Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
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ISSN 1025 - 5583
Vol. 61, Nº 3 - 2000
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Aislamiento de Bartonella
bacilliformis a 2652 m.s.n.m. en el Distrito de San Pedro de Quinocay, Provincia de
Yauyos - Lima
Milko Bobbio
Puesto de Salud de Quinocay - Yauyos. Dirección de Salud Sur Ministerio de Salud.
RESUMEN
Se reporta el primer caso de aislamiento
de Bartonella bacilliformis en la comunidad de Quinocay en una paciente de 13 años
con bartonelosis aguda hemática, complicada con infección salmonelósica. Es importante
resaltar que la zona no es prevalente de la enfermedad, pero actualmente reúne
características epidemiológicas para contraer ésta. Se recomienda continuar el proceso
activo de búsqueda de casos nuevos según el Programa Nacional de Control de Enfermedades
Metaxénica, aún en aquellas áreas que no constituyan nichos epidemiológicos
reconocidos.
Palabras claves: Bartonella,
aislamiento; Bartonellosis; Técnicas Bacteriológicas; Medios de Cultivo, aislamiento.
Bartonella bacilliformis ISOLATE AT
2652 m.o.s.l. IN QUINOCAY DISTRICT, YAUYOS PROVINCE-LIMA DEPARTMENT
SUMMARY
This paper reports the first Bartonella
bacilliformis isolate from a 13-years old girl with salmonellosis complicated acute
hematic bartonellosis in Quinocay community. It is important to note that this is a
nonprevalent area, but currently met the disease-communication epidemiological
characteristics. The recommendation is made for continuing the active new cases search
process according to the National Programme for Metoxenous Diseases Control even in areas
nonrecognized as epidemiological niches.
Key words: Bartonella, isolate; Bartonella Infections;
Bacteriological Techniques; Culture Media, aislote.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad de Carrión, bartonelosis
humana o verruga peruana, es una enfermedad metaxénica de tipo endémico, descrita en
diversos países latinoamericanos (1,2). La bartonellosis en el Perú se distribuye entre
los 550 m.s.n.m. y 3200 m.s.n.m. de altitud, al interior de las cuencas de los ríos
Rímac (Matucana, Huarochirí), Cañete, Pativilca, Santa y La Leche. Típicamente
localizada entre la zona sur del Perú hasta Cañete y los valles interandinos de
Cajamarca al norte, la enfermedad de Carrión se reporta con mayor incidencia en los
departamentos de Ancash, Cajamarca, Amazonas y La Libertad, siendo los departamentos de
Huancavelica, Huànuco, Piura, Junfn, Cuzco y Ayacucho y la Sierra Sur de Lima, las
regiones de menor incidencia.
Bartonella bacilliformis, único
agente causal reconocido de Bartonelosis humana en el Perú, es una bacteria aeróbica
pleomórfica flagelada Gram negativa, intracelular, que varía de forma dependiendo de la
fase clínica (bacilar, cocoide o "en ele") (3). La presencia del vector hembra
de un insecto hematófago del género Lutzomyia (titira o manta blanca) infectado
con parásitos de Bartonella es necesaria para su transmisión (4).
Según datos epidemiológicos (5), en la
década de 1940, la tasa de prevalencia por cien mil habitantes a nivel nacional estimada
fue de 10,5 para bajar a un 0,3 en 1970; un brote epidémico en 1992 arrojó una tasa de
incidencia de 106,7 por 100 000.
El distrito de Quinocay se encuentra
entre 2500 y 2652 m.s.n.m. Esta altitud es inusual para la ocurrencia de bartonelosis
humana, ya que casi dobla el promedio de las poblados en los que habitualmente se reporta
la enfermedad de Carrión (usualmente entre los 500 y los 1200 m.s.n.m). De esta manera,
el presente reporte se constituye en el probable primer caso de Bartonelosis humana
localizada a más de 2500 m.s.n.m.
La clínica de la bartonelosis se
caracteriza por ictericia, visceromegalia, palidez, y baja ponderal. El Instituto Nacional
de Salud (INS) dentro del enfoque epidemiológico de la detección de casos y control de
enfermedad define caso probable de bartonelosis a la presencia de síndrome febril de más
de tres días de duración con baja ponderal y visceromegalia. La definición de caso,
añade a los criterios anteriores el aislamiento y frotis del parásito.
El presente reporte además de su
importancia epidemiológica, es una señal de alerta en la región, donde por décadas se
están dando las condiciones para el desarrollo de la enfermedad, lo que expresa
claramente la importancia de la aplicación de las normas del Programa de Control de
Enfermedades Metaxénicas del Ministerio de Salud, para la búsqueda activa de casos y
control del vector.
HISTORIA CLINICA
Paciente mujer de 13 años de edad,
natural y procedente del distrito de San Pedro de Quinocay con el antecedente
epidemiológico de fiebre tifoidea materna hace 6 meses, viajes al poblado vecino de
Viscas y padre con diagnóstico confirmado de Bartonellosis en 1998 y en 1999. Inicia
enfermedad hace siete días, de inicio brusco y curso progresivo caracterizado por cefalea
global constante, sensación de alza térmica no cuantificada a predominio vespertino con
sudoración profusa y escalofríos, mialgias a predominio de región lumbar y miembros
inferiores al tercer día de evolución; tos productiva blanquecina al sexto día.
Con relación a las Funciones
biológicas: el apetito disminuído, sed aumentada, orina y deposiciones sin alteración,
baja ponderal de diez kilogramos en 10 dias aproximadamente. Tenía una PA=100/50 mmHg,
frecuencia cardíaca de 132x', frecuencia respiratoria de 26x', temperatura oral: 40,5°C
y un peso de 29 Kg.
Paciente en mal estado general, mal
estado de nutrición e hidratación, lúcida y orientada en tiempo, espacio y persona.
Palidez marcada de piel y mucosas, no ictericia ni equímosis. Murmullo vesicular pasa
bien en ambos campos pulmonares, moviliza secreciones. Ruidos cardíacos rítmicos,
taquicárdicos, no soplos ni ritmo de galope. Abdomen excavado, blando y depresible,
ruidos hidroaéreos aumentados de intensidad, dolor difuso a la palpación profunda y a
predominio de mesogastrio; palmo hepático de 14 cm, bazo se percute y palpa a 2 cm por
debajo del reborde costal izquierdo, no se palpan masas ni adenopatías. Dolorabilidad
leve a movilización pasiva a predominio de miembros inferiores. Examen neurológico sin
alteración.
La paciente fue transferida con el
diagnóstico presuntivo de proceso infeccioso generalizado (a descartar Bartonelosis,
fiebre tifoidea, Brucelosis, tuberculosis y Malaria) y deshidratación moderada. Luego de
compensarla hemodinámicamente, se le transfirió al Hospital de Apoyo María Auxiliadora,
previa toma de muestra para frotis sanguíneo y cultivo según las normas del Instituto
Nacional de Salud, para la definíción de caso probable de bartonelosis.
Los exámenes auxiliares en
hospitalización fueron: Hemograma: L = 8100 (0, 91, 0, 0, 0, 8) Hto = 25,4% Grupo
sanguíneo O Rh positivo; cultivo y sedimento urinario (-). Set de Brucella negativo.
Aglutinaciones en tubo y en placa para Salmonella Tifico O: 1/20, Tifico H: 1/20. PPD = 2
mm, BK en esputo negativo. Bioquímica sanguínea: glicemia 65 mg%, creatinina 1, 1 mg%,
electrolitos séricos normales.
La Gota gruesa fue negativa a Plasmodium
sp, pero compatible con Bartonella baciliforme. La muestra del Instituto
Nacional de Salud (INS) fue positiva para Bartonella bacilliformís para el frotis
como para el cultivo.
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Figura N°1.- Microscopía
con coloración Giemsa de Frotis sanguíneo de la paciente. Vista panorámica (10X). |
Figura N°2.-Microscopía
con coloración Giemsa, de Frotis sanguíneo donde se aprecia la forma bacilar de la
Bartonella bacilliformis (100X). |
Se inició tratamiento a
los 9 días de inicio de los sintomas con cloramfenicol 100 mg/k/d endovenoso tid por 5
días hasta la caída de la fiebre para luego bajar la dosis a 50 mg/k/d endovenosa qid.
Se administró paracetamol 450 ing por vía oral condicional a T° > 38,5°C.
La paciente evolucionó favorablemente
disminuyendo progresivamente la temperatura corporal y mejorando su estado general hasta
el séptimo día de terapia, presentando deposiciones líquidas en número de cinco por
día y una temperatura oral de 38,6°C. Se realizaron aglutinaciones para salmonelosis,
detectándose la infección por Salmonella no typhi, que cedió en los títulos al
incrementar la dosis y prolongar el tratamiento antibiótico hasta 21 días, Se realizaron
exámenes de gota gruesa y aglutinaciones seriadas, por lo que no fue necesaria la
utilización de otro esquema terapéutico. En la población se realizó el control de los
colaterales, detectándose dos nuevos casos, quienes recibieron el manejo respectivo.
DISCUSION
La bartonelosis humana puede considerarse
como una enfermedad reemergente, que ha aumentado en incidencia en los últimos cinco
años en zonas donde clásicamente se presentaban casos aislados (generalmente migrantes
que por motivos de trabajo se exponen a padecer la enfermedad al ingresar en los nichos
verrucógenos). Este fenómeno estaría en relación con la variación de las condiciones
geográficas, producto de la secuela dejada por el Fenómeno del Niño en la década de
1990. Las variaciones, epidemiológicas y socioeconómico culturales de la población
residente y migrante de esta parte del país, también influirían en la susceptibilidad a
contraer la enfermedad.
En las primeras 23 semanas
epidemiológicas de 1999, de 36 casos probables, se confirmaron 13 muestras mediante
frotis y cultivo, con una incidencia de 0,02 por 100 000 en el distrito de Quinocay (todos
los casos eran del anexo de Viscas) y de 0,5 por 1000 habitantes para la comunidad de
Quinocay (dada por el caso expuesto). En el ámbito geográfico se encuentran comunidades
ubicadas desde los 550 m.s.n.m. hasta una altitud de 3677 m.s.n.m., entre las cuencas de
los ríos Mala, Omas y Cañete, siendo habitual la presencia del vector del género Lutzomy¡a,
transmisor tanto de la bartonelosis como de leishmaniasis. Para el caso especifico que
presentamos, a pesar de tener un antecedente de viajes repetidos a la localidad de Viscas
en los últimos 10 años, la paciente nunca contrajo la enfermedad; por otro lado es sólo
después del último fenómeno del niño hace un año que Quinocay presenta las
condiciones necesarias para la aparición del vector específico, al incrementarse las
lluvias por el fenómeno climático.
La bartonelosis humana constituye una
enfermedad de notificación obligatoria y al tener manifestaciones clínicas particulares,
es necesario saber reconocerlas y asociarlas al criterio epidemiológico y de laboratorio
para llegar al diagnóstico oportuno. Por otro lado un proceso infeccioso general, como la
infección por Salmonella typhi, se presenta frecuentemente como enterocolitis
(fiebre entérica), aunque puede manifestarse con sintomatología gastrointestinal
inespecífica; el inicio es insidioso, y presenta manifestaciones generales como
hiporexia, malestar general y decaimiento, además no es común que la temperatura
sobrepase los 39°C.
En el presente caso, el antecedente epidemiológico familiar positivo sumado a las pobres
condiciones de salubridad de vivienda, apuntaban a tener en cuenta esta probabilidad, sin
embargo, en la presentación clínica de la paciente primaba la palidez, fiebre alta de 40
- 41°C y sudoración profusa con escalofríos intensos que alejaba la fiebre tifoidea
como diagnóstico primario. Una patología a considerar, prevalente en la zona, es la
brucellosis, debido al elevado consumo de queso de cabra no pasteurizado crudo, elaborado
artesanalmente sin un adecuado control sanitario. En esta enfermedad el cuadro clínico da
manifestaciones de cronicidad con repercusión directa en el sistema osteomioarticular y
un compromiso hematológico más gradual, y no tan súbito como el de nuestra paciente.
Otro diagnóstico a considerar es la tuberculosis, pero el rápido deterioro de la
paciente, además de ausencia de factores de riesgo importantes descartan este
diagnóstico.
La presentación clínica de la
bartonelosis pasa por tres fases reconocidas (6,7) . La primera es la fase hemática o
aguda con un periodo de incubación - establecido desde la experiencia de Carrión - de 21
días (8), pudiendo variar en un amplio margen y llegar a los 100 días; se caracteriza
por la destrucción rápida de los glóbulos rojos, aumento del tamaño del hígado y del
bazo, inflamación del endotelio vascular y en el frotis se aprecia la forma más agresiva
(bacilar), que al multiplicarse tiene una población flagelada y otra no flagelada
(Figuras N° 1 y 2), dando el cuadro clínico caracterizado por palidez marcada (97%),
regular a mal estado general (90%), fiebre y hepatomegalia (80%) e ictericia, con una
mortalidad general que puede llegar al 55% en los no tratados. El diagnóstico en esta
fase se realiza mediante frotis de sangre periférica, hemocultivo o métodos
inmunológicos. Existen diversas complicaciones infecciosas que pueden presentarse en esta
fase, que aumentan la mortalidad de los pacientes, principalmente gérmenes entéricos
como Salmonella (typhi y no typhi), Shigella disenteriae, Enterobacter sp., entre
otros (9). En este contexto, nuestra paciente presentó como proceso agregado la
infección por Salmonella no typhi, con excelente respuesta terapéutica, al ser sensible
al cloramfenicol.
La segunda fase de la enfermedad es la
intercalar o pre-eruptiva (si el paciente se recupera de la fase hemática), donde en el
frotis se aprecia básicamente formas cocoides o en ele, ya que el parásito conforme
envejece pierde el flagelo; en esta fase el paciente puede curar o pasar a la siguiente
etapa o eruptiva, verrucosa o histioide (6).
En conclusión, dadas las manifestaciones clínicas
predominantes en esta paciente y considerando el criterio epidemiológico, se planteó el
diagnóstico de bartonelosis, definido como caso probable, confirmado posteriormente por
medio del frotis (puede ser positivo hasta en un 65%) y cultivo (positivo hasta en un 90%)
(10).
Una apreciación importante en relación al presente caso
es su constitución en punto de partida de un proceso activo de búsqueda de casos nuevos,
realizando el seguimiento correspondiente e incidiendo en los aspectos preventivos a nivel
poblacional para la eliminación de los focos peri e intradomiciliarios donde se encuentra
el vector, en referencia al Programa de Control de Enfermedades Metaxénicas, para
disminuir los indicadores de morbilidad como los Años de vida potencialmente perdidos
(AVPP) y los años asociados a discapacidad (AVAD) y lograr un mejor estado de salud
integral en la población susceptible (5,11).
Ver
Bibliografía
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Correspondencia:
Dr Milko Bobbio Pérez
Calle Pinos Silvestres 182 - Santiago de Surco
Lima 34 - Perú
E-mail: m-bobbio@hotmail.com
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