Revista Peruana de Enfermedades Infecciosas y Tropicales 
Vol.1 Nº1 Enero-Marzo 2001


EDITORIAL

EL TRATAMIENTO ANTIRRETROVIRAL EN EL PERÚ:
PRESENTE Y PERSPECTIVAS

 

En el umbral de un nuevo siglo, las enfermedades infectocontagiosas continúan convertidas en la principal preocupación para la salud pública mundial. Muchas de estas entidades se han concentrado en los países más pobres, y dentro de éstos en las poblaciones más desposeídas y con menores oprtunidades de desarrollo individual y social. A las denominadas enfermedades reemergentes que habían perdido capacidad para diseminarse-o virulencia para convertirse en estados graves y causar la muerte- y que han recuperado, en los últimos años, toda su potencia epidemiológico con el esperado impacto negativo para la salud pública de las comunidades donde se presentan, se suman otras que la medicina no había identificado hasta hace pocas décadas. Éstas última, conocidas como enfermedades emergentes, constituyen el resultado de la interacción de nuestra especie con nuevos microorganismos, por ingresar a nichos ecológicos desconocidos, para el hombre o por cambios sustanciales en la biología de los nuevos patógenos. Dentro de este grupo se sitúa la epidemia de fines del siglo XX: la infección por el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) causante del síndrome de inmunodeficiencía adquirida (SIDA).

La infección por el VIH/SIDA, ha provocado, desde su reconocimiento en 1981, la preocupación de todas las nociones del orbe por su rápida diseminación entre nuestras comunidades y la complejidad de sus mecanismos de transmisión, toda vez que la vía sexual es la forma más importante de contagio haciendo ineludible la necesidad de enfrentar al intrincado espectro sociocultural que impregna la sexualidad de nuestras poblaciones. Pero es otro el aspecto que determina el temor a la infección: su alta patogenicidad y virulencia, con el enorme costo social, económico y político que deviene en las miles de personas que desarrollarán una enfermedad de dificil manejo, produciendo una mortalidad alta entre quienes ingresen a la última etapa de la infección.

La posibilidad de una cura definitiva no es cercana, pero desde 1987 el descubrimiento de la zidovudina o AZT, el primer fármaco de los llamados antirretrovirales, abrió las puertas hacia una meta realmente posible: mejorar la calidad de vida de las personas viviendo con el VIH/SIDA y prolongar su sobrevida más allá de lo que sus cálculos pudieran prever.

En la actualidad existen más de 15 fármacos antirretrovirales que son administrados en combinaciones de tres a cuatro medicamentos por tiempos prolongados. La experiencia acumulada no sólo ha centrado su preocupación en los altos costos de estos esquemas -inaccesibles para la mayor parte de los infectados en países como el Perú-, sino también en la tolerancia, adherencia y otros factores que puedan garantizar el éxito de estos tratamientos.

En medio de escenarios más favorables para el acceso a los tratamientos -como la aprobación reciente de una ley en el Congreso de la República, que establece la exoneración del pago del IGV y los derechos arancelarios a los medicamentos antirretrovirales-, la Sociedad Peruana de Enfermedades infecciosas yTropicales, asumiendo su liderazgo académico y científico sobre el tema, convocó a 26 especialistas en el manejo de la infección a una reunión de consenso que permitió discutir todos los aspectos inherentes a la terapia antirretroviral en nuestro país y cuyas conclusiones tenemos a bien mostrarles en este número.

                                                                                          Dr. Hugo Manrique Chicoma
 
                                                                                                                                  Editor