LA FAUNA PONZOÑOSA DEL VALLE DEL RÍMAC* ALVARO DELGADO QUIROZ
La fauna ponzoñosa, en sus relaciones con la Medicina, ha adquirido en nuestros días importancia capital. El Perú, en proceso de evolución agrícola lleva a sus hombres a un mayor contacto con la naturaleza para ampliar los campos de cultivo y los expone al encuentro más frecuente con animales venenosos. La actividad humana en la actualidad, tiende a modificar y a transformar la superficie de la tierra en las mejores condiciones que garanticen salud ocupacional. Nuestro territorio, ubicado en la zona tropical, tiene que afrontar en este proceso de dominio de la naturaleza, el problema de las víctimas de la fauna ponzoñosa, problema que tendrá que ser resuelto, como lo hacen los países tropicales que nos llevan la delantera, por un grupo de especialistas en Salud Pública. El zoólogo, que identifica las especies venenosas; el farmacólogo, que estudia las reacciones del organismo receptor del veneno; el laboratorista, que prepara los sueros específicos para efectuar la terapia antivenenosa; el clínico, que lucha contra la agresión venenosa combatiendo la sintomatología tan polimorfa para restaurar la salud, en fin, el higienista, con su labor pedagógica que imparte las normas a las poblaciones rurales para evitar el contacto con dicha fauna. La importancia no sólo es práctica, sino que abre campo ilimitado para el estudio de la función venenosa en la escala zoológica, desde muchos ángulos de la investigación biológica. Hemos hecho el estudio del medio geográfico en todos los aspectos -relacionados un valle típicamente costeño- que influyen en la Zoogeografía. Luego, hacemos una revisión de la fauna propiamente venenosa siguiendo un oden taxonómico. Durante los 4 años que demandó nuestra preparación en Ciencias Biológicas pudimos adquirir conocimientos, en particular, de Ecología. y Zoogeografía de los valles de la Provincia de Lima, lo cual nos ha servido para realizar los trabajos de campo correspondientes.
Hemos recolectado la fauna ponzoñosa de los distritos de Lima y de sus zonas de distribución zoogeográfica. En su propio ambiente ecológico, así como en el Laboratorio -en la Cátedra de Tropicales- hemos realizado numerosas comprobaciones, observaciones y experiencias,. A los artrópodos recolectados en cajitas (Fig. Nº 1) para helados los hemos alimentado, logrando cierta sobrevivencia en cautividad. Las arañas Loxosceles rutipes y Latrodectus mactans recibieron preferente atención (Fig. 2), habiendo logrado el ciclo evolutivo completo de ellas y de otras, así como de los escorpiones limeños. Debemos remarcar, que no hemos revisado la función venenosa en todos los Phyla, ni en todas las especies de un mismo grupo zoológico, sólo nos hemos concretado a las especies fanerotóxicas y criptotóxicas existentes en el valle del Rímac y en su litoral. A pesar de tan circunscrito campo de acción, muchos puntos apenas los hemos esbozado, otros los hemos planteado, de suerte que, la extensión de este trabajo -que lo consideramos de base para nuestras futuras investigaciones- traduce menos su importancia y más las nociones hasta el presente adquiridas sobre esta materia.
Esperamos que nuestro trabajo pueda servir al menos de punto de partida a nuevas investigaciones en otros medios geográficos de nuestro enorme territorio. Deseo expresar mi más vivo agradecimiento al Dr. Hugo Pesce, maestro erudito a cuyo amparo científico veo mejorar cada día mi quehacer en el campo de la Medicina Tropical. De tendencia perfeccionista y meticuloso en la corrección de este trabajo, me ayudó a darle morfología y sistemática. El Dr. Manuel Cuadra solícito siempre a dar inspiración y estímulo me ayudó a vencer las primeras dificultades. A mis colegas y amigos de la Cátedra de Medicina Tropical en testimonio de estimación y gratitud dedico esta monografía.
El valle del Rímac, cuyo interés resalta, pues, en él tiene su asiento la capital de la República Peruana, reclama preferente atención; aún cuando bajo el punto de vista de las enfermedades tropicales, está lejos de tener la importancia de la región selvática, pero, su enorme población, su situación, el alto proceso de urbanogénesis, las características representativas de valle costeño (15) y las facilidades de estudio hacen factible poner en evidencia muchos aspectos de la Patología Tropical. 1. EL CLIMA. Es el factor determinante de la biogeografía típica de una región. Influencia sobre la ecología de la flora, fauna y suelo y, por lo tanto, sobre la distribución de las enfermedades endémicas y epidémicas. El clima del valle del Rímac (3), como el de la mayoría de nuestros valles costeños, está bajo la influencia de la Corriente de Humboltd, de los vientos alisios y de la Cordillera de los Andes. Por otro lado, hay diferencias regionales debidas a la latitud, a la altura sobre el nivel del mar y a la configuración geográfica del área. Así, pues, la neblina originada en el mar, muy pronto es enfriada por la fría Corriente de Humboltd formándose un manto de neblina que, en invierno, al dirigirse hacia la tierra siguiendo la dirección de los alisios choca contra las elevaciones de la Cadena Occidental originando finas precipitaciones. La conducta del vapor de agua durante el verano es diferente, pues, si se condensa al llegar a la tierra caliente inmediatamente se evapora. La cantidad de vapor de agua que tiene la atmósfera está íntimamente ligada a la temperatura. A mayor temperatura el aire tiene mayor capacidad de contener el vapor de agua. Por esto, durante el verano, la parte costeña del valle del Rímac alcanza su mayor humedad. Los elementos del clima: Temperatura, humedad, viento y radiación solar, así como otros complejos causales imprimen a la Biogeografía de los valles costeños del Perú, peculiaridades. Todos los seres vivos requieren una temperatura determinada, óptima, para poder cumplir los procesos físico-químicos del metabolismo. Por debajo de esta, el crecimiento de los seres vivos se retarda o interrumpe y por último mueren. De ahí que las fluctuaciones de temperatura son injurias que desequilibran los mecanismos de adaptación, provocando graves, daños. La temperatura de la costa peruana no corresponde a su latitud geográfica, pues, está por debajo de la temperatura más baja que 22.5ºC que se registra en esta latitud. Lima ( 129 4ºC), a 158 m. sobre el nivel del mar tiene solamente una temperatura media anual de 19.3ºC. La causa de esta temperatura es la Corriente de Humboltd. Gran parte de la costa peruana carece de verdaderas precipitaciones, por cuya razón la flora y fauna están limitadas a nichos ecológicos característicos; en cambio, la región selvática, a la misma latitud que Lima, tiene un promedio de pluviosidad que pasa de los 4 m. al año. Lima recibe dos formas de lluvia: la garúa de invierno y la garúa de verano. El periodo de garúa de invierno empieza, por lo general, en junio y dura hasta setiembre. Para Lima (12º 4' S), la distribución de las lluvias en promedio de 19 años fue de 37.4 mm. En cambio en las, lomas, tal como Quebrada Verde, situadas a 25 Kms. al sureste de Lima, entre el río Lurín y Atocongo, la; distribución de las lluvias en promedio de 17 años fue de 210.0 mm. El calentamiento desigual de la atmósfera en la costa, debido a la topografía variable ocasiona diferencias de presión y esto hace que se formen vientos que se desplazan de una región a otra. En el valle del Rímac los desplazamientos de aire se realizan en menor escala. El virazón va del mar a la tierra durante el día, en la noche, como la tierra se enfría más prontamente, hay desplazamiento de aire desde la tierra al mar, llamado terral. De día como de noche, se siente brisa, muy raro es un viento que levante polvo en las calles o sacuda las esteras de las chozas en los alrededores de Lima. Midiendo la velocidad de desplazamiento del aire sobre el nivel del mar se registra 3.29 m. x seg. y a 1,950 m. de altitud la velocidad es de 15 m/seg. (1). Los seres vivos necesitan de la radiación solar ya sea en forma directa o como luz difusa. Mediante esta energía lumínica se realiza la fotosíntesis, la transpiración, la floración, la formación de alcaloides y, probablemente, influya en las variaciones de toxicidad del veneno según las estaciones del año. La variedad de ambientes hace que la fauna, sobre todo artropológica, la flora y también la patología, sean mas variadas que en otras partes. 2. EL RÍO RÍMAC. En su más remoto origen, el Rímac, "el que habla", se forma. en la vertiente occidental de Anticona, a la altura de Casapalca (Huarochirí), por infinidad de deshielos cordilleranos y por descargas de las lagunas Pirhua, Manca, Huachua, Sacsa, Quisha, Carpa, Huasca y otras; y a 4,500 m. sobre el nivel del mar. Desciende a los valles limeños por la Quebrada de Matucana (8). Está formado por dos brazos que se juntan a 3 Km. más arriba de Chosica. Un brazo es el Santa Eulalia que tiene su origen en las lagunas de Huarochirí, el otro brazo es el Rímac propiamente dicho, que nace al pie del monte Meiggs. Luego de confluir con el Santa Eulalia, el Rímac continúa por escarpadas gargantas hasta un extenso llano que se inicia en Chosica y desciende en suave pendiente por el valle de su nombre, donde se encuentra la ciudad de Lima, que atraviesa hasta desembocar al N. del Callao en el Océano Pacífico. La creciente del Rímac se inicia a fines de diciembre alcanzando su máximo en febrero o marzo, luego decae lentamente, y, con rapidez en el mes de abril, paulatinamente después, conservando el río en los meses de junio a noviembre un pequeño caudal permanente que oscila alrededor de 12 m3/seg. Desde el divortium de la primera cadena andina hasta el mar las aguas en trayecto tortuoso recorren diversas zonas, cada una con características peculiares, tanto debido a las condiciones del terreno como a las costumbres establecidas para el aprovechamiento de las aguas (8). Se distinguen 3 zonas. (A) Región de las lagunas de Huarochirí: comprende la cubeta de recepción en la parte, alta de la cordillera. (B) Quebradas del Santa Eulalia y Rímac, entre las lagunas y el pueblo de Chosica. (C) Zona inferior a Chosica, a costa (15). Desde 20 Km. antes de llegar a Chosica, la parte baja de la quebrada presenta estrechos llanos que son aprovechados para la agricultura mediante riego artificial por derivaciones del río Santa Eulalia, luego, ya en el curso del Rímac, para llevar sus aguas a los lugares áridos pero de tierras laborables, se divide, cerca de Lima, en varios riachuelos como: Surco, en la parte oriental, que lleva agua para la agricultura hasta los alrededores de Barranco y Chorrillos; en la parte occidental, las acequias llamadas río Huatica y río La Legua proveen con agua a todos los terrenos agrícolas en el triángulo formado por el cerro El Agustino, Miraflores y Callao. Además, en la margen derecha del río Rímac otros riachuelos van a irrigar Lurigancho, Piedra Liza, y Bocanegra. Toda la vida de la Gran Lima y de las haciendas en el valle del Rímac, depende de la descarga de las lluvias en la zona de las quebradas del río. 3. ÁREA DEL VALLE DEL RÍMAC. En el Rímac, la costa llega hasta los 1,000 m. sobre el nivel del mar a la altura del Km. 42 de la carretera central entre Lima y La Oroya, aproximadamente a 50 Km. de distancia del mar. El valle del Rímac cuenta con más de 23 mil hectáreas cuadradas de tierra cultivable (1). se distingue por su gran llanura que se funde imperceptiblemente con la llanura costeña del valle de Carabayllo por el N. Al S. se halla cerca el valle de Lurín, separado por el pequeño desierto conocido con el nombre de Tablada de Lurín. La provincia de Lima ha sido creada sobre la base geográfica de estos tres valles próximos (5). Por eso: el límite N. de la provincia se ha fijado en el desierto que separa el valle de Carabayllo del valle siguiente, que es Chancay; el límite S. ha sido establecido en el desierto que separa el valle de Lurín del valle siguiente, que es Mala; el límite E. de la provincia se ha fijado en las cabeceras de los tres valles: en el Rímac, en su confluencia con el Santa Eulalia a 1,000 m. de altura s. n. m.; en el desierto de Carabayllo o Chillón, en Buenavista a 550 m. de altura y en el de Lurín cerca de Chontay, a 10 m. antes, de Sisicaya, a 500 m. de altura. Es decir, pues, los límites de la provincia de Lima son los límites naturales del conjunto del territorio que engloba los valles del Rímac, Carabayllo y Lurín. 4. POBLACIÓN. Dentro de estos límites la provincia de Lima comprende un área habitada y otra despoblada. La primera, son los tres valles con sus ciudades y barriadas marginales. La segunda, son los cerros y los arenales. Los cerros constituyen contrafuertes de la Cadena Occidental que separan un valle de otro. En algunos puntos el contrafuerte llega al mar, formando morros, como ocurre en Pasamayo, al S. de Chorrillos, al S. de la Herradura, al S. de Pucusana, etc. Los balnearios se han establecido precisamente en las playas que se hallan protegidas por esos morros contra el viento y el oleaje que viene del S. Los arenales están entre el pie del contrafuerte y el mar. Se llaman pampas y tablazos. Las pampas son bajas y terminan en el mar formando playa. Los tablazos son altos. La población (12) de las provincias de Lima y Callao es de 2 134,931 habitantes; y la superficie también conjunta de ambos es de 3,924 Km., por consiguiente, la densidad general de población de las provincias de Lima y Callao es de 544 habitantes por Km2, que resulta ser una de las más altas del mundo. El área ocupada con viviendas, obras y explotaciones es, aproximadamente, la sexta parte de la superficie total de la provincia. Considerando solamente el área ocupada de las provincias de Lima y Callao, su densidad será, por consiguiente, 6 veces mayor, es decir, más de 3 mil habitantes por kilómetro cuadrado. La aglomeración metropolitana de la Gran Lima (4) ha ido absorviendo varias haciendas de las cuales, en la actualidad, no queda rastro alguno sino, en algunos casos, el nombre de la hacienda, adaptado a la urbanización que ahora ocupa esos terrenos. Este fenómeno urbanogénico que brinda el rápido crecimiento de la ciudad altera la ecología y pone en mayor contacto al hombre con la naturaleza, surgiendo de este modo problemas socio-económicos y de salud pública. La fauna rural se va retirando, en parte (Latrodectus mactans), frente a los avances prodigiosos de la ciencia y otra parte se va adaptando a la vida urbana domiciliaria hasta transformarse en animales sinantrópicos. Esta parece ser la adaptación que han seguido muchos artrópodos que ahora conviven con el hombre y entre los cuales se cuenta a Loxosceles rufipes (Lucas) 1834. Pese a que la Lima que fundó Pizarro ha devenido en una urbe moderna, muy rural es todavía el ambiente de los distritos y haciendas situados a pocos Kms. del centro de la ciudad. Los caminos afirmados y polvorientos, las chozas primitivas y los muros característicos de adobes que dividen los campos, poco han cambiado desde los tiempos precolombinos. La presencia de una ciudad de 1 715,000 habitantes casi no se siente. 5. LA PROVINCIA DE LIMA. Es una de las 7 provincias que constituyen el departamento de Lima (7). Este y la provincia constitucional del Callao están situados entre los 10º 15' y 18'L. S. y los 75º 38' y 77º 47' L. 0. G., quedando Lima Catedral a 12º 03'/L. S. y 75º 55' 12" L. O. G. La provincia de Lima, tiene una extensión superficial de 3,775.71 Km2. La altura promedio sobre el nivel del mar es de 203 m. quedando la Plaza de Armas a 156 m. La presión atmosférica media a 0º C difiere poco de 750 mm. Hg. En la actualidad posee 32 distritos, de los cuales 15 son urbanos y el resto rurales o mixtos (12). 6. LA FLORA. Sobre este proscenio formado por terrenos que pertenecen geológicamente a tres edades distintas, el clima, condicionado por factores meteorológicos, propicia, en el medio geográfico de Lima, el desarrollo de una flora típica que sustenta una fauna con quien guarda estrecha relación. La flora de Lima (21 a-b) está distribuida, según el criterio de Augusto Weberbauer, en tres zonas fitogeográficas definidas: La vegetación periódica de las lomas, representada por hierbas y arbustos; el monte ribereño que se extiende por todas las derivaciones del río Rímac, tiene una vegetación permanente formada por distintos árboles y arbustos dispuestos a la vera del río. Dentro del cono de deyección del Rímac se tiene algunas formaciones lacustres del tipo de los puquiales en cuyas aguas se sustenta una vegetación que tiende a desaparecer en ciertos lugares, como en la laguna de la Hacienda Villa. A estas zonas fitogeográficas debemos agregar las zonas dedicadas a los cultivos. a) Las lomas. A pesar de ser tan pequeña la cantidad de agua que dan las garúas de invierno, basta para que la interesante vegetación de las lomas se despierte de su sueño (6 b). Las colinas y los cerros de la costa, áridos durante el verano, desde el 80 S. en Coquimbo-Chile, hasta el 309 S. en Trujillo-Perú, se visten de verdura dentro de poco tiempo, como por encanto, de mayo a octubre. Aparece primero en la parte alta y de allí se extiende hacia abajo y en los años de garúa abundante invade también las llanuras desérticas. Tan rápidamente como se desarrollaron estas plantas, se marchitan por los rayos del sol al iniciarse el verano. Las hierbas y arbustos muy pronto florecen y dan semillas, pues, los meses favorables son pocos y precisa aprovecharlos bien. La estructura de estas plantas corresponde a la necesidad de conservar durante los meses de verano ciertas partes vegetativas de su cuerpo las que, permaneciendo inactivas, quedan listas para retoñar en el invierno siguiente. Otras son plantas anuales, es decir, que en el término de un año brotan de las semillas, crecen y producen flores y semillas. Luego, muere la planta madre, pero deja la simiente escondida en el suelo lista a germinar al año siguiente. b) Monte ribereño. Tiene vegetación perpetua. Los bordes de los ríos se cubren de plantas robustas. Aquí el agua de los ríos se infiltra en el suelo y aún cuando el río disminuya su caudal y se seque del todo, queda el agua subterránea, accesible a las raíces largas que penetran hasta profundidades considerables. En los bordes exteriores del monte donde la humedad del suelo es muy escasa, sólo los vegetales más resistentes pueden subsistir (6 a). c) Zona desértica. En los arenales baldíos y estériles, aquí y allí se juntan en gran número plantas xeromórficas, que pueden resistir durante el día elevadas temperaturas y bajas durante la noche. Esta es la zona de los Tillandsiales, plantas capaces de resistir prolongadas sequías propias del desierto y semidesierto. Sus raíces pequeñas sólo les sirven para fijarse al suelo, en cambio, sus hojas arrosetadas, gruesas y suculentas cubiertas de pequeñas escamas absorben el agua depositada por el rocío y la neblina en gotas menudas y, a la vez, los minerales que, traídos por el viento en forma de polvo finísimo, se disuelven en esa agua. Estas tillandsias se orientan siempre en sentido contrario a la dirección de los vientos tal como se ve en el Tillandsial de Cajamarquilla. Entre las tillandsias aparecen también otras xerofitas, particularmente cactúceas. Con frecuencia estas formaciones xerofíticas se establecen en los arenales adyacentes al territorio de las lomas. d) Zona cultivada. En esta zona se cultiva principalmente algodón, maíz, papas hortalizas y flores. 7. LA FAUNA PONZOÑOSA. Adaptando la clasificación de distribución zoogeográfica de Maish, (11) en la zona limitada desde Pucusana a Ancón y desde San Lorenzo a Chosica, distinguimos 8 zonas. a) Zona marina. Es una faja de 10 millas a lo largo de la costa. Abarca las islas guaneras en las cuales se encuentra abundante cantidad de artrópodos ponzoñosos y parasitarios, de las clases: Insecta, especialmente Mallophaga, Anoplura, Siphonáptera; Arachnida, especialmente Areneida y Acari. Todos ellos en íntimo contacto con la fauna ornitológica marina, pero que accidentalmente son agresivos u ofensivos causales para el hombre que trabaja en esta zona. Pero, lo característico de esta zona marina, es la presencia del Phylum Coelenterata representado particularmente por las vulgarmente llamadas "medusas, malaguas" o también "ortigas de mar". Se observan con gran frecuencia regadas en las playas de la Herradura, Pucusana y Ancón, varadas por las olas. Existen muchas especies, todas urticantes. Tienen el aspecto gelatinoso en forma de sombrilla. Después que la braveza del mar ha disminuido muchos de estos celentéreos se fragmentan produciendo el fenómeno conocido por los pescadores como "mar picante". En el puerto del Callao suele verse medusas de aproximadamente 60 cm. de diámetro, con fajas pardas y marrones que dan la apariencia de pantallas de lámpara que flotan alrededor de los barcos. Es curioso ver, como por inspiración y expulsión del agua avanzan a propulsión. Suben a la superficie dilatándose y se hunden disminuyendo de volumen, de sus tentáculos festoneados como guirnaldas se desprenden largos filamentos que llevan células urticantes. Todos los bañistas han conocido alguna vez las reacciones pruriginosas y eritematosas provocadas por estas medusas. La ictiofauna marina es rica en especímenes y en especies dentro de las cuales se encuentran toxicóforas y vulnerantes. Es relativamente frecuente los accidentes que ocasiona Psamobatis aguja (Kendl y Radeliff), "raya", que lleva en la cola una espina eregible. Estos peces viven enterrados en los fondos arenosos muy cerca de algunas playas -Callao y Pucusana-. Los bañistas y pescadores al pisar en estos fondos suelen sufrir el aguijonazo en los pies. b) Zona del litoral. Aquí, la fauna se distribuye en atención a ciertas variantes fisiogeográficas (10 a) de las playas arenosas, pedregosas, terrazas y costas rocosas que se levantan bruscamente sobre el nivel del mar. En las playas arenosas de Ancón, Ventanilla, San Bartolo se encuentran malaguas varadas, moluscos y gran cantidad de cadáveres de aves marinas. Hasta esta zona descienden dípteros en busca de alimento (10 b) y para ovipositar. Son importantes las familias Muscidae, Culicidae y Simulidae. En las playas pedregosas la fauna cadavérica en descomposición es menor encontrándose, asimismo, dípteros en la Punta, La Perla, San Miguel y Miraflores. En los costas rocosas de la Herradura, Pucusana y Ancón hemos encontrado arañas pertenecientes a las familias Thomisidae, Sicaridae y Loxoscelidae. c) Zona de los desiertos. Se encuentra formada por pampas arenosas, pampas pedregosas y pampas de transición. También se encuentran en el interior, fuera de la faja de vegetación del valle del Rímac, cerros áridos y pedregosos. A la altura de Santa Clara termina el clima de la costa, como bien lo saben los pasajeros, en días de invierno, al pasar por la carretera a Chosica. Volviendo la vista atrás se nota el banco de neblina casi sin interrupción de junio a octubre y más adelante se ven los cerros que, de trecho en trecho, sostienen islotes de vegetación xerofítica donde encuentran refugio algunas especies de las familias de Aranecmorpha como la Sicarius peruensis, Loxosceles rufipes, Lithphantes andinus y especies de Salticidae. También en los arenales próximos a las lomas donde crecen las algas, musgos, líquenes y tillandsias, por efecto de la humedad que llevan los vientos, se encuentraan especies de Arthrópoda que exhiben adaptaciones extremas a la vida en el arenal. Ejemplo típico es Sicarius peruensis (Fig. 3) de cuerpo chato, patas encorvadas hacia adelante y extendidas en un mismo plano, muy pubescentes para dar cabida a partículas de arena que la mimetizan en extremo con la arena, no teje redes. Sus huevos los deposita en una ooteca fabricada de arena finísima y que la adhiere a la cara inferior de las piedras como conos truncados en su base menor.
En los arenales también se encuentran dos especies del Orden Scorpionida, Brachistosternus ehrenbergi y Hadruroides lunatus (Fig. 4). La fauna en general es relativamente escasa y presente solamente cuando hay vegetación xerofítica.
d) Zona de lomas, monte ribereña y zona cultivada. En las lomas descargan en parte las nubes de invierno que cubren el cielo de Lima. Son: Amancaes, Atocongo, Quebrada Verde, y Pachacamac. El límite inferior de las lomas raras veces casi toca el mar, lo corriente es que se encuentren a 150-200 m. y el límite superior, por lo general, no excede de los 1,000 m. de altura. El monte ribereño acompaña al río hasta el delta de su desembocaduca; donde baja el terreno sale el agua subterránea formando montes bajos o puquiales como Lurigancho, Bocanegra y lagunas, como en Villa. En la zona cultivada, especialmente en las riberas de las acequias y algodonales se encuentran artrópodos ponzoñosos. La fauna ponzoñosa de estas zonas biogeográficas es más o menos parecida y guarda relación íntima con el campesino y con el urbano que siguiendo el proceso de urbanogenésis o buscando esparcimiento se expone al encuentro más frecuente con los animales venenosos. En las zonas cultivadas desde hace mucho tiempo, las especies venenosas tienden a desaparecer. La frecuencia de los accidentes provocados por la fauna ponzoñosa parece ser relativamente escasa, primeramente por no requerir atención médica por parte de los accidentados y porque la densidad de la población rural es baja. 8. EL VALLE DEL RÍMACA EN LAS REGIONES NATURALES. Antes de llegar a Chosica, pero mejor todavía con la bifurcación de los valles del Santa Eulalia y Santa Ana (Río Rímac) y en donde la altura sobre el nivel del mar está por encima de los 1,000 metros se nota el clima, la flora y fauna ya características de otra región natural llamada yunga. La clasificación tradicional hispánica de las regiones naturales del Perú no sirve para estudios geográficos de índole científica, pues, se basa solamente en el paisaje y así denomina: Costa, a la región de ríos llanos del litoral; Sierra, a la región de los Andes cubierta de pastos, donde se levantan picachos nevados y se hunden quebradas profundas y Montaña a los cerros con bosques de la vertiente oriental de los Andes. Javier Pulgar Vidal (15) distingue 8 regiones naturales, y en nuestro concepto creemos que esta clasificación se presta para hacer estudios científicos de Geografía Médica, pues se basa en la tradición indígena para denominar las regiones, en el Folklore, Toponomástica, Clima, Fauna y Flora y en la acción modificadora de la mano del hombre. Hemos estudiado la fauna ponzoñosa en una región natural denominada Costa o Chala referida a Lima, que según Vidal se caracteriza por: Se extiende desde el mar hasta los 500 m. de altura. Este límite no es rígido, pues, la siguiente región, la Yunga, penetra en la costa por los contrafuertes de los Andes y la costa penetra hacia el interior por los valles de los ríos. Corresponde la costa a más de 50 valles separados por estribaciones de los Andes, al pie de los cuales hay desiertos de arena con médanos y dunas. Uno de estos valles es el del Rímac. La vegetación se caracteriza por la grama salada del litoral marino, el algarrobo de los desiertos, el manglar. La caña brava, el pájaro bobo y el carrizo de los matorrales del monte ribereño; los amancaes, el mito, el taro y el huarango, de las lomas. Los productos límites cultivados que ya no se dan más arriba de la "Chala", son el cocotero y la palmera datilera. Los animales típicos del mar y las islas del litoral son: el guanay, anchoveta y lobos marinos. El clima es cálido templado, de temperatura más baja que la correspondiente a su latitud, por causa de la frialdad de las aguas del mar, a la que también se debe la formación de nubes bajas y permanentes, cuya condensación hasta los 500 m. no origina lluvia sino garúa. El antiguo poblador de la costa (19), abrió jaguayes (pozos para obtener agua del subsuelo) y excavó maca-macas donde cultivó el zapallo y otras plantas, aprovechando la humedad natural de la capa de tierra así descubierta. El poblador actual (5) ha destruido los árboles del monte ribereño, y de las lomas. Hace playas artificiales como Agua Dulce, balnearios como Ancón y Pucusana y quita terreno al agro para instalar urbanizaciones. La costa tiene la agricultura más floreciente del Perú. La Yunga marítima se eleva de los 500 a los 2,500 m. sobre el nivel del mar. Esta es la región natural que nos ha servido de límite en nuestro estudio pero de la que, inevitablemente, hemos tenido que considerar algunos animales ponzoñosos, pues, los límites en Lima son muy irregulares.
* Tesis presentada para optar el grado de Bachiller en Medicina, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Noviembre de 1963. ** Profesor a dedicación exclusiva en la Cátedra de Medicina Tropical e Instituto de Enfermedades Tropicales "Darniel A. Carrión". U. N. M. S. M.
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