Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
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ISSN 1025 - 5583
Vol. 50, Nº1 - 1967
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CARACTERÍSTICAS
ANATOMOPATOLÓGICAS DETERMINANTES EN LA EVOLUCIÓN DEL CÁNCER DE MAMA
MAURO RIVAS GONZALES Y JORGE CAMPOS REY
DE CASTRO
Se sabe, desde hace muchos años, que el pronóstico del cáncer de mama depende,
principalmente: de la extensión local del tumor (volumen y adherencia); de la
infiltración linfoplasmática del tumor; de la presencia de invasión ganglionar; de la
presencia de metástasis a distancia. Otros hechos, en cambio, siguen siendo discutidos o
mal conocidos: la influencia de los caracteres histopatológicos; la influencia de
factores hormonales (1).
El presente trabajo expone un estudio de
pacientes con cáncer de mama operados de mastectomía radical, que han sido seguidos en
su evolución por un tiempo mayor de 10 años, y tiene por objeto tratar de precisar
algunos aspectos aún poco conocidos que pueden ser útiles en establecer el pronóstico,
teniendo en cuenta características objetivas de la neoplasia. Debe señalarse que la
mayor parte de trabajos o estudios análogos se han realizado con una observación
postoperotoria de cinco años, lapso que es muy corto para determinar la evolución del
carcinoma mamario, por su tendencia a la producción de recidivas tardías y de
metástasis aún después de cinco años de aparente buena evolución. Por lo tanto, la
cifra de cinco años de observación después del tratamiento tiene significación
limitada; los resultados finales al cabo de 10 años tienen un valor mucho más
significativo.
La razón por la que se pretende hacer
una evaluación de determinados factores anatómicos e histológicos que pueden influir en
la supervivencia de estos pacientes parte de la observación, de que pacientes tratados
con la misma técnica operatoria, con las mismas o semejantes circutanscias
anatomoclínicas de la enfermedad, evolucionan en forma diferente, lo que induce a pensar
en la existencia de factores que determinen que el pronóstico sea favorable o
desfavorable en este tipo de neoplasias.
Revisando la literatura pertinente, se ha
encontrado pocos trabajos o estudios publicados en el extranjero y en nuestro medio (2).
Así, entre los intentos en correlacionar la estructura del tumor primario con su
comportamiento biológico, cabe señalar el trabajo de Bloom (3), quien ha descrito un
sistema para graduar los carcinomas de la mama, en donde la apariencia nuclear y el grado
de formación tubular fueron utilizados para definir el grado de anaplasia estructural.
Utilizando este sistema él demostró, que los pacientes con tumores bien diferenciados
experimentaban supervivencias más largas que aquellos con tumores anaplásicos. Otros
hallazgos que han sido notados anteriormente y que están asociados comúnmente con
supervivencias más largas, son ciertas características estructurales de los ganglios
linfáticos axilares y Ia ocurrencia de un marcado infiltrado linfoide en el tumor
primario (4) (5).
Black y colaboradores (6), en una serie
de 179 casos de cáncer de mama seguidos por un tiempo mínimo de 5 años
postoperatoriamente, y teniendo en cuenta la relación de la estructura microscópica del
tumor primario y de los ganglios linfáticos regionales, han encontrado excelentes
resultados de supervivencia en los casos caracterizados por tumores primarios altamente
diferenciados, con infiltración linfoide en el tumor primario y reacción histiocitaria
en los sinusoides de los ganglios linfáticos regionales; al contrario, en los casos que
faltaban tales rasgos, existía muy bajo porcentaje de supervivencia. Estas relaciones
fueron obtenidas sin tener en cuenta la presencia de metástasis axilar, la edad del
paciente, o el estadio clínico preoperatorio.
Posteriormente, estos mismos autores (7),
publicaron un estudio de la supervivencia de pacientes con cáncer de mama en relación
con la estructura celular del tumor primario, infiltración linfoide en el tumor primario
y la reactividad histiocitaria: de los senos, de los ganglios linfáticos axilares,
tratando luego de crear un sistema pronóstico para evaluar el cáncer de mama, basado en
los fenómenos biológicos que operan en dicho proceso y que proporcionarían datos más
exactos para el pronóstico que los procedimientos más usualmente empleados de
graduación y/o de estadios.
Asimismo, Lewinson, F. F. y colaboradores
(8), en un estudio de 777 pacientes con cáncer de mama tratados en el New Haven Medical
Center de Connecticut, informan que la diferencia celular y la reacción histiocitaria de
los senos, son hallazgos de pronóstico favorable, e intentan hacer una clasificación
pronóstica basado en el estado de los ganglios axilares, grado de diferenciación nuclear
y Ia reacción sinusoidal histiocitaria, lo que proporcionaría un índice pronóstico
valioso en relación con cinco años de supervivencia y establecen que el
comportamiento biológico del cáncer es el resultado de la interacción tumor-huésped, y
que la diferenciación celular es un índice de malignidad tumoral, mientras que la
infiltración linfocitaria y la reactividad histiocítica sinusal de los ganglios
linfáticos es su representación estructural de la resistencia del huésped".
Otros estudios han sido publicados
(9,10,11) en relación con una supervivencia mayor de 10 años, pero el margen de toda
consideración anatomopatológica, es decir, en relación con la reacción del huésped
para con el tumor, teniendo más en cuenta el tipo de terapia empleada, sin llegar a
establecer de manera clara las ventajas obtenidas con uno u otro método de tratamiento.
Así, por ejemplo, Lewinsor F. F. y colaboradores (8), en su estudio comparativo de la
supervivencia en relación con el tratamiento en el Johns Hopkins Hospital desde 1946 a
1950, concluye: En una revisión de los resultados finales en el tratamiento del
cáncer de la mama, una constante y conspicua característica, es la sorprendente
uniformidad en el porcentaje de supervivencia, independiente del método de tratamiento.
Esta notable similitud de resultados en cada serie, puede ser simplemente una medida de la
lentitud de crecimiento y la lentitud de metástasis en los tumores de la mama, en lugar
de una medida de eficacia de las diferentes técnicas terapéuticas. Probablemente éste
es un reflejo de la relación huésped- tumor en la población general.
Entre los escasos trabajos relacionados
con el tema que nos ocupa, cabe destacar, de manera especial, el realizado por Hultborn y
Törnberg (12), del Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, de quienes se ha tomado
algunas pautas de estudio y clasificación paro el presente trabajo.
Törnberq, hizo un estudio de los
caracteres biológicos del cáncer mamario en una serie de 517 casos, seguidos en su
evolución más de10 años post operatoriamente y empleando una nueva forma de graduación
de la malignidad con un simple y definido criterio práctico y de cierto valor
pronóstico. El grado de malignidad, empleado por este autor, está basado en una
clasificación de tipos de desarrollo celular; base para la clasificación biológica del
carcinoma primario.
Este método de clasificación
desarrollada por Törnberg, después de estudiar la conducta biológica de los cánceres
de mama humanos en el Instituto Karolinska, es la que se ha adoptado para el presente
trabajo.
Según este autor, la zona periférica
del tumor debe ser estudiado para clasificarlo teniendo en cuenta su estructura y grado de
malignidad, ya que el estudio de lo zona central de la masa tumoral, no es muy útil para
este trabajo.
A su vez, la clasificación del cáncer
mamario seguido por este autor, fue efectuada principalmente de acuerdo a la
CIasificación de Stewart (13), con pequeñas modificaciones, tratando de hacerla más
simple y corta para hacerla más aplicable en el trabajo de diagnóstico de rutina, sin
tener que abandonar sus valiosos principios.
La clasificación adoptada es lo
siguiente:
A) Carcinoma de los conductos.
a) Carcinoma de los conductos con proliferación epitelial intraductal atípica. b)
Carcinoma de los conductos sin proliferación intraductal atípica demostrable. c)
Comedocarcinoma.
B) Carcinoma Lobular.
C) Carcinoma Coloidal.
D) Carcinoma Medular con infiltración linfoide.
E) Otros tipos de carcinoma o Grupo Misceláneo.
El carcinoma ductal, se caracteriza por las estructuras adenomatosas, tubulares o
palpilares, o combinación de éstas. Pueden presentar además proliferación epitelial
intraductal atípica que es sinónimo con el carcinoma introductal o no invasivo.
Los comedocarcinomas, originalmente una
forma de carcinoma ductal, son considerados como un tipo separado, debido a la morfología
característica y al peor pronóstico que el promedio común del cáncer de mama, referido
por muchos autores.
Las estructuras del Carcinoma Lobular,
cuando no está pobremente diferenciado, es altamente característica su imitación de
acinis y lóbulos. Cuando el grado de diferenciación del tumor es bajo, algunas veces es
difícil identificar un carcinoma como ductal o lobular, entonces la existencia del
crecimiento intraductal o intralobular es de gran ayuda. Finalmente, existen también
tipos de tumores mixtos o intermedios con estructuras de carcinoma tanto ductal como
alveolar; estos ocurren en un porcentaje relativamente pequeño.
El grupo de Carcinoma Coloide o Carcinoma
Mucinoso, incluye sólo formas puras, el mucus debe existir en todas las partes del tumor
y todos los complejos de las células cancerígenas rodeadas por mucus. Los carcinomas
puramente coloidales, de acuerdo a las experiencias, también tienen un mejor pronóstico
que el carcinoma de mama en general.
El Carcinoma Medular con infiltración
linfoide (Carcinoma circunscrito), es un tipo de carcinoma característico y reconocido.
El material presente incluye sólo dos casos. Este tipo presenta un poliformismo celular y
nuclear manifiesto, abundante infiltración de cédulas redondas y una marcada
delimitación. (Figura 1)
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Fig. 1.
Comedocarcinoma con infiltrado linfocitario y fibrosis moderadas. Nótese la necrosis
extensa central del tumor que es característica de ésta variedad histológica. |
En el grupo Misceláneo, se agrupan otros
tipos de carcinomas que presentan estructuras no características, tales como el carcinoma
de la glándula sudorípara.
La Enfermedad de Payet del pezón no ha
sido considerada como un tipo especial en la clasificación. La mayoría de patólogos
están de acuerdo que esta lesión es siempre secundaria a un carcinoma ubicado más
profundamente. El Carcinoma con fibrosis o Carcinoma Escirro no ha sido incluído como un
tipo específico de tumor en la presente clasificación por las razones ya señalados
anteriormente.
En la graduación de la malignidad se ha
seguido el mismo criterio de Törnberg (12), teniendo en cuenta:
1. La capacidad para formar las
estructuras adenomatosas o tubulares en el Carcinoma Ductal, o el de imitar acinis o
lóbulos en el Carcinoma Lobular.
2. La tendencia del carcinoma de difundir
un crecimiento ilimitado.
3. La delimitación del carcinoma.
4. El grado de infiltración periférica
del tumor (principalmente linfocitos y células plasmáticas).
5. El grado de polimorfismo celular y
nuclear.
6. La frecuencia de la mitosis.
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| Fig. 2.
Comedocarcinoma en fibrosis y muy escasa infiltrado linfocitario. |
Se consideran los dos primeros criterios
los principales, estando basado el primer criterio en una determinación primaria del tipo
del tumor y que es de especial importancia en los tumores de bajo grado de malignidad.
MATERIAL Y MÉTODOS
El material de este trabajo representa un
estudio de 192 historias de cáncer de mama, correspondientes al total de casos
presentados en los años 1952 y 1953 en el Instituto Nacional de Enfermedades
Neoplásicas, de los cuales 85 pacientes recibieron tratamiento quirúrgico, consistente
en mastectomía radical; 49 casos se consideraron inoperables (I), por presentar,
clínicamente, en la mayoría de los casos, metástosis axilar mayor de un centímetro de
diámetro y en otros, metástasis supraclavicular o pulmonar. A los restantes pacientes, o
sea en 58 casos, no se logró hacer un tratamiento adecuado de la enfermedad después del
diagnóstico clínico y aún histológico, por no continuar asistiendo al Hospital. En
este grupo se incluyen también aquellos casos operados en otros hospitales (X) y que
luego vinieron al Institute para radioterapia complementaria.
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| Fig. 3. Carcinoma
escirro, obsérvese la gran cantidad de tejido fibroso que predomina sobre el tejido
epitelial tumoral. |
De los 85 pacientes operados, 55 casos
representan el total de pacientes con evolución clínica conocida hasta el momento
actual: de este total, 36 han fallecido (OF), comprobándose su fallecimiento en el
Hospital, o por intermedio del Departamento de Estadística, habiendo presentado estos
últimos, evidencia de enfermedad poco tiempo antes de fallecer. Diecinueve pacientes
sobreviven más de 10 años después de la operación (OV), en la gran mayoría sin
evidencia de enfermedad. Los restantes pacientes, o sea 30 de los 85 operados, se les
consideró perdidos de vista (OP) para los efectos de este trabajo, ya que no han acudido
a su control en un lapso mayor de un año.
| Cuadro
N°1. Pacientes con cáner de mama vistos en el I.N.E.N. en los años 1952-1953 |
| |
N° de pacientes |
| Operados Vivos (OV) |
19 |
| Operados Fallecidos (OF) |
36 |
| Operados Perdidos de Vista (OP) |
30 |
| Inoperables (I) |
49 |
| Perdidos sin tratamiento u operados en otros
hospitales (X) |
58 |
| TOTAL |
192 |
Como puede apreciarse, el material que
estudiamos representa a pacientes exclusivamente tratados en el Instituto Nacional de
Enfermedades Neoplásticas, a todos los cuales se les ha practicado terapia operatoria
consistente en mastectomía radical, de acuerdo a una misma técnica operatoria; se ha
excluido de este estudio a los pacientes que fueron operadas en otros hospitales.
Asimismo, tampoco se ha tenido en cuenta a los pacientes tratados pero no controlados
periódicamente, desconociéndose su evolución hasta el momento de iniciar este trabajo.
La causa principal de que estos pacientes hayan sido perdidos de vista ha sido el cambio
domiciliario, o la circunstancia de ser procedentes, en su gran mayoría, de provincias y
que sólo han permanecido en forma transitoria en Lima para su tratamiento quirúrgico, y
una vez que han retornado a sus lugares de procedencia no han regresado a su control por
las dificultades que ello implica, como es obvio suponer. Es importante señalar que
cierto número de pacientes considerados "perdidos de vista" fueron controlados
hasta algo más de 8 años, ignorándose su evolución en los dos últimos años por lo
que no han sido incluidos en este grupo.
El estudio histológico inicial de las
piezas operatorias, tanto del tumor primario como de los nódulos linfáticos axilares,
fueron realizados en forma uniforme y siguiendo técnicas convenientes en codo caso y de
acuerdo a la clasificación microscópica de Stewart y de graduación según Broders; por
ejemplo: Adenocarcinoma Tubular Infiltrante, grado III Broders, etc. Refiriendo la
presencia o ausencia de los metástasis en los grupos ganglionares correspondientes.
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| Fig. 4. Mayor
aumento de la microfotografía anterior, se aprecia las características celulares de la
neoplasia, existiendo hacia el ángulo superior derecho 3 elementos tumorales aislados. |
Pero para los efectos del presente
estudio, todas las láminas de los 55 casos fueron revisadas y clasificadas nuevamente,
siguiendo el criterio, descrito por Törnberg (12), tanto para la clasificación en tipos
como para la graduación de la malignidad. Esta revisión se hizo en forma indistinta sin
conocer la historia clínica del paciente, ni el diagnóstico inicial.
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