Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
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ISSN 1025 - 5583
Vol. 50, Nº1 - 1967
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CIRROSIS HEPÁTICA Y EDAD
De acuerdo al Cuadro N° 1, podemos ver
que la mayor incidencia de cirrosis hepática corresponde a las edades comprendidas entre
los 46 y 50 años que se componen fundamentalmente en la forma nutricional con 14 casos y
obstructiva con 9 casos.
En otras series como la de Armas Cruz y
colaboradores, Eppinger (5), Fagin y Thompson (6), Fleming y Snell (7), Hall y
colaboradores (9) Kirshbaum y Shure (10), Ratnoff y Patek (16), Ricketts y colaboradores y
de acuerdo a un cuadro elaborado por Popper, se ve que en 1198 casos, la mayor incidencia
corresponde a las edades comprendidas entre 40 y 60 años.
En las Mesas Redondas de la Jornada
Latinoamericana sobre Cirrosis Hepática realizada en Octubre de 1962, por la Sociedad
Argentina de Gastroenterología (11), se discutió la edad y sexo de los pacientes con
cirrosis con estos resultados: 40 y 69 años, 30 y 50 años, 40 y 61 años, 30 y 60 años,
30 y 70 años como períodos de edad más frecuentes de la enfermedad.
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Cuadro VI
Cuadro Comparativo de las clases de Cirrosis entre las series de Gall (EE. UU.) y Arequipa
(Perú) |
Sexo
De acuerdo a nuestra casuística la mayor
incidencia de cirrosis corresponde al sexo femenino con 85 casos sobre 54 del sexo
masculino, siendo el tipo más frecuente, el nutricional con 35 casos sobre lo obstructiva
que tiene 30 casos. En cuanto al sexo masculino, la forma más frecuente es la
nutricional, con 27 casos sobre los 12 casos de la forma obstructiva. La forma
post-necrótica sigue en frecuencia en el sexo masculino con 10 casos. Es interesante
observar que la mayor incidencia de cirrosis obstructiva ocurre en el sexo femenino, que
también presenta la más alta de litiasis vesicular (18).
La forma congestiva ocupó el tercer
lugar en frecuencia en el sexo femenino, mientras que es realmente menor en el masculino.
La forma post-necrótica, es la cuarta en incidencia en el sexo femenino. En cuanto a la
frecuencia de hepatitis es ligeramente mayor en el sexo femenino que en el masculino.
En la tabla N° 53, del libro de Hans
Popper (14) se ve que el sexo masculino con 69.8% sobre 30.2% del sexo femenino tiene el
más alto porcentaje en la distribución de cirrosis. En la Mesa Redonda sobre Clínica de
la Cirrosis Hep6tica de la Sociedad Argentina de Gastroenterología en Octubre de 1962, en
Buenos Aires (11), se establece que la mayor incidencia de cirrosis post-necrótica y
biliar se presenta en el sexo masculino con el 63% de los casos (Dr. Landa). La cirrosis
biliar secundario es más frecuente en el sexo femenino (Dr. Mczuré).
DIFERENCIA DE RESULTADOS ENTRE LOS
ESTUDIOS DE BIOPSIS Y AUTOPSIAS.
La mayor discrepancia se observa entre
las formas nutricional y obstructiva; la explicación es pertinente, por cuanto las formas
obstructivas siendo más frecuentes en el material de biopsias, revela una evolución más
lenta y tal vez sea el producto de un volumen de enfermos seleccionados ya que muchos de
ellos han sido intervenidos por presentar problemas, de litiasis biliar. Consideramos más
representativa la evaluación en autopsias y en ella se observa una discrepancia entre el
número de formas de post-necrótica y post-heipatítica, con relación a la incidencia de
hepatitis viral. Esto es explicable por la benignidad de la hepatitis en nuestro medio a
diferencia de otras zonas donde la incidencia de hepatitis grave es alta (Apurímac),
donde sería interesante realizar una encuesta de cirrosis post-necrótica. En cambio, hay
relación directa estrecha entre hígado graso con cirrosis nutricional en material de
biopsias y autopsias, lo cual refuerza el criterio de considerarse su íntima dependencia.
Conclusiones
1. La incidencia de cirrosis en el
Hospital General de Arequipa, Perú (800 camas), notoriamente representativa de lo que
ocurre en nuestra ciudad, es una de las más altas, comparativamente con otras ciudades
del mundo.
2. Predomina el tipo nutricional, lo cual
no es sorprendente para nosotros, por las condiciones socio-económicas y sanitarias de
nuestro pueblo.
3. Tomados separadamente los resultados
de nuestra encuesta en autopsias y biopsias, la forma nutricional es predominante en las
primeras y la forma obstructiva en las segundas. Esto está en relación a que las
biopsias han sido tomadas a un grupo seleccionado de individuos, donde indudablemente
predominan enfermedades ajenas a la cirrosis nutricional tales como biliopatías, que en
nuestro medio son sorprendentemente altas incluyendo las parasitarias por Distoma
Hepática, lo cual explica esta alta incidencia, de las formas obstructivas de cirrosis.
4. La cirrosis obstructiva tiene mayor
incidencia en el sexo femenino lo cual tiene relación directa con la mayor incidencia de
biliopatías obstructivas en él.
5. La incidencia de hepatitis es mayor en
biopsias que en autopsias e igualmente la incidencia de cirrosis post-hepatítica tiene
las mismas características, lo cual implicó que la hepatitis viral tiene un carácter
benigno en nuestro medio.
6. La incidencia de cirrosis
post-necrótica es relativamente menor que en otras series, debemos de remarcar en
etiología:
a ) Viral.
b) Tóxica.
c) Evolución de una hepatitis lúpica.
Por lo tanto, la responsabilidad de la
hepatitis viral está disminuida, lo que corrobora la impresión nuestra de que ella es de
relativa benignidad en nuestro medio.
7. Hay notoria diferencia de nuestros
estudios con los presentados por el Grupo de Lima, 1966, al Symposium de Patología
Geográfica, sobre Cirrosis en Latinoamérica, organizado por la Sociedad Latinoamericana
de Anatomía Patológica pues ellos relevan la forma post-necrótica de Cirrosis como la
más importante, en cambio los nuestros son casi idénticos a los hallazgos del grupo
chileno de la Universidad de Concepción (Martínez y colaboradores).
8. Sería muy interesante hacer un
registro oficial de cirrosis, para evaluar en su verdadera dimensión el problema.
1 Trabajo realizado en el Servicio de
Anatomía Patología del Hospital General y Departamento de Patología de la Facultad de
Medicina, Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa, Perú y presentado al Symposium
de Patología Geográfica sobre Cirrosis Hepática en Latinoamérica. IV Congreso
Latinoamericano de Anatomía Patológica, Lima, 1966.
2 Del servicio de Anatomía Patológica
del Hospital General, Arequipa.
3 Del Departamento de Patología de la
Facultad de Medicina, U. N. de San Agustín.
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