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La toxocariosis es una enfermedad parasitaria accidental en el hombre, que se produce por la ingestión de huevos larvados del nemátodo del perro, Toxocara canis, y luego las larvas liberadas en el intestino migran hacia los tejidos (1-3). Clínicamente se manifiesta en dos formas, visceral y ocular, siendo esta última la que puede originar ceguera en 64,2% de los casos (4-7).
Esta infección es considerada como problema de salud mundial (8-10) y es relativamente frecuente en zonas de climas templados y tropicales de todos los continentes; principalmente en el ámbito urbano, se asocia con la presencia de huevos de Toxocara en el medio ambiente. Los lugares más contaminados son jardines, parques públicos y los terrenos de juego (11,12).
En nuestro país se ha realizado diferentes estudios para determinar el grado de infección canina por Toxocara, con diversos resultados. Por ejemplo, 31,9% de infección canina en diferentes distritos de Lima (13); 27,7% en perros de San Juan de Lurigancho (14), 47% en Chincha Alta en el departamento de Ica (15). En el Cuzco, 44,7% de los perros estudiados presentaba la infección (16). En el distrito de Amarilis en Huánuco, 80,3% de perros estaban infectados (17). En resumen, la infección canina por este parásito es frecuente.
El grado de contaminación por huevos de Toxocara en parques públicos es alto. Se encontró en 8 de 10 parques de varios distritos de Lima huevos larvados viables (13). Se reporta 24% de contaminación por huevos de Toxocara sp. en 12 parques de Lima (18). En parques públicos del Cono Sur y del Cono Este de Lima, se encontró respectivamente 29,6% (19) y 41% (20) contaminados con huevos de Toxocara en diferentes grados de evolución. El 40% de áreas recreativas de varias localidades del Cuzco presentaba huevos de Toxocara sp. (16). Se investigó 17 parques del distrito de Amarilis en la ciudad de Huánuco y se encontró contaminación en 62,9% (21). Por ello, se puede afirmar que la contaminación ambiental es también frecuente en diversas zonas de nuestro país.
El único trabajo en nuestro medio sobre seroprevalencia en población general fue realizado en 1991, encontrando 7,38% de positividad por la prueba de ELISA (13). La escasez de reportes se debe a la ausencia de métodos de diagnóstico de esta infección en nuestro país.
La infección humana por Toxocara es un problema de salud mundial, que se busca sólo en sujetos sintomáticos, principalmente con afecciones oftalmológicas crónicas. Sin embargo, luego de encontrar que los huevos del parásito, que constituyen la forma infectante para el ser humano, están diseminados en el medio ambiente de varias ciudades del Perú, principalmente en la ciudad de Lima, y que las manifestaciones clínicas se producen después de una larga evolución, es importante estimar la prevalencia de la infección en la población general, para conocer la magnitud del problema, identificar la cadena epidemiológica de la infección, estudiar las manifestaciones clínicas que pueda producir y proponer las medidas preventivas o de control.
Se realizó un estudio exploratorio de tipo transversal. La selección de sujetos se efectuó en forma no aleatoria. Para ello se invitó a participar a un grupo de pobladores de la ciudad de Lima que pertenecían a comedores parroquiales (Comedores de la Orden Santísima Trinidad de Ancón y Puente Piedra y comedores “Jesús Rescatado” y “Virgen del Carmen” del Cercado de Lima) y el Asentamiento Humano “Los Próceres” de Ventanilla, Callao, quienes participaron de actividades de proyección a la comunidad realizada por el personal de la Sección de Parasitología del Instituto de Medicina Tropical “Daniel A. Carrión”–UNMSM (IMTDAC). También se invitó a pacientes que acudían al IMTDAC para consulta por diversos problemas no asociados a la infección.
Todos los participantes fueron entrevistados para determinar la presencia de factores asociados a la infección y se realizó examen clínico general. Asimismo se obtuvo una muestra de sangre de aproximadamente 8 mL de cada individuo, que se dividió en 2 alícuotas: 5 mL para la obtención de suero y 3 mL con anticoagulante para realizar el recuento de leucocitos y la fórmula diferencial.
Las muestras de suero fueron procesadas mediante la técnica de ELISA para detectar anticuerpos específicos contra Toxocara, mediante el método estandarizado en el IMTDAC en estudio previo (22).
También, se solicitó dos muestras de heces de cada individuo, que fueron procesadas para buscar parásitos intestinales que pudieran originar reacciones cruzadas en el examen serológico.
Los resultados fueron almacenados en una base de datos elaborada con la hoja de cálculo Excel y el análisis estadístico se realizó con el paquete estadístico SPSS 9,0. Para ello, se elaboró tablas de frecuencias, se buscó diferencias en la distribución de individuos en cada factor estudiado, tanto clínico, epidemiológico o presencia de agente concomitante con respecto al resultado de la prueba inmunológica; estas diferencias fueron verificadas mediante la prueba de X2 y se calculó la razón de probabilidades (OR) para estimar la fuerza de la asociación.
Se examinó 553 individuos cuya distribución por edades y lugar de procedencia se muestra
en la Tabla
1. Resultaron reactivos 23,3%, mientras que 17,9% fueron calificados como sospechosos, pues su resultado coincidió con el valor del punto de corte; por lo que se requiere un segundo examen de esta población para determinar su condición
definitiva (Tabla
2). No hubo diferencias en cuanto a sexos, tampoco hubo asociación estadística entre el resultado de ELISA y la presencia de anemia, leucocitosis, eosinofilia y parásitos intestinales. Se observó que el grupo mayor de 15 años, tuvo doble probabilidad de resultar positivo que el grupo menor de 15
años (Tabla
3). La disminución de la agudeza visual fue el síntoma más frecuentemente descrito por los sujetos reactivos. Los parásitos intestinales más frecuentes fueron Blastocystis hominis, Entamoeba coli, Giardia lamblia en todo el grupo estudiado.
Los resultados obtenidos permiten estimar que la prevalencia de la infección humana por Toxocara canis es alta, lo cual coincide con varios reportes internacionales (23) mientras que contrasta con otros. Así tenemos estudios realizados en Brasil y Argentina en niños, con 37% a 39% de positividad (24,25). Otro reporte de Argentina en población general también indica 39% de positivos (26) y otro de Nigeria 29% (27). El único reporte realizado en población nacional llegó a alrededor de 7% (13).
Es de resaltar que la infección es frecuente en sujetos relativamente jóvenes o en edad productiva, con énfasis en personas mayores de 15 años, lo cual evidencia que la infección inicial se produce durante la infancia, ya que existen reportes de la historia natural de la enfermedad en ese sentido (1,3,5,10).
No se observó asociación entre el resultado positivo y el hallazgo de anemia y leucocitosis, lo que coincide con la bibliografía (1-4,25,26). Tampoco se encontró asociación con eosinofilia, que es un dato clínico útil para la sospecha de la infección visceral mas no ocular. El no haberla encontrado en el grupo estudiado y la presencia frecuente de disminución de agudeza ocular, permite estimar que los casos positivos tendrían la infección ocular aún silente o infección visceral con poca actividad, de tal forma que no ocasiona eosinofilia
Podemos concluir que la toxocariosis humana es frecuente en la población de Lima (23,3%) y la mayoría de los participantes manifestó ser asintomáticos. Es necesario desarrollar programas de difusión para detectar precozmente la infección, así como para prevenirla.
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1Instituto de Medicina Tropical “Daniel A. Carrión”–UNSMM.
2Departamento Académico de Microbiología Médica, Facultad de Medicina–UNMSM.
3Instituto Nacional de Salud.
Correspondencia
Blgo. Yrma
Espinoza Blanco
Instituto de Medicina Tropical “Daniel A. Carrión”
UNMSM - Sección de Parasitología.
Jr. José Santos Chocano 199. Urb. San Joaquín
Callao 02, Perú
E-mail: yaeb23@yahoo.es
Tabla de contenido
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