Citoquinas
Son pequeñas moléculas (<30kDa), proteínas glicosiladas o no,
secretadas por los linfocitos T colaboradores o por los macrófagos (aunque a veces son
producidas por otros tipos de células, como por ejemplo, las células endoteliales).
Existen alrededor de 30 citoquinas identificadas hasta la fecha (19) que
actúan localmente con un efecto similar al de las hormonas, estimulando el sistema
inmunitario.
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| Fig.
Nº 6.- Equilibrio Th1 - Th2 |
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Fig. Nº 7.-
Monómetro de la interleuquina 10 (IL-10) humana (en estado nativo es un dímero). |
Este papel de "mensajeros" entre las diferentes células
inmunitarias, puede ser clasificado en 2 grandes tipos (20): Th1 (mediado principalmente
por IL-2, IFNg , GM-CSF, LTa) y Th2 (mediado básicamente por
IL-3, IL-4, IL-5, IL-6, IL-9, IL-10, IL-13) (Figuras Nº. 6 y 7). Las primeras (Th1)
serían responsables de la hipersensibilidad de tipo retardado o DTH (siglas del inglés:
"Delayed Type Hyperresponsiveness") y de la inmunidad a mediación celular, y
las segundas (Th2) de la respuesta humoral (producción de anticuerpos). La respuesta Th1
estaría también implicada en las infecciones intracelulares (p.ej. virales), mientras
que las respuestas Th2 intervendrían ante una infección por bacterias de vida libre y
por helmintos. También es importante de señalar la existencia del fenómeno de
"regulación cruzada" de estas 2 sub-poblaciones: cuando hay una estimulación
de células Th1 se produce una inhibición de las células Th2 (y viceversa)(20).
Igualmente, cuando la síntesis de anticuerpos está aumentada, la DTH es suprimida
(Figuras Nº. 8 y 9).
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| Fig. Nº 8.-
Predominancia de la población Th1 o Th2. |
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Fig. Nº 9.-
Regulación cruzada entre Th1 y Th2. |
Macrófagos
Los macrófagos tisulares forman una red en varios órganos. Los
receptores de manosa y fucosa, a nivel de monocitos/macrófagos humanos y murinos, pueden
reconocer a los microorganismos que expresan estos azúcares. Los monocitos/macrófagos
expresan otra molécula, el CD 14 (21), receptor de complejos formados por el
LPS junto con su proteína de ligación (LBP) presente en el suero normal. El CD14
participa en la captura de bacterias gramnegativas. Existen 3 tipos de receptores Fc de
IgG sobre los macrófagos murinos y humanos (22): el RFcg
1 (CD64), que tiene gran afinidad por las IgG; el receptor RFcg
2 (CD32), que es de afinidad intermedia y finalmente el receptor RFcgIII (CD 16), que
presenta una afinidad muy pobre. Estos receptores ejercen probablemente diferentes
funciones en la opsonisación, fagocitosis y citotoxicidad. Los receptores de C3b (CR1,
CD35) participan en la fijación de bacterias opsonisadas. Otras moléculas implicadas en
la adherencia son el receptor de C3bi (CR3, CD11b, MAC-1) presente en la superficie de
macrófagos activados y las integrinas LFA-1 (CD11) y p 150/95 (CR4). Los antígenos de
clase II del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH) están presentes en la superficie
de algunos monocitos/macrófagos, donde juegan un papel importante en la presentación del
antígeno a los linfocitos T. Algunos macrófagos expresan un receptor de IgE de débil
afinidad (RFceII, CD23). Además de estas moléculas, los monocitos y los macrófagos
tienen igualmente receptores para las citoquinas como la IL4, el IFNg
y el MIR Por su intermedio, puede producirse una estimulación por las citoquinas
producidas por los linfocitos T. Los monocitos/macrófagos producen también la IL-1, el
TNFa , las prostaglandinas y diferentes componentes del
Complemento.
Células Dendríticas
Se trata de células especializadas en el procesamiento y presentación
de los antígenos (23). Su paso del estado inmaduro al maduro es provocado por
el LPS, el TNFa , el CD40 "ligand", la IL-1B y
también por el MCM ("Monocyte Conditioned Medium") compuesto por IL-1, IL-6,
TNF y PGE2. Su crecimiento, activación y maduración son estimulados por las moléculas
de ADN que contienen dinucleótidos CpG no metilados. A continuación, las principales
características de estas células según su estado de maduración (24):
Células Dendríticas Inmaduras:
- Actividad endocítica fuerte.
- Síntesis de moléculas CMHI/II débil.
- CMH I/II citoplásmicas.
- Vida media de moléculas CMH II < 10 horas.
- Co-estimulación T débil.
Células Dendríticas Maduras:
- Actividad endocítica débil.
- Síntesis de moléculas de CMH I/II débil.
- CMH I/II exclusivamente en la superficie celular.
- Vida media de moléculas CMH II > 50 horas.
Co-estimulación T fuerte.
Estas células sirven de enlace entre la inmunidad innata y la
inmunidad adquirida.
Neutrófilos
Estas células constituyen el 90% de los polimorfonucleares circulantes
y tienen un diámetro de l0 a 20 m m (25). Presentan
2 tipos principales de gránulos: los azurófilos primarios (lisosomas) que contienen
hidrolasas ácidas, mieloperoxidasa y muramidasa (lisosima), y los gránulos secundarios o
gránulos específicos que contienen lactoferrina además de lisosima. Los microorganismos
ingeridos son incluidos en vacuolas, los fagosomas, que se fusionan con los lisosomas y
forman el fagolisosoma. La liberación de gránulos y de sustancias citotóxicas en el
medio extracelular puede igualmente ser inducida por complejos Ag-Ac por intermediación
de los receptores Fc.
Células "Asesinas"
La células "asesinas" (o NK, "Natural Killers")
representan hasta 15% de los linfocitos de la sangre y pueden ser definidas por la
ausencia del receptor de antígeno (26), sea éste TcR ("T cell
receptor": Receptor de linfocitos T, se trata de 2 cadenas proteicas que participan
en el reconocimiento del antígeno por parte del linfocito T cuando éste les es
"presentado" por las moléculas HLA de clase I o II o por las moléculas CD1) o
BcR ("B cell Receptor": Inmunoglobulina, generalmente de clase M de la
superficie del linfocito B, que funciona como receptor del antígeno). Ambos
reconocimientos activan los linfocitos y éstos luego proliferan clonalmente. La mayor
parte de los antígenos de superficie de las células NK se encuentran en la superficie de
linfocitos de la línea T o de la línea mielomonocitaria. Un reactivo muy utilizado en la
identificación de células NK es el AcM CD 16. La molécula CD 16 (o receptor Fcg RIII) está implicada en la activación de células NK.
b) Inmunidad Adquirida (gran especificidad y memoria).
La inmunidad adaptativa o adquirida posee características propias:
especificidad de su respuesta y memorización de la misma (27) . Esto es
posible gracias a un mecanismo de reconocimiento del Ag (ver más abajo) que interviene
durante las primeras etapas de la interacción entre el hospedero y el agente infeccioso.
Dos tipos de componentes son esenciales: los linfocitos y las inmuglobulinas.
Linfocitos T y B
La célula clave del sistema inmunitario es el linfocito. En el caso
del hombre adulto, se estima en 1012 el número de linfocitos (28) .
Ellos derivan de células "madres" o "totipotenciales" de la médula
ósea y que constituyen, en función de su diferenciación, 2 tipos de poblaciones. Hay
unos que adquieren sus características en la misma médula (linfocitos B), mientras que
los otros resultan de una migración de precursores a través del timo (linfocitos T).
Médula ósea y timo constituyen los órganos linfoides primarios, en oposición a los
órganos linfoides secundarios (bazo y ganglios linfáticos). Es hacia estos últimos que
migran los linfocitos y son los lugares donde se desarrollan las reacciones inmunitarias
ante la ocasión de las confrontaciones con los antígenos extranjeros. Los 2 tipos de
linfocitos ejercen su función de reconocimiento por intermedio de moléculas
especializadas: las inmunoglobulinas o anticuerpos en el caso de los linfocitos B, los
receptores T en el caso de los linfocitos T (Figura Nº. 10).
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| Fig. Nº 10.-
Expresión de receptores de superficie de células del sistema inmunitario. |
Anticuerpos
Se trata de inmunoglobulinas sintetizadas por los linfocitos B en el
curso del proceso de maduración clonal que sigue a la interacción del BcR con una
región dada del antígeno (epitope) (26). La calidad de las inmunoglobulinas
varía en función del periodo de respuesta. Clásicamente, se distingue la
"respuesta primaria" de la "respuesta secundaria". La primera es de
duración corta, poco o no memorizada, de isotipo IgM; la segunda es más larga, induce
células de memoria y la conmutación isotípica que permite la formación de las IgG (29).
II. INTERACCIONES HOSPEDERO - PARÁSITO
a) Favorables a la sobrevida del parásito,
Los mecanismos de sobrevivencia de los parásitos dependen de su
biotopo en el humano. Ellos se orientan a evitar inducir respuestas inmunitarias capaces
de rechazarlos, a inactivar los efectores de la inmunidad innata y adquirida, o a
perturbar el desarrollo de algunas modalidades de respuesta de los linfocitos T
específicos.
Lisis u opsonisación a través de la vía alterna del
Complemento
Los estados parasitarios extracelulares que viven en el hospedero
vertebrado son resistentes a la acción lítica del Complemento (30). Esto
supone una adaptación previa de la forma infecciosa previniendo su activación o la
interferencia de moléculas parasitarias en la vía alterna. Un ejemplo de superficie no
activadora está representado por las formas taquizoíto del Toxoplasma gondii, en
el cual la pared es pobre en proteínas o polisacáridos. La disociación de las C3
convertasas se debe, en el caso de T Cruz¡, a la neosíntesis de una
glicoproteína de 87-93 kDa que tiene 50% de homología con el factor que retarda el
crecimiento (DAF, "Decrease Acelerator Factor") de los mamíferos. Las formas
larvarias (schistosomulas) de S. mansoni se benefician de una protección análoga,
pero por captación de las moléculas de DAF de su huésped o por clivaje de C3 por las
proteasas parasitarias.
Resistencia anti-radicalaria
Las leishmanias poseen glicoproteínas de superficie que aseguran su
penetración en el macrófago por intermedio de receptores del complemento, sin estimular
la "explosión" oxidativa. Esto es posible gracias a los mencionados receptores:
las formas virulentas se recubren de C3b (L. major) o de C3b inactivo (L.
donovani), lo cual permite la implicación de receptores CR1 o CR3 de los macrófagos.
La opsonisación vía el CR1, no estimula "explosión" oxidativa agresiva para
el parásito, el cual utiliza en su beneficio un mecanismo de defensa del hospedero a fin
de ganar su lugar de residencia (31). En el caso del CR3, ciertas moléculas de
superficie del promastigote pueden servir directamente de ligantes: el LPG se liga al
sitio lectínico del CR3 mientras que la gp 63 o el C3bi se ligan al sitio C3bi; la
ocupación de 2 sitios del CR3 induce la ingesta en ausencia de "explosión"
oxidativa, contrariamente a lo que se produce si uno solo de los 2 sitios está implicado.
Una vez ingeridas las formas residentes de las leishmanias, reducen la citototoxicidad
mediada por radicales por acción de sus enzimas y el LPG. Este último pasa por la
proteinkinasa C (PKC) para inhibir la transcripción de señales de activación (32).
Toxoplasma y T cruz¡ resisten a la citotoxidad por radicales
gracias a la tripanothiona, complejo de glutation y de espermidina.
En el caso de Plasmodium falciparum, sus estados sanguíneos
poseen una enzima, la Superóxido Dismutasa (SOD), que es capaz de neutralizar, al menos
parcialmente, el potencial tóxico del peróxido de hidrógeno (H2O2)
y de otros radicales oxigenados (33).
Conmutación antigénica
La conmutación antigénica es definida como la aparición de variantes
de un antígeno durante una infección y dentro de una población parasitaria clonal. Los
tripanosomas africanos consagran 10% de su genoma a fin de poder conmutar la expresión de
su glicoproteína de superficie (VSG), de la cual el 75% de aminoácidos puede variar y
escapar así a los anticuerpos IgM que han sido inducidos por la variante precedente. En
efecto, cada VSG resulta de la expresión conmutante (frecuencia 10-2) en un
sitio telomérico de un gen pulsado en un repertorio estimado en alrededor de 1000 genes y
pseudogenes reagrupados en familias. Más de 100 variantes pueden sucederse después de
una infección monoclonal. Los plasmodios también pueden efectuar una conmutación
antigénica. En este último caso, la variación antigénica (frecuencia de base de 2%)
modifica las propiedades de citoadherencia de los glóbulos rojos infectados. El caso más
conocido es el de los genes var que codifican las proteínas PfEMP (34)
. El repertorio de los genes var difiere de una clona a otra. La variación es
además gobernada por la respuesta inmunitaria específica: los antígenos variantes de
los esquizontes no representan sino una pequeña fracción de las proteínas expresadas
por el parásito y aparecen en secuencia durante la parasitemia, pero la transferencia
hacia un huésped que ha desarrollado una respuesta de anticuerpos en relación a una
variante implica la conmutación inmediata. De esta forma, mientras que el hospedero
elabora una respuesta eficaz en relación a los antígenos del estado infeccioso
(esporozoíto de Plasmodium, tripomastigotes metacíclicos de T cruzi, larvas L3 de
filarias), el parásito se transforma a un estado antigénicamente diferente que no es
reconocido por los efectores específicos del estado infeccioso, responsables del
mantenimiento de la infección.
Alteración de la capacidad de respuesta del linfócito T
El ejemplo más característico es el de los tripanosomas: el
co-cultivo de linfocitos humanos con T cruz¡ implica una supresión neta de respuestas
proliferativas a las lectinas mitogénicas y a los anticuerpos anti-CD3 que no es
restaurada por la adición de IL-2 (35). La inhibición de expresión del
receptor de fuerte afinidad por la IL-2 compromete las cadenas a
y b y se observa aun después de la separación de linfocitos y
de tripanosomas por un inicrofiltro. Se puede así entender que la inmunosupresión que
caracteriza la fase aguda de la enfermedad de Chagas, facilita la diseminación del
parásito en el organismo antes de su "secuestro" tisular. Esta supresión es
agravada por la posibilidad de infección de los linfocitos T CD4+ y T CD8+
por T cruz¡, implicando una destrucción secundaria por un mecanismo de citotoxicidad a
mediación celular, dependiente de anticuerpos. En el caso de T brucei, también se
bloquea la entrada en el ciclo celular de los linfocitos T cocultivados con el parásito.
Un producto de secreción parasitaria induce la proliferación de los parásitos pero
inhibe la de los linfocitos por intermedio de la inducción de la secreción de IFNg por las células CD8+.
Inducción de células supresivas
En el caso de la leishmaniasis cutánea, las variantes de L.
aethiopica aisladas de pacientes afectados por la forma difusa de la leishmaniasis
inducen una respuesta T supresiva, contrariamente a aquellos aislados de formas cutáneas
localizadas (36). En el caso de la leishmaniasis visceral, se ha demostrado que
una población de células CD45RO- (un fenotipo atribuido a los linfocitos T inductores de
supresión) inhibe la producción de IL-2 estimulada por la presencia del antígeno.
Activación policlonal
Se encuentran repeticiones estructurales en las proteínas expresadas
en diferentes estados de desarrollo y en diversas localizaciones de varios protozoarios (37).
En el caso del P. falciparum, la CSP (CircumSporozoit Protein, Proteina
circuinsporozoitaria), el RESA (Ring Erythrocitic Surface Antigen, Antígeno en anillo de
la superficie del eritrocito) y antígenos solubles que son liberados durante la
esquizogonia (se trata de un grupo de antigenos solubles, que se pueden detectar en el
suero del paciente; "s" es un grupo de esos antígenos), entre otras proteínas
plasmodiales, tienen secuencias repetidas, "cross-reactivas" e inmunodominantes.
Las personas impaludes elaboran así una fuerte respuesta en anticuerpos en perjuicio del
reconocimiento de epítopes menores no repetitivos. Se estima que este conjunto de
epítopes "cross-reactivos" interfiere con la maduración de clonas
linfocitarias B de fuerte afinidad, preservando una proporción anormal de clonas mutadas
y directa o indirectamente por la vía de la regulación idiotipica, previene el
desarrollo de clonas dirigidas hacia los epitopes "menores".
Perturbación a nivel de la presentación del Antígeno
La eficacia de las CPA ("células presentadoras del
antígeno") puede ser alterada por diversos mecanismos. Durante el paludismo, los
sistemas fagocitarios son fuertemente solicitados y se constata una reducción del
potencial de captación de partículas y de presentación del antígeno por parte de los
macrófagos (38). Observaciones análogas han sido hechas en la tripanosomiasis
africana. En la leishmaniasis visceral provocada por L. donovani, se inhibe el
aumento de la expresión de moléculas de clase II del CMH en respuesta a los
interferones: la transcripción de ARN mensajero de las cadenas a
y b está bloqueada o se acumulan mensajeros no traducidos en
el macrófago.
En otros casos, es la producción de moléculas reguladoras la que
está perturbada. La producción de IL- 1 está disminuida durante la infección por T
cruz¡ o L. donovani (39), en este caso por un péptido inhibidor de
la activación macrofágica. Los tripanosomas de la enfermedad del sueño inducen la
producción de prostagladinas (PGE2) con efecto supresivo sobre la producción de IL-2 por
los linfocitos T (que es restaurada en presencia de Indometacina) (40). El
óxido nítrico (NO) producido por los fagocitos infectados, también ejerce un efecto
inmunosupresor (41).
Polimorfismo antigénico y genético
Globalmente, el polimorfismo se presenta en los epitopes B (que
presentan generalmente un cierto grado de reactividad cruzada) y sobre todo en los
epitopes T. En el caso de Plasmodium, estos últimos corresponden por ejemplo a las
regiones más variables del gen de la CSP (42). Junto a la inmuno-dominancia de
los motivos repetitivos, este polimorfismo de los antígenos parasitarios puede explicar
no solamente el carácter progresivo de la adquisición de la inmunidad, sino también el
fracaso de los intentos de vacunación usando péptidos maláricos.
Inhibición a nivel del funcionamiento de la vacuola
fagolisosomal
Los toxoplasmas inhiben la fusión entre los lisosomas y la vesícula
parasitófora, descargando diversas organelas que permiten su penetración sin inducir la
"explosión" oxidativa (43). El bloqueo de la fusión es, en ese
caso, irreversible. T cruz¡ por el contrario, se evade hacia el citoplasma antes
que la fusión fagosoma-lisosoma se produzca y a la vez segrega una perforina (TC-Tox)
activa en medio ácido, homóloga al C9 de los mamíferos.
b) Desfavorables a la sobrevida del parásito
Control de la infección por los macrófagos activados
En el caso del ratón, los macrófagos tisulares maduros activados por
citoquinas, principalmente el IFNg , se convierten en
citotóxicos en relación a las schistosomulas, las larvas de Schistosoma (44).
El estudio de la protección inducida in vivo por la inmunización, ha revelado una
correlación con este efecto citotóxico in vitro y asigna el déficit de los
ratones P susceptibles a un solo gen autosomal.
Citotoxicidad anticuerpo-dependiente mediada celularmente
En la bilharziosis experimental de la rata, los macrófagos activados
por las citoquinas se muestran igualmente capaces de destruir las larvas de S. mansoni
(45), pero lo esencial de las reacciones de citotoxicidad está ligado a la
colaboración de anticuerpos anti-parásito y de células que expresan el receptor por el
Fe adecuado.
El control de la infección por Toxoplasma o T cruzi implica
también la acción de anticuerpos en colaboración con una célula "asesina"
linfoide (célula K) o nolinfoide (macrófagos, neutrófilos, eosinófilos, plaquetas) (46).
En el caso del hombre, si los linfocitos "asesinos" activados (LAK) pueden
destruir al parásito, su "armamento" por anticuerpos amplía el efecto
citotóxico. Una variante implica anticuerpos citofílicos (IgG1 e IgG3) en el paludismo
humano: su fijación a los receptores Fcg de tipo I de los
monocitos o macrófagos, inhibe el desarrollo ulterior de los plasmodios en el hematíe.
III. ASPECTOS GENÉTICOS Y GÉNOMICOS DE LA INTERACCION HOSPEDERO -
PARÁSITO
Importancia de los programas "Genoma" en el caso de los
parásitos
El conocimiento de la integralidad del genoma de diversas especies de
microorganismos abre perspectivas inmensas en el dominio fundamental y aplicado. En el
caso de los protozoarios, su genoma permaneció poco conocido a causa de la dificultad que
suponía su análisis (47). En efecto, los cromosomas no se condensan en
ningún momento del ciclo celular. Con la técnica de electroforesis en campo pulsado, los
cromosomas han podido por primera vez ser visualizados y separados por orden de talla,
permitiendo así los primeros análisis del cariotipo de estos organismos. Actualmente, se
piensa ya en la etapa "postsecuencia" y el primer problema que debe ser abordado
es el del estudio de los genes para los cuales ninguna función puede ser predicha con su
sola secuencia. Ellos representan alrededor de 45% de los genes identificados (48).
Las consecuencias en el dominio del diagnóstico y de la terapéutica
de estos programas no serán pocas, como no lo será tampoco el progreso que se obtendrá
en las ciencias básicas (biología, bioquímica, etc.)
HLA y protección contra el paludismo
El estudio del paludismo por Plasmodium falciparum ha permitido
establecer el papel motor de esta infección en relación a la frecuencia en ciertos
países de Africa occidental de los alelos del CMH humano: el alelo HLA-Bw53,
significativamente raro en las formas cerebrales del paludismo del niño, está
sobre-expresado en las poblaciones impaludes del Africa. De la misma manera, el haplotipo
DRB1*1302 DQB1*0501 está implicado en la resistencia a la anemia palúdica (49).
El gen Lsh en el caso de las leishmaniasis
El producto del locus Lsh corresponde al del gen Nramp-1. ("Natural
resistance-associated macrophage protein", proteína de resistencia natural asociada
al macrófago). El alelo "r" de este gen codifica una molécula transmembrana
que aparentemente está presente en un compartimento subcelular (de tipo endosomal) de los
macrófagos que son particularmente "buenos" respondedores a todas las señales
de activación, entre ellas las del IFNg . Los individuos que
expresan el alelo "r" presentarían las poblaciones de macrófagos que podrían
responder ante señales de activación, entre ellas las emitidas por los linfocitos Th1
(IFNg , GM-CSF) (32). El gen humano Nramp-1 ha
sido clonado, sólo lo expresarían los macrófagos, mas no los monocitos.
Esquistosomiasis y protección genética
Un gen codominante que controla la resistencia humana a la infección
por S. mansoni ha sido puesto en evidencia por análisis de segregación (50).
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
1. Los parásitos han desarrollado sus propias estrategias de defensa
contra el sistema inmunitario humano.
2. Esta huella de las funciones inmunitarias sobre la biología del
parásito tiene como corolario la huella del parasitismo en la diversidad genética de sus
hospederos.
3. Teniendo en cuenta la complejidad de mecanismos inmunitarios de
defensa, de eficacia a menudo parcial e intrincados con componentes inmunopatogénicos, es
comprensible que las vacunas antiparasitarias se hagan esperar, a pesar de los esfuerzos
internacionales.
Puede encontrar más información sobre este tema en las siguientes
direcciones de Internet:
* http://www.virolojzy.net (En inglés)
* http://www.brown.edu/Courses/Bio 160(En inglés)
* http://www.inonline.esm.com./freeedemo (En inglés)
* http://www.infobioaen.fr/services/deambulum/fr/cours (En francés)
"El mundo que se despliega hoy día a nuestro alrededor, es
el resultado de una contingencia. Los hechos no tienen, a prior¡, ninguna razón
inevitable deser como son. Ellos hubieran podido ser diferentes"
F. Jacob (Premio Nobel)
"Las enfermedades infecciosas representan hoy día cerca de 60% de
la carga de morbilidad y de mortalidad en los países en desarrollo, mientras que en los
países desarrollados las enfermedades no infecciosas constituyen el 85%"
"Le Monde", Jueves 25 de Noviembre de 1999
VER BIBLIOGRAFÍA