. Por consiguiente, el principal propósito de este
estudio es que en el largo plazo las propias comunidades puedan manejar sus actividades de
caza a través de la información obtenida por ellos mismos sobre el esfuerzo de caza.
Una vez fortalecido el sistema de manejo comunal a nivel local, el paso siguiente sería
buscar el respaldo político a nivel regional. Ello para obtener el respaldo legal a los
acuerdos y gestiones que las comunidades tiendan a realizar en el sistema de manejo
informal y empírico. Para el logro de esta labor, las comunidades tienen que tener el
respaldo de los principales actores a nivel local. Por otro lado, deben estar ya sea
debidamente organizadas o capacitadas para llevar a cabo el manejo comunal.
Importancia del manejo comunal para la conservación de las áreas protegidas
Una manera promisoria para manejar los animales de caza en las dreas protegidas como la
RNPS y la RCTT sería tener dreas donde no se realice caza, o "áreas fuente" en
la zona protegida a fin de reponer las dreas con caza persistente o "dreas
sumidero" tanto en las dreas de uso como en las dreas de amortiguamiento. Asimismo,
el manejo de los animales de caza debería tener una fuerte participación comunal. Los
esfuerzos comunales solamente llevarían a una conservación exitosa si las realidades
económicas de la gente local operan con los requerimientos biológicos de las especies.
Indudablemente, la conservación comunal fracasará si no se toman en consideración
ciertos atributos biológicos de las especies.
Tanto el uso sostenible como las estrategias fuente-sumidero deberían considerarse en las
iniciativas de conservación comunal en las dreas naturales protegidas de la Amazonía con
énfasis en la RNPS y la RCTT. Las comunidades locales de ambas dreas protegidas necesitan
reconocer el valor de considerar las zonas sin caza como poblaciones fuente, ello a fin de
garantizar el uso sostenible a largo plazo de sus recursos. Las comunidades que reconocen
y consideran las dreas protegidas como zonas fuente lo hacen porque concuerda con la
necesidad de usar la fauna silvestre de acuerdo a su realidad socioeconómica. Con las
zonas fuente la caza será más sostenible y los esfuerzos del manejo comunal tendrán
más posibilidad de ser exitosos. Es decir, las comunidades tendrán más interés en
proteger las dreas debido al beneficio que obtendrían de un sistema de caza más
sostenible. Desde luego, ello decrecería los conflictos entre los guardaparques y las
comunidades locales y podría ser una alternativa financieramente sostenible para las
dreas naturales protegidas.
Alternativas para el manejo comunal de fauna silvestre
Una alternativa viable para la conservación de los bosques amazónicos debe ser con la
participación de las comunidades locales. Tanto la RNPS como la RCTT representan
excelentes modelos para esa alternativa. Sin embargo, para alcanzar los objetivos a largo
plazo, el sistema de manejo comunal requiere ser fortalecido, los hábitats de la fauna
silvestre necesitan ser mejorados; la caza, pesca, recursos forestales y otros recursos
naturales necesitan también ser manejados por la gente local. Para alcanzar esta última
meta, es muy importante que la gente local y las autoridades de gobierno están
conscientes de la información sobre el recurso que se va a manejar.
La comunicación de la información necesita realizarse en un lenguaje con terminologías
entendibles para promover su adecuado entendimiento y ampliar la participación en el
análisis de uso del recurso que se va a manejar. En el futuro la gente local analizaría
la situación de sus recursos por sí misma para luego decidir, mediante la
implementación de un sistema participativo, el manejo de la fauna silvestre.
Se recomienda que la dirección para la conservación de la fauna silvestre tanto en la
RNPS como en la RCTT tenga en consideración los siguientes criterios: 1) el uso
sostenible y las estrategias fuente-sumidero necesitan incluirse en las iniciativas de
conservación comunal en las dreas naturales protegidas de la Amazonía, con énfasis en
la RNPS y la RCTT; 2) buena actitud de las autoridades de gobierno, así como de los
investigadores y trabajadores de extensión o promotores para proveer adecuada
información técnica y respetar las realidades socioeconómicas de la gente local; 3)
capacidad de una coordinación efectiva; 4) mucha energía y fuerza de voluntad por parte
de las autoridades de gobierno para apoyar las gestiones del manejo comunal de fauna
silvestre; 5) sentido común para entender tanto las necesidades de la gente local como
las tendencias actuales de la cooperación técnica internacional; 6) desarrollo de
alternativas económicas viables ante la extracción no sostenible de la fauna silvestre;
y 7) conocimiento de la biología de las especies. Para lograr que en la RCTT y la RNPS
los programas de manejo de fauna silvestre sean más sostenibles es necesario elaborar
planes de manejo comprensivos que permitan cierta flexibilidad en las prácticas y generen
un flujo de información según el aprendizaje individual. Eso dará lugar a la
elaboración de programas adaptativos que con apoyo del componente de extensión
recomienden a la gente local -ya sea cazadores o pescadores u otros manejadores- ajustar
el uso de los recursos naturales según los límites sostenibles. Ello, según las
características biológicas de las especies y las posibilidades de comercialización.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos al Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) y al Ministerio de
Agricultura del Perú por las autorizaciones concedidas, así como al Centro de
Investigaciones Veterinarias y de Altura (IVITA) de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos (UNMSM) y a la University of Florida, USA por las facilidades concedidas. Este
trabajo fue financiado por Wildlife Conservation Society, The Chicago Zoological Society,
Junglevagt for Amazonas (AIF-WWF/DK), Rainforest Conservation Fund (RCF) y la Asociación
para la Conservación de la Amazonia (ACA). Estamos en deuda por el invalorable apoyo
proporcionado por las comunidades de la Reserva Nacional Pacaya Samiria y la Reserva
Comunal Tamshiyacu-Tahuayo.
Ver
referencias
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1. Programa Integral de
Desarrollo y Conservación Pacaya Samiria, Junglevagt for Amazonas (AIF-WWF/DK), Pevas
120, Iquito, Perú. E-mail: primates@amontes.com
2. University of Kent, at Caterbury, Caterbury, Kent CT27NS, England-
E-mail: R.Bodmer@ukc.ac.uk
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