Editorial
Con el presente número, Anales de la Facultad de Medicina cumple un lustro de aparición consecutiva, constituyéndose así en evidencia objetiva del proceso de reorganización que se iniciara en la Facultad en 1995, uno de cuyos ejes fundamentales fue la estimulación a la investigación científica. Veintiún números de publicación consecutivos en las fechas programadas dan fe del compromiso que asume el claustro en mantener el legado de los fundadores de la primera revista médica nacional. Articulando la línea de investigación que sigue la revista con el quehacer universitario, la Facultad de Medicina desarrolló del 7 al 9 de septiembre sus segundas jornadas de investigación, en un esfuerzo por fortalecer la inquietud científica de sus miembros. Como producto de dicho evento, salió a luz un excelente libro de resúmenes que fue distribuido entre los asistentes y que refleja la superación de los escasos recursos materiales con los que se contó por la creatividad de los participantes, comprobada en el más de un centenar de trabajos expuestos que alimentan las páginas de dicha publicación. La aparición del presente volumen coincide con el día de la medicina peruana, conmemorando el martirológio de un estudiante Sanfernandino, que con su ejemplo, un 05 de Octubre de 1885, se erigió en uno de los impulsores de la investigación en el Perú. Es en el legado de Carrión que la Facultad y en especial Anales de la Facultad de Medicina se sustenta para seguir a la vanguardia de la difusión científica peruana. En este convencimiento es que asumimos a Carrión no sólo en el singular hecho de su presencia como héroe nacional y de la medicina peruana, si no sobre todo como Sanfernandino, un símbolo que nos recuerda que la condición de ser estudiante (y los médicos lo somos eternamente), está asociada inevitablemente al afán de investigar, de conocer la verdad, en un intento de entender la vida del hombre como un camino hacia sí mismo. Es en esta última reflexión que la figura de Carrión cobra profundidad y se proyecta como respuesta inequívoca a muchos cuestionamientos y es que, pese a las limitaciones que una guerra injusta de fin de siglo le impuso a su formación, en medio de un ambiente hostil para su inquietud de superación, su actitud de búsqueda de la verdad trascendió el sacrificio personal. En pleno siglo XXI, el legado de Carrión es además la vivificación constante del criterio clínico, del entendimiento integral de la evolución de la enfermedad en la sustentación de un diagnóstico. Reafirmémonos en la interpretación de este preciado legado como actividad íntima de cada uno y contagiémonos, colegas y alumnos de este espíritu de búsqueda pura, de investigación natural que nos lleva inexorablemente a seguir la senda trazada por nuestro mártir Nuestra Facultad enfrenta hoy en día nuevos retos, con una actitud crítica, con el progreso permanente en la educación e investigación, a la que se suma actualmente un idóneo manejo gerencial. Anales de ta Facultad de Medicina como publicación oficial de nuestro alma mater se compromete a seguir contribuyendo en esta nueva perspectiva de la Universidad moderna y una vez más aporta en el presente volumen, la cristalización de dicho compromiso. Dr Agustín Iza Stoll |