TRATAMIENTO DE
STRONGYLOIDES STERCORALIS CON
IVERMECTINA Y TIABENDAZOLE
Pedro Huapaya1,2, Yrma Espinoza1,2, Alina Huiza1,2, Carlos
Sevilla2, Herman Vildósola1
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. MATERIAL Y MÉTODOS
. RESULTADOS
. DISCUSIÓN
RESUMEN
OBJETIVO: Describir la experiencia del uso de ivermectina y tiabendazole en pacientes
atendidos en el Instituto de Medicina Tropical "Daniel A. Carrión"- UNMSM.
MATERIAL Y MÉTODOS: Durante los años 2001 y 2002, se administró ivermectina 0,2 mg/kg
en dosis única a 22 pacientes (Grupo 1) o tiabendazole 25 mg/kg por 3 días a 20
pacientes (Grupo 2) con diagnóstico de Strongyloides stercoralis en heces. Se efectuó
controles entre 20 y 40 días después de administrado el tratamiento. RESULTADOS: El
promedio de edades fue 21,8 años (DE 22,6) para el grupo 1 y de 33,5 años (DE 14,2) para
el grupo 2. Hubo 12 varones (54,5%) en el grupo 1 y 7 (35%) en el grupo 2. Ivermectina fue
100% eficaz, mientras que tiabendazole lo fue en 95%; sólo un caso requirió un segundo
ciclo debido a la alta carga parasitaria inicial; el siguiente control fue negativo. Los
síntomas más frecuentes fueron diarreas (71,4%), dolor cólico (61,9%) y dolor
epigástrico (47,6%). Todos los pacientes manifestaron mejoría clínica luego del
tratamiento. Sólo 2 casos (10%) del grupo 2 manifestaron leve sensación nauseosa durante
el primer día del tratamiento, que remitió por completo al segundo día. CONCLUSIONES:
Ambos medicamentos ratifican su eficacia y seguridad para ser utilizados en el tratamiento
de Strongyloides stercoralis; es necesario disponer de ellos en el petitorio
nacional.
Palabras clave: Estrongiloidiasis; ivermectina; Strongyloides stercoralis;
antihelminticos.
TREATMENT OF Strongyloides stercoralis WITH IVERMECTIN AND THIABENDAZOLE
SUMMARY
OBJECTIVE: To describe the experience with ivermectin and thiabendazole in patients
attended at the Tropical Medicine Institute "Daniel A. Carrión"- UNMSM.
MATERIAL AND METHODS: During 2001 and 2002, ivermectin (0,2 mg/kg in single dosis) and
thiabendazole (25 mg/kg/3days) were administered to 22 (Group 1) and 20 (Group 2) patients
with diagnosis of Strongyloides stercoralis in stools. Controls were performed between 20
and 40 days following treatment. RESULTS: Mean age was 21,8 years (SD 22,6) for group 1
and 33,5 years (SD 14,2) for group 2. There were 12 males (54,5%) in group 1 and 7 (35%)
in group 2. Ivermectin was 100% efficient while thiabendazole was 95%; only one case
needed a second cycle because of high amount of parasites from the beginning; his next
control was negative. Most frequent symptoms were diarrhea (71,4%), abdominal pain (61,9%)
and epigastric pain (47,6%); all patients felt better after treatment. Only 2 cases (10%)
from group 2 referred light nausea during the first day of treatment that disappeared at
the second day. CONCLUSIONS: Both drugs ratify their efficacy and safety for Strongyloides
stercoralis treatment making it necessary to have them in the national petitioner.
Key words: Strongyloidiasis; ivermectin; Strongyloides stercoralis; anthelmintics.
|
La infección causada por el
nemátode Strongyloides stercoralis tiene en el Perú relativa frecuencia en la
población, especialmente en la selva (1-6). Ocasiona diversos problemas, como diarreas,
dolor epigástrico, pérdida de peso, anemia e inclusive el peligroso síndrome de
hiperinfección, que muchas veces puede llegar a ser mortal debido a las múltiples
complicaciones que puede originar (7-16). No se dispone en nuestro país de un esquema de
tratamiento totalmente eficaz que permita el manejo de esta infección en forma oportuna
para evitar complicaciones.
Es conocido que existen dos drogas altamente eficaces contra este parásito, ivermectina
(13,17-21) y tiabendazole (22-26), lo que las convierte en drogas de primera elección
para el manejo de estos casos. Sin embargo, por razones no bien explicadas, ivermectina no
circula en el mercado farmacéutico nacional y tiabendazole existe pero en forma
restringida, sin ser accesible a la población que padece el problema. Ambos medicamentos
se encuentran disponibles en centros de investigación, como el Instituto de Medicina
Tropical "Daniel A. Carrión" de la UNMSM, donde se les utiliza en forma
cotidiana y se brinda gratuitamente al público que concurre para buscar atención.
Es importante describir periódicamente la experiencia que existe en nuestro país con
estos medicamentos, ya que los demás fármacos antiparasitarios utilizados comúnmente en
nuestro país no ofrecen toda la eficacia y seguridad deseadas para estos casos (1,13,17).
Este trabajo describe los resultados en nuestra institución, para así promover el
ingreso de ambos medicamentos al mercado nacional y enfrentar mejor esta infección.
Durante los años 2001 y 2002, en
el Instituto de Medicina Tropical "Daniel A. Carrión" de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos se detectó casos de infección intestinal por Strongyloides
stercoralis, tanto en población residente en Lima como en otras ciudades. Las personas
acudieron al consultorio externo de nuestra institución o fueron derivados de otros
establecimientos y/o fueron detectados mediante la ejecución de actividades de detección
masiva de enteroparásitos en la población de Lima y del interior del país.
Las personas infectadas fueron atendidas por el personal de la Sección de Parasitología,
para la evaluación clínica y el tratamiento farma-cológico correspondiente.
La evaluación clínica incluyó entrevista médica y examen general, con énfasis en las
molestias que los pacientes manifestaron. Asimismo, se registró los datos de filiación y
antecedentes de importancia (lugar de nacimiento, visitas a la selva). También se
explicó la razón de la administración gratuita de esos medicamentos.
Los fármacos administrados fueron ivermectina y tiabendazole, ambos disponibles en
distintos momentos, debido a donaciones de laboratorios farmacéuticos o de otras
instituciones que gentilmente los brindaron a nuestro establecimiento, con el fin de
facilitar la terapia de esta infección, ante el conocimiento de la dificultad de
encontrarlos en el mercado nacional.
Los tratamientos fueron administrados a dosis convencionales, es decir, ivermectina a 0,2
mg/kg en dosis única y tiabendazole a razón de 25 mg/kg/día durante 3 días. Los
fármacos no fueron administrados en forma aleatoria; dependió de la disponibilidad de
los medicamentos en cuanto a cantidad y oportunidad. Principalmente se trató de
administrar tiabendazole a adultos e ivermectina a menores de edad, debido a los reportes
de las reacciones adversas que podía ocasionar el primero (27-29); sin embargo, esto no
fue un criterio absoluto.
Los casos fueron detectados utilizando diversos métodos de examen parasitológico,
principalmente examen directo seriado, sedimentación rápida y la técnica de Baermann.
El control parasitológico se realizó entre los 20 y 40 días después de haber concluido
el tratamiento; ello dependió de la accesibilidad de los pacientes al establecimiento o
viceversa, ya que algunos de ellos fueron detectados y controlados fuera de Lima.
Los controles se realizaron mediante examen seriado de heces (3 muestras), las cuales
fueron examinadas mediante las técnicas ya descritas, y algunos fueron complementados con
el cultivo en carbón vegetal. Asimismo, se repitió la evaluación clínica para
evidenciar la mejoría de cada persona.
Durante los años 2001 y 2002, se
detectó un total de 42 casos de estrongiloidiasis; 21 casos fueron detectados en el
Instituto y los otros 21 en el distrito de Perené, provincia de Chanchamayo, Junín,
durante una actividad extramural del personal de la Sección de Parasitología.
De los 21 casos detectados en Lima, 18 (85,7%) refirieron visitas o residencia en ciudades
de la selva endémicas al parásito, 2 (9,5%) no tenían este antecedente, pero sí algún
familiar cercano (cónyuge, hermanos, hijos), y sólo 1 caso (4,8%) no manifestó
antecedente de este tipo.
Los clasificamos en dos grupos según el tratamiento recibido; el grupo 1 (22 casos)
recibió ivermectina y el grupo 2 (20 casos), tiaben-dazole, a las dosis ya
indicadas.
Los promedios de edades fueron 21,8 años (DE 22,6) para el grupo 1 y 33,5 años (DE 14,2)
para el grupo 2 (Tabla 1). Hubo 12 varones (54,5%) en el grupo 1 y 7 (35%) en el grupo 2
(Tabla 2).
Tabla 1.-
Distribución por edades de la población estudiada.
|
Edad
(años) |
Grupo 1 |
Grupo 2 |
Total |
| n |
% |
n |
% |
n |
% |
| 1 a 4 |
5 |
22,7 |
0 |
0,0 |
5 |
11,9 |
| 5 a 14 |
7 |
31,8 |
2 |
10,0 |
9 |
21,4 |
| 15 a 44 |
6 |
27,3 |
14 |
70,0 |
20 |
47,6 |
| 45 a 60 |
2 |
9,1 |
3 |
15,0 |
5 |
11,9 |
| Más de 60 |
2 |
9,1 |
1 |
5,0 |
3 |
7,1 |
| Total |
22 |
100,0 |
20 |
100,0 |
42 |
100,0 |
| Promedio |
|
|
|
|
|
|
| DE |
21,8 |
33,5 |
|
|
| Edad mínima |
22,6 |
14,2 |
|
|
| Edad máxima |
2, 14 |
70, 62 |
|
|
Tabla 2.- Distribución por sexos.
|
| Sexo |
Grupo
1 |
Grupo 2 |
Total |
| n |
% |
n |
% |
n |
% |
| Masculino |
12 |
54,5 |
7 |
35,0 |
19 |
45,2 |
| Femenino |
10 |
45,5 |
13 |
65,0 |
23 |
54,8 |
| Total |
22 |
100,0 |
20 |
100,0 |
42 |
100,0 |
Ivermectina
fue 100% eficaz, mientras que tiabendazole lo fue en 95%; sólo un caso requirió un
segundo ciclo de tratamiento, debido a la alta carga parasitaria que presentó al inicio:
aproximadamente se contó más de 400 larvas en un extendido de heces en una lámina
cubreobjeto de 22x22 mm, siendo negativo en el control después del segundo tratamiento.
La carga parasitaria de la mayoría de los demás casos no llegaba a 50 en la misma
preparación.
Los síntomas más frecuentes fueron diarrea (71,4%), de olor fétido, abundante, sin moco
ni sangre, sin pujo ni tenesmo. Dolor tipo cólico (61,9%) sin localización definida,
aunque algunos pacientes refirieron el flanco derecho como el sitio más frecuente; dolor
epigástrico (47,6%), descrito como ardor, de preferencia posprandial, asociado a
dispepsia, a pesar de haber recibido tratamiento previo con antiácidos diversos.
También manifestaron aumento de ruidos hidroaéreos (40,5%), descrito como borborismos,
meteorismo, flatulencia; náusea y/o vómitos (16,7%) y estreñimiento (7,1%) (Tabla 3).
Todos los pacientes manifestaron mejoría clínica progresiva luego del tratamiento;
inclusive el caso que requirió segundo tratamiento mejoró de sus molestias después del
primer ciclo, siendo la sintomatología escasa luego del segundo tratamiento.
Tabla
3.- Manifestaciones clínicas iniciales.
|
Clínica |
Grupo 1 |
Grupo 2 |
Total |
| |
n |
% |
n |
% |
n |
% |
| Diarreas |
15 |
68,2 |
15 |
75,0 |
30 |
71,4 |
| Dolor cólico |
11 |
50,0 |
15 |
75,0 |
26 |
61,9 |
| Epigastralgia |
7 |
31,8 |
13 |
65,0 |
20 |
47,6 |
| RHA |
9 |
40,9 |
8 |
40,0 |
17 |
40,5 |
| Náuseas, vómitos |
4 |
18,2 |
3 |
15,0 |
7 |
16,7 |
| Estreñimiento |
0 |
0,0 |
3 |
15,0 |
3 |
7,1 |
| Total |
22 |
100,0 |
20 |
100,0 |
42 |
100,0 |
No se
presentaron reacciones adversas en el grupo 1, mientras que sólo 2 casos (10%) del grupo
2 manifestaron leve sensación nauseosa durante el primer día del tratamiento, que
remitió por completo al segundo día y no requirió modificar el esquema ni tratamiento
sintomático adicional.
Los resultados de la experiencia
del uso de estos fármacos concuerdan con los reportes internacionales de eficacia de
ambas drogas (8,13,17,18,20-25), la cual se mantiene a menos que existan otros problemas
de salud concomitantes (30-33); así como también la seguridad que representan,
especialmente tiabendazole, que según varios reportes es causante de reacciones adversas
indeseables (27-29); ninguna de ellas se presentó en el grupo estudiado. En el caso de
ivermectina, es sabido que es una droga muy segura con casi nula presentación de efectos
indeseables (17-21).
Ante estas evidencias, es importante llamar la atención de las autoridades de salud para
gestionar el ingreso de estos medicamentos al petitorio farmacológico nacional, a fin de
que estén al alcance de las personas con esta infección y se pueda brindar el
tratamiento de primera línea en forma oportuna.
En conclusión, tanto ivermectina como tiabendazole son drogas de alta eficacia para el
tratamiento de infección por Strongyloides stercoralis. Ambas drogas son seguras cuando
se las utiliza a las dosis recomendadas. Es importante considerar la necesidad del ingreso
de ambos fármacos al mercado nacional.
Bibliografía
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1 Instituto de
Medicina Tropical "Daniel A. Carrión", UNMSM.
2 Departamento Académico de Microbiología Médica, Facultad de Medicina, UNMSM.
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