Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Copyright© 1999

ISSN 1025 - 5583
Vol. 57, Nº4 - 1996

El Profesor Doctor Constantino T. Carvallo y la creación de la

Cátedra de Ginecología en la Facultad de Medicina

VICTOR BAZUL

Departamento de Obstetricia del Instituto Materno Perinatal

Departamento Académico de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina- U.N.M.S.M.

Basadre en más de una oportunidad se refirió al Perú como al país de las oportunidades perdidas. Una infausta guerra en 1879 nos privó de la senda de progreso que la riqueza del salitre avizoraba para nuestro país, una guerra que nos destrozó económica y moralmente, que nos quitó a muchos jóvenes brillantes y útiles para nuestro patria y donde dieron su cuota de sacrificio, de entrega total e inclusive de su vida, jóvenes alumnos de la Facultad de Medicina, al igual que sus Profesores,

González Prada en sus Pájinas Libres nos muestra esta realidad trágica y nos impulsa a salir del marasmo espiritual. Son esos años de la guerra y los posteriores a ella los que forjan a una generación de brillantes médicos, profesores ilustres como Lino Alarco y Néstor J. Corpancho, Constantino T. Carvallo, Ricardo L. Flores, Leónidas Avendaño, Juan M. Byron, Ernesto Odriozola, Julián Arce, Rómulo Eyzaguirre, Max Gonzales Olaechea, Estanislao Pardo Figueroa, Eduardo Bello, Alberto J. Bartón, Enrique León García, Miguel C. Aljovín, Felipe Merkel, Oswaldo Hercelles, Enrique Febres Odriozola, Abel S. Olaechea, Edrítundo Escomel, Juan Boto Bernales, Manuel 0. Tamayo, Ricardo Pazos Varela, Julio Cesar Gastiaburú, Guillermo Castañeda, Carlos Villarán, Daniel Mackehenie y otros distinguidos sanfernandinos, a quienes debemos rendir perenne homenaje.

En esos años de crisis, posteriores a la guerra, surge la figura de Don Nicolás de Piérola; dice Basadre: «... en 1895 cuando él ingresa por Cocharcas y se hace cargo del gobierno se inicia la reconstrucción y el Perú ingresa a la modernidad ». Coincidentemente, en ese año comienza el Profesor Don Constantino T. Carvallo, la enseñanza de la ginecología en la Facultad de Medicina y la continuaría durante veinticinco brillantes años, cinco lustros de éxitos.

Pero, este nacimiento tiene su partida: una ley rubricada por don Nicolás de Piérola, la que consigna Lastres en su Historia de la Medicina Peruana: « ... Habiéndose creado por ley del

27 de diciembre de 1895 la Cátedra de Clínica Ginecológica en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 255 del Reglamento General de Instrucción Pública: Nómbrase Catedrático de ella al Doctor Constantino T. Carvallo ». Así empieza la brillante historia de la Ginecología en el Perú.

Dos años después, el 19 de junio de 1897, mediante Resolución Suprema se crea la Cátedra de Ginecología, siendo llamado el Dr. Carvallo para hacerse cargo de ella.

Tres años después, el 17 de agosto de 1898, hace 98 años, se dicta la primera clase, en una Sala de apenas 10 camas, que tenía el nombre de Sala de Las Mercedes, la que fue construida merced al esfuerzo del Dr. Carvallo, con el aporte generoso del íntegro de un año de su sueldo como Catedrático. Ésta estuvo situada en el área que ocupa hoy el Instituto Materno Perinatal - Hospital Maternidad de Lima, en lo que anteriormente fue el Hospital de Santa Ana. Es por tanto importante señalar con orgullo, que en el hoy llamado Instituto Materno Perinatal, nuestra Sede principal de docencia en Obstetricia y Ginecología tanto en el pre como en el post grado y actual sede del Departamento Académico, nació tanto la especialidad como la docencia de Obstetricia a iniciativa del Prócer Don Hipólito Unanue Pavón, al igual que la Ginecología y la especialidad como tal, a iniciativa del Profesor Carvallo, la que continúa ininterrumpidamente desde entonces.

Fue la Ciudad de Huacho la cuna del Dr. Carvallo, nació en 1853. Desde muy pequeño expresó su deseo de ser médico y su vocación hizo que se inscribiera en la matrícula de la Facultad de Medicina el año de 1871. Alumno distinguido de la Facultad, en el año de 1874 fue nombrado Ayudante de Trabajos Prácticos del curso de Anatomía Descriptiva. La Guerra del Pacífico y sus incidencias demoraron su graduación hasta 1881, en que opta los grados académicos de Licenciado y de Doctor.

La formación del Profesor Carvallo se incrementó con los tres viajes de perfeccionamiento que hizo a Europa, en aquel entonces generadora de todos los adelantos científicos médicos; asimiló fundamentalmente las enseñanzas de la Escuela Francesa: fueron sus maestros los laureados Pozzi, Jean Luis Faure, Gosset, Marión, Pauchet, etc. Esta sólida experiencia le permitiría años después orientar la docencia y formar los cirujanos y ginecólogos del país, de los cuales somos dignos herederos todos los Sanfernandinos,

Durante la ocupación chilena de Lima, el Dr. Carvallo, en su calidad de Director Anatómico, primero, y de Profesor de Anatomía después, llevó a cabo tina labor digna del mayor elogio. En aquel entonces, el anfiteatro anatómico era el mortuorio del Hospital Dos de Mayo y los chilenos habían ocupado este hospital, por lo que no se podía realizar la enseñanza. Hubo necesidad de trasladar e instalar el anfiteatro en el mortuorio del Hospital de San Bartolomé, en el que se hizo ese año, en forma clandestina, la enseñanza práctica de anatomía.

La actitud del Dr. Carvallo fue realmente heroica, desobediencias de ese tipo eran penadas con fusilamiento. Lo hecho por el Dr. Carvallo gozó del callado reconocimiento de todos. Pero, señala el Dr. Valdizán, que la actitud del Dr. Carvallo no cambió,«...siempre fue de modestia, la modestia de los grandes hombres; procuraba evitar el discurso relativo a aquella hermosa obra de enseñanza, que por los peligros que entonces ofreció a quienes la llevaron a cabo, era similar a la prédica del evangelio en los primeros años de la cristiandad ».

En el año de 1884, ya era Catedrático Auxiliar de la Facultad de Medicina y continuaba dictando el curso de Anatomía Descriptiva.

Pero, la verdadera vocación del Profesor Carvallo era la Ginecología, un verdadero enamorado de la especialidad, la que cultivó con un cariño inagotable, hasta los últimos días de su vida.

El Dr. Carvallo revolucionó la asistencia hospitalaria de las ginecopatías y estableció en aquella pequeña Sala de Las Mercedes un verdadero centro de enseñanza, en el cual se formó una pléyade de brillantes ginecólogos de los que somos lejanos discípulos.

El Dr. Carvallo tenía cualidades innatas para enseñar, era sencillo y claro en el hablar; un intuitivo de la necesidad pedagógica de despertar el interés de sus alumnos como elemento central de la acción docente; en estos factores, en su bondad de carácter y en la simpatía que inspiraba, residía, al par que en su amplio conocimiento de la especialidad, el secreto de su éxito. Refiere Valdizan: « ...el se daba cuenta cabal del poco o ningún agrado que algunos alumnos tenían por la Ginecología y era con estos alumnos que esmeraba la objetivación de su enseñanza, poniendo a prueba su atención».

Es un paradigma para los que nos dedicamos actualmente a formar médicos. Tal como lo señalan Valdizán y Lastres: « ...fueun maestro competente y bondadoso; lleno de ansias de saber y de enseñar, con una benévola contemplación de las características de inquietud de la vida en su encantadora primavera ».

Carvallo fue un ídolo para sus alumnos de entonces, como lo debe ser hoy para quienes seguimos sus pasos.

Fue un pionero en todos los campos, siguiendo el camino iniciado por Lino Alarco y por Corpancho, implantó en la Maison de Santé y en el Hospital de Santa Ana los procedimientos de esterilización y las prácticas de la moderna asepsia quirúrgica preconizada por Lister y Pasteur. Fue también el primero en emplear en el Perú la estufa seca Poupinel para la esterilización, los guantes de goma de Halstear y Chaput y, asimismo, el primero en traer un aparato de rayos X. En 1896 tomó la primera placa de la mano del Presidente Don Nicolás de Piérola y posteriormente la del Tradicionalista Don Ricardo Palma; también fue pionero en la importación de radium para el tratamiento del cáncer, y un precursor en el uso de la radioterapia en el tratamiento de esta enfermedad.

Su bondad no impidió el acerado temple de su carácter y esto le permitió ejecutar la tarea sobrehumana, de trazar los nuevos senderos de la Ginecología Quirúrgica. En un campo sin recursos, con la desconsoladora visión de las enfermas operadas, que en gran parte se perdían irremediablemente por las tremendas complicaciones post operatorias, especialmente de naturaleza infecciosa, él buscó y encontró nuevos caminos, dentro de la profilaxis y del tratamiento..

Durante cinco lustros enseñó y formó dignos discípulos que divulgaron sus conocimientos en la primera mitad de la presente centuria y de los cuales somos lejanos sucesores; en su pequeño Servicio de la Sala de las Mercedes ejerció su apostolado, gracias a él nació la enseñanza de la Ginecología por lo que, sin lugar a dudas, es el Padre de la Ginecología Peruana .

Los que hoy tenemos el honor de desempeñar circunstancialmente el cargo docente que anteriormente desempeñara tan señera figura, a casi cien años de su pionera labor, podemos afirmar que seguimos su camino, el apostolado continúa, su sacrificada labor continúa dando frutos y hoy, todos los profesores Sanfernandinos, especialmente los de la Sede Docente Instituto Materno Infantil, del Departamento Académico de Obstetricia y Ginecología nos inclinamos con admiración ante su obra y su recuerdo.

VER BIBLIOGRAFÍA